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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 222 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
No podía creerlo, pero el rostro de Shirone le decía que era cierto. No era la expresión de alguien que hubiera visitado un lugar extraño o hecho un gran descubrimiento. "Cielo, dices..." "Lo siento. Simplemente pasó. Canis..." Tras escuchar toda la historia, Alpheas guardó silencio un rato. Sobre todo la parte de que Arcane iba al cielo; eso era nuevo para él. Por otra parte, Arcane siempre había sido un hombre de muchos secretos. Había elegido el mal sobre el bien, pero estaba más cerca del nihilismo que de cualquier otra cosa. Director, tengo una pregunta. ¿Cómo llegó Miro a aceptar esa tarea? Alpheas comprendió las sospechas de Shirone. Pero sus pensamientos no cambiaron. Lo hecho, hecho estaba, y no podía deshacerse. Una persona atrapada en el pasado era suficiente. ' Gaold...' Mikaea Gaold. Ahora uno de los grandes magos de primer rango más destacados del reino, pero para Alpheas, seguía siendo su alumno, el joven puro de sus recuerdos. —Shirone, no intentes averiguarlo. Este asunto trasciende a las naciones. En cuanto te involucres, tu vida dará un vuelco. Shirone: "¡Pero qué pasa si Miro...!" Alpheas: "¿Qué cambiará incluso si lo sabes?" Shirone cerró la boca. Aunque lo supiera, no había nada que pudiera cambiar. Incluso ahora, este mundo se sustentaba únicamente con el poder de una persona. Shirone: "Director, si el ejército del Cielo rompe el espacio-tiempo de Miro..." Alpheas meneó la cabeza. Alpheas: "Desde que Miro detuvo al ejército del Cielo, grupos de expertos de varios países se han estado preparando para esto durante mucho tiempo. ¿Entiendes, Shirone? Nada cambiará. Tienes un sueño. No arruines tu vida enredándote en verdades que no puedes tocar." Era lo mismo que Alpheas había dicho antes de que Shirone fuera a la Isla Galliant, pero ahora Shirone podía entender esas palabras. Con solo meter los pies en el agua, casi había arruinado no solo su propia vida, sino también la de sus amigos. Shirone: "Sí, no te preocupes. Lo he sentido profundamente." Alpheas sonrió cálidamente. Alpheas: "Ataraxia es verdaderamente admirable. En la antigüedad, las habilidades de los ángeles se llamaban la magia de los cazadores de dragones. Si tienes la oportunidad más adelante, investiga la historia de la raza de los dragones. Tienen una historia mucho más larga que la de los humanos, así que podrás aprender más sobre los ángeles". Shirone había obtenido información valiosa inesperadamente. Hasta ahora, solo había pensado en la relación entre el Cielo y los humanos, pero al reflexionar sobre ello, se dio cuenta de que este era un asunto entrelazado con el mundo entero. ' Debería estudiar la historia de otras razas más tarde.' Habiendo terminado sus pensamientos, Shirone preguntó: Shirone: "¿Tengo que asumir la responsabilidad de este poder?" Alpheas: "Jojo, Shirone, no existe tal cosa. Nadie sabe qué consecuencias traerán tus decisiones. Debes pensar y juzgar por ti misma." Shirone: "Sigo dudando." Alpheas: "¡Jajaja! Es natural. Aunque seas más fuerte que yo ahora mismo, Ataraxia se desata." Las palabras de Alpheas eran correctas. Si la historia de Shirone no hubiera sido exagerada, en el momento en que se activó el círculo mágico de Ataraxia, ni siquiera un mago certificado de 4.ª clase podría resistir su poder. Pero Shirone no está contento. Sabía lo que implicaba la premisa de Alpheas: «el momento en que se desata Ataraxia». La teoría y la realidad eran completamente distintas. Quedarse indefenso durante un minuto entero tras activar la Función Inmortal no era diferente a arriesgarse en una batalla real. Shirone: "Entiendo lo que quieres decir. Es cierto que este poder aún es demasiado para mí. De ahora en adelante entrenaré duro para dominarlo." Alpheas: Bien. Has encontrado una buena conexión. Es tuya. Disfrútala y reflexiona sobre ella incontables veces. Shirone: "Sí, gracias." Tras confiar en Alpheas, Shirone se sintió mucho más tranquila. Quizás le delegara la responsabilidad a un adulto, pero al final, ese era el orden natural de las cosas. Lo que Shirone podía hacer era crecer rápidamente y compartir sus cargas. Cuando Shirone regresó a la escuela, Alpheas cerró la puerta y regresó con una expresión seria. Era información nueva sobre el Cielo, algo que no había escuchado en un año. Cuando Miro regresó del Cielo, había aceptado la realidad de que tenía que salvar a todos a través de su propio sacrificio. Pero Shirone era diferente. Él había luchado contra el Cielo. La lucha crea enemigos, pero también crea aliados. Shirone había ganado camaradas gracias a su lucha en el Cielo. El mundo pronto reconocería sus logros, que eran diferentes a los de Miro. Alpheas (para sí mismo): "Cariño, sinceramente tengo miedo. Ya ni siquiera sé quién es ese chico". Ataraxia. Alpheas le había dicho a Shirone que la aceptara y la soportara él mismo, pero esas fueron palabras irresponsables. Sin embargo, no estaba en su naturaleza dar consejos cuando se enfrentaba a un poder que él mismo no podía manejar. Alpheas (para sí mismo): "Hace mucho que no me hierve la sangre así. Puede que suene decepcionante, pero me pregunto si el error de dejarte ir no fue para encontrarme con este chico en el futuro". No creía que solo él pudiera enseñarle a Shirone. Pero los fracasos de su juventud sin duda sentarían las bases de su crecimiento. Alpheas (para sí mismo): "¿Qué te parece? ¿Puedo ser un poco más codicioso?" La Erina del cuadro estaba sonriendo. Arin caminaba alegremente por el parterre detrás de la clase avanzada, donde las flores de otoño estaban en plena floración. Era un espacio estrecho y abierto donde nadie entraba, lo que lo hacía aún más atractivo. Aunque la mayoría de las clases cubrían temas que ella ya sabía, asistir a la escuela por primera vez en su vida fue mucho más difícil de adaptarse de lo que esperaba. Canis: "Arin, esperaste, ¿verdad?" Canis corrió hacia él con una bola de arroz en brazos. Como Alpheas había pagado la matrícula, el alojamiento y la comida eran gratis, pero no quería depender de la ayuda de la escuela. Quizás hubiera sido una terquedad infantil usar el dormitorio y rechazar las comidas, pero Alpheas no lo detuvo. Esta era la escuela que había matado a Arcane. Incluso sin mencionar su corta edad, su determinación por honrar la memoria de su maestro era admirable. Canis: "Vamos a comer. No estoy seguro de si el condimento está bien esta vez". Arin se sentó en el macizo de flores y recogió la bola de arroz. Al principio, estaba demasiado salada para comerla, pero poco a poco, el sabor se fue intensificando. Canis: "Creo que tendremos que trabajar de noche". Arin: "Canis, el director también nos da una paga. Ser terco parece una tontería". Canis: "Lo sé. Pero en el momento en que das las cosas por sentado, se acabó. Aceptaré lo que tenga que aceptar, pero me negaré paso a paso. No puedo rendirme vergonzosamente ante el enemigo de mi maestro." Canis añadió: "Si es urgente, lo usaré. Pero no quiero depender de ello". Canis no se equivocaba. Sobre todo, ninguno de los dos estaba acostumbrado a socializar con los demás niños en la cafetería. Dante: "Tch, ellos tampoco están aquí. ¿Adónde se han ido?" Dante y su grupo entraron al macizo de flores. Canis había oído rumores sobre quiénes eran, pero no quiso prestarles atención. Fueran estrellas del reino o no, era pura puerilidad. Dante: "¿Debería preguntar?" Dante también vio a Canis y se acercó. Al observarlos más de cerca, sintió tanta pena por ellos que sintió ganas de llorar. Pensó que podrían estar en una cita, pero estaban en cuclillas comiendo bolas de arroz con tristeza. Era evidente que los estaban marginando. En cualquier grupo, siempre hay quienes quedan excluidos. Dante: "Oye, ¿ustedes son representantes de clase?" Dante preguntó, pero no hubo respuesta. Aunque había hablado lo suficientemente alto como para que lo oyeran, parecía que solo les importaban sus bolas de arroz. Más cerca: "¿No tienes dinero para comprar comida? ¿Acaso esta escuela rural acepta gente pobre? Es de tan baja calidad que no la soporto". Arin miró a Closer. Entonces, como si alguien fuera a arrebatárselo, masticó como una ardilla. Sabía desde niño que aquellos que menosprecian la comida son los primeros en coger el tenedor. Más cerca: "¿Estás poseído? Come despacio. No te lo voy a robar". Aun así, no hubo respuesta de los dos. Dante se frustró. Quizás porque estaban en el campo, pero seguía viendo escenas que jamás encontraría en la ciudad. Dante: "¿Te escondes aquí porque los otros niños te intimidan? Eres patético. Defiéndete. No dejes que te manejen". Canis: "¿Y qué?" Canis no pudo contenerse y levantó la cabeza. Lo que más odiaba en el mundo era que lo molestaran mientras comía. Cuando Dante miró a Canis a los ojos, se dio cuenta de su error. ¿Un practicante? No, era algo más profundo: una hostilidad que se arremolinaba en su interior. Este tipo se había pasado de la raya. Closer: "¿Ah, sí? Eres bastante duro, ¿eh? ¿Necesitas probar mi puño para despertar?" Dante: "Detente, Closer." Dante intervino. Presentía que provocarlos solo causaría un lío. Incluso en esta situación, Arin no mostró signos de tensión. ¿Significaba eso que tenía confianza? ¿O había vivido en campos de batalla rodeado de cadáveres? Dante: "Oye, ¿eres el mejor de tu clase?" Canis: "¿La de arriba? Esa es Shirone, ¿no?" '¿ Este chico también es Shirone?' Dante se quedó pensativo. Después de Iruki, incluso Canis señaló a Shirone. Por fin sentía que estaba llegando a alguna parte. La maestra Olivia había dado en el clavo. Dante: "¿Dónde está Shirone?" Canis: "¿Cómo voy a saberlo? ¿No está en la cafetería?" Dante: "No lo es, por eso pregunto". Canis tenía una vaga idea. Shirone probablemente había ido a informar a Alpheas sobre los asuntos del Cielo. Si pudiera librarse de esos tipos molestos, bien podría decírselo, pero no estaba de humor. Canis: "¿Qué harás si encuentras a Shirone?" Dante: "Lo aplastaré. Si dices que Shirone es el mejor, entonces, una vez que lo derrote, tendrás que seguirme, ¿verdad?" Canis: "¡Jajajaja!" Canis no pudo evitar reírse ante lo absurdo. Closer, sin embargo, lo fulminó con la mirada y dio un paso adelante. Closer: "¿Te parece gracioso? ¿Sabes siquiera quiénes somos?" Canis: "¿Sabes siquiera quién es Shirone?" Dante: "Lo sé. Él es quien alcanzó el nivel de la Función Inmortal. ¿Pero qué importa eso? Si crees que ser mago es solo un trabajo elegante, te equivocas. La magia es, sin duda, una técnica para matar." Canis estuvo de acuerdo. Después de pasar tanto tiempo con la santa Shirone, fue refrescante escuchar algo tan directo. Pero si Shirone realmente no hubiera sido más que un ingenuo pusilánime, habría sido aplastado hace mucho tiempo. Shirone era diferente. Esa era la clave. Canis: "Lo digo porque estoy realmente preocupado, pero no te metas con ese tipo. Verte me recuerda cómo era yo antes". Dante: "¡Jajaja! ¿Y qué? ¿Solo porque tú perdiste yo también perderé? Ya lo veo, solo eres un perdedor." Canis mantuvo la calma. No había vivido una vida lo suficientemente hermosa como para desperdiciar emociones en provocaciones baratas. Canis: "Ganar o perder no es lo importante. ¿Hasta dónde has caído?" Dante: "No sé de qué estás hablando, pero yo nunca me he caído. A diferencia de ti." Canis: "Pues inténtalo. Sentirás lo que es tocar fondo. Jejeje." La cara de Dante se puso roja. Ni siquiera en Bashka, la capital, nadie lo había menospreciado. No era porque este lugar fuera especial, sino por ignorancia. No había venido aquí para lidiar con esos patanes. Dante: "Esto es interesante. Te aplastaré. Cuando eso suceda, tendrás que arrodillarte ante mí también." Mientras Dante se alejaba con su grupo, Canis perdió el apetito. No entendía por qué tantos nobles actuaban con tanto egoísmo. Arin: "Eso fue inesperado, Canis. Acabas de admitir que Shirone es la mejor". Canis: "Odio las cosas problemáticas. No quiero llamar la atención en un lugar como este". Arin: "Bueno, Shirone se encargará de ello de todos modos." Canis hizo pucheros. Pensó que Arin, como miembro de la facción del Cielo, al menos mostraría algo de preocupación. Arin: "Pero... ¿no suena eso un poco irresponsable?" Canis: "Hmm, no. Si es Shirone, creo que estará bien." Arin, chupándose el dedo, miró la bola de arroz que aún estaba en la mano de Canis. Arin: "¿Terminaste el tuyo?" Canis: "No, esto es..." Canis, a la defensiva, acercó la bola de arroz. Debería haberla terminado rápido. Por culpa de esos idiotas, estaba a punto de perder una comida. Canis: "Oh, lo terminé. Puedes quedártelo." Arin: "Jeje, gracias." Arin, con su hambre algo satisfecha, preguntó tranquilamente: Arin: "Ahora que lo pienso, Shirone tiene muchos enemigos". Canis: "Pero también tiene muchos aliados. No estará solo." Canis miró hacia el cielo despejado. Harvest seguía analizando el Libro de la Luz y la Oscuridad traído del Cielo. Habiendo heredado el legado de Arcane, no había necesidad de apresurarse. Quizás estaba bien tomarse las cosas con calma a veces. Habían estado corriendo sin parar hasta ahora. Canis: "Tómalo con calma, tómatelo con calma." Arin: "Sí, hagámoslo". Canis sonrió y miró a Arin. Luego, como si se diera por vencido, negó con la cabeza y le dio una palmadita en la espalda. Canis: "Come un poco más despacio."
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Mago Infinito (Novela) Capítulo 222

Estás leyendo el capítulo 222 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.