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Leer Lector Omnisciente (Novela) Capítulo 558 online gratis en español

🏴 Grupo: Jadcy-Crowli-MLI✍️ Traducción: Jadcy-Crowli-MLI
“Ahjussi, ¿cuándo es tu cumpleaños?” Ya no recordaba cuándo había oído esa pregunta por primera vez. ¿Fue en la 2.ª regresión? ¿O en la 3.ª? Pero, sin importar la regresión, nunca se molestaba en responder este tipo de preguntas, porque creía que conocer la respuesta no aportaría ningún beneficio a la persona que la hacía. Aun así, hubo una vez en la que respondió, como ahora. “3 de agosto.” “¿3 de agosto? ¿Estás seguro?” “Prometí tomar ese día.” El tipo empezó a fruncir el ceño. “¿Prometiste? ¿Cómo puede alguien decidir su cumpleaños de esa manera?” Yoo Joonghyuk sacó la Espada Rompecielos y empezó a limpiarla. El chico tenía razón. Nadie podía elegir su propio cumpleaños. Pero ¿eso importaba? “¿Con quién hiciste esa promesa?” “No necesitas saberlo.” “¿Fue una mujer?” Yoo Joonghyuk frunció ligeramente el ceño al mirar al chico. A lo lejos, podía ver la sonrisa burlona de Kim Namwoon. Parecía haber entendido lo que ocurría. A medida que los engranajes del tiempo avanzan, muchos recuerdos desaparecen. Algunos quedaron atrapados entre los engranajes y se desvanecieron, pero también hubo recuerdos que el propio Yoo Joonghyuk arrojó allí a propósito. Y también existían recuerdos que nunca se borraban. Por ejemplo, el recuerdo de la primera vez que aprendió técnica de espada de la Santa de la Espada Rompecielos. “¿Otra vez? Qué hombre tan terco.” La Santa de la Espada Rompecielos miró a Yoo Joonghyuk con ojos fastidiados. Con una gran pipa en la boca, observó arrogantemente el rostro de Yoo Joonghyuk y soltó una bocanada de humo. “No es temporada de reclutamiento. No voy a aceptarte como discípulo.” Sin decir una palabra, Yoo Joonghyuk tomó el papel que estaba pegado en la placa del letrero. \[Reclutando discípulos en todo momento.\] La Santa de la Espada Rompecielos frunció el ceño. “Es cierto que recluto discípulos, pero no acepto a cualquiera.” “No soy ‘cualquiera’.” “Eso parece. Tu cara sí está cualificada. Si quieres, puedes ser mi esclavo.” “Enséñame artes marciales.” Al oír el tono descaradamente autoritario de Yoo Joonghyuk, la Santa de la Espada Rompecielos recorrió rápidamente todo su cuerpo con la mirada y murmuró: “Aunque te enseñe, no significa que vayas a poder aprenderlo.” “¿Ya decidiste eso antes siquiera de enseñarme?” “Mis artes marciales no son para mocosos como tú.” “No soy un mocoso.” “Y tampoco son unas artes marciales adecuadas para hombres.” La Santa de la Espada Rompecielos habló mientras hacía girar su pipa. Parecía que solo la estuviera moviendo por aburrimiento, pero Yoo Joonghyuk podía percibir en la trayectoria ascendente del humo un movimiento marcial profundo. “Aunque aprendas mis artes marciales, no llegarás a ser tan fuerte como yo.” “¿Cómo lo sabrás si no lo intentas?” “¿Por qué estás tan empeñado en aprender mis artes marciales?” Yoo Joonghyuk alzó lentamente la cabeza, y sus ojos brillaron intensamente. “Porque es la única ‘Arte Marcial’ que queda en este Murim.” No era que Yoo Joonghyuk no quisiera aprender otros tipos de artes marciales. Fue al linaje Namgung, cuna del Emperador de la Espada (劍帝). También fue a la secta Zhongnan, donde podía aprender a partir el sol poniente. Pero todo eso era superficial. En este \[Primer Murim\], ya no quedaban verdaderas artes marciales. Todas aquellas técnicas que antes se llamaban artes marciales habían sido estandarizadas y convertidas en \[Habilidades\]. Se distribuían en forma de \[Libros de Habilidades\], que cualquiera podía estudiar a su conveniencia. Pero Yoo Joonghyuk lo sabía. Con ese tipo de habilidades, era imposible derribar a esas altísimas Constelaciones. “Necesito el poder para matar Constelaciones.” Los humanos podían matar Constelaciones. Las existencias a las que \[Star Stream\] llamaba Trascendentes. Y, entre ellas, la más fuerte era precisamente la Santa de la Espada Rompecielos, que estaba frente a él. La Santa de la Espada Rompecielos dejó escapar un leve suspiro y abrió la boca. “Si ganas, lo reconsideraré.” Entonces apareció el Maestro Rompecielos. Mostró los colmillos y gruñó en dirección a Yoo Joonghyuk. Pensándolo bien, ese fue el comienzo de aquella tediosa relación de maestro y discípulo. Tras muchas dificultades, Yoo Joonghyuk por fin logró robar el cuenco de arroz del Maestro Rompecielos. Y la primera tarea que la Santa de la Espada Rompecielos le dio fue: “Golpea treinta mil veces.” “Es imposible golpear treinta mil veces al día.” “Treinta mil veces no es nada. En este mundo hay alguien que apuñaló diez mil millones de veces a lo largo de cuarenta años.” “Deja de mentir.” “Primero aprende a usar honoríficos.” Durante el tiempo en que le daban azotes en el trasero, Yoo Joonghyuk pensó: ¿De verdad es posible hacerse más fuerte de esta forma? Cada día lo azotaban varias veces en el trasero. Así pasó otra semana, y pasó también una luna llena. “¿Cuántas veces has apuñalado?” “Lo hice unas diez mil veces… señora.” “¿Y cortar?” “Lo hice veinte mil veces… señora.” “Te dije que hicieras cada movimiento veinte mil veces.” “No me pegue en el trasero.” Yoo Joonghyuk recibió otro azote en el trasero. Aunque el golpe no fue fuerte, dolió como si lo hubieran golpeado veinte mil veces. Así pasó un mes, luego dos. En resumen, Yoo Joonghyuk todavía no había aprendido \[Esgrima Rompecielos\]. La Santa de la Espada Rompecielos aceptó a Yoo Joonghyuk como discípulo, pero todo lo que hacía era recostarse en el porche, admirar sus músculos escultóricos, enseñarle movimientos básicos o mandarlo a hacer recados insignificantes. “¿Cuándo me enseñará esgrima?” “Ve a la cima de Changcheon, en el \[Segundo Murim\], recoge la Hierba de los Cien Espíritus (百靈草) y tráemela.” Y así, Yoo Joonghyuk fue perseguido por las Nueve Grandes Escuelas (九派一幇). Tuvo que emplear todas sus fuerzas para llegar a la cima del monte Changtian. Tras innumerables choques de espada con taoístas de Kunlun y de la secta Wudang, resbalar bajo la lluvia y caer por un precipicio, Yoo Joonghyuk finalmente consiguió la Hierba de los Cien Espíritus. “La he recogido.” “Bien, déjala ahí.” “¿Por qué tenía que recogerla?” Mirando el tallo de la Hierba de los Cien Espíritus, que despedía una fragancia agradable, la Santa de la Espada Rompecielos sonrió complacida. “Esta hierba tiene un efecto purificador del aire.” “¿Ahora me enseñará esgrima?” “Ha aparecido un mapa del tesoro en el \[Cuarto Murim\]. Es el mapa del ‘Reino Secreto de la Sabiduría Profunda del Viejo Maestro’. Entra en el reino secreto y tráeme la píldora que dejó el maestro.” “¿Qué?” El Maestro Rompecielos, a su lado, ladró “guau, guau”. La Santa de la Espada Rompecielos dijo: “Últimamente su cuerpo ha estado muy débil, así que necesita una medicina espiritual para reponerse.” Así que Yoo Joonghyuk volvió a partir, esta vez para conseguir medicina espiritual para el perro. Ese mundo se llamaba \[Cuarto Murim\], así que pensó que allí solo habría débiles, pero los maestros del \[Cuarto Murim\] eran realmente hábiles. Sobre todo los Diez Grandes Maestros, que podían contarse con los dedos de una mano. El Yoo Joonghyuk de entonces no era rival para ellos en absoluto. Pero el simple hecho de enfrentarse a los Diez Grandes Maestros y seguir con vida al volver ya era algo positivo. “Ve al Reino Demoníaco del \[Tercer Murim\] y tráeme el Glacies Eterno (万年寒氷, agua fría de diez mil años). Hace tanto calor estos días que no me apetece enseñar artes marciales.” Casi murió durante aquella visita al Reino Demoníaco. Se había encontrado con el Señor del Reino Demoníaco conocido como el Demonio Celestial. Aunque los Diez Grandes Maestros del \[Cuarto Murim\] unieran fuerzas, probablemente no serían capaces de matarlo. Pero ese tal Demonio Celestial no era más que el Demonio Celestial del \[Tercer Murim\]. Según la Santa de la Espada Rompecielos, el auténtico Demonio Celestial era varias veces más fuerte que ese. “Ve al Monasterio Shaolin y roba la Gran Píldora de Curación. Ten cuidado con esos monjes.” Yoo Joonghyuk ya había oído a menudo sobre la fama del Templo Shaolin. Pero, aun así, pensó que no era más que un lugar lleno de monjes. Ya había luchado contra el Demonio Celestial y contra los Diez Grandes Maestros. No había razón para no poder con ellos. Con ese pensamiento, en un instante de descuido, Yoo Joonghyuk fue atacado de repente por un monje. Le afeitaron por completo la cabeza y lo encerraron en la Cueva del Arrepentimiento durante tres meses. Con gran dificultad logró escapar y robar la Gran Píldora de Curación, pero no sin rozar la muerte al atravesar la Formación de Combate de los Dieciocho Arhats (十八羅漢陣). “Esta vez tardaste bastante. ¿Qué le pasó a tu cabeza?” La cabeza rapada de Yoo Joonghyuk era obra del gran maestro del Wushu Shaolin, el Monje Divino (神僧). Pero, afortunadamente, aunque perdió el cabello, también obtuvo una cosecha. Aprendió \[Puños Divinos de los Cien Pasos\] de Shaolin. Así fueron pasando tres meses, seis meses y luego un año más. Su pelo volvió a crecer con mucha rapidez. Después de eso, Yoo Joonghyuk siguió superando una y otra vez situaciones mortales para cumplir los recados que le asignaba la Santa de la Espada. Esas misiones eran tan difíciles que a veces pensaba que sería mejor regresar y empezar de nuevo desde el principio. \[Star Stream\] es vasto y está lleno de maestros. ¿Cuánto más fuerte tendría que volverse para llegar a ver el final de aquellos horribles escenarios? De vez en cuando, blandía su espada y atacaba indiscriminadamente a la Santa de la Espada Rompecielos. Casi murió. La Santa de la Espada Rompecielos era alguien a quien ni el Monje Divino, ni el Demonio Celestial, ni los Diez Grandes Maestros podrían derrotar, ni siquiera aunque la atacaran todos juntos. Aunque le dejaran el trasero destrozado, Yoo Joonghyuk estaba satisfecho. Después de todo, su maestra era más fuerte que el Monje Divino y el Demonio Celestial. “Al final, ¿por qué decidió enseñarme?” “Porque eres guapo.” “¿Qué tiene eso que ver?” “No volverá a haber otra oportunidad de azotar a un chico tan guapo.” Pasó otro año. Durante ese tiempo, Yoo Joonghyuk se enfrentó a muchos maestros, luchó y venció. A medida que su fama se extendía por todo el \[Primer Murim\], también lo hacía la reputación de la Santa de la Espada Rompecielos. “Fui yo quien derrotó a todos esos maestros, pero de alguna manera fue su fama la que creció.” “Porque el mundo me reconoce como una maestra excelente.” “Maestro es quien instruye.” “Ahora que lo pienso, últimamente ya no me pides que te entregue la esgrima.” La Santa de la Espada Rompecielos se rio y se sentó en el porche como siempre. Las jóvenes de familias prestigiosas que habían acudido a ver a Yoo Joonghyuk practicar se fueron marchando una a una, y en su lugar regresó la brisa fresca de la noche. Habían pasado dos años desde que Yoo Joonghyuk llegó a Murim. Jadeando, el Maestro Rompecielos subió al tejado, llegó hasta la pierna de Yoo Joonghyuk y se tumbó junto a él. Un perro más fuerte que él. Ese perro incluso había entrado antes que él y se había convertido en su sunbae. Un perro había consumido la píldora de la Sabiduría Profunda del Viejo Maestro y la Gran Píldora de Curación, y se había convertido en el perro más fuerte de Murim. Guau, guau. Yoo Joonghyuk suspiró suavemente y acarició el lomo del perro. El Maestro Rompecielos meneó la cola con tranquilidad. El sonido del agua corriendo resonaba desde el molino cercano. Los saltamontes cantaban entre la hierba. Las hojas y los tallos de la Hierba de los Cien Espíritus se mecían y esparcían su aroma en el fresco aire del Glacies Eterno. El calor del día se disipaba poco a poco a medida que caía la noche. El cielo nocturno de Murim era hermoso. “Cuéntame tu historia.” Normalmente, si esa maestra descarada se lo hubiera pedido, no habría soltado ni una sola palabra sobre su vida. Porque Yoo Joonghyuk era una persona siempre en guardia y que rara vez hablaba de sí mismo. Así que, quizá esta vez se mostró dispuesto a contar algo de su vida porque creía que esta regresión estaba equivocada desde el principio. O quizá fue por el suave pelaje del Maestro Rompecielos, que le rozaba los muslos. O quizá fue porque el humo que soltaba la Santa de la Espada Rompecielos dibujaba círculos divertidos en el cielo nocturno. O porque el fuerte sonido de los saltamontes acompañaba al rumor del agua corriendo. Las estrellas del frío cielo de Murim brillaban tanto que quizá, por un momento, creyó por error que nadie oiría su historia esa noche. Fuera cual fuera la razón, Yoo Joonghyuk abrió la boca y empezó a hablar sin orden ni concierto. La historia del primer día en que entró en el escenario. La historia de cuando empezó a regresar y a repetir su mundo. Yoo Joonghyuk siguió murmurando para sí mismo una historia que nadie entendía. No le importaba si la Santa de la Espada Rompecielos escuchaba esa historia o no. Pero era raro que Yoo Joonghyuk sintiera ganas de hablar así de sí mismo, y aquí había alguien que lo estaba escuchando. Como un árbol antiguo que hubiera atravesado eras enteras, la Santa de la Espada Rompecielos escuchó su historia en silencio. Solo los Ojos de Espejo (明鏡目) seguían brillando intensamente en la oscura noche, demostrando que seguía escuchando la historia de Yoo Joonghyuk. Ojos de Espejo. Ojos que ven a través de las emociones ajenas. Mirando aquellos ojos que no lo reprendían ni lo consolaban, Yoo Joonghyuk, por alguna razón, se sintió en paz. ¿Cuánto tiempo había pasado? Finalmente, la historia de Yoo Joonghyuk llegó a su fin. La Santa de la Espada Rompecielos pensó un momento antes de hablar. “Desde el principio parecías un mocoso sin padres.” Yoo Joonghyuk reflexionó un instante y preguntó: “¿Me está insultando?” “Pareces un mocoso caído del cielo.” Yoo Joonghyuk alzó la vista en silencio hacia el cielo. Quizá las palabras de la Santa de la Espada Rompecielos no estaban equivocadas. En realidad, él no conocía el rostro de sus padres. “¿Sabes cuándo naciste?” “No.” “¿Nadie te lo dijo?” Yoo Joonghyuk asintió. Por supuesto, tenía un número de registro civil. Pero sabía que esa no era su verdadera fecha de nacimiento. “Solo sé que nací en verano.” El cielo del mundo Murim era extrañamente hermoso y delicado. Y más allá de aquel resplandeciente \[Star Stream\], debía de existir alguien que había creado todos estos escenarios. “¿Por qué quieres convertirte en un Trascendente?” Yoo Joonghyuk no respondió y siguió mirando el cielo. La Santa de la Espada Rompecielos también levantó la vista hacia ese mismo cielo. A veces, las emociones se transmiten con solo contemplar el mismo paisaje. La Santa de la Espada Rompecielos se puso de pie lentamente y alzó su espada hacia el cielo. Era una postura espectacular. Una postura de espada sutil pero poderosa, elegante y contenida al mismo tiempo. Su espada se movió hacia el cielo y lo partió, así, sin más. ¿Fue una ilusión? Las estrellas parecieron caer del cielo que ella había rasgado. Yoo Joonghyuk observó en silencio la caída de las estrellas. Aunque sabía que era una ilusión, no podía apartar la mirada. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que vio un brillo tan deslumbrante, como fuegos artificiales? En algún momento, la Santa de la Espada Rompecielos volvió de algún sitio con una pequeña bolsa en la mano. “Cómetelo. Es mi comida favorita.” De la bolsa que se balanceaba de un lado a otro se elevaba vapor. Yoo Joonghyuk frunció el ceño. “No como lo que hacen otros.” “Lo compré para ti. Cómetelo.” “No.” “Veamos. Hoy…” Bajo el brillante resplandor estelar de aquella noche de verano, la espada de la Santa trazó las cifras ocho (八) y tres (三). “Discípulo mío, a partir de ahora, hoy será tu cumpleaños.” Si ese hubiera sido el final del recuerdo sobre el cumpleaños, qué bien habría estado. Pero, como siempre, a \[Star Stream\] no le gustaban los finales felices. Exactamente un año después de aquella noche de verano llena de fuegos artificiales, llegó un verano abrasador y húmedo. Y, en una noche de tormenta despiadada… “Maestra.” La Santa de la Espada Rompecielos fue atacada tanto por el Demonio Celestial como por el Demonio de Sangre. Miles de maestros murieron. La Santa de la Espada Rompecielos permaneció sola, defendiendo su mundo Murim contra la Alianza de los Retornados. Yoo Joonghyuk surcó el aire llevando a la caída Santa de la Espada Rompecielos sobre su espalda. Tanto él como la Santa de la Espada Rompecielos sabían que esa herida no podía curarse. “¡Santa de la Espada Rompecielos!” A pesar del grito de Yoo Joonghyuk, la Santa de la Espada Rompecielos no respondió. Después de llevarla a un lugar seguro, Yoo Joonghyuk vertió en la boca de la Santa toda la medicina espiritual que tenía. Eran los elixires que había reunido durante años. Hierba de los Cien Espíritus. Gran Píldora Negra. Gran Píldora de Curación… Pero el aura de la Santa de la Espada Rompecielos no dejaba de debilitarse. Las fábulas de la Santa de la Espada Rompecielos se estaban desmoronando. Yoo Joonghyuk maldijo. ‘Por favor’. Su existencia había sido como un bosque inmenso. Pero ahora no era más que un tocón. Y cuando surgió la tormenta y cayó el trueno, el árbol se desplomó. ¿Y si regresaba en el tiempo? Si regresaba, quizá podría salvar a su maestra. Sin embargo, si regresaba, la Santa de la Espada Rompecielos de sus recuerdos desaparecería. La Santa de la Espada Rompecielos abrió lentamente los ojos y lo miró. Su gran mano cubrió la mejilla de Yoo Joonghyuk. “Querido discípulo.” “Aún no he aprendido la \[Esgrima Rompecielos\].” “Ya la has aprendido, ¿no es así?” La Santa de la Espada Rompecielos conocía el talento de Yoo Joonghyuk. El extraordinario talento de Yoo Joonghyuk consistía en aprender cualquier cosa que viera. Incluso había memorizado la \[Esgrima Rompecielos\] solo con haberla mirado de reojo algunas veces. Yoo Joonghyuk negó con la cabeza. “¿No dijo que me convertiría en un Trascendente? ¿No dijo que me volvería capaz de matar Constelaciones, de destruir \[Star Stream\]…?” Si no fuera por usted, yo no me habría vuelto más fuerte. Yo… “Joonghyuk-ah.” Los ojos de su maestra lo estaban mirando. “Ya eres más fuerte que yo.” Los hombros de Yoo Joonghyuk temblaron. Quería decir que eso no era cierto. “Simplemente te estás negando a volverte más fuerte que yo.” La cabeza de Yoo Joonghyuk fue inclinándose lentamente. Su respiración se volvió más pesada y las puntas de sus dedos comenzaron a temblar. El último año había sido tan pacífico que había olvidado esta sensación. Y todo esto estaba a punto de repetirse. “Santa de la Espada Rompecielos, yo…” “Lo sé.” La gran mano de su maestra cubrió la cabeza de Yoo Joonghyuk. Como si conociera el verdadero corazón de Yoo Joonghyuk, la Santa de la Espada Rompecielos le dedicó una tenue sonrisa. “Querido y apuesto discípulo, espero que no vuelvas a aprender la \[Esgrima Rompecielos\].” Las palabras de su maestra siguieron resonando en su cabeza. No debería haber ido a buscar a la Santa de la Espada Rompecielos. No debería haber intentado aprender la \[Esgrima Rompecielos\]. No debería haber venido a este Murim. “Quiero que vivas una vida tranquila, que te tumbes en el porche y comas dumplings hechos por otros.” Su maestra sabía lo que él estaba a punto de hacer. Sabía que quería destruir el cielo con su \[Esgrima Rompecielos\]. Por eso no quería enseñarle esgrima. Deseaba que él renunciara a esa idea. “Pero aun así fuiste a recoger la Hierba de los Cien Espíritus. Aunque sabías por qué te lo pedí, aun así intentaste cumplir la tarea.” Por eso le había enviado a realizar tareas tan difíciles. “Infiltrarte en el reino secreto de la sabiduría profunda del viejo maestro, robar el Glacies Eterno y la Gran Píldora de Curación. Repitiéndolo una y otra vez, así llegarás a los 29 años, llegarás a la edad de independencia (而立) \[1\].” La mano de Yoo Joonghyuk tembló. Quiso decir algo, pero no le salió ningún sonido. La Santa de la Espada Rompecielos siguió hablando. “Volveré a preguntarte por tu cumpleaños, ese del que no sabes nada. Todos te felicitarán cuando llegues a los 29, cuando alcances la edad de independencia, sin saber lo que eso significa para ti…” Como si estuviera contemplando el lejano futuro de su discípulo repitiéndose sin cesar, el brillo en los ojos de la Santa de la Espada Rompecielos fue apagándose poco a poco. “Aun así, no odies demasiado a la gente, querido discípulo.” Él era un Regresor. Un viajero solitario que conservaba todos los recuerdos de todas las líneas temporales. “Ellos solo se alegran de que hayas nacido.” Al ver la mano de su maestra soltarse lentamente de él, Yoo Joonghyuk levantó la cabeza. Vio que el cielo de \[Star Stream\] seguía allí. Aunque el número de miradas dirigidas al cielo solo hubiera disminuido en una, las estrellas parecían distintas a como eran antes. Yoo Joonghyuk se puso de pie lentamente. Así como un árbol solo crece después de recibir luz y agua, una fábula crece más cuando se la alimenta con un poco más de tragedia. En los escenarios, las personas solo se vuelven más fuertes después de perder algo. El cielo nocturno de Murim ya no era hermoso. Yoo Joonghyuk empuñó la espada, y por primera vez nació. En aquel momento no era ni una Constelación ni una Nebulosa. Pero, para las Constelaciones del universo distante, Yoo Joonghyuk parecía una estrella resplandeciente. Y así Yoo Joonghyuk se convirtió en un Trascendente. El vídeo terminó con un haz de luz brillante. Sentado en un banco del parque mientras veía el vídeo junto a él, \[41\] murmuró: “¿Tienes recuerdos así?” El Conspirador Secreto negó lentamente con la cabeza. Tenía el viejo hábito de tomar prestados los recuerdos de los pequeños Yoo Joonghyuks para restaurar su propia vida, pero también era la primera vez que veía ese recuerdo. “¿Recuerdas cuándo lo viste por primera vez? Tú eres el ‘Yoo Joonghyuk’ que posee todos los recuerdos de ‘Yoo Joonghyuk’.” 【Hay recuerdos que ni siquiera yo conozco, 41. Igual que tú olvidaste tu propia vida.】 \[41\] guardó silencio ante esas palabras. Yoo Joonghyuk de la 41.ª regresión. De entre todas las regresiones, él era el único Yoo Joonghyuk incapaz de recordar la mayor parte de su vida. Por eso incluso el Conspirador Secreto no sabía con exactitud todo lo que había ocurrido en ella. 【Quizá este sea un recuerdo recién observado.】 Los recuerdos de Yoo Joonghyuk, que había atravesado 1863 regresiones, eran tan vastos como un universo. Entre ellos, existían algunos recuerdos que quizá sí habían existido, pero que no habían sido preservados. Podría parecer extraño, pero así es como se creó el universo. Como si de pronto hubiera recordado algo, el Conspirador Secreto sacó un cuaderno del bolsillo. 『Registro de Comentarios de Kim Dokja』 Al ver el nombre del cuaderno, \[41\] preguntó con los ojos muy abiertos: “¿Qué es eso?” \[Es un registro de todas las líneas de texto que dejó él.\] “Lo que quiero decir es, ¿por qué tienes algo así?” El Conspirador Secreto no respondió y simplemente pasó las páginas. Finalmente, se detuvo en un punto concreto. 「Author-nim, ¿cuándo es el cumpleaños de Joonghyuk?」 El Conspirador Secreto se quedó mirando ese comentario durante un largo rato. ¿Kim Dokja dejó ese comentario antes o después de que la Santa de la Espada Rompecielos mencionara su cumpleaños? En ese momento sonó un ting ting, y llegó un mensaje de texto. ᅳ Capitán. Hoy vendrás a las ocho, ¿verdad? Todos te están esperando. Junto al mensaje venía una foto adjunta. Parecía que todos estaban haciendo dumplings juntos. Lee Jihye tenía las mejillas manchadas de harina y levantaba los dedos haciendo una V. A su lado, Kim Namwoon fruncía el ceño. Lee Hyunsung sostenía un dumpling roto sin saber qué hacer, y Uriel estaba preparando enormes dumplings con forma de oveja. También alcanzó a ver la mano de un chico que parecía estar en secundaria, en el borde de la foto. El Conspirador Secretorespondió con un mensaje. ᅳ No como lo que hacen otros. La respuesta llegó al instante. ᅳ ¿Y esto? Lee Jihye le envió la foto de un dumpling del tamaño de una cabeza humana. Por más que lo mirara, aquello no era una porción que pudiera comerse una persona normal. Ese dumpling no era aceptable según sus estándares. Sobre la enorme masa se leían unas letras torcidas escritas con kétchup. Dumplings hechos por otros El Conspirador Secreto se quedó mirando la foto durante un rato antes de responder. ᅳ Si son dumplings hechos por otros, entonces yo… Escribió hasta ese punto, pero de pronto pulsó la tecla de retroceso y borró toda la frase. Al ver eso, \[41\] sonrió ampliamente. Las imágenes residuales dispersas de \[41\] se infiltraron en el Conspirador Secreto. El Conspirador Secreto se levantó del banco sin decir una palabra. Sin darse cuenta, el sol ya se había puesto. Miró el reloj y ya eran las siete de la tarde. Originalmente, ese sería el momento en que empezaría el servicio de pago del escenario. Pero, por mucho que esperara, los escenarios ya no iban a comenzar. Junto al reloj intermitente aparecía el indicador de la fecha. 3 de agosto. Era un día del calendario solar que no tenía nada que ver con él. El sol no era su Constelación patrocinadora, así que, naturalmente, el calendario solar no era su tiempo. \[2\] Nadie vivía el mismo tiempo que él, nadie podía hacerlo. Y aun así… Aquellos que lo recordaban decían que hoy era su cumpleaños. Ahora, ese hecho ya no le resultaba triste. \[Fin\]
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