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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 724 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las palabras del Supremo cayeron como una piedra en aguas tranquilas. Amelia se quedó paralizada. La oferta era buena. Demasiado buena. Esa fue la primera señal de que algo andaba mal. Supreme nunca dio nada sin esperar algo a cambio. Enderezó los hombros, obligándose a hablar con calma. "¿Por qué quieres que sea tu ser querido? ¿Qué ganas con ello?" La Suprema del Agua inclinó ligeramente la cabeza. Una leve sonrisa curvó sus labios. ¿Qué beneficio obtengo de ello? Dejó que la pregunta quedara en el aire antes de responder. "Solo una vez en el futuro, te encomendaré una tarea. Cúmplela. Si lo prefieres, podemos sellar el trato con un juramento eterno. Si completas mi tarea, a cambio te convertiré en mi Ser Amado." Amelia parpadeó. "¿Eso es todo?" "Sí." Amelia no le creyó. La Corte Suprema solo pedía una cosa. Sin embargo, el precio que ofreció a cambio fue enorme. Convertirse en un Ser Querido significaba heredar una porción del poder de la Suprema, disponible siempre que ella lo deseara, sin costo alguno. La mayoría de las Supremas solo hacían esto por sus hijos, un amigo íntimo o un amante. Aun así, la decisión fue peligrosa. Si un Ser Querido falleciera, el Supremo sufriría una reacción adversa inmensa y no podría nombrar a otro Ser Querido durante mucho tiempo. Y que la Suprema del Agua le extendiera esto a ella, una diosa normal, no tenía sentido. Frunció el ceño. "Podrías pedirle a cualquiera que hiciera esa tarea. Tienes seguidores, adoradores, dioses que se arrodillan ante ti. ¿Por qué elegirme a mí?" La sonrisa de la Suprema del Agua se ensanchó, pero no parecía burlona. Juntó las manos delante del pecho, casi como una profesora dirigiéndose a un alumno. "Puedo adivinar lo que estás pensando, y tienes razón. No elegiría a un ser débil o sin talento como mi ser querido." "Pero te estás menospreciando demasiado, hijo." "Alcanzaste la Etapa 5 en tan solo quince mil años. Tu talento es extraordinario. Cualquier Ser Supremo se sentiría tentado a convertirte en su Ser Querido." Los labios de Amelia se tensaron. Los halagos rara vez la conmovían. Necesitaba datos. ¿Qué tipo de tarea me pedirás que haga? "Eso no te lo puedo decir ahora." Su tono no denotaba vacilación, como si ocultar la verdad fuera algo natural. Amelia analizó la situación cuidadosamente. La Corte Suprema no mentía sobre los beneficios. La tarea, fuera cual fuese, no podía en absoluto ser más importante que lo que se ofrecía. Las Supremas tenían innumerables creyentes que las obedecían sin cuestionar. Elegir específicamente a Amelia significaba que la estaba ayudando a cambio de muy poco. Aun así, la vacilación la invadió. “¿Estás completamente segura?” preguntó Amelia en voz baja. “¿De que quieres que yo sea tu ser amado? "Sí." La expresión de la Suprema se suavizó. "Debes dejar de dudar de ti misma. Eres talentosa, Amelia." "Te consideras una persona ordinaria solo por la gente con la que te rodeas." "Los que te rodean son seres excepcionales y extraordinarios: demonios, herederos del destino, elegidos de poderes superiores." "Pero no sois menos que ellos." Sus palabras calaron más hondo de lo que Amelia esperaba. Siempre se había sentido eclipsada, siempre se había comparado con monstruos como Jack, Mars, Percival, Morrigan, Arthur y Felix. Su fuerza resplandecía como soles ardientes. Incluso Félix, el más débil de todos, era capaz de matar a cualquier dios. Amelia, por el contrario, no tenía nada de especial. Había alcanzado rápidamente la Etapa 5, pero su fuerza era inferior a la de los dioses promedio de la Etapa 5. Su mano tembló ligeramente. Ella ya tenía acceso al Mar de Sangre. Pero si aceptaba la oferta de la Suprema, ejercería un poder inimaginable. Ya no necesitaría aferrarse al odio para seguir adelante. Ya no necesitaría aborrecer su propia fragilidad. La mirada de la Suprema nunca vaciló. Amelia respiró hondo. Ella tomó su decisión. "...Bueno." La cámara se movió. Un destello de luz onduló en el aire cuando la Suprema del Agua levantó la mano y colocó la palma sobre el corazón de Amelia. De ese contacto emanaba una energía fría y pura. Fluyó a través de Amelia como ríos que rompen una presa, inundando sus venas, penetrando hasta sus huesos. El aura divina se expandió, envolviendo su cuerpo en capas, penetrando en la esencia misma de su existencia. Símbolos que Amelia jamás había visto brillaron brevemente en el aire. Se formaron círculos de luz que giraron y desaparecieron. Se estaba forjando un vínculo en su existencia. Amelia jadeó pero no opuso resistencia. Se dejó llevar por la corriente. Y entonces el mundo mismo pareció detenerse. La habitación se oscureció, y las sombras se alargaron de forma antinatural. Apareció una presencia. Su peso era indescriptible. Era informe, sin forma, y sin embargo llenaba todos los rincones de la habitación a la vez. La Voluntad Universal había llegado. Los hombros de Amelia temblaron bajo la enorme presión, pero la mano de la Suprema la estabilizó. La Voluntad Universal los contempló en silencio, aunque carecía de ojos para mirar. Su enfoque se centraba principalmente en el Supremo del Agua. El Supremo le devolvió la sonrisa. Durante un largo rato, no pasó nada. Luego, lentamente, la presión cambió, disminuyendo gradualmente. Aprobación. El juramento fue reconocido. La fianza fue aceptada. La Voluntad Universal permaneció latente, lanzando una última mirada ilegible a la Suprema del Agua y a Amelia antes de desvanecerse. Cuando desapareció, el pecho de Amelia se elevó y descendió bruscamente. Su cuerpo temblaba. El poder vibraba en su interior. Sentía como si llevara dentro de sí un pedazo del océano infinito. La Suprema retiró su mano, sonriendo dulcemente. "Está hecho. Desde hoy en adelante, eres mi ser amado." Amelia se quedó mirando sus manos, sintiendo la fuerza que recorría su cuerpo bajo la piel. No podía articular palabras. Por una vez, se quedó sin palabras. La Suprema del Agua canalizaba su fuerza hacia Amelia, provocando un rápido aumento de su poder. "A menos que intentes detenerlo, pronto alcanzarás la Etapa 6, y luego el punto máximo de la Etapa 6." La expresión de la Suprema se suavizó aún más. No temas lo que has ganado. Úsalo. Dale forma. Ya no estás atado por las cadenas que odiabas. Eres libre de convertirte en quien realmente eres. Amelia bajó la mirada, ocultando la tormenta de emociones que la atormentaba en su interior. Ella no sabía si ese camino era el correcto, pero ahora era suyo. En su interior, juró que jamás desperdiciaría ese regalo. La Suprema del Agua se elevó con gracia. Miró a Amelia por última vez antes de marcharse. "A los Seres Supremos no se les permite interferir demasiado en el universo. Sin embargo, ahora que eres mi Ser Amado, puedo intervenir un poco más si es para ayudarte." "Y...?" "Ve al Dominio Fragmentado." Los ojos del Supremo brillaron con algo indescifrable. "Quizás encuentres allí pistas sobre tu madre." Las palabras impactaron como un trueno. Los ojos de Amelia se abrieron de par en par y, por primera vez en lo que parecieron años, la vida volvió a ellos. Su pulso se aceleró. "¿Mi madre...?" La Suprema asintió levemente, pero levantó la mano antes de que Amelia pudiera decir nada más. “Sin embargo” añadió con tono firme”, antes de irse, ocúpese de lo que va a suceder pronto. No salga de Golden Domain hasta que eso esté resuelto. Amelia abrió la boca, desesperada por exigir más respuestas, pero la Suprema del Agua ya se había marchado. Su presencia se desvaneció como la marea que se retira de la orilla, dejando tras de sí solo silencio. Amelia apretó los puños con fuerza. La mención de su madre reavivó algo en ella. Pero la advertencia resonó en sus oídos. Recordó la advertencia del juez supremo. Algo estaba a punto de suceder. ... Punto de vista de Neo Neo apareció en una extensión desolada. El suelo estaba seco y agrietado, salpicado de rocas dentadas que se alzaban como torres torcidas. El cielo de arriba era de un gris apagado, pesado y sin vida. Neo escaneó su entorno. Luego los cerró brevemente y expandió sus sentidos hacia afuera. De él emanaba una energía que se extendía como olas invisibles. Pero por mucho que llegara, no había final. El lugar se extendía infinitamente. "Este lugar es bastante grande." Frunció el ceño, pero rápidamente se tranquilizó. No era momento de distracciones. Con un rápido movimiento de su mano, apareció ante él una pantalla familiar con texto brillante. "Muéstrame información sobre mi rasgo inherente", ordenó. El sistema respondió instantáneamente. [Rey Sin Corona (Grado 1)] [Progreso: 100%] [El rasgo Rey Sin Corona está listo para evolucionar. Por favor, elige una de las nuevas vías de evolución para que tu rasgo alcance el rango Exaltado.] "¿Avanzar al rango Exaltado?" Neo negó con la cabeza con una leve risita. "Bueno, sabía que desarrollar un solo rasgo no me daría una gran ventaja, pero este rasgo proviene de mi linaje principal. Así que quizás pueda otorgarme habilidades útiles." Se concentró en la pantalla. "Sistema, muéstrame los nuevos rasgos entre los que puedo elegir."
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Capítulo 725

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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 724

Estás leyendo el capítulo 724 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.