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Leer Leaving My World Behind (Novela) Capítulo 122 online gratis en español

La respiración de Morgan se comenzó a agitar. El desenlace de la historia, la respuesta a su pregunta, le hacían imposible pensar en otra cosa. Xol tomó aire brevemente y continuó, pero algo en su voz había cambiado. Ahora sonaba más melancólico. Un poco triste. \- Tiempo después de aquella proeza, la nueva humanidad pobló el planeta y se desarrolló a sí misma en cada rincón de este mundo. Unos más rápido que otros. Se les dio la libertad de decidir, de cuestionarse, de negar a sus propios creadores y elegir unos nuevos, dándose a sí mismos un origen distinto, una nueva explicación para su existencia y para la creación del mundo en el que ahora caminaban. Esto molestó mucho a los dioses. Los negaban después de todo lo que les habían dado. Los habían borrado, les habían cambiado los nombres. Lo justo, creyeron, era acabar con sus propias creaciones. Castigarlos por tamaña blasfemia. Pero una vez más la serpiente intercedió por aquellos que ya consideraba su gente. Reclamó que los dioses no tenían ni el derecho ni las razones para castigarlos, que como seres vivos era su derecho vivir, tomar sus propias decisiones, ser libres en lo que creyeran y en lo que no. Y que si alguien amenazaba esa libertad, la libertad que él creía que merecían, entonces lucharía contra quien fuera por defenderla. Los dioses, sabiendo que enfrentarse a la serpiente era una sentencia, aceptaron sus palabras. Y para demostrarlo, la serpiente declaró que caminaría entre los hombres y les mostraría lo magníficos que eran. Decidido a probar su punto, bebió con ellos, comió con ellos, danzó con ellos y caminó a su lado. No se proclamó su gobernante. Y durante ese tiempo no hubo reino más pacífico ni más próspero que el suyo. Era el último reino que aún creía en ellos. El último que aún los veneraba. Sin embargo, durante mucho tiempo aquella gente se había sacrificado entre sí para demostrar su amor y devoción hacia los dioses. Actos que la serpiente veía como barbaridades que debían detenerse, porque él creía que el amor no debería expresarse así. Así que los detuvo. Prohibió ese tipo de actos. Eso hizo enfurecer aún más a los dioses, muchos de los cuales aún disfrutaban de dichos sacrificios y los veían como el único tributo de gratitud que les quedaba por parte de sus creaciones. Pero ahora, con la serpiente guiándolos, lo estaban perdiendo. El jaguar, al ver el recelo que su hermano generaba entre los demás, decidió poner en marcha su venganza. Y un día, en uno de los grandes festejos de la serpiente, festejos que hacía a la luna, al sol, a las estrellas y a la vida misma, cometió uno de los actos más terribles que se pudieron haber hecho. El jaguar vertió su propia sangre y la mezcló con una bebida para dársela a su hermano. Por sí sola jamás habría sido capaz de hacerle efecto a un dios. Pero mezclada con la sangre del jaguar, sería algo distinto. La serpiente había invitado a sus hermanos a la celebración para que convivieran con su gente, porque solo así sus lazos serían más fuertes. Solo se entenderían si lograban conocerse, tal como él lo había hecho. Entre ellos estaba el jaguar, que le ofreció la bebida. La serpiente no dudó de él. Sabía que el jaguar le guardaba algo de rencor desde hacía un tiempo, pero aun así lo amaba y le estaba agradecido por lo que había hecho por él ese día. Así que bebió sin dudar, tomándolo como un gesto de buena fe, como una reconciliación. La noche se fue haciendo más y más pesada. La serpiente bebió y bebió de aquella bebida, festejando alegre entre su gente y sus hermanos. No supo en qué momento perdió la razón. Solo sabía que ahora estaba en sus aposentos con un fuerte dolor de cabeza. Entonces sintió algo frío corriéndole por la boca. Algo que se escurría. Limpió su boca y vio su piel de canela manchada de rojo. Esa misma sensación estaba en una de sus manos. Asustado y confundido levantó la mirada, pero la oscuridad no le dejaba ver con claridad. No fue hasta que el amanecer iluminó sus aposentos que se dio cuenta del horror del que ahora era culpable. Una pesadilla que no quería que fuera real. Esa imagen, tan espantosa, tan atroz, sería la que daría inicio a su caída. La caída de la serpiente. Fin del capítulo. Próximo capítulo: el dios que lloró.
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Leaving My World Behind (Novela) Capítulo 122

Estás leyendo el capítulo 122 de Leaving My World Behind (Novela), un novela. Desde siempre ha existido la incógnita de si el ser humano es malo por naturaleza o si es la sociedad quien lo corrompe. En esta historia conoceremos a Morgan, un joven bondadoso y de gran corazón, amante de los… Este capítulo tiene publicado el 27 de junio de 2026. Leaving My World Behind (Novela) tiene 127 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.