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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 71 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Canis fulminó con la mirada la luz blanca que ardía en la palma de Shirone. Era una presencia abrumadora. A pesar de su habitual beligerancia y su disposición a enfrentarse a la muerte sin vacilar, sabía que, incluso si moría, necesitaba encontrar su dinero. – Cosecha. Estoy listo para luchar. Mantengámonos unidos. —Esa magia... ¿Qué tan rápida? Podría ser imposible evitarla. –Podemos bloquearlo. Si no puedes detenerlo, mueres. Si mueres, yo también muero. Tendremos que luchar tarde o temprano, pero hay demasiadas variables. Intercambiar ideas a la velocidad de la luz era una ventaja en la batalla. Pero también existía la desventaja de no saber qué juicio tomar cuando las opiniones divergían drásticamente. "¿Cómo pasó esto?" Una voz repentina rompió la tensión. Una sombra se precipitó desde el acantilado como agua, y un hombre delgado y anciano emergió de la oscuridad. Era el Archimago Arcano. Evaluó rápidamente la situación, con el rostro desencajado por la frustración. La razón por la que le había ido tan bien en Ethela era porque estaba seguro de que la situación allí ya estaba resuelta. Arcane había confiado en Canis... no, había confiado en Harvest, quien estaba bajo el mando de Canis. Pero cuando llegó, la escena era muy distinta a la esperada. Lucas yacía en el suelo, con aspecto lastimero, mientras Canis y Harvest eran amenazados por un joven. "Lo siento, Maestro." Arcane no era de los que perdonaban. Ignorando la disculpa de Canis, se giró con frialdad para mirar a Shirone. Me parece familiar. Shirone se parecía a Alpheas. No en apariencia, sino en su aire: seguro e inquebrantable, incluso en presencia de un archimago. "¿Planeaste esto?" "Los jóvenes son descarados. ¿Cómo te llamas?" No quiero revelar mi nombre a un asesino. Libera tu control mental y abandona la escuela ahora mismo. Si no, no te perdonaré la vida. "Je, je, je." Arcane rió. No estaba enojado, pero para él, la decisión de matar no se basaba en la ira, sino en lo mucho que podía divertirse. En ese sentido, Shirone estaba lista para ser tomada. "Lo siento, pero no puedo liberar el control mental. Los discípulos de Alpheas deben morir." Sintiendo que la muerte se acercaba, Shirone disparó el cañón de fotones instintivamente, sintiendo una oleada de escalofríos recorriendo su cuerpo. Fue un disparo accidental. Arcane se giró con indiferencia y esquivó el cañón de fotones. Solo se dio la vuelta tras asegurarse de que la magia se había disipado. El radio de la Zona Espiritual es de 52,7 metros. Nada mal. Bastante impresionante para alguien de tu edad. Aunque era un fotón, la velocidad ideal de su masa no podía sobrepasar los límites del mundo físico. Sin embargo, la velocidad básica a la que viajan los fotones era superior a la de la mayoría de las cosas, y no era algo que un humano pudiera percibir fácilmente. Arcane esquivó el cañón de fotones al instante y calculó el radio de la zona espiritual de Shirone en ese mismo instante. Shirone apretó los dientes y comprimió más fotones. Se enfrentaba a un maestro cuyo poder ni siquiera podía comprender, pero no tenía otra opción. Tenía que evitar que cientos de estudiantes cayeran por el precipicio. "Detente, Shirone." Ethela emergió de la montaña con la ropa rasgada, dejando expuesta su piel desnuda y con suciedad cubriéndola de la cabeza a los pies. "No te precipites. Arcane es una figura peligrosa", advirtió. Arcane frunció el ceño. Aunque disfrutaba de sus batallas pasadas, cualquier recuerdo de su comida, pisoteada y arruinada, se había desvanecido hacía tiempo. "El perdedor tiene la piel dura. Si lograste sobrevivir, deberías estar agradecido", se burló. Shirone y los demás estaban atónitos. ¿Podría ser que la señorita Ethela hubiera sido derrotada por un anciano que era poco más que piel y huesos? Jonah, obispo del Monasterio de Karsis y mago certificado de sexta clase, era una figura formidable, alguien cuyas credenciales no se podían descartar fácilmente. "Esto es una tontería. Maestra Ethela...", se preguntó Neid, intentando comprender cómo era posible. Claro, había magos de quinta y cuarta clase, pero imaginar a alguien más poderoso que Ethela era incomprensible. Shirone, apoyando a Ethela, preguntó: "¿Está bien, señora?" "Solo estoy un poco cansada. Me llevará un tiempo recuperarme", respondió Ethela. "¿Qué pasó? ¿Quién es? ¿Por qué está pasando esto?", insistió Shirone. "Viltor Arcane. Es un archimago que ascendió a la tercera clase no oficial hace 40 años." Shirone y los demás intercambiaron miradas, abriendo mucho los ojos. Todo estudiante de una escuela de magia conoce la importancia de un mago de tercera clase no oficial. Los magos se clasifican en una escala de 10 niveles, pero ciertos rangos requieren un salto en honor y puntos de logro que lo hace casi imposible. El salto del 6.º al 5.º y del 4.º al 3.º es particularmente notable. Un mago de sexta clase se considera un ejecutivo en el mundo mágico, mientras que un mago de tercera clase podría dirigir las instituciones más importantes del reino. Considerando que Alpheas, un mago certificado de cuarta clase, era el director de una escuela privada, era evidente el poder de Arcane. "Arcane le guarda rencor al director. No se detendrá hasta conseguir lo que quiere", explicó Ethela. —Hablas demasiado. Quejarte con tu discípulo no te hará sentir mejor —dijo Arcane con frialdad. "No me preocupa ganar. Soy maestra. Haré lo que sea necesario para proteger a mis estudiantes", respondió Ethela, firme. —Entonces, ¿qué harás? ¿De verdad crees que puedes detenerme ahora, después de no haberme vencido con todas tus fuerzas? —se burló Arcane. —Tu farol es demasiado, Arcane —replicó Ethela. La expresión de Arcane se oscureció. —Es cierto, no pude detenerte. Pero tampoco te queda la fuerza mental para concentrarte en la batalla, ¿verdad? La afirmación de Ethela era en parte cierta y en parte falsa. En realidad, el poder mágico de Arcane, tras lanzar el hechizo de la Familia Oscura, era solo el 10% de su fuerza habitual. Pero ese 10% provenía de un Archimago, y fue suficiente para abrumar a la exhausta Ethela y a sus estudiantes. Los tiempos han cambiado. Te llamé porque era divertido, pero ni siquiera sabías cuál era tu lugar y te atreviste a desafiarme, ¿verdad? —Arcane se burló, aumentando su poder mágico. Tenía suficiente para derrotar a Alpheas, y eso era todo lo que importaba. Los cálculos eran innecesarios en su visión del mundo. "Maestro, déjamelo a mí", interrumpió Canis. Nova Abismal era un hechizo enorme que consumía más poder mental del que la mayoría de los magos podrían jamás intentar. Incluso si Canis lo lanzaba, no estaría en su mejor forma después. Arcane miró a Canis con una mirada penetrante y disgustada. No toleraba ningún desafío a su autoridad, ni siquiera por parte de su discípulo. Pero tras reflexionar un momento, se volvió hacia Shirone con una expresión curiosa. Oye, cariño. ¿Tú también eres discípula de Alpheas? "No llames al director por su nombre, incluso si es un asesino", respondió Shirone bruscamente. "Je, así es. Parece que lo respetas bastante", rió Arcane, con un tono burlón claro en su voz. Shirone no sintió la necesidad de responder. ¿Cómo podría no respetar a Alpheas? El director le había abierto los ojos a la magia y fue quien lo trajo, a un plebeyo, a la escuela de magia. —No importa si eres un Archimago o un mago de tercera clase. Comparado con el Director, no eres más que un aficionado —dijo Shirone con firmeza. Arcane se rió con ganas, pero sus ojos ardían de furia. —Alpheas . ¿Cuánto tiempo llevas ocultándote tras falsas excusas? ¿No sabes que no mereces el respeto de nadie? Tomando una decisión, Arcane asintió. Bien. Veamos cómo les va a los discípulos. Canis, lucha contra él. —Sí, gracias, Maestro —respondió Canis, sintiéndose finalmente a gusto. Esta era su oportunidad de enmendar sus errores del pasado. Sin embargo, Harvest tenía otros pensamientos. – Canis, piénsalo mejor. Es mejor dejarle esto a Arcane. "¿De qué estás hablando? Ya decepcioné al Maestro. Ahora, aunque muera, debo derrotar a Shirone." Los desacuerdos antes de una batalla nunca fueron una buena idea. "Harvest, respóndeme. Pase lo que pase, no puedes rendirte ahora. Lucharemos sin dudarlo." Harvest permaneció en silencio. Estaba avergonzado porque nunca se había encontrado en esa situación, pero no podía mostrar debilidad con Arcane observándolo. Usando el Fuerte Oscuro, apareció al instante donde estaba Shirone. Shirone usó teletransportación y voló por el acantilado, intentando minimizar el impacto en los estudiantes. —¡Ja! ¿De verdad vamos a tener una pelea de perros? —Canis sonrió con la voz llena de emoción. El cielo nocturno, cubierto de oscuridad, no era una desventaja para Canis, quien se había mudado al Fuerte Oscuro. En lo alto de un acantilado de 1.000 metros de altura, los dos comenzaron a desatar todo su poder mientras se elevaban por el aire, recordando cada batalla que habían librado. Shirone condensó siete fotones frente a él y los disparó todos a la vez. El Cañón de Fotones, activado en el Reino Infinito, era mucho más potente que antes, pero el retroceso era igual de fuerte. Cada vez que lanzaba magia, su consciencia se desvanecía un poco más. El Reino Infinito, que abrumaba a su oponente a la vez que consumía su propia fuerza mental, era sin duda un arma de doble filo. "¿Qué... es eso?", murmuró Ethela, mirando al cielo conmocionada. Nunca había visto una emisión de fotones tan potente. Un rayo de luz cegador del Cañón de Fotones partió el cielo nocturno, como un bolígrafo dorado dibujando sobre un lienzo negro. Iruki y Neid quedaron cautivados por el rayo de luz. Disparar un cañón de fotones tan potente de un solo disparo fue como convertir a Shirone, una humana, en un arma. "Es impresionante", comentó Ethela. "Pero... ¿está bien?" "Simplemente tengo que creerlo. Lo hizo bien durante la presentación", respondió Siana. Pero esto es diferente. Es una lucha por la supervivencia. Shirone podría cruzar la línea sin siquiera darse cuenta. Ethela se giró hacia ellos dos y preguntó: "¿Qué quieren decir? ¿Están diciendo que Shirone ya estuvo en la Función Inmortal?" "¿Sí? Ah, es cierto... Parece que últimamente lo hace cuando se aburre", respondió Siana con naturalidad. Ethela suspiró. No podía creer que Shirone no fuera más cauteloso al advertirle que su vida corría peligro. Pero, si no fuera por su pasión, un crecimiento tan rápido no habría sido posible. Canis quedó atónito mientras esquivaba las ráfagas centelleantes del Cañón de Fotones. No podía creerlo: ¿por qué Shirone no mostraba signos de agotamiento? Sentía como si sus límites mentales se hubieran desvanecido por completo. ¡Harvest! ¡Me encargo de esto así! —gritó, pero no hubo respuesta de Harvest. El silencio se sentía amenazador; esto nunca había sucedido. Canis conocía a Harvest lo suficiente como para entender que no era de los que se quedaban callados durante la batalla, y menos por un simple desacuerdo. "¡Cosecha! ¡Respóndeme!" volvió a llamar Canis. Un Cañón de Fotones pasó zumbando junto a él mientras se concentraba en los canales mentales. Intentó reaccionar con rapidez, pero fue demasiado tarde. No es que hubiera fallado el disparo, sino que nunca lo había alcanzado. "¿Qué?" murmuró confundido. Shirone disparó más de diez destellos de luz, pero seguía sin acertar. Canis finalmente comprendió lo que sucedía. Los destellos extinguían toda la oscuridad del aire que podía alcanzar el Fuerte Oscuro.
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Estás leyendo el capítulo 71 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.