Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 63 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Era el último día de sus vacaciones.
Shirone y sus amigos, que se habían quedado estudiando en la posada hasta el amanecer, no se despertaron hasta tarde en el día.
Después de bromear sobre lo desordenados que se veían todos, se turnaron para bañarse.
Para cuando Shirone devolvió sus libros a la biblioteca y llegó a la escuela, ya era pasada la hora del almuerzo. El patio estaba casi vacío, pues aún había clases, y las únicas personas presentes eran los conserjes que barrían los caminos.
"Entonces, supongo que nuestras pequeñas vacaciones han terminado", suspiró alguien.
"¿Vacaciones? Fue una suspensión, no un descanso."
"Aun así, nos divertimos. ¿Qué hacemos ahora?"
Shirone se estiró y respondió: "Voy a volver a mi habitación a limpiar. Tengo que ordenar antes de que empiecen las clases mañana".
"Siempre eres tan particular. Bien, estaremos en la sala de estudio. Ven con nosotros si te aburres."
"Entendido. Nos vemos luego."
Shirone regresó a su dormitorio.
Su habitación estaba hecha un desastre; no le había prestado mucha atención mientras preparaban la presentación. Se arremangó y se puso a limpiar. Tras organizar los materiales de clase en la estantería, se secó las manos, satisfecho con el progreso.
Había sido una suspensión inesperada, pero para Shirone, valió la pena: había descubierto la Partícula de Dios.
Aún así, ese descubrimiento solo significaría algo una vez que se convirtiera en un mago de pleno derecho.
A partir de mañana, volvería a la rutina. Tenía que estudiar mucho de nuevo si quería pasar a cuarto curso.
"Lo mismo ocurre con Neid e Iruki".
En la Escuela de Magia Alpheas, el avance de los estudiantes se determina al final de cada semestre según las calificaciones del primer semestre. Para calificar para la promoción, los estudiantes debían obtener al menos 80 puntos en cada materia.
No fue fácil: sacar un 80 en cada materia significaba no tener puntos débiles. Y la mayoría de los estudiantes tenían al menos una asignatura que no se ajustaba a sus puntos fuertes.
Pero la escuela se mantuvo firme en su política.
Para elegir una especialización, los estudiantes debían demostrar un dominio completo de los fundamentos. Al fin y al cabo, se esperaba que los graduados de Alpheas fueran capaces de realizar casi todos los hechizos fundamentales de las disciplinas mágicas.
Esta fue también una de las razones por las que las sociedades mágicas tenían en alta estima a los graduados de Alpheas.
Por supuesto, no todos los magos exitosos provenían de escuelas de magia. Muchos fueron entrenados directamente por un mentor, alcanzaron la iluminación por sí mismos o aprendieron por medios clandestinos. Estos tipos solían ser altamente especializados y experimentados en combate real.
Quienes conseguían empleo a menudo dependían del puesto o de las preferencias del empleador. Aun así, era innegable que los graduados de una institución integral como Alpheas tenían una clara ventaja en el mercado laboral.
En ese sentido, el requisito de 80 puntos de la escuela era más que sólo presión académica: reflejaba expectativas del mundo real.
Shirone gimió, sujetándose la cabeza.
"Uf, ¿y ahora qué? Tendría que subir mi promedio más de 30 puntos."
Incluso con el descubrimiento de la Partícula de Dios, la realidad era simple: esto seguía siendo la escuela. Y la escuela tenía reglas.
No es del todo imposible. Si me concentro y uso la Columna del Conocimiento correctamente, puedo mejorar mis puntuaciones.
Pero más que nada, había una gran razón por la que Shirone tuvo que hacerlo.
Probablemente Iruki y Neid también asciendan. Si me quedo solo en la Clase Cinco...
El solo pensamiento era aterrador.
Shirone negó con la cabeza, intentando mantenerse positivo.
De todas formas, tendré que pasar por esto tarde o temprano. Además, en cuanto llegue a cuarto grado, podré solicitar la graduación. Y entonces por fin podré cumplir mi promesa a Amy...
Fue entonces cuando lo comprendió.
—¡Oh, no, Amy!
Después de la presentación, ni siquiera tuvo oportunidad de agradecerle. Estaba tan absorto en el momento que se olvidó por completo de que ella estaba allí.
"¡Qué tonto! Debió sentirse muy ignorada".
Amy siempre lo había apoyado en silencio, alentándolo desde la barrera cada vez que las cosas se ponían difíciles.
"¡Muy bien! ¡Hora de irnos!"
La idea del último año todavía le resultaba abrumadora, pero esta vez, Shirone estaba decidido a mostrar cómo se sentía realmente.
Había una chispa en sus ojos cuando salió de la posada.
"Te sorprenderás, Amy."
Shirone subió la colina con dos tazas de café en la mano: una para Amy y otra para Seriel.
En lo alto, frente a él se alzaba una imponente estructura llamada la Puerta de Acero.
De cerca, parecía mucho más imponente y magnífico de lo que parecía desde la distancia.
"Así que este es el punto máximo de la escuela de magia".
Como la escultura que simbolizaba el espíritu del mago, le dio una sensación de reverencia cuando pasó debajo de ella.
En ese momento, vio a algunos estudiantes que se estaban graduando saliendo del edificio; su clase del sexto período acababa de terminar.
En medio del pasillo, Shirone vio a Amy y Seriel enfrascados en una conversación.
—¡Amy! ¡Amy!
Algunos estudiantes cercanos giraron la cabeza, pero Amy y Seriel no lo notaron: seguían hablando, perdidos en su propio mundo.
Sintiéndose traviesa, Shirone se acercó de puntillas detrás de ellos y les ofreció el café.
"¡Ta-da! ¡Un regalo sorpresa!"
Los ojos de Amy se abrieron en shock, y Shirone sonrió juguetonamente mientras le entregaba una taza a Seriel también.
"¡Toma, uno para ti también, mayor! ¡Bebe y recarga energías!"
Seriel observó con una sonrisa curiosa e inclinó la cabeza.
Amy, todavía sorprendida, entrecerró los ojos y preguntó: "¿Quién eres? ¿Y por qué nos das esto?"
Shirone pensó que todo era una mala broma.
"Lo siento", dijo Amy. "Últimamente he estado muy desconectada. Por eso quería hablar contigo en persona".
Pero cuando Shirone se acercó, Amy repentinamente le apartó el brazo alarmada.
¡No toques eso! ¿Sabes siquiera qué hay ahí dentro?
El café se derramó en el suelo.
Shirone la miró atónita.
No era una broma. Su expresión era tensa, sus mejillas sonrojadas de genuina frustración.
"¿Quién te crees que eres?", espetó Amy. "¿Y por qué dices que Seriel es tu superior, pero a mí me hablas con tanta naturalidad?"
Incluso Seriel frunció el ceño, claramente disgustado.
¿Estás en la clase avanzada? No sé si esto es acoso o una broma rara, pero así no se trata de acercarse a alguien. Y usa un lenguaje respetuoso. No eres un desertor.
Shirone se quedó sin palabras. Era como si realmente no tuvieran idea de quién era.
—Sénior Seriel, soy yo, Shirone. ¿No me reconoces? Amy, ¿en serio estás fingiendo?
Amy le agarró el cuello.
¿Cómo vamos a conocerte? ¡Si eres estudiante, ve a estudiar! ¿No sabes cuándo ni dónde actuar? Has estado callado desde que llegaste al último año...
Fue por culpa de ese tipo.
Desde que empezó a juntarse con desconocidos, los problemas la persiguieron de nuevo. Los chicos de la escuela se estaban volviendo demasiado cercanos otra vez.
Ese tipo...
¿Quién era? Definitivamente...
Había alguien. Algún tipo de acuerdo. Pero no podía recordarlo.
Sólo quedaba una sensación tenue y cálida.
¡Deja de mentir!
Shirone se quitó la mano de Amy.
"¡Ah!"
Amy hizo una mueca y se sujetó la muñeca, pero Shirone no pudo obligarse a preocuparse.
Si esto fue una broma, fue una broma cruel.
¿Por qué me tratas así? Si no te gusto, ¡dímelo! ¡Esto es... esto es demasiado!
Seriel empujó a Shirone hacia atrás.
"¡Piérdase!"
Era Seriel, por lo que Shirone no se resistió y cayó directamente al suelo.
"¿Por qué acosas a mi amiga? ¡Y encima eres de último año! ¿En qué clase estás? ¿Quieres que te expulsen?"
La expresión de Shirone se arrugó con tristeza.
Seriel... La mejor amiga de Amy.
Ella solía ser una persona de buen corazón, alguien que lloraba mientras leía novelas románticas y lo animaba con más pasión que nadie.
Pero ahora ella lo miraba como un extraño: su mirada fría, su boca tensa con hostilidad.
Shirone negó con la cabeza.
No. Esto no era real. Esto no podía ser real.
"¡No! ¡Eso es mentira!"
Se dio la vuelta y echó a correr, con el corazón latiéndole con fuerza, apenas capaz de respirar.
Seriel lo llamó.
¡No vuelvas! ¡Si vuelves a molestarnos, te reporto a los profesores!
Todavía sin aliento, se volvió hacia Amy.
Qué bicho raro. Parecía inocente, pero resulta que es persistente. ¿Estás bien, Amy?
"¿Eh? Ah, sí... Estoy bien."
Amy se masajeó suavemente la muñeca. Aún no recordaba nada... pero en el fondo, una extraña inquietud se apoderó de su corazón.
Ella vio a Shirone desaparecer y susurró para sí misma:
"¿Quién es? De verdad parecía conocerme."
Seriel lo quitó importancia riendo.
¿Cómo lo sabes si no lo recuerdas? Probablemente solo sea un lunático intentando llamar la atención. Se oye hablar de chicos así todo el tiempo. ¿A quién intenta impresionar? ¿A tu lado como si perteneciera a alguien?
Seriel parpadeó. Ni siquiera podía pensar en un nombre.
La campana sonó.
Amy dijo en voz baja: "Entremos. Hablaremos más tarde".
"Sí. Esperaba tener una charla normal hoy, pero ese idiota nos arruinó las vacaciones."
Amy siguió a Seriel al interior del edificio de la escuela, pero antes de entrar, miró hacia atrás.
"..."
Shirone ya se había ido hacía tiempo.
Pero Amy se quedó allí un momento, como si estuviera esperando a alguien.
Shirone corrió, con los dientes apretados y los ojos llenos de lágrimas.
¿Por qué me hacen esto? ¿Qué hice mal?
Corrió más allá de las puertas de acero y llegó a la sección de clase avanzada justo cuando sonó la campana.
Vio a Mark y María entrando al edificio y gritó desesperado.
"¡Mark! ¡Mark!"
Se giraron sobresaltados.
¡Mark! ¿Sabes quién soy? ¡Por favor! ¡Dilo!
Mark miró a María, confundido. Ella se encogió de hombros.
"Umm... ¿quién eres tú?"
El corazón de Shirone se hundió.
¿Lo que está sucediendo?
"¡Soy yo! ¡Es Shirone!"
"Entonces...?"
¡Soy yo! ¡Quinto grado! ¡Hicimos exámenes juntos! ¡Tienes que recordarlo!
La expresión de Mark se tensó, pero bajó la mirada cuando Shirone mencionó la Clase Cinco.
"Ah... cierto. Lo siento. No me había dado cuenta."
—¡No! ¡No es eso! ¿Por qué finges que soy un extraño?
¿Qué quiere de mí? Esto es molesto.
Mark podría haber seguido el juego si hubieran estado solos, pero otros estaban mirando.
En ese momento, Siana caminaba por el pasillo.
"Ustedes dos. La clase ha comenzado. ¿Qué hacen aquí?"
Para Shirone, ella era como un faro de esperanza.
"¡Maestra! ¡Soy yo, Shirone! ¡Tienes que recordarme!"
¿Cómo podría alguien tan poderosa como Siana olvidarlo? Era una maga certificada de nivel 6.
Pero su respuesta lo destrozó.
"¿Shirone? No hay tal estudiante en la clase avanzada."
"No... ¡Soy yo!"
Siana intentó recordar, pero el nombre y el rostro de Shirone no significaban nada para ella.
"Creo que estás confundido. No me informaron de ningún estudiante nuevo".
La expresión de Mark cambió.
Shirone sintió el cambio.
Empezaban a verlo como una amenaza.
—¡Lo... lo siento! ¡Cometí un error!
"¡Oye! ¡Espera!"
Pero Shirone no se detuvo. Salió corriendo del edificio con el corazón hecho pedazos.
Ahora él entendió.
Todos lo habían olvidado.
"Uf... uf..."
Las lágrimas corrieron. Se sentía como un niño perdido, rodeado de desconocidos.
¿Es realmente cierto? ¿Nadie se acuerda de mí...?
Entonces, un pensamiento lo golpeó como un rayo.
Neid. Iruki.
Aferrándose a ese hilo de esperanza, Shirone corrió hacia Istas.
Buscó a tientas entre las complicadas ecuaciones y finalmente llegó a la Sociedad de Investigación Psíquica Paranormal.
Dudó frente a la puerta.
Me reconocerán. Claro que sí. Hace apenas unas horas, estábamos juntos. Tienen que recordarlo.
Si...si no lo hacen...
Él cerró los ojos con fuerza.
No quería imaginar lo mucho que dolería eso.
Él abrió la puerta de golpe.
Neid e Iruki abandonaron su conversación, sorprendidos.
Shirone apretó los puños.
"Neid. Iruki. Soy yo, Shirone."
Parpadearon. Silencio.
Y en ese silencio, la presa de emociones dentro de Shirone estalló.
¿Por qué no dices nada? ¿Te acuerdas, verdad? No te has olvidado de mí también, ¿verdad?
Neid intercambió una mirada con Iruki, luego se rascó la cabeza y se acercó.
"Eh... ¿quién eres tú?"
Los ojos de Shirone se llenaron de lágrimas.
¿De verdad no lo sabes? ¡Solo estábamos juntos! Estudiamos ayer. ¡Anteriormente también!
Lo siento. Pero no te conocemos. ¿Eres de otro club? ¿Intentas espiarnos? Vete, por favor.
Entonces Iruki estalló.
"Espera un segundo. Podría ser eso. ¿Cómo entraste en Istas? ¡Cuéntanos! ¿Quién eres?"
"Ustedes... ustedes chicos..."
El rostro de Shirone se desdibujó de emoción. Ya no pudo contener las lágrimas.
"Puf..."
Las mejillas de Neid se hincharon, y entonces no pudo soportarlo más. Se echó a reír.
¡Jajajaja! Iruki, ¿viste eso? ¿Viste la cara de Shirone? ¡No tuvo precio!
Iruki se reía tan fuerte que pateaba el suelo.
¡Lo vi! ¡Lo vi! Me asusté un segundo, y entonces ustedes... ¡Jajajaja! Shirone, ¿qué intentabas hacer? ¿Matarme de la risa?
Neid se agarraba el estómago, intentando recuperar el aliento entre ataques de risa.
¡Jajaja! ¡Madre mía! Cuanto más lo pienso, más gracioso me parece. ¿En qué estabas pensando...? ¡Jajajaja!
Shirone se quedó allí sentado, atónito. Por un momento, no supo si esto era real o un sueño.
"Esperen... ¿Se acuerdan de mí?"
Iruki resopló.
¿De qué hablas? ¿Tuviste alguna pesadilla rara o algo así? ¿Sabes lo ridículo que te ves ahora mismo? ¡Jajajaja!
Al escuchar eso, Shirone finalmente dejó escapar un profundo suspiro de alivio.
Y una vez que pasó ese alivio abrumador... llegó la frustración.
¡Oye! ¡Podrías haber dicho algo antes! ¿Por qué fingiste no conocerme?
¡Solo estaba bromeando contigo! ¡Tu reacción fue divertidísima! Dijiste: "Soy yo... Soy yo, Shirone", ¡toda una dramática!
Mientras Neid lo imitaba, Iruki se rió tan fuerte que se cayó en el sofá.
Shirone, demasiado agotado como para siquiera regañarlos, se desplomó en una silla y se cubrió la cara con ambas manos.
"Tenía tanto miedo que realmente pensé que iba a morir."
"Está bien, está bien. Suéltalo. ¿Qué pasó?"
Una vez que Neid e Iruki se calmaron lo suficiente para escuchar, Shirone explicó todo lo que había sucedido.
Al principio, se rieron, pensando que era otra de las exageraciones de Shirone. Pero en cuanto mencionó a la maestra Siana, sus expresiones se tornaron serias.
—Espera, ¿así que ni siquiera la maestra Siana se acuerda? —dijo Neid, frunciendo el ceño—. Ni hablar... No es de esas que hacen bromas así.
—Quiero decir... ¿eso es siquiera posible? —preguntó Iruki, todavía escéptico.
—Sí, si es magia mental —dijo Neid—. ¿Pero manipular los recuerdos de toda la escuela? Eso es demasiado.
Shirone golpeó su puño ligeramente contra su pecho, frustrado.
—Te lo digo, ¡es posible! ¡Me pasó a mí!
—Tranquilo, te creemos —dijo Iruki—. Entonces... ¿dices que todos se olvidaron de ti?
Neid añadió: "Excepto nosotros. Esa podría ser la clave. ¿Por qué somos los únicos que lo recordamos?"
Iruki levantó un dedo pensativamente.
"Lo primero que me viene a la mente es que estuvimos dos días sin clases. Entonces, ¿qué pasó en la escuela mientras estuvimos fuera?"
Los tres se quedaron en silencio, pensando.
¿Podría alguien realmente haber alterado los recuerdos no sólo de los estudiantes, sino también de los profesores, mientras estaban ausentes?
Parecía imposible... pero todo lo demás también.
Neid intervino: «Quizás fue algún tipo de fenómeno sobrenatural. De hecho, hay varios casos similares en la historia».
Iruki seguía inseguro. "Aun así, la mayoría de esos casos terminan relacionados con la magia. Pero bueno, supongamos que es cierto. Entonces, ¿por qué no perdimos la memoria?"
Neid lo pensó. «Quizás sea porque estuve en Istas. Me he quedado allí desde que nos separamos de Shirone».
Shirone lo miró. "¿Qué tiene eso que ver con Istas?"
Siempre ha habido rumores sobre que los istas tienen poderes místicos extraños. Probablemente no sea nada, pero en nuestra situación, no podemos ignorar ninguna posibilidad, sobre todo cuando se trata de seguridad personal.
Iruki se inclinó hacia delante, repentinamente preocupado. "Entonces... ¿eso significa que también podríamos perder la memoria?"
"Sí. No lo puedo decir con seguridad."
La habitación quedó en silencio.
La idea de ser olvidado nuevamente era terrible, pero la idea de olvidarlo todo él mismo era igualmente aterradora.
Neid finalmente habló, con voz vacilante.
"Aun así... ¿no crees que deberíamos volver a salir?"
"Estoy de acuerdo", dijo Iruki. "No podemos escondernos para siempre. No resolveremos nada".
Shirone asintió lentamente. Sabía que tenían razón... pero su corazón vaciló.
"¿Y si ustedes también me olvidan? No creo que pueda soportarlo una segunda vez."
Iruki sonrió suavemente.
Entonces hagamos esto: dejemos una huella. Algo que podamos reconocer incluso si perdemos la memoria. Así evitaremos el peor de los casos.

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Mago Infinito (Novela) Capítulo 63
Estás leyendo el capítulo 63 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.