Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 710 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"...Ya ni siquiera me sorprenden las cosas que eres capaz de hacer."
Neo se encogió de hombros.
Era la [Infinitud sin forma] de Obitus en acción.
Las distancias ya no significaban nada para él.
Siempre y cuando no fuera absurdo, podía ignorar el concepto mismo de espacio.
Un solo paso bastó para completar lo que deberían haber sido días de viaje.
Delante de ellos, ya se libraba una batalla.
Nyx luchó contra un monstruo gigantesco, cuyo cuerpo estaba erizado de espinas y tenía un rostro distorsionado que le cubría el pecho.
'Es la fase 3.'
La criatura amagó hacia la izquierda, luego cambió su peso, con las garras levantadas para atacar.
Por un momento, pareció que iba a asestar el golpe.
Entonces sus movimientos se congelaron.
Giró la cabeza y se percató de las dos figuras que acababan de aparecer, observándolo.
El monstruo sentía que sería aniquilado por ellos si intentaba dañar a la mujer que tenía delante.
Nyx también los vio.
Su cuerpo se tensó al instante.
Lo primero que pensó fue que el monstruo tenía refuerzos.
Pero antes de que pudiera reaccionar, la bestia se desplomó.
Sus huesos estaban destrozados, su carne desgarrada, y en un instante el monstruo no era más que un montón de hierros rotos en el suelo.
Todo porque Neo lo quiso.
Nyx se quedó mirando, con los ojos muy abiertos, y volvió a adoptar una postura de guardia.
Entonces su mirada cambió.
Ella reconoció a Jack.
"...¿Jacobo?"
Levantó la mano, sonriendo con incomodidad. "Hola."
Las palabras le parecían insuficientes, y supo que sonaban torpes en el instante en que salieron de su boca.
Neo decidió intervenir antes de que la situación se volviera más incómoda.
Puso una expresión exagerada de decepción.
"¿Solo Jack? ¿Y yo qué? ¿Ya te has olvidado de mí?"
El ceño de Nyx se frunció aún más. Su tono era suspicaz. "¿Tú... quién eres? Pareces la Parca, pero..."
¿Quién eres?
Eso era lo que expresaba su expresión.
Sin mediar palabra, Neo metió la mano en su abrigo y sacó una pequeña insignia desgastada. El número grabado en ella brillaba tenuemente: Septuagésimo tercer segador de la Parca.
Los ojos de Nyx se abrieron de par en par. Lo reconoció al instante. Sabía quién era la Parca.
"¿Neo?"
“Sí” dijo simplemente.
Durante unos instantes, se quedó mirando fijamente.
Su aspecto había cambiado tanto que apenas lo reconoció.
Ella volvió a mirar a Jack.
Nadie habló durante unos instantes.
Jack se removió incómodo, tratando de encontrar algo que decir, pero antes de que pudiera abrir la boca, Nyx se movió.
Acortó la distancia en pocos pasos y los envolvió a ambos en un fuerte abrazo.
Jack se puso rígido ante el contacto repentino, pillado desprevenido.
Neo le dio una suave palmadita en la espalda con expresión tranquila.
Los tres permanecieron en silencio, el aire cargado de cosas no dichas.
Tras un instante, Nyx los liberó.
Su mirada se posó en Jack, y era evidente que estaba procesando más de lo que dejaba ver. Ahora sabía lo que Layla había estado haciendo todo este tiempo.
Neo decidió darles algo de espacio.
"Os dejo un rato a solas. Tengo algo que atender. Hablamos luego, Emma."
Se giró para marcharse, pero antes de que pudiera alejarse, la mano de Nyx se extendió y le agarró la muñeca.
Neo hizo una pausa, arqueando una ceja. "¿Hm?"
Sus ojos se suavizaron y le apretó la mano con firmeza. "Gracias. Por todo lo que has hecho por nosotros."
Por una vez, Neo fue tomado por sorpresa.
Sus palabras demostraron que sabía lo que él había hecho durante la Era de los Dioses.
Sonrió levemente. "Solo lo hice por mi propio mundo futuro".
Los labios de Nyx se curvaron hacia arriba.
Ese era el Neo que ella recordaba, siempre restándole importancia a sus esfuerzos como si no fueran sacrificios en absoluto.
Saludó con la mano despreocupadamente y desapareció, dejándolos a los dos solos.
El silencio que siguió fue mucho más incómodo que todo lo anterior.
Jack se rascó la nuca, mirando a cualquier parte menos a ella.
Nyx no era diferente.
Sin embargo, de repente se cruzó de brazos, mirándolo con exasperación.
"Uf, no soporto este ambiente incómodo."
Sus ojos se clavaron en él.
"¿No tienes nada que decirme?"
Jack bajó la mirada. Sintió un nudo en la garganta.
"Lo siento... por todo lo que hizo Layla..."
“No es eso” le interrumpió bruscamente. Se inclinó hacia delante, asegurándose de que la mirara a los ojos. “Eso no es lo que tienes que decir.
La confusión cruzó fugazmente el rostro de Jack.
Abrió la boca y luego la volvió a cerrar.
Él realmente no sabía a qué se refería.
Nyx suspiró, sacudiendo levemente la cabeza.
Este hombre era realmente un caso perdido en lo que a relaciones se refiere.
Si ella se lo dejara a él, se quedarían aquí en silencio para siempre.
Así que ella misma lo dijo.
"Te extrañé."
Los ojos de Jack se abrieron de par en par.
Las palabras le impactaron más de lo que esperaba.
Durante mucho tiempo vivió con dudas, preguntándose si ella lo había olvidado, o peor aún, si sus sentimientos se habían desvanecido.
Había cargado con ese peso en silencio, temeroso de lo que pudiera encontrar si volvían a encontrarse.
Pero al oírla ahora, la tensión a la que se había estado aferrando finalmente se desvaneció.
Sus hombros se relajaron y una sonrisa se dibujó en su rostro, esta vez sincera.
"Yo también te extrañé."
La incomodidad entre ellos se transformó en algo más cálido.
...
Punto de vista de Neo
Neo regresó en el Bosque de Todos los Comienzos.
Caminó a paso pausado, siguiendo el sendero serpenteante que conducía a una mansión escondida entre los árboles.
La mansión era silenciosa, pero a la vez tenía su propia personalidad.
Sus altas puertas de madera se abrieron solas al acercarse él, como si reconocieran quién estaba frente a ellas.
Dentro, Paimon estaba de pie, esperándolo.
Su cuerpo había vuelto a ser piel y huesos.
Vestía ropa elegante.
Detrás de ella estaba Barbatos, alto y silencioso como siempre.
Ambos bajaron la cabeza en el momento en que Neo entró.
"Saludamos al Príncipe."
Neo sonrió levemente. "Supongo que Gremory ya les habló de mí a ustedes dos".
El rostro esquelético de Paimon se transformó en algo parecido a una sonrisa. Su voz era débil pero potente.
"Así es. Y me alegra volver a verte, Segundo Príncipe."
Hizo un gesto hacia el jardín.
¿Nos sentamos a tomar el té?
Neo asintió.
Aunque ya la había bebido una vez con Gremory, no rechazó su gesto.
Juntos caminaron hasta el pabellón exterior.

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Capítulo 711
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 710
Estás leyendo el capítulo 710 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.