arrow_back

Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 678 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
'Él también está nervioso como yo.' Por supuesto que sí. Era la primera vez que tenía intimidad con alguien, igual que con ella. Aunque existía la posibilidad de que él hubiera estado con otra mujer mientras ella se reencarnaba, Moraine borró ese pensamiento de su corazón. No quería estropear un momento tan bueno. Una sonrisa burlona curvó sus labios. ¿Por qué no dices nada? ¿Te da vergüenza contar chistes? "Ah... eso..." "¿Así que toda esa bravuconería era solo un espectáculo?" Sus palabras provocadoras lo hicieron retroceder bruscamente. Su agarre se intensificó alrededor de su cintura y la acercó más a él. De repente, Moraine se dio cuenta de que ahora era más alto que ella. Debió de suceder a lo largo del tiempo que estuvieron juntos, y ella no se había dado cuenta hasta ahora. Tuvo que ponerse de puntillas mientras sus brazos se apretaban alrededor de su cuello. Sus labios se encontraron. Sus movimientos eran vacilantes. Se alejaron. Solo para volver a besarse. Esta vez es más largo. Otra vez. Sus lenguas se enredaron entre sí. Moraine sintió como si su lengua se derritiera, como si chispas recorrieran su mente. Se le erizó la piel. Nunca pensó que algo pudiera sentirse tan bien. No podía parar. Más bien, ella apretó todo su cuerpo contra el de él. Esa calidez y euforia eran suyas. Una vez. Dos veces. Tres veces. Se detenían un momento y luego continuaban. Cada beso se prolongaba más. Cada beso fue más intenso que el anterior. "Chuap... mmm..." Entre ellos surgieron sonidos vulgares y húmedos. Un hilo de saliva se estiraba cada vez que se separaban. Y, sin embargo, seguían volviendo a estar juntos. La levantó ligeramente y dio un paso. El escenario cambió. La suave luz de la habitación de Moraine sustituyó la vista vespertina de la colina. Moraine no parecía preocuparse por la teletransportación, o tal vez no era consciente de ella. La recostó suavemente en la cama. Extendió la mano hacia él, abriendo los brazos con dedos temblorosos. "Espera... jaja... jaja... yo..." Su voz era apenas audible y su rostro estaba enrojecido por el calor. La lujuria y el afecto se arremolinaban en sus ojos nublados. El contraste entre la pureza y la expresión impura lo enloqueció. Se inclinó y le dio besos en la nuca, la clavícula y los hombros. Un gemido entrecortado escapó de sus labios. "...Más..." Fue como si se hubiera roto la presa. Toda la resistencia o dignidad que había tenido antes había desaparecido. Ella pedía afecto abiertamente. Sus labios volvieron a encontrarse. Esta vez, con mayor intensidad. Sus lenguas se entrelazaron e intercambiaron con torpeza, con avidez. Deslizó sus manos bajo su ropa. Sus dedos rozaron su ombligo desnudo y suave. Entonces- Moraine se estremeció como si la hubiera golpeado agua fría. “¡Espera! ¡Para…!” tartamudeó de repente, intentando apartarlo. “¡No podemos hacerlo! "...¿Qué?" Frunció el ceño. Se incorporó ligeramente, manteniendo el cuerpo aún suspendido sobre el de ella. Su respiración era entrecortada y sus pensamientos daban vueltas sin control. Él no entendió a qué se refería ella con eso. Moraine se cubrió el rostro con ambas manos. “No quiero hacerlo. La próxima vez. Hagámoslo en la próxima vida” murmuró, con la voz amortiguada por las palmas de las manos. "...¿Por qué?" Cuanto más oía, más fría se volvía su expresión. Sus palabras despertaban en él algo agudo y amargo. ¿De verdad estuvo jugando con él todo este tiempo? ¿Era esto solo una especie de juego? ¿Echarle unas migajas, atraerlo y luego alejarme en cuanto se acerque? La frustración le brotó desde las entrañas. Impulsado por la ira, extendió la mano y la agarró por ambas muñecas con una sola mano, sujetándolas por encima de su cabeza. La obligó a mirarlo. “...¿Por qué dices esto? Dímelo.” Cerró los ojos con fuerza y negó con la cabeza. Su pecho subía y bajaba con respiraciones irregulares. Sus muslos se rozaban involuntariamente, pero ella se negaba a responderle. "...Morena." Nunca esperó enfadarse con ella. Él creía que podría mantenerse paciente. Pero esto era demasiado. Ella siempre lo atraía una y otra vez, solo para rechazarlo. Si ella iba a seguir con este juego de tira y afloja, entonces tal vez él preferiría marcharse definitivamente. "...Dime por qué. No te dejaré ir hasta que me respondas." Su rostro ardía, ajena a sus pensamientos. Parecía confundida, como si su corazón y su cuerpo hablaran idiomas diferentes. Pero ella seguía sin responder. "Moraine, si no me lo vas a decir, entonces..." ¡Ya casi tengo treinta años! "...¿Eh?" Ella giró aún más la cabeza, visiblemente avergonzada. Su voz se fue apagando cada vez más con cada palabra. "Soy una... anciana." "...¿Vieja?" Su voz se quebró por la vergüenza. Para ocultar su vergüenza, lo miró con furia y alzó la voz. ¡Sí! ¡Vieja! ¡Entonces hagámoslo la próxima vez cuando sea más joven! Como... ¡veinte! ¡O veintitantos! Le temblaban los labios. Su ira creció cuando él la obligó a decir cosas tan vergonzosas. Pero su voz se fue apagando a medida que continuaba hablando. "No te sentirías bien con alguien mayor. Así que... hagámoslo cuando yo sea joven, ¿de acuerdo? Quiero que ambos nos sintamos..." "Pfft”" No pudo contenerse. Intentó taparse la boca con una mano, mientras su cuerpo temblaba al reír. "Vieja... ¡ja!... señora", dice ella. Moraine se puso rígida. Su voz se volvió gélida, igual que la de él antes. "¿...Por qué te ríes?" “¡No me estoy riendo!” respondió, todavía tratando de recomponerse. Ella se retorció bajo él. Sus manos seguían inmovilizadas, pero ahora su pierna se movió. “¡Espera, espera! ¿Qué estás haciendo?” dijo, dándose cuenta de que ella se preparaba para darle una patada. ¡Suéltame! ¡No te volveré a hablar nunca más! “¡Vale, vale! ¡Perdón por reírme!” dijo rápidamente, aún riendo entre dientes. “Ahora te escucharé con atención. Lo prometo. Moraine se detuvo un segundo. Entonces, en voz baja, preguntó: "...¿No te reirás otra vez?" "No. Lo juro. Adelante." En ese momento la encontraba incomparablemente linda. Inhaló lentamente. "...No quiero hacerlo mientras estoy... así." "...¿Por qué?" "Porque ahora... no soy atractiva. No quiero que el recuerdo de nuestra primera vez sea de mí cuando sea... vieja y fea. Quiero que lo hagamos cuando sea joven y... más guapa." "¿No atractivo?" Sus cejas se relajaron lentamente. "Moraine, mírame y dime si me pareces poco atractiva." Ella le echó un vistazo, confundida por la palabra. Antes de que pudiera responder, sintió que algo se movía bajo su pie. Bajó la mirada. Y entonces se quedó paralizada. En medio de su intento de patearle el abdomen y empujarlo antes, su pie tocó algo duro. Aun ahora, su pie seguía allí, ya que no había cambiado de posición.... Todo su cuerpo se puso rígido. Retiró la pierna rápidamente. Incapaz de mirarlo a los ojos, giró la cabeza hacia un lado. Su rostro ardía de rojo. Volvió a inclinarse. Una sonrisa burlona apareció en su rostro, y susurró cerca de su oído. ¿Qué viste? ¿Acaso parezco alguien a quien le resultas poco atractivo/a? No respondió. No podía. Moraine simplemente negó con la cabeza, incapaz de articular palabra. Tenía la cara roja. Incluso las puntas de las orejas se le habían puesto rosadas. Quedó satisfecho con esa respuesta. Sinceramente, prefería su aspecto maduro al de cuando era más joven. Tal vez fuera porque la mayor parte del tiempo que habían pasado juntos había sido así. La mayor parte del tiempo veía a Moraine en su etapa adulta. Era fuerte, dulce pero aguda, hermosa en su manera tranquila y reservada, y a la vez ruidosa y audaz. Para su vergüenza, el tiempo que pasó con ella había moldeado sus preferencias. Volvió a inclinarse hacia adelante. “Entonces... ¿podemos hacerlo ahora?” preguntó amablemente. Ella alzó la vista hacia él. Movió la cabeza como si quisiera negarse. Entonces hizo una pausa. Su mirada se suavizó y se mordió el labio inferior. Lentamente” con vacilación” asintió.
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Continúa leyendo

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Capítulo 679

Siguiente Capítulo ›

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 678

Estás leyendo el capítulo 678 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.