Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 217 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras regresar a casa, Shirone pasó un tiempo feliz con sus padres. Siempre que tenía un momento libre, escribía cartas a sus amigos.
Marsha había transmitido sus emociones a través de una hoja en blanco, pero su ingenio era algo que Shirone no podía igualar. Por eso, Shirone puso aún más cuidado en llenar las cartas con palabras sinceras.
Shirone: "Ya terminé. Ahora solo necesito enviarlos".
Planeaba ir a la ciudad mañana a enviar las cartas. Para cuando llegaran a sus amigos, las vacaciones estarían llegando a su fin. Tras regresar del cielo, Shirone había aprendido a apreciar la belleza de la vida cotidiana. Estaba deseando volver a la escuela y ver a sus amigos.
Madre: "Shirone, baja y come."
Shirone: "Está bien, voy."
Ante el llamado de su madre desde abajo, Shirone apagó la vela y salió de su habitación.
La capital, Bashka
La residencia de la familia Mercodaine, situada en el distrito administrativo real.
En una mesa de comedor modesta, indigna de una familia noble de primera clase, había guarniciones de verduras no identificables que hasta un mendigo dudaría en comer.
La madre de Iruki estaba horrorizada, pero padre e hijo Mercodaine disfrutaron de su sencilla comida. Les disgustaba la lentitud que les producía comer carne.
Iruki recogió arroz con un tenedor y de vez en cuando masticó algunas verduras.
Al otro lado de la mesa estaba sentado un hombre idéntico a Iruki, salvo por algunas arrugas más. Era el padre de Iruki, Albino Mercodaine, líder de la facción del Trueno del Dragón. Aunque no era un sirviente, era un hombre de vastos conocimientos, hasta el punto de que si él no sabía algo, nadie en el mundo lo sabía.
En un momento extraño, Albino preguntó:
Albino: "¿Cómo va el problema de la entropía?"
Iruki: "Creo que lo he resuelto, más o menos."
Iruki respondió sin siquiera levantar la vista. Su relación no era mala, pero creía que para responder preguntas solo se necesitaban oídos y boca.
Después de terminar su comida, Albino dejó sus cubiertos y preguntó:
Albino: "Iruki, ¿cuánto es uno más uno?"
Iruki: "Dos".
Albino: "No. Son tres."
Iruki finalmente levantó la vista. Esta era una situación donde la vista era realmente necesaria.
Iruki: "No, son dos."
Albino: "Entonces que sean tres."
Iruki: "¿Por qué?"
Albino se encogió de hombros.
Albino: "¿Importa?"
Iruki: "¿En serio?"
Albino: "Demuéstralo y tráemelo. Si puedes, estarás más cerca de la respuesta que buscas. Considéralo tu última tarea de estas vacaciones".
Iruki: "Probablemente tomará al menos seis días".
Los ojos de Albino se iluminaron.
Albino: "¿Ah, sí? ¿Ya te estás haciendo una idea?"
Iruki: "No. Te vas de viaje de negocios en cinco días."
Iruki reanudó su arroz, grano a grano. Mientras tuviera la energía mínima para mantener su mente activa, no necesitaba sentirse lleno. Después de pasar todas las vacaciones sin un momento de descanso, incluso el cerebro de un sirviente se sentía sobrecargado.
Albino habló tardíamente.
Albino: "No lo comprobaré. Confiaré en que lo has hecho."
Iruki: "No sabía que confiabas tanto en mí."
Albino se rió. Aunque Iruki no resolviera los Registros Akáshicos en seis días, no importaba. Estaba orgulloso de su hijo por calcular primero su itinerario de viaje de negocios.
Albino: "Ningún conocimiento puede superar la sabiduría. Digamos que has ganado."
Iruki: "Gracias por la comida."
Iruki inclinó levemente la cabeza y recogió la mesa. Mientras Albino tomaba té y leía el periódico, Iruki terminó de lavar los platos. Justo cuando estaba a punto de irse, entró el mayordomo jefe.
Mayordomo: "Joven amo, ha llegado una carta. Es de Arian Shirone".
Iruki: "¿Eh? ¿Shirone?"
Cuando el rostro de Iruki se iluminó y corrió, Albino fingió leer el periódico mientras observaba sutilmente a su hijo.
Arian Shirone. El nombre que había surgido 3742 veces en las conversaciones de su hijo desde que regresó de la escuela.
En su opinión, Iruki era un talento prometedor. Poseía las capacidades de un genio y una gran profundidad emocional.
Aunque había luchado con estos rasgos cuando era niño, el hijo que regresó después de terminar el semestre era diferente.
Ya no temía a sus propios talentos, y Shirone había jugado un papel importante en ese cambio.
Iruki: "¡Jaja! Esto es tan típico de Shirone. ¿Qué clase de carta es tan larga?"
Era raro ver a su hijo reír tan alegremente en casa. Finalmente, admitiendo la derrota, Albino dejó el periódico y preguntó:
Albino: "¿Es ese el niño del que has estado hablando?"
Iruki: "Sí, me envió una carta. Escribe muy bien."
Albino: "Si eres tan cercano, invítalo. Me gustaría conocer a ese Desbloqueador".
Iruki: "...Está bien. Lo mencionaré."
La respuesta de Iruki fue inexpresiva. Presentar a Shirone no era el problema, pero presentar a su excéntrico padre a sus amigos era otra historia.
-Seis días más, padre.
La ciudad central de Sadia
La ciudad central de Sadia era el hogar del mayor número de nobles locales en Tormia.
Conocida por sus fértiles llanuras, la región contaba con una sólida base financiera. Aunque pocos se aventuraban a explorar el exterior, la competencia interna por el territorio era feroz, lo que provocaba frecuentes cambios de posición. La familia de Neid, los West, no era la excepción.
Durante las vacaciones, Neid prácticamente vivió en su taller. Tras dos noches seguidas sin dormir, tenía los ojos hundidos y vacíos.
El taller parecía una versión ampliada de un laboratorio de investigación de ciencias psíquicas sobrenaturales. Herramientas no identificables rodaban por el suelo, y las piezas del motor de un dispositivo mecánico yacían sobre la mesa.
Neid: "Uf, me detendré aquí por hoy".
Aunque ya era otoño, el calor en el taller era sofocante. Al quitarse la camisa, se le hizo visible una cicatriz diagonal en la espalda. Era una herida antigua, pero a veces le dolía de forma insoportable.
Neid cubrió la mesa con una lona. Si su familia se enteraba, se pondría furiosa porque malgastaba dinero en proyectos inútiles.
Aunque la familia había caído en desgracia, apenas tres generaciones atrás, la mitad de las fértiles llanuras de Sadia pertenecían a la familia West.
A Neid nunca le explicaron por qué la fortuna de la familia había decaído. Pero después de vivir 17 años, llegó a la conclusión de que no había ninguna razón especial. Simplemente lo habían malgastado todo.
Madre: "Neid, Neid."
Mientras regresaba a la mansión, una voz que podría detener su corazón llegó a sus oídos.
Era irónico que la voz perteneciera a su madre, pero para Neid, ella era la persona más aterradora del mundo.
Neid: "Sí, madre."
Madre: "Dijiste que eres bueno con las máquinas, ¿verdad? Ve con la familia Jones y arréglales algo".
Neid: "Primero déjame dormir un poco y luego me iré".
El rostro de su madre se retorció como el de un monstruo. Era como un candado que dejó a Neid inmóvil.
De joven, la desafió una vez. Pero cuando ella recurrió a la autolesión, él se convirtió en el villano.
No pudo vencer a una madre que se hizo daño. En este mundo, ningún niño puede vencer a sus padres.
Neid: "Estoy cansado. No he dormido en dos días".
Madre: "¿Qué clase de niña eres? No ganas dinero ni ayudas a la familia. No te dije que no durmieras, así que ¿por qué no puedes ir?"
Neid apretó los músculos faciales. No quería terminar con la misma cara que su madre.
Madre: "¿No ves lo mucho que trabaja tu madre? ¿Sabes cuánto dinero gastamos para enviarte a esa elegante escuela de magia? Si así van las cosas, mejor desaparece de esta casa. Ya no puedo mantenerte."
Neid intentó recordar cuándo lo había apoyado. Pero no había tal recuerdo. Solo sentía el dolor punzante de la brutal cicatriz en su espalda.
Nadie en la familia West había intentado jamás emprender ni siquiera un pequeño negocio con el patrimonio que les quedaba. No hicieron nada. Porque nunca habían hecho nada.
Neid: "Lo siento, mamá. Está bien, me voy".
Un dolor ardiente irradiaba de la cicatriz de Neid. Pero no podía demostrarlo. Su familia no podía moverla. No, evitaron tratar con ella por completo.
Y si alguna vez volviera a recurrir a la autolesión, todas las frustraciones de la familia se dirigirían hacia Neid.
De joven, no entendía por qué era el único que tenía que soportar esto. Pero al crecer, se dio cuenta de que no había ninguna razón.
La familia de Neid culpaba de todo a los demás, y él era el único que sabía que esa no era forma de vivir.
Madre: "Ve antes del anochecer. La familia Jones busca a alguien que inspeccione su caldera. ¿Has pensado alguna vez en ser reparador?"
Neid: "Me graduaré pronto. Déjame terminar la escuela primero".
Madre: "Esa escuela es solo un parásito que chupa dinero sin enseñar nada. Debería morirme."
Neid quería entender a su madre.
Se había casado con una familia adinerada, solo para verlos despilfarrar su fortuna. Era comprensible que estuviera disgustada.
Pero por mucho que lo pensó, no pudo encontrar una razón por la cual debería convertirse en reparador de calderas por su bien.
Cuando su madre regresó a la mansión, un aliento caliente escapó de los dientes de Neid.
Sentía que la malicia se acumulaba en cada célula de su cuerpo. Solo un poco más... Solo un poco más, y explotaría.
Mayordomo: "Joven amo, una carta... ¡Eek!"
El mayordomo que había entrado corriendo palideció. Solo entonces Neid se recuperó y negó con la cabeza. En el momento en que se dio cuenta de que el rostro de su madre se había grabado en su interior, una segunda oleada de dolor lo invadió.
Neid: "Ah, no he dormido. ¿Qué pasa?"
Mayordomo: "Una l-carta... De Arian Shirone."
Neid: "¿Qué? ¿Shirone?"
El rostro de Neid se iluminó al instante. Tomó la carta y comenzó a leer las palabras escritas a mano por Shirone.
En el momento en que leyó la parte sobre su extrañeza, una ola de tristeza brotó de su cabeza y las lágrimas llenaron sus ojos.
Neid: "¡Espera un poco más, Shirone! ¡Llegaré pronto!"
Neid aferró la carta y salió de la mansión. La familia Jones no necesitaría reparar la caldera durante los próximos diez años.
La residencia fortaleza en Creas
La familia de Seriel, la Fortaleza, tenía su residencia principal en Creas, al igual que la familia de Amy.
Aunque no ocupaban un lugar destacado en el escalafón nobiliario, eran una familia prestigiosa conocida por producir muchos grandes médicos, lo que les valió un gran reconocimiento en el reino.
En la escuela, Seriel era conocida como la estudiante modelo y mejor amiga de Amy, pero en casa, era una potra salvaje que permanecía en las sombras mientras su hermano menor, un aspirante a médico, era el centro de atención.
Hoy, se escondía por tercer día para evitar las insistencias de su madre. La habitación de su hermano menor, donde se esperaba que apareciera el futuro médico jefe, era una zona libre de insistencias.
Seriel: "Sniff... ¿Qué voy a hacer? Esto es tan conmovedor."
Seriel, que había estado leyendo una novela romántica bajo las sábanas, finalmente estalló en lágrimas.
Su hermano menor, Vail, sentado en su escritorio, estaba al borde de perder la cabeza.
Vail: "¡Hermana, cállate! ¡Estoy estudiando! ¡O vete a tu habitación o deja de quejarte!"
Seriel abrazó la novela, que había terminado en tragedia, saboreando las emociones que aún persistían. Según su propia opinión, era una de las mejores historias que había leído durante las vacaciones.
Seriel: "Es una historia de amor muy triste. Ah, ¿dónde puedo encontrar a un hombre como José?"
Vail, que estaba tomando notas, miró hacia arriba.
Vail: "Hay uno."
Seriel: "¿En serio? ¿Quién?"
Vail: "José."
Seriel: "¡Te lo estás buscando! ¿Te estás metiendo conmigo?"
Vail: "¿Por qué no? Si no existe en la realidad, mejor quédate con un personaje ficticio, jeje."
Seriel miró fijamente la nuca de su hermano y se mordió el labio. No lo había regañado por dejarla quedarse en su habitación durante días, y ahora él intentaba acosarla.
En ese momento, la puerta se abrió y entró una carta junto con las quejas de su madre.
Madre: "¡Llegó una carta! No te diré que estudies, así que deja de molestar a tu hermano y sal. Si vas a jugar, al menos lávate. Tsk tsk."
Seriel hizo pucheros y se metió debajo de la cama.
Ella pensó que la carta era de Amy, pero el remitente resultó ser alguien inesperado.
Seriel: "¿Eh? ¡Es Shirone! ¡Shirone!"
Seriel abrió rápidamente el sobre y lo leyó. Su mirada se llenó de cariño al instante. Al percibir la fragancia del papel, abrazó la carta y murmuró:
Seriel: "Ah, ¿dónde puedo encontrar un hombre como Shirone?"
Vail, que había estado leyendo diligentemente su libro, puso los ojos en blanco.
—Shirone es una persona real, idiota. Solo ve y sal con él.
Las palabras le subieron a la garganta, pero sabía que no llegarían a ella. Después de pasar días sumergida en novelas, era evidente que no estaba en sus cabales.
Campo de entrenamiento de Creas City
Mark pagó la costosa entrada y entró al campo de entrenamiento. Tras haber avanzado con éxito junto a María, estaba emocionado de ser asignado a la sexta clase el próximo semestre.
' Por fin tendré alumnos más jóvenes en la clase avanzada.'
Si no hubiera conocido a Shirone, este día jamás habría llegado. Tras perder en el Puente Infranqueable, tomó a Shirone como su modelo a seguir y trabajó incansablemente para alcanzar sus metas.
Mark: "Hola, María."
María: "¿Estás aquí? Llegaste antes que ayer."
María, que lo esperaba en el campo de entrenamiento, lo regañó juguetonamente. Mark rió. La chica que una vez estuvo tan deprimida que activó los mecanismos del Puente Infranqueable para poner en peligro a los estudiantes se había vuelto mucho más lista tras convertirse en aprendiz de Sad.
Mark: "Lo siento. Mi padre me miraba fijamente. Dijo que hay buenos profesores en la Asociación de Magia, así que ¿para qué ir a entrenar?"
María: Bueno, la familia Slider está involucrada con la Asociación Mágica. ¿Estás segura de que te parece bien continuar con esto?
Mark: "No hay problema. Soy de los que cumplen sus promesas".
Mark le guiñó un ojo y levantó el pulgar. En realidad, apenas había escapado tras saltarse el desayuno. En algún momento, el chico de quince años había empezado a ver a la chica de diecinueve como una mujer.
—Debo estar completamente loco. ¿Cómo se me ocurrió atormentar a una chica tan linda?
Sade: "¡Oye! Has estado esperando mucho tiempo, ¿verdad? Disculpa la tardanza".
Mientras Sade entraba corriendo desde la entrada del campo de entrenamiento, la expresión de Mark se agrió. Era nada menos que su mayor rival. Era ridículo que un maestro y un aprendiz compitieran por la misma chica, pero como el hombre de veintiséis años y la chica de diecinueve tenían una diferencia de edad considerable, y a Sad no parecía importarle, era un problema.
Independientemente de si conocía o no los sentimientos de Mark, María saludó a Sade con la sonrisa más cálida.
María: No, nosotros también acabamos de llegar.
Sade: "Bien. Llegué un poco tarde a despedir al director".
María: "Oh, ¿A dónde va el director?"
Sade: "Sí, hay asuntos pendientes. En fin, disculpa por hacerte esperar".
Mark se sentía incómodo, sintiéndose excluido de la conversación. Estaba acostumbrado al coqueteo de Sad, pero su amabilidad excesiva hacia María le resultaba particularmente irritante.
En ese momento, María aplaudió y sacó una carta de su bolso.
María: "¡Oh! Casi lo olvido. ¡Shirone me envió una carta!"
Mark: "¿Shirone? ¿Qué dice?"
María: "A ver... ¡Ay! Dice que nos extraña y que está deseando volver a verlos a todos. También escribió sobre sus aventuras durante las vacaciones. ¡Qué tierno!"
Sade: "Shirone siempre ha sido considerado. Es el tipo de persona que recuerda a todos".
Mark: (murmurando) "Sí, a veces soy demasiado considerado..."
María: "¿Qué fue eso, Mark?"
Mark: "¡Nada! Solo digo que me alegra saber de él".
María sonrió, claramente emocionada por la carta.
María: "Debería responderle. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos".
Sade: "Deberías. Shirone es el tipo de amiga que te hace sentir como si no hubiera pasado el tiempo, incluso si han pasado meses".
Mark se cruzó de brazos, sintiéndose un poco excluido otra vez. No pudo evitar sentir una punzada de celos por la facilidad con la que Shirone parecía conectar con todos.
Mark: "Bueno, supongo que deberíamos empezar con el entrenamiento. Tenemos mucho que ponernos al día antes de que empiece el semestre".
Sade: "Está bien. No perdamos más tiempo."
Al comenzar su entrenamiento, Mark no podía quitarse de la cabeza el recuerdo de Shirone. Siempre iba muy por delante, pero nunca dejaba que nadie se sintiera rezagado. Mark se preguntaba si alguna vez podría alcanzarlo.
María: "¡Ah, cierto! ¿Viste esto? Llegó una carta de Shirone".
Mark: "¿Eh? ¿De Shirone? No conseguí ninguno."
María: "Probablemente sí. Lo recogí en el camino hacia aquí. Ni siquiera lo he leído todavía".
María agitó el sobre con orgullo, sacó la carta y comenzó a leer. Su expresión se derritió al absorber las sentidas palabras.
María: "Ah, es realmente increíble. Fuerte y a la vez tan amable. Me pregunto qué tan afortunada será Amy de salir con alguien como Shirone".
Una extraña tensión se reflejó en el rostro de Sade.
Honestamente, estaba casi un 70% seguro de que María estaba perdidamente enamorada de él. Pero ahora, al oírla hablar así, se preguntaba si era solo admiración.
Mientras Sad se volvía visiblemente sombrío, Mark sintió una sensación de satisfacción.
La mayoría de las jóvenes hablaban de Shirone de esa manera, por lo que Mark no sentía celos de él.
Después de todo, Shirone tenía a Amy a su lado: un muro infranqueable.
¡ Genial! ¡Mi objetivo de seguir los pasos de Shirone es cada vez más fuerte!
Desesperado por recuperarse, Sad intentó aligerar el ambiente.
Sade: "¡Jaja! Es cierto. Shirone es increíble. ¿Pero no suele la gente preferir a alguien mayor? O al menos de su misma edad. Los chicos más jóvenes no son tan divertidos, ¿verdad?"
Mark respondió rápidamente.
Mark: "¿Dónde has oído eso? El amor no tiene fronteras, así que ¿qué importa la edad?"
Sade: "La edad importa más que las fronteras. ¿Deberíamos preguntarle a María? ¿Elegirías a alguien mayor o menor?"
María apoyó la barbilla en su mano, fingiendo pensar, luego sacó la lengua juguetonamente para evitar responder.
María: "Jaja, ¿quién sabe?"
Tanto Mark como Sade, que habían estado esperando con ansias, quedaron desanimados. Quizás ella era la verdadera maestra en hacerse la difícil.
En cualquier caso, no podían perder el tiempo charlando después de pagar una entrada tan alta. Mark y Maria comenzaron a calentar con ejercicios mentales usando secuencias numéricas. Mientras tanto, Sad miraba al cielo, pensando en Shirone.
" Las vacaciones casi terminan. Me pregunto qué tipo de problemas armará cuando regrese".
Las acciones de Shirone desde que se inscribió en la academia de magia no tienen paralelo en la historia de la escuela.
Pero eso era precisamente lo que inquietaba a Sade.
Dependiendo de la respuesta que su maestra traiga, todo en su vida escolar podría cambiar.
' Esta vez no será fácil, Shirone.'

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Mago Infinito (Novela) Capítulo 217
Estás leyendo el capítulo 217 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.