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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 723 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El sueño de Leonora terminó, pero en lugar de despertar con control sobre su propio cuerpo, se sintió apartada. Todavía podía ver, oír e incluso sentir todo, pero su voluntad no era lo que movía sus extremidades. Era la Suprema del Agua quien tenía las riendas. “Recuerda tu promesa” la voz de Leonora resonó con fuerza en su cabeza. “Lo sé” respondió en voz alta la Suprema del Agua, aunque no había nadie más allí. Una sonrisa se dibujó en sus labios. Su figura se desdibujó y luego cruzó el Inframundo a toda velocidad, desgarrando la distancia en segundos. No se detuvo hasta llegar a las enormes puertas del palacio que custodiaban el camino hacia la Puerta del Inframundo. Y allí, esperando, estaba Agares. La figura del Segador de rango tres era imponente, de hombros anchos y con una melena de pelo dorado que enmarcaba su afilado rostro como el de un león. Sus penetrantes ojos azules se clavaron en ella al instante, y no había nada amistoso en el peso de esa mirada. Agares comandaba ahora a los Segadores. Desde la desaparición de Bael y la reasignación de Barbatos para asegurar el propio Inframundo, todas las órdenes directas habían pasado por él. Esa autoridad tenía una presencia tan pesada como una cadena, y ahora recaía sobre ella. “¿Adónde vas?” preguntó con voz tranquila pero cargada de acusación. La Suprema del Agua se detuvo a pocos pasos de distancia. Su expresión permaneció despreocupada y su tono, ligero. “Al mundo de la superficie. Alguien debería llamarme pronto”. “Mis órdenes fueron claras.” La mirada de Agares se intensificó, y su presión comenzó a crecer, extendiéndose por el patio en oleadas que hicieron que el aire se sintiera denso. “Todos los Segadores y discípulos deben permanecer aquí. "No se permite ningún contacto con la princesa. Esa regla también se aplica a ti, incluso cuando eres tú quien controla su cuerpo, Supremo." “Siempre has sido demasiado tenso, Agares” respondió sin perder la sonrisa. “Deberías aprender a relajarte. No es sano cargar con tanta tensión. La Parca de melena dorada ni se inmutó, manteniéndose firme frente a las puertas. Sus ojos nunca se apartaron de los de ella. Sus labios se curvaron aún más, pero su propia presión comenzó a aumentar. No fue explosivo, pero sí constante, creciendo como el agua que llena una palangana, sutil pero innegable. Una leve oleada de tensión se extendió entre ellos, y por un momento, pareció que la batalla era inevitable. Luego volvió a hablar, como si alguien en su interior le impidiera usar la fuerza. "Hago esto para ayudar a la mocosa, Neo". Agares entrecerró los ojos. “Ahora” añadió, sin que su sonrisa flaqueara”, déjame ir. ¿O crees que te estoy mintiendo? Un silencio se extendió entre ellos. El aire estaba tan denso que Leonora, observando desde el interior de su propio cuerpo, sintió que se le oprimía el pecho. Finalmente, Agares exhaló por la nariz. Su postura no se relajó, pero se hizo a un lado, abriendo paso. Su voz la siguió mientras pasaba. "Espero que te abstengas de interferir demasiado en los asuntos del Inframundo. Hay que mantener el equilibrio. Por el bien de todos." “Si tú lo dices” respondió con despreocupación, agitando la mano sin siquiera mirar atrás. Entró en el palacio y recorrió a grandes zancadas el largo y resonante pasillo hasta llegar a la cámara de la Puerta misma. Gremory ya estaba allí, de pie con porte distinguido a un lado. Hizo una elegante reverencia. "Bienvenida, Señora Suprema." La Suprema del Agua asintió levemente en señal de reconocimiento. Su mirada se dirigió hacia el enorme guardián de tres cabezas que trotó hacia ella con entusiasmo. “Cerbero” dijo ella con calidez mientras el enorme perro meneaba la cola como un cachorro crecido. Se agachó ligeramente y le acarició la cabeza con cariño. ¿Me echaste de menos? Yo también te eché de menos. Cerbero rugió alegremente, con cada cabeza apoyada en su mano como si ansiara atención. Ella jugó con él por un momento. Su expresión se suavizó antes de que su mirada se clavara en la Puerta cuando su antigua superficie se agitó. Ondas de poder se propagan. La Puerta del Inframundo se estaba activando. Layla había usado su insignia de la Parca del otro bando. La Suprema del Agua se irguió y palmeó a Cerbero por última vez. "Volveré pronto". Ella entró por la Puerta. La luz la envolvió, y al instante siguiente apareció en el mundo de la superficie. A su alrededor se extendía la tela superpuesta del Mundo de la Muerte de Layla. Layla había fusionado su mundo con el mundo verdadero en lugar de crear una subdimensión separada. De esa forma, Leonora podría permanecer en el mundo de la muerte mientras se desenvolvía en el mundo verdadero. Layla se quedó esperando. La Suprema del Agua se acercó a ella y, con un gesto casi maternal, le acarició la cabeza. "¿Dónde está la niña?" “En su habitación” respondió Layla. "Bien. Mantén tu mundo activo para que pueda permanecer aquí sin interrupciones." Layla asintió en silencio. La Suprema del Agua recorrió los pasillos hasta llegar a la cámara que buscaba. Levantó la mano y llamó. “Puedes entrar” dijo la voz desde dentro. Entró con su sonrisa habitual. Amelia estaba sentada dentro. Su postura era recta, pero sus ojos se entrecerraron en cuanto vio el rostro de Leonora. Tras unos instantes, el reconocimiento brilló fugazmente en su mirada. “Leonora…” empezó a decir, pero se detuvo y su mirada se agudizó. “No. Tú no eres ella. ¿Quién eres? El mar de sangre que llevaba dentro palpitaba violentamente, advirtiéndole del poder abrumador que tenía ante sí. La Suprema de las Aguas no se mostró ofendida. Simplemente entró, sacó una silla y se sentó con gracia. "Soy la Suprema del Agua, madre de Leonora von Villiers y la Divina que ha matado a una Suprema." ¿Esperas que me crea...? “Esa sangre tuya ya debería estar gritándote” interrumpió la Suprema con suavidad. “Te dice que soy lo suficientemente fuerte como para aplastarte aquí y ahora. Esa debería ser prueba suficiente de lo que soy. Amelia cerró la boca, pero sus ojos permanecieron penetrantes. "No he venido aquí para generar conflicto", continuó la Suprema. "Estoy aquí únicamente porque mi hija me lo pidió. Quiere que la ayude". Amelia vaciló. Tenía ganas de preguntar y exigir respuestas, pero la presencia de Layla, que permanecía fuera de la habitación, le impedía asumir hostilidad. “Mi hija es amiga de Neo Hargraves” dijo la Suprema, juntando las manos con delicadeza. “Por eso insiste tanto en esto. "Ella quiere que lo entiendas y que borres los rencores entre ustedes dos mostrándote lo que él ha sufrido durante quince mil años y por qué no pudo regresar." Los ojos de Amelia se abrieron ligeramente. Luego, su sospecha se intensificó. "¿Qué quieres decir con eso?" “Ya deberías haber adivinado que no podía regresar por algún motivo” respondió el Supremo. Amelia apretó los puños pero permaneció en silencio. La Suprema se reclinó ligeramente. "Pero no creo que simplemente mostrarte el pasado vaya a cambiar nada. El odio no desaparece con el contexto. Lo habrías odiado de todos modos. Ya odias demasiado, hija: a ti misma, al mundo, a tu debilidad. El odio se ha convertido en tu hogar." Amelia se puso rígida. Esas palabras cortan más que una cuchilla. La mirada de la Suprema se suavizó solo ligeramente. "Por eso no te ayudaré con los recuerdos. Te ayudaré borrando la raíz de tus resentimientos." Un aura divina emanaba de ella. Era denso y puro, llenando la cámara con una presión que distorsionaba incluso el aire. Su voz denotaba autoridad mientras extendía la mano hacia Amelia. “Hijo/a” dijo suavemente, casi con ternura”, sé mi ser amado.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 723

Estás leyendo el capítulo 723 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.