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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 561 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Neo sintió una atracción. Era como si nos arrebataran la "fuerza de voluntad". Apretó los dientes y resistió el tirón. Su alma y su mente estaban al límite. Empezó a sangrar por la nariz y los ojos. Un solo momento de recaída le haría perderlo todo. Resistió la atracción tanto como pudo. La mujer puso cara de estupefacción. ¡Qué fuerza de voluntad! Veo que careces del Elemento Fuerza de Voluntad, y aun así resistes mi Manipulación de la misma. Tu fuerza de voluntad es la más pura y profunda que jamás haya visto. “¿Cómo has entrenado tu fuerza de voluntad para alcanzar tales alturas?” preguntó. "Ver la fea cara de tu madre cada mañana fue suficiente para entrenar mi fuerza de voluntad", espetó Neo. A estas alturas, ya sabía que esos seres lo trataban como a un animal exótico de zoológico. Eran tan fuertes que no necesitaban su permiso y podían hacer con él lo que quisieran. Pero si Neo se rindiera sin hacer ruido, no sería Neo. “¿Qué...?” preguntó la mujer. Su sorpresa se transformó en ira y murmuró:” Muy bien, si no tiene intención de conversar, que así sea. Agitó la mano y el cuerpo de Neo se fue desprendiendo capa por capa. Primero su piel, luego sus músculos, después sus nervios, seguidos de los órganos y finalmente sus huesos. Solo su alma quedó atrás. La mujer ejerció una enorme presión sobre su alma. Fue lo suficientemente fuerte como para partir su alma en dos, pero ella se aseguró de que su alma mantuviera su forma a la fuerza. El dolor inundó la mente de Neo. El alma era más sensible que el cuerpo físico, y la mujer parecía saber exactamente cómo infligir un dolor horrible al alma. En ese estado de entumecimiento mental, Neo apenas percibió una invasión en su mente. La mujer… estaba intentando comprobar sus recuerdos… Los pensamientos de Neo eran fragmentados e incoherentes. Pero sabía que no podía permitir que ella tocara sus recuerdos. La sola idea de volver a perderlos lo perturbaba profundamente. Mientras su alma se hacía añicos y se reparaba repetidamente, creó una cantidad titánica de Intención de Locura para atacar el sentido del yo de la mujer que invadía su mente. Esta vez, la mujer había venido preparada. Su mente fue capaz de resistir la intención de la locura. Pero eso ralentizó su avance en la invasión de la mente de Neo. Era una oportunidad para Neo. Envolvió sus recuerdos en Energía Mundial, y... se los arrancó él mismo, enviándolos a su Cosmos. El dolor de arrancarle los recuerdos hacía que el dolor del alma pareciera una broma. Me hizo pensar que… ¿Eh? ¿Quién era ■? ¿Cómo se llamaba el hombre? ■. Intentó recordar su nombre. Pero lo único que obtuvo fue una respuesta tibia. Él… ¿quién era él? No podía ser anónimo, ¿verdad? “¿Destruiste tus recuerdos antes que dejarme verlos?” preguntó la mujer, incrédula. Rápidamente utilizó la Cronomancia para retroceder el tiempo a antes de que Neo destruyera sus recuerdos. Pero…. ¿Eh? ¿Por qué… por qué no recuperas la memoria? ¡He retrocedido en el tiempo! ¿Qué clase de técnica has usado? El hombre anónimo miró a la mujer, incapaz de comprender el motivo de su enfado. Sin embargo, por alguna razón, una sensación de disgusto e ira surgió de su corazón cuando continuó mirándola. El hombre sin nombre negó con la cabeza. Necesitaba pensar en sus propios recuerdos. Él era ■. Un dolor punzante le taladró la cabeza mientras intentaba recordar su nombre. Vio a la mujer observándolo, con la esperanza de recuperar sus propios recuerdos, pero eso no le importaba al hombre sin nombre. Se observó a sí mismo. ¿Quién era él? ¿Con qué estaba más familiarizado? Su existencia le respondía: “La muerte”. Algo le decía que había nacido de la Muerte. Él estaba destinado a ser la Muerte. Ser una existencia perfecta. Ser una muerte perfecta, superior a toda muerte. Pero… Había sido imperfecto. Eso no le importaba a su padre, su Creador. Si la Muerte era imperfecta, el Creador solo necesitaba crear otra, esta vez mejor. El Creador continuaría así hasta crear la Muerte perfecta. Y así, fue desechado. Sin nombre. Sin identidad. El Creador no le dio un nombre no porque estuviera enojado con él, sino porque simplemente no le importaba un fracaso. El Creador le dijo a la Muerte Sin Nombre que se marchara y hiciera lo que quisiera. La muerte sin nombre” “¿Qué es esto? ¿Son estos los recuerdos falsos que te creaste para ocultar los verdaderos?” preguntó la mujer. “Tsk, esto va a ser problemático. Ella aplastó su alma, y la semilla de su existencia, y se marchó. Sabiendo que no podía morir, era mejor mantener a la Muerte Sin Nombre en estasis para asegurarse de que no pudiera recurrir a más trucos como el borrado de memoria. Regresó a su base y continuó intentando arrebatar la fuerza de voluntad de la Muerte Sin Nombre o reparar sus recuerdos. Durante un tiempo indeterminado, la Muerte Sin Nombre se vio obligada a vivir como una Conciencia. No se le permitía revivir, y cada vez que mostraba el más mínimo intento de hacerlo, su cuerpo, alma y semilla de existencia eran aniquilados. En ese estado, la Muerte Sin Nombre apenas podía pensar. Pero él continuó resistiendo el intento de la mujer de robarle su fuerza de voluntad. ¡Maldita sea, han pasado cien años! ¡Qué clase de monstruosidad de fuerza de voluntad tiene que se niega a quebrarse o doblegarse! La mujer necesitaba esa fuerza de voluntad sobrenatural. Sin embargo, necesitaba quebrar su fuerza de voluntad para que fuera más fácil arrebatárselo. Se suponía que iba a ser sencillo. Un ser de Etapa 3, que en el mejor de los casos había vivido unos pocos miles de años, no tenía forma de resistirse a ella, que tenía cientos de miles de millones de años. Pero la Muerte sin Nombre parecía desafiar toda lógica. ¡Uf! ¡Uf! A ver cuánto tiempo aguantas. Si cien años no son suficientes, ¡continuaré esto durante cien mil años! El dolor se convirtió en un compañero constante de la Muerte Sin Nombre. Durante ese confuso lapso de tiempo, escuchó diversos ruidos. Algunos le dijeron a la mujer que debía ir al frente. Otros le dijeron que dejara de ser terca y abandonara a la Muerte Sin Nombre, ya que no podía arrebatarle su fuerza de voluntad. Esas palabras solo enfurecieron a la mujer. Se negó a parar hasta que hubo quebrado la voluntad de la Muerte Sin Nombre. Sin embargo, un día se produjo un cambio. “Saludo al Descendiente del Grande, Su Majestad” dijo una voz que la Muerte Sin Nombre jamás había oído. “¿Qué quieres?” respondió la mujer. "Majestad, me he enterado de que no se ha unido a la guerra desde hace más de un siglo porque estaba ocupado con un pequeño juguete." "¡Kria'vyne! ¿Estás diciendo que descuidé mi deber...?" “No me atrevo a decir eso, Majestad” dijo con voz evasiva. “Me asombra su capacidad para encontrar un alma que pueda convertirse en un verdadero berserker. "Qué…?" "Ese hombre tiene una fuerza de voluntad sobrehumana, ¿verdad? Si es él, ¡por fin podremos crear un verdadero Berserker! ¡Con eso, podremos recuperar la ventaja en la guerra!" "Kria'vyne, no te entregaré a este hombre para que lo conviertas en un Berserker. Es mío, porque fui yo quien lo encontró." "Así es, Majestad. Sin embargo, la Alianza necesita urgentemente un arma que pueda cambiar el rumbo de la situación en el campo de batalla."
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 561

Estás leyendo el capítulo 561 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.