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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 751 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¿Eso significa que perdimos?” preguntó Velion. Estaba observando a Zeus partir el cuerpo de Aerion en dos. El sonido resonó a través de los cielos rotos. La batalla había terminado en el Mundo de Zeus. Kaelus estaba de pie junto a Velion, con la mandíbula tensa. “Ese bastardo,” murmuró, con las venas sobresaliendo en la frente. Sus manos temblaban de rabia. Los ojos de Velion se desviaron hacia él. “¿No vas a unirte a la pelea?” “No. No podemos. Necesitamos que dos de nosotros se queden aquí para mantener estable el sello del Rompecielos.” Kaelus se mordió los labios, con los ojos inyectados en sangre. Miró hacia el cubo detrás de ellos. El clon de Neo estaba sellado dentro. “Si sale, tendremos un problema mucho mayor que Zeus. Él es una Parca” continuó Kaelus. “Tenemos que concentrarnos en mantenerlo sellado.” “¿Entonces qué hay de ese dios del rayo?” Velion inclinó la cabeza. Kaelus le lanzó una mirada de reojo, captando el tono detrás de sus palabras. La voz de Velion no tenía urgencia ni preocupación. Era evidente que no tenía intención de luchar ni de ayudar a Aerion. “No te importa Aerion, ¿verdad?” dijo Kaelus. Velion no respondió. Su expresión se mantuvo tranquila y curiosa mientras observaba a Zeus de pie sobre el cuerpo de Aerion. Zeus se giró hacia ellos. Sus ojos dorados estaban tranquilos, pero fríos. “Ahora,” dijo, con su voz resonando a través del cielo destrozado, “abran el pasaje. Esta es la última vez que lo pediré amablemente.” Kaelus chasqueó la lengua y alzó la mano. El espacio se desgarró frente a él como papel. Metió la mano en la grieta y sacó algo. Era un objeto pequeño, apenas del tamaño de una moneda. Lo lanzó al aire. El objeto flotó, se expandió y se transformó en un golem del tamaño de un humano. Su cuerpo estaba hecho de piedra y metal, con tenues líneas azules pulsando bajo la superficie. A pesar de su textura, su forma era inquietantemente humana. “¿Qué es eso?” frunció el ceño Velion. “Es algo que ’Yo’ me dio. Me dijo que lo usara si las cosas se ponían mal,” respondió Kaelus. Velion cruzó los brazos. “Ese golem parece como mucho de Etapa 2. ¿De verdad crees que eso ayudará contra alguien que acaba de matar a Aerion?” “No lo sé,” admitió Kaelus entre dientes apretados. “Pero ’Yo’ dijo que es un arma del Dios de las Maquinas.” Ese nombre hizo que Zeus frunciera el ceño. El Dios de las maquinas era el mismo ser que había suministrado a la Alianza armas capaces de atravesar cualquier barrera. Esas armas ya habían cambiado el equilibrio de innumerables guerras. Toda la razón por la que la Aliana poseía armas con un poder de fuego superior al de dioses de Etapa 6 en su pico se debía al Dios de las maquinas. “¿Un arma de él?” pensó Zeus, con el ceño fruncido. Los dedos del golem se movieron. Sus párpados se alzaron y luego su boca se abrió. “Orden de combate recibida,” dijo con una voz plana y mecánica. “Consulta aceptada. Prototipo de Golem Mata-Cielos activándose.” “Mata-Cielos …” murmuró Zeus. La cosa era débil, al menos bajo estándares normales. Un ser de Etapa 2 no podía hacerle daño. Aun así, no atacó de inmediato. Algo se sentía extraño. Los dragones no eran estúpidos. Si estaban usando algo tan débil, significaba que había un truco. También sintió algo raro al mirarlo. “Ese rostro… lo he visto antes.” El golem alzó la cabeza y fijó sus ojos en él. “Objetivo confirmado.” La energía se reunió alrededor de su brazo derecho, transformándose de una estela blanca en una espada brillante hecha de luz blanca condensada. Los ojos de Zeus se abrieron de par en par. “Eso es energía del mundo—” Antes de que pudiera terminar, el golem blandió su espada. Un destello cegador partió el cielo. El Mundo de Zeus fue dividido en dos mitades. Luego llegó el dolor. Su brazo había desaparecido. La sangre brotó del muñón mientras caía, con relámpagos estallando de forma salvaje desde su cuerpo. Su mente luchaba por procesar lo que había ocurrido. “¿Atravesó mi invencibilidad?” Miró al Golem, con la visión borrosa. El golem flotaba con calma en el cielo, su espada aun brillando en blanco. “¿Un golem de Etapa 2 hizo esto?” Entonces se dio cuenta de por qué su rostro le resultaba familiar. “Eso es…” Antes de que pudiera decirlo, la voz de Percival resonó desde abajo. “¡Ultris! ¡Es la existencia de Ultris!” Zeus se quedó paralizado. El ataque del Golem no solo había cortado su Mundo, también había atravesado el de Amelia. Ahora todos podían ver al Golem. Amelia, Percival, Felix e incluso Berserker dirigieron su atención hacia arriba. Los ojos mecánicos del golem se desplazaron entre ellos. “Nuevos objetivos confirmados.” Levantó su espada otra vez. Antes de que atacara, todos se movieron al mismo tiempo. Zeus, Amelia, Percival, Felix, Berserker. Todos sintieron una ominosa premonición proveniente de él. Sus ataques más poderosos volaron hacia él. Pero nada de eso importó. La espada descendió más rápido que el pensamiento. El mundo giró. Zeus vio cómo su entorno se retorcía y luego vio su propio cuerpo —sin cabeza— de pie frente a él. Intentó moverse, pero no pudo. Su conciencia parpadeó. “¿Fui decapitado…?” En el instante en que ese pensamiento tomó forma, su cuerpo colapsó, regresando a la forma de Arthur. Su cabeza rodó a su lado, separada limpiamente. Amelia sufrió el mismo destino. Sus ojos se abrieron de par en par mientras su Mundo se hacía pedazos. Su forma se desintegró en fragmentos de luz. Percival, Felix, Berserker, ninguno fue perdonado. Incluso el Sitio en el que luchaban fue partido por la mitad, colapsando en la nada. Durante un largo segundo, solo hubo silencio. Velion parpadeó, observando cómo el polvo se asentaba. “Eso fue rápido. Parece que el trabajo está hecho. ¿Podemos volver ahora?” Kaelus no respondió de inmediato. Seguía mirando fijamente al golem, con los pensamientos dando vueltas. “…Sí,” dijo finalmente, aunque su voz sonaba distante. Miró la grieta que se desvanecía en el espacio, la que conducía fuera del Mundo destruido de Zeus. El golem flotaba inmóvil ahora, su cuerpo perdiendo brillo. La mente de Kaelus iba a toda velocidad. “¿Así que esta es el arma de la Alianza? Escuché que derrotaron al Amado del Espacio del bando enemigo. ¿Así fue como lo hicieron?” Ese pensamiento lo inquietó. El Dios de las maquinas. ¿Quién era para poder crear un arma así? “Destruye también el Sitio. Esa era otra tarea que ’Yo’ nos dio. Borra el Sitio por completo,” dijo Velion de repente. El Golem se movió otra vez. Con un solo tajo de espada, destruyó todo dentro del Sitio por completo. “Regresa,” dijo Kaelus. Guardó al Golem en su almacenamiento, luego levantó la barrera que separaba el antiguo Sitio de sus alrededores, y se marchó.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 751

Estás leyendo el capítulo 751 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 11 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.