Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 70 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Ella tuvo un accidente cuando era joven, por lo que su edad intelectual es de unos 10 años. ¿Pero cómo terminó en la fiesta cuando dijo que no podía salir de la habitación?"
Alpheas miró a Erina con sentimientos encontrados. A pesar de la atención que atraía, saludó a la multitud con una sonrisa inocente, sin inmutarse por las miradas que la observaban.
Como muchos en el baile de graduación, parecía que buscaba pareja. Pero nadie le devolvió la sonrisa. Con una expresión un poco incómoda, evitó sentarse y solo intercambió breves saludos. Esto solo fue posible gracias a su estatus familiar.
Alpheas miró al otro lado de la mesa. Como era de esperar, la persona allí evitaba llamar la atención, con el rostro enrojecido. Incapaz de soportarlo, le gritó a su esposa.
¿No te dije que no trajeras a Erina? ¡Sácala de aquí ahora mismo!
—Cariño, cálmate. A Erina también le gustan las fiestas. Sería un desperdicio armar un escándalo intentando despedirla. Si la dejas en paz, la llevaré a pasear tranquilamente más tarde.
¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza para nuestra familia!
Alpheas hizo un puchero. Entendía el sentimiento, pero no podía ignorar la vergüenza que sentía por su hija. Al fin y al cabo, conocía el alto estatus de la nobleza de primera clase. El propio Alpheas había nacido en una familia así e incluso se había ganado el escalofriante apodo de «Luz de Mirhi».
" Es como mirar mi antigua casa. Los nobles son todos iguales."
Alpheas no podía apartar la vista de Erina, observándola mientras la música cambiaba tres veces. Lo que notó fue que ella simplemente disfrutaba de la fiesta. Parecía contenta con saludar a la gente.
¿Pero qué pasaba con los magos que los rodeaban? Eran arrogantes, consideraban la ignorancia un defecto. Alpheas podía oír sus risas desde el frente, solo para verlos girarse y burlarse de Erina a sus espaldas.
—Clump. Espera un segundo. No, tómate un trago —dijo Alpheas, pasándole un vaso mientras se dirigía al salón de baile. Pero antes de que pudiera continuar, Clump lo detuvo rápidamente.
"¿Qué haces? No montes una escena aquí."
Estas personas de baja estofa rechazan la atención de la dama solo porque han aprendido un poco de magia. Como la persona más influyente de Bashka, debo intervenir y elevar su estatus.
Clump agarró a Alpheas y lo giró con una fuerza acorde a su tamaño.
—Alpheas, te equivocas. Erina podría interpretar tu compasión como una burla. Con esta gente basta. No la hagas sentir peor.
Los ojos oscuros de Clump ahora estaban llenos de sinceridad y justicia. Alpheas sonrió y le dio una palmadita en el hombro.
Es muy sencillo, de verdad. ¿Crees que no lo sé? Nunca le he mentido a una mujer. Toda discriminación causa problemas. ¿No conoces ese dicho? Si empiezas a preocuparte demasiado, acabará en una jaula. Déjamelo a mí.
"¿En serio? ¿De verdad vas a hacer eso?"
Alpheas, mientras caminaba por el salón de baile, se volvió hacia Clump y le dio una sonrisa confiada que todos reconocieron.
"No te preocupes. Soy el amante de todos."
Para cuando Alpheas llegó a Erina, no había nadie cerca. Parecía que todos se habían marchado en silencio. Sin embargo, ella comía una manzana, con aspecto completamente despreocupado, como si fuera un día cualquiera.
"¿Hola? ¡Qué baile tan divertido!", dijo Erina, deteniéndose para parpadear y mirar a Alpheas. Solo por su mirada, él notó que tenía una inteligencia sencilla.
Pero había en ella una inocencia que reflejaba las emociones de los demás como un espejo. Quizás por eso la evitaban.
"¡Ah! ¡Hola! ¡Soy Erina!"
Erina lo saludó con una sonrisa radiante, como si acabara de darse cuenta de algo. Sin embargo, su reacción fue diferente a la que había experimentado desde lejos. Sentía miedo, como si algo desconocido la inquietara.
' Pero... Él será el primero en hablar con ella.'
Alpheas hizo una reverencia cortés y la saludó con una sonrisa.
Me llamo Mage Mirhi Alpheas. Tu belleza me cautiva tanto que no pude resistirme a presentarme. ¿Te gustaría ser mi pareja en el baile de graduación de hoy?
Erina lo miró con la mirada perdida, con un trozo de manzana aún en la boca. Cualquiera podía ver que su expresión decía claramente: "¿Qué acaba de pasar?".
Sin decir otra palabra, bajó la cabeza, se dio la vuelta y pasó junto a Alpheas.
Alpheas estaba completamente confundido. En resumen, se quedó sin palabras. ¿Acaso se comportaba como una persona normal? Tras un instante, volvió a la realidad y rápidamente se movió para bloquear el paso de Erina.
—Espera un segundo. Quizás me estaba apresurando. Lo siento, solo quería acercarme a ti, Erina-san.
Erina no respondió. Mantuvo la mirada fija en el suelo, golpeando nerviosamente los pies mientras buscaba una salida. Pero Alpheas no estaba dispuesto a rendirse. Bloqueó todas las salidas que intentó y siguió hablando.
Bueno, si no quieres bailar, podemos hablar. ¡Hablemos! Tengo una historia graciosa que contarte. ¿Te interesan las constelaciones?
"Voy a la habitación. ¿Mi mamá te está regañando?"
¿Por qué me regañaría tu mamá? A mí nadie me regaña. Viniste a la fiesta y ahora te pido que seas mi pareja.
"Me dijeron que no hablara contigo. Dijeron que eres una mala persona. Quiero entrar a la habitación."
Alpheas se sentía frustrado y nervioso. Su encanto habitual estaba fallando, y solo podía pensar en tener una última oportunidad de mirar a Erina a los ojos.
¡No soy mala persona! Mírame la cara. ¿Cómo es que esta es la cara de una mala persona?
Alpheas la agarró por los hombros. En ese momento, Erina gritó, con la voz alzada por el pánico.
"¡Kyaaaagh! ¡No!"
Todos los nobles en el salón se giraron para mirar. Era una escena desagradable, y todos consideraron inapropiadas las acciones de Alpheas.
"¡Mamá! ¡Ayúdame! ¡Mamá!"
¡Erina! ¡Mírame! ¡No intento hacerte daño!
"¡Mamá! ¡Mamá!"
Entre los invitados se encontraba el rival de Alpheas, Sarov. Observó con incredulidad cómo Alpheas hacía el ridículo. Siempre había sabido que Alpheas era imprudente, pero nunca tan idiota.
Primero, se apoderó de todas las chicas de Bashka, ¿y ahora intenta seducir a un simplón? Este tipo se ha vuelto loco.
La mayoría de los nobles pensaban lo mismo. Aunque Erina no era la más brillante, era la hija mayor de la familia Bastarda. Conquistarla le habría asegurado un futuro sólido a Alpheas.
Sólo Clump sabía la verdad sobre los sentimientos de Alpheas, pero incluso él se había dado por vencido en este punto.
"Ah, qué cabrón más loco. Tú causaste este desastre, así que límpialo."
Erina forcejeaba, casi presa del pánico. Si alguien más hubiera sido más compasivo, habría intervenido. Pero Alpheas se aferró a sus hombros.
"Erina, espera. Mírame. Por favor."
"¡Mamá! ¡Tengo miedo, mamá!"
"¡Erina!"
Cuando Alpheas gritó su nombre, Erina se detuvo. Pero temblaba de miedo, más que antes.
"Mírame a la cara una vez. Por favor, te lo pido."
Erina giró lentamente la cabeza, con el rostro lleno de terror. Se encontró con la intensa mirada de Alpheas. Sus ojos ardientes parecieron atraerla, e incluso su corazón sintió que se encendía.
¿Qué tal ahora? ¿Ves? No pasa nada. No soy mala persona. No haré nada que no te guste. Pero esto es una fiesta. ¿No quieres bailar?
El rostro de Erina reflejaba una emoción incontenible. La luz brillante de los cristales, la música y el murmullo de las conversaciones llenaban el aire. Solo quería reír y divertirse, como todos los demás.
"Señorita Erina, quiero estar con usted. Por favor, sea mi compañera esta noche."
Erina no respondió, pero a Alpheas no le importó. La tomó de la mano y la condujo al centro del pasillo. Caminaba con paso vacilante, como una niña que da sus primeros pasos, y por primera vez en su vida, estaba en brazos de alguien que no era su familia.
Mientras los músicos reanudaban su actuación, Alpheas la guió en un baile desenfrenado. Los nobles observaban en silencio, atónitos. Incluso los padres de Erina se quedaron allí, sin palabras. Pero a Alpheas no le importó. A Erina tampoco. Se perdió en la música, como si fueran los únicos en el mundo. El baile no era elegante, pero estaba lleno de pasión. La hacía girar, perdiendo a veces el equilibrio y chocando con la gente. Cuanto más bailaba, más crecía su risa. Después de diez minutos, Erina por fin disfrutaba de la fiesta, por primera vez en su vida.
En el jardín, resonaban risas juguetonas. Alpheas y Erina casi habían huido de la fiesta y ahora corrían por el bosque. Alpheas, sin aliento, llegó al final del jardín y se detuvo a recuperar el aliento. Para su sorpresa, Erina no parecía cansada en absoluto. Tenía más resistencia de la que esperaba.
Miró hacia el cielo nocturno lleno de estrellas.
Erina, a pesar de su actitud reservada, estaba sorprendentemente habladora esta noche. Mantuvo la conversación fluida, asegurándose de que el ambiente nunca se enfriara. Con el paso del tiempo, Alpheas sentía como si la estuviera escuchando contar una historia. Ella escuchaba cada tema que él mencionaba, a veces sonriendo como si comprendiera, y eso lo emocionaba aún más. Él seguía hablando, sus palabras fluían como una cascada.
Al final, la conversación giró hacia un tema más profundo.
¿Crees que la luz es una onda o una partícula?
Sarov lo describió como una onda, pero Alpheas estaba seguro de que no era correcto. Sin embargo, tampoco creía que la partícula fuera la respuesta.
Para ser honesto, no lo sabía. El primer paso fue admitir que no sabía lo que no sabía.
¿No es raro? La luz tiene propiedades muy extrañas. Los experimentos de interferencia demuestran su naturaleza ondulatoria, pero por otro lado...
Alpheas hizo una pausa, dándose cuenta de que se había enfrascado demasiado en su explicación. Ni siquiera se había dado cuenta de que Erina era quien lo escuchaba. Estaba en cuclillas en el césped, contemplando el jardín, pero una hermosa sonrisa aún se dibujaba en sus labios.
¡Jaja! ¿Hablé demasiado? Creo que es la primera vez que tenemos una conversación así en mucho tiempo. Normalmente me canso.
"Eres una buena persona", dijo Erina suavemente.
Alpheas parpadeó, sorprendido por el inesperado cumplido. Su ritmo cardíaco se aceleró repentinamente y su mente se nubló.
¿Por qué estoy aquí? ¿Qué espero de esta mujer?
Era un mundo desconocido, un lugar donde tanto el deseo de avanzar como el miedo a lo que pudiera venir después dificultaban ver con claridad.
Alpheas se dio la vuelta, como para escapar de esos pensamientos, y continuó hablando, fingiendo que no la había oído.
Jaja, qué vergüenza, pero se supone que debo escribir una tesis porque soy mago, pero no sé mucho del tema. Ni siquiera sé qué rumbo tomar con la investigación. ¿Qué opinas, Erina? ¿La luz es una onda o una partícula?
A Erina no pareció molestarle la respuesta de Alpheas. Se levantó y miró hacia las estrellas del cielo.
"La luz es belleza."
"¿Indulto?"
—preguntó Alpheas, visiblemente confundido. Si bien era comprensible que no supiera mucho de fotónica, esta respuesta fue inesperada.
La luz es hermosa. Las flores también lo son. Nosotros también somos hermosos. Pero la luz de la que hablas... no parece hermosa.
Alpheas sintió como si le hubieran dado un martillazo en la cabeza. Las palabras eran sencillas, pero transmitían una idea demasiado profunda para que la pudiera comprender por completo.
"Sí, es cierto. ¿Pero por qué es tan hermosa la luz?"
Para Alpheas, la luz era solo un fotón. Pero Erina, como si lo entendiera todo, respondió sin dudarlo.
"La luz revela la oscuridad. ¿Cómo veríamos el cielo nocturno sin luz?"
El mundo quedó en silencio, como la quietud del universo.
Alpheas no respondió. Los pensamientos inundaron su mente como una cascada.
¿Por qué separarlos? Al tomar distancia, todo se vuelve muy claro.
Porque es hermoso.
Cualquier contradicción desaparece.
"Es una belleza. Es usted tan hermosa, señorita Erina."
Erina giró la cabeza, con una sonrisa inocente, tan brillante como la de un niño. En cuanto vio esa sonrisa, Alpheas tomó una decisión.
Recordaría este momento por el resto de su vida.
Alpheas se arrodilló ante Erina y luego, con el gesto más respetuoso, extendió su mano derecha.
"Por favor sé mi luz."
Aquella noche, hace 40 años, su confesión bajo la luz de la luna se convirtió en un preciado recuerdo para Alpheas, un recuerdo más valioso que cualquier otra cosa. Una suave sonrisa se dibujó en sus labios al levantarse el telón de Abyss Nova.

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Mago Infinito (Novela) Capítulo 70
Estás leyendo el capítulo 70 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.