Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 4 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Había oído un sonido enorme.
O tal vez no era sonido en absoluto, pero no tenía otra forma de describirlo.
Como si el mundo entero tuviera bocas que le susurraban, todos esos sonidos se fundían en uno hasta que dejaban de ser sonido por completo.
"En ese momento no era yo mismo."
Él era el mundo mismo.
Al recordar aquella inmensidad ilimitada, una única verdad lo impactó:
Yo soy infinito.
"Hng... Ugh..."
Shirone, abrumada por emociones que trascendían la mera alegría, cerró los ojos con fuerza y corrió hacia adelante.
Ella no podía soportarlo: si no corría, sentía que se derrumbaría.
Aunque su cuerpo había sido confinado una vez más, su espíritu aún recordaba ese fugaz momento de liberación.
'Soy libre.'
¿Cuánto tiempo había pasado?
Incluso con los ojos abiertos, Shirone no podía ver hacia adelante, hasta que un impacto sordo la golpeó en el rostro.
"¡Puaj!"
Ella cayó de espaldas y cuando miró a su alrededor vio el sucio paisaje de un callejón.
'¿Cómo terminé aquí?'
Las emociones habían sido tan abrumadoras que ni siquiera podía recordar lo que acababa de suceder. Pero ahora, la realidad la derribaba.
"¿Qué demonios? ¡Qué mocoso tan molesto!"
Un grupo de vagabundos miró fijamente a Shirone como depredadores detectando a su presa.
El hombre con el que chocó la agarró por el cuello.
"Oye, tú. ¿Estás loco?"
"¡L-lo siento!"
¿Crees que basta con disculparte? Dilo, eres uno de esos gamberros de la pandilla Lobo, ¿no? Acabas de intentar apuñalarme, ¿no?
"¡N-no! ¡No lo hice!"
Echaron un vistazo a los ojos de Shirone y lo supieron.
Este niño flacucho, adorable incluso cuando estaba tendido en el suelo, no tenía las agallas para lanzar un puñetazo, y mucho menos para blandir un cuchillo.
Lo único que quedaba por hacer era robarla, pero a juzgar por su ropa, probablemente no tenía dinero.
Aun así, sus delicados rasgos tenían un aire de nobleza: si la vendían a los esclavistas del sur, ganarían una suma considerable.
Definitivamente un plebeyo. No hay que preocuparse por las consecuencias.
Justo cuando estaban pensando eso, la voz de una niña resonó desde la entrada del callejón.
¿Qué están haciendo? ¿Algo divertido?
Los hombres se giraron inmediatamente.
"¡Señora Amy!"
Shirone, sintiendo a un salvador, miró hacia esta persona "Amy"—
"...Ella es sólo una niña."
Una niña de aproximadamente su misma edad, con un flequillo rojizo que le cubre un ojo.
"Jeje, ¿qué te trae por aquí? ¿Otra vez aburrido?"
Aunque su tono era ligero, las manos de los hombres se juntaron en deferencia mientras se acercaban a ella.
Cualquiera que conociera su identidad lo entendería.
Carmis Amy.
La hija más joven de la familia Karmis, nobleza de Primera Clase, segunda sólo después de la realeza en la jerarquía del reino.
Para una muchacha noble mezclarse con la basura de la calle estaba más allá del sentido común, pero para una adolescente rebelde harta de su vida dorada, la delincuencia era su única alegría.
"¡Esta enana intentó matarme! Solo le estábamos dando una lección", mintió un matón con naturalidad.
"¡N-no! ¡Me lo encontré por accidente!"
Mentiroso. ¿Esperas que nos creamos eso?
Un hombre corpulento clavó su pie en el estómago de Shirone, haciéndola encorvarse de dolor.
"Puaj...!"
¡Nos debes una compensación, mocoso! ¿Dónde está tu madre? ¿Qué clase de mujer da a luz a un mocoso descarado como tú y luego desaparece? ¡Ve por ella!
Shirone estaba atónita.
¿Cómo pudieron estos hombres, que seguramente tenían padres, insultar de esa manera a la madre de otra persona?
"Oye, los ojos de este mocoso cambiaron. ¿Estás enojado, chico?"
Los vagabundos, sintiendo la ira de Shirone, la atacaron, pateándola y pisoteándola.
Incluso entonces, Shirone no entendía por qué evitaban golpearle la cara.
Entonces Amy habló.
"Basta. A este paso la matarás."
Los hombres retrocedieron inmediatamente y Amy saltó de una caja de madera y se acercó a Shirone.
"¿Estás bien?"
"Yo no hice nada..."
"¿Quién dijo que sí? Te pregunté si estabas bien."
"Yo... no sé si lo soy."
Amy estudió atentamente el rostro de Shirone.
No pongas esa cara de hastío por algo tan insignificante. Lo he pasado mucho peor que tú.
Para los extraños, la hija menor de la familia Karmis vivía una vida de privilegios.
'Trabajo mucho más duro que tú, ¿por qué recibes tanta compasión?'
Su dominio sobre los matones del callejón nació de ese resentimiento.
Incluso aunque fuera infantil, cuando un noble lo hacía, las reglas cambiaban.
Amy se dio la vuelta.
"¿Y ahora qué? ¿Queda algo divertido?"
Shirone, que había asumido que Amy la enviaría a casa, se quedó atónita.
Mientras tanto, los matones, familiarizados con los crueles caprichos de Amy, respondieron con suavidad.
"Íbamos a robarla y luego venderla a un burdel".
Amy sonrió.
Por supuesto, ella no tenía intención de permitirles crímenes, solo maltratar un poco a Shirone antes de enviarla a casa.
"Mmm."
Al estudiar el rostro de Shirone, el lado sádico de Amy se agitó.
"Las trabajadoras de burdeles no pueden tener defectos. ¿Por qué no la desnudan y lo comprueban?"
Últimamente, había sentido curiosidad por esas cosas, y como Shirone era una plebeya, no habría consecuencias.
'Además... es bastante lindo.'
La apariencia de Shirone era innegablemente buena.
Desnúdate. Si haces lo que te digo, quizá te dejemos ir.
La mente de Shirone se quedó en blanco.
Esto no parecía real. Las personas frente a ella parecían demonios.
"¿Cómo... cómo pudiste? ¡Eso es malvado!"
¿No lo sabías? El mundo siempre ha sido así. Solo eres una víctima porque eres débil. Todos solo se preocupan por sí mismos.
El líder matón se burló.
Criticar al mundo le hacía sentirse maduro, más inteligente que el resto.
-Estás equivocada, pequeña niña.
Hablas de crueldad, pero no conoces la verdadera crueldad.
Persigues el sufrimiento, pero no conoces el verdadero dolor.
"Nunca lo entenderás."
La vida es mucho más larga de lo que piensas.
¡Oye! ¡La señora dijo que te desnudes! ¿Quieres que te golpeen otra vez?
"..."
La falta de respuesta de Shirone hizo que Amy se sintiera incómoda.
'¿La rompimos?'
Pero Shirone no estaba rota.
Su mente estaba más aguda que nunca, hiperconcentrada en los cambios que se desarrollaban dentro de ella.
La violencia había desencadenado algo: sus sentidos agudizados la catapultaron a la Zona Espiritual.
'Esto es...?'
La segunda vez fue diferente. Ahora, la información del mundo real inundó mi mente.
Ella podía oír a los matones parpadear.
La frontera entre ella y el mundo exterior se disolvió mientras su conciencia buscaba instintivamente un camino...
—y aterrizó en el recuerdo de Alpheas lanzando magia en la academia.
"Ah..."
Su perspicacia comenzó a grabar las emociones, los sentidos, la postura y los movimientos de Alpheas en su mente como si fuera una imprenta.
Se combinaron innumerables patrones y, finalmente, salió a la luz la verdad fundamental.
¡Mocoso! ¡Date prisa y bájate los pantalones! ¡La señorita quiere espectáculo!
Un matón agarró a Shirone del cuello y la sacudió, casi expulsándola de la Zona.
La Zona Espiritual exigía una concentración extrema, dejándola vulnerable a las perturbaciones externas.
Era como caminar sobre una cuerda floja mientras alguien sacudía la cuerda.
Cuando los ojos de Shirone se oscurecieron, Amy de repente gritó:
"¡Espera! ¡Detente!"
Pero ya era demasiado tarde.
La voluntad de Shirone distorsionó violentamente el orden natural.
¡Boom!
Un vendaval de increíble densidad estalló, levantando todo en el callejón.
Cajas de madera, piedras, los matones, incluso Amy.
"¡AAAAAH! ¡AYUDA!"
Los gritos devolvieron a Shirone a la realidad.
El callejón estaba inquietantemente vacío… hasta que los cuerpos comenzaron a caer.
¡Pam! ¡Pam! ¡Pam! ¡Pam!
Los repugnantes crujidos de los huesos al golpear el suelo resonaron.
La gravedad, a menudo pasada por alto, era una fuerza despiadada.
Las extremidades de los matones se hicieron añicos con el impacto y los huesos sobresalían de la piel.
"¡Guau...!"
"¡M-mi brazo... mi pierna...!"
Las piernas se doblaron grotescamente; los huesos del antebrazo desgarraron la carne.
Shirone entró en pánico.
Ella no había esperado que un momento de ira causara tal carnicería.
Sólo una persona salió ilesa: Amy.
Los nobles entrenaban sus cuerpos desde la infancia y, como heredera de Primera Clase, ella no era la excepción.
Sosteniendo su falda ondeante, miró a Shirone en estado de shock.
"¿Qué vas a?"
La escena que Shirone había creado era un duro recordatorio de por qué se temía a los magos.
Incluso Amy, con sus reflejos perfeccionados, no había resistido la furia del viento.
¡Respóndeme! ¿Dónde aprendiste magia? ¡¿Cómo puede un plebeyo...?!
Ella se interrumpió.
Los gritos habían atraído a los guardias.
Si su identidad saliera a la luz, su familia no lo permitiría.
"¡Tch!"
Se apoyó en una pared, zigzagueó por los lados del callejón y desapareció.
Shirone, aturdida por la hazaña sobrehumana, volvió a la realidad.
'Esto es malo.'
Si llegaran los guardias, le echarían la culpa de todo.
'Papá...'
La ciudad le había enseñado una cosa: el mundo era cruel con los débiles.
"Nadie me escuchará."
Ella se giró y corrió.
—hacia la única persona en la que podía confiar.
Mansión Karmis
La familia Karmis: nobleza de primera clase, pilares del reino.
Aunque no tenían su base en la capital, su influencia se extendía por toda Tormia.
En la casa principal sólo quedaron dos: el jefe de familia jubilado, Shakora, y Amy.
"Estoy en casa."
¿Dónde has estado? ¿Otra vez saltándote clases?
A pesar de tener más de sesenta años, Shakora no tenía ni rastro de pelo blanco; su alta figura y sus gafas de montura elegante exudaban orgullo.
"Ya lo he aprendido todo. Es aburrido."
¿Así que jugaste con la basura de la calle? Hasta los genios se dejan vencer si holgazanean. Una joya hay que pulirla. Si te conformas, un día te apuñalarán por la espalda.
"¡Uf! ¡Ya basta de sermones!"
Shakora se rió entre dientes.
Él sabía que su rebelión adolescente provenía de la frustración, tanto por su genio como por su jaula dorada.
'La hierba siempre es más verde.'
La dejó en paz porque, a diferencia de sus hermanos, ella había heredado su talento por completo.
"Cuando se dé cuenta de lo que tiene en sus manos, la balanza se equilibrará".
Ése fue el destino de un genio.
Amy se quedó paralizada. Su regaño había sacado a la luz los acontecimientos del día.
'¿Qué era ese niño?'
Se había entrenado sin descanso, odiando la idea de que su estatus fuera todo lo que tenía.
"Parecía de mi edad..."
¿Cómo alguien sin entrenamiento ni educación había podido utilizar magia?
¿Un despertar accidental? ¿Un talento latente?
No se me ocurrió ninguna otra explicación.
—Si te confías, un día te apuñalarán por la espalda.
Amy se mordió el labio.
"Nunca perderé."
Sin embargo, hoy había sido derribada por alguien a quien siempre había menospreciado.
"Papá."
Shakora dejó a un lado su periódico, sorprendido por su iniciativa.
"¿Hmm?"

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Mago Infinito (Novela)
Capítulo 5
Mago Infinito (Novela) Capítulo 4
Estás leyendo el capítulo 4 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 26 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.