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Leer Mago Supremo (Novela) Capítulo 8 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En las semanas siguientes, los días de Lith consistieron en una estricta rutina. Durante el día, cuando estaba completamente abrigado, solo se concentraba en practicar la técnica de respiración y aprender todo lo que pudiera sobre su familia y su idioma. Por la noche practicaba magia hasta que el agotamiento lo hacía dormir. Luego, en cuanto despertaba, volvía a empezar hasta que Elina se levantaba. Más de una vez intentó tomarse un descanso, pero nunca duró mucho. Vivir como bebé no fue fácil; al contrario, fue muy estresante. No podía hablar, ni siquiera las palabras que ya entendía para no asustar a su familia. No podía moverse, no podía hacer nada más que mirar, dormir, comer y defecar. No estaba acostumbrado a ser tan indefenso y depender de alguien más para cada pequeña cosa. Demasiado tiempo libre lo llevaría al borde de la locura. Así que practicaba y practicaba, tratando de adaptarse a su nueva realidad sin pensar demasiado en lo absurda e irracional que era su situación. A medida que aumentaron los poderes de Lith, también lo hizo su control, y después de unas semanas se sintió lo suficientemente seguro como para probar la magia de la tierra y la magia del agua. Siempre era cuidadoso, jamás conjurando más que unas gotas de agua o manipulando un puñado de tierra. Descubrió que era posible hacer que los elementos flotaran en el aire, cambiando de forma y tamaño mediante el consumo continuo de maná. Después de eso, centró su entrenamiento nocturno en la concentración y el control en lugar de la potencia. Su maná era muy limitado y prefería realizar pocos trucos elaborados a la perfección en lugar de muchos, a riesgo de descubrir su identidad. No importaba cuán común fuera la magia, Lith dudaba que un bebé practicándola fuera menos que impactante, o incluso aterrador. Lith tenía miedo de ser abandonado por su familia, o peor aún, de ser asesinado. Volvía a temerle a la muerte, pues ahora tenía demasiado que perder. ¿Cuáles eran las probabilidades de encontrar otro mundo mágico y nacer como un bebé en una familia amorosa? Cero, nada, nada, nada. Tenía que jugar bien sus cartas y mantenerlas lo más reservadas posible. Antes de revelar siquiera un atisbo de su talento, necesitaba saber cuáles eran los estándares de ese mundo. ¿Cuánto talento se consideraba bueno y cuánto dividía el ser considerado un genio del ser etiquetado como un monstruo? Su mente estaba constantemente llena de preocupaciones y sólo el entrenamiento aliviaría su ansiedad. Después de tres meses, se había vuelto lo suficientemente bueno en magia silenciosa como para probar la magia de fuego en la chimenea. El fuego ya estaba encendido, y mientras todos charlaban y desayunaban, intentó hacer que las llamas danzaran a voluntad. Sin embargo, fracasó, pues las llamas eran demasiado fuertes y la distancia demasiado grande para que su maná tuviera algún efecto. Aún así, siguió intentándolo, ya que aún podía sentir el flujo de magia que iba de él mismo a la chimenea, lo que lo convertía en un buen entrenamiento para expandir su sentido y alcance del maná. La única desventaja de todo ese entrenamiento era que Lith tenía hambre más rápido. Por suerte, no era el primer glotón de Elina y a ella no le faltaba leche. Pasó otro mes y Elina comenzó a destetarlo. Este evento fue significativo por dos razones. La primera fue que Lith notó que la comida no abundaba en su casa, así que, aunque aún no tenía un vocabulario amplio, podía leer las expresiones de preocupación de sus padres cada vez que necesitaba comida. A pesar de que en el fondo sigue siendo un misántropo cínico y de corazón frío, Lith no pudo evitar sentirse culpable por ello. Lo querían como a un niño, mientras que él los consideraba meros anfitriones, como un parásito. Las únicas excepciones eran Elina y Eliza, su hermana mayor, la única que, junto con su madre, lo cuidaba. Con su constante amor, cariño y cuidado, había logrado romper su barrera emocional. Cuanto más tiempo pasaba con ellos, más los consideraba parte de su verdadera familia, no solo personas a las que controlaba. Entonces, comenzó a limitar su entrenamiento para no exceder la cantidad de comida que podían permitirse. Incluso eso requirió varios intentos para encontrar la cantidad correcta, ya que muy poca causaría incluso más preocupación que demasiada. La segunda razón fueron los descubrimientos que cambiaron el mundo. Obligado a dejar de entrenar magia lo máximo posible, Lith ahora tenía tiempo libre que aprovechaba para dedicarlo a practicar la técnica de respiración, que bautizó como "Acumulación". De esa manera, su energía interna, a la que durante mucho tiempo había denominado "núcleo de maná", creció más rápido hasta el punto de chocar con un cuello de botella. Al parecer, su cuerpo no era lo suficientemente grande ni fuerte, o ambas cosas, como para contener una cantidad indefinida de maná. Lith nunca se dio cuenta antes, ya que su cuerpo de bebé crecía rápidamente y tenía un tiempo limitado para expandir el núcleo de maná. Entonces, sin darse cuenta, su cuerpo y su núcleo de maná se habían desarrollado juntos. Pero ahora el equilibrio se había roto, y practicar Acumulación haría que cada fibra de su cuerpo le doliera, por lo que se vio obligado a detenerse. Por suerte todavía estaba bien alimentado y se desarrollaba rápido, por lo que a pesar de no poder realizar ningún ejercicio físico, los cuellos de botella no durarían mucho. El segundo descubrimiento fue el resultado de haber sido obligado a no practicar magia ni utilizar la Acumulación. Mientras estudiaba su estado de cuello de botella, descubrió que era posible modificar la técnica de respiración eliminando el paso de retención de la respiración. De esa manera, la energía del mundo fluiría dentro y fuera de su cuerpo, energizándolo como una buena noche de sueño. Lith llamó a esta nueva técnica “Vigorización”. Después de varios intentos, descubrió que el maná del mundo podía permitirle permanecer despierto durante varios días, pero no indefinidamente. Cada vez que usaba Vigorización, el efecto energizante duraba cada vez menos, y solo dormir restablecía su efectividad. Pero el descubrimiento más importante, como casi siempre ocurre, se produjo por casualidad. Tras ajustar su alimentación, el mayor enemigo de Lith se había convertido en el hambre. No el apetito ligero que se calma con una barra de chocolate ni el antojo después de una mañana ajetreada. Era el tipo de hambre que nunca desaparece, siempre acechante, incluso justo después de comer. Aunque Lith no se moría de hambre, era algo que nunca había experimentado. Incluso entre todas las desgracias de su Primera Vida, la comida nunca había sido un problema. Siempre había podido comer hasta saciarse, incluso permitiéndose ser exigente con la comida. Pero ahora tenía tanta hambre que comió hasta el último bocado, y si su cuerpo se lo hubiera permitido, no dudaría en lamer el plato hasta dejarlo limpio. En los buenos días, cuando las raciones eran más abundantes, era como un ruido blanco, molesto pero fácil de ignorar. Pero en los malos días, ya fuera porque las raciones eran más pequeñas o porque se había perdido en la práctica de la magia consumiendo demasiado maná, se convertía en una espina clavada. Tenía tanta hambre que le dolía la cabeza todo el día, a menudo se sentía mareado e incapaz de concentrarse. La comida era lo único en lo que pensaba o soñaba. Por supuesto, no era el único hambriento de la familia. Además de Elina, solo sus hermanos Orpal y Eliza serían los encargados de alimentarlo. Y mientras Eliza tenía un gran corazón y se esforzaba por ser como su madre, Orpal estaba cada día más enojado y hambriento. A menudo fantaseaba con los días en que él y su gemelo eran los únicos niños en casa. Ahora no sólo tenía que luchar cada día por la atención de sus padres, sino también por la comida, la ropa, etc. Una vez tuvo una habitación solo para él, y luego tuvo que compartirla con Trion. Era solo cuestión de tiempo antes de que Lith viniera a quitarle el poco espacio personal que aún le quedaba. Orpal no podía entender por qué una familia tan pobre como la suya seguía teniendo hijos. Era invierno, así que no había mucho trabajo. Por lo tanto, no había muchas oportunidades para reabastecerse de alimentos, y tuvieron que sobrevivir hasta la primavera. Era la época más dura del año para todas las familias de los agricultores, ya que la comida no estaba destinada sólo a los hombres sino también a los animales. Orpal estaba harto de ver a Lith devorar toda la comida, hasta el punto de apodarlo "Sanguijuela". Así que, cada vez que le tocaba alimentar a la pequeña alimaña, tomaba una cucharada para sí mismo. Pero Lith no se dejaba intimidar fácilmente. Tan pronto como notaba que la cuchara no estaba dirigida hacia él, comenzaba a llorar como loco y Elina corría a su lado, frustrando el plan de Orpal. Lith nunca lloraba, a menos que necesitara que lo alimentaran o lo cambiaran, y eso hacía que sus padres se alegraran y se sintieran paranoicos con él. Como nunca gritaba “¡Lobo!”, se tomaban cada llanto muy en serio. Ese día fue un día realmente malo para Lith, muriendo de hambre debido a su estirón, y fue el turno de Orpal de cuidarlo. Ambos padres estaban fuera y una de las vacas parecía sufrir congelación. Entonces Orpal tomó el plato lleno de sopa cremosa para el bebé y bebió una cucharada entera. Lith inmediatamente comenzó a llorar, pero no había nadie que lo oyera. "Llora todo lo que quieras, Sanguijuela." Lith ahora entendía la mayoría de las palabras comunes, incluida la burla de Orpal. "Hoy somos solo tú y yo. Ninguna madre con armadura brillante para rescatarte." Tras decir eso, se bebió otro trago. Lith sintió que se estaba volviendo loco. Una vez más, estaba indefenso; su supuesta magia era inútil en momentos de necesidad. ¿Qué podía hacer, aparte de revelar su identidad? ¿Ventilarlo? ¿Mojarlo? Usar fuego era demasiado peligroso; una sola comida no valía la pena quemar una casa. El hambre de Lith lo estaba devorando y su rabia superaba lo que jamás hubiera creído posible. "¡Maldito!", gritó para sus adentros. "¿Tan duro te sientes robando a una niña?" Entonces vio la tercera cucharada, con lo que había consumido casi la mitad de su comida, moviéndose hacia el rostro satisfecho de Orpal. La ira de Lith alcanzó un nuevo punto máximo y su odio ardía como fuego. ¡No eres mi hermano! “gritó para sus adentros”. ¡No eres más que un asqueroso ladrón, basura! Y entonces, más que un chasquido, sintió que algo se rompía en su interior, como una presa que ya no podía contener las aguas embravecidas. ¡ESPERO QUE TE AHOGUES CON ESA CUCHARA, MIERDA! Lith agitó el brazo contra Orpal en un último forcejeo, y entonces sucedió. Lith sintió que el maná salía hacia su cuerpo, alcanzando la cuchara que ya estaba en la boca de Orpal y empujándola hacia abajo, con fuerza. Orpal empezó a ahogarse y después de retirar la cuchara de su garganta empezó a vomitar. Lith estaba tan asombrado que casi se olvidó de su rabia y su hambre. Había descubierto algo maravilloso, un poder que nadie más en su familia parecía tener. ¡Lith había descubierto la magia espiritual!
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Mago Supremo (Novela) Capítulo 8

Estás leyendo el capítulo 8 de Mago Supremo (Novela), un novela. Derek McCoy era un hombre que desde su juventud tuvo que enfrentarse a muchas adversidades. A menudo obligado a conformarse con sobrevivir en lugar de vivir, finalmente había encontrado su lugar en el mundo, hasta que… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Mago Supremo (Novela) tiene 4064 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.