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Leer La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Joo-hyuk continuaba recorriendo los módulos de la tienda de Jugadores. La maza de adamantio ya reposaba en su poder. 'Con un arma asegurada,' ¿qué había de las protecciones defensivas? A decir verdad, no tenía ninguna necesidad imperiosa de adquirirlas: el Kit de Escudo de Energía en su muñeca ya le brindaba un blindaje integral desde la coronilla hasta la punta de los pies. Aun así, valía la pena llevarse al menos un calzado resistente: unas buenas botas de combate tácticas para faenar en el terreno. Tratándose de un dependiente varón, formular preguntas resultaba mucho más llevadero: "Estas son unas botas tácticas confeccionadas con cuero de basilisco, señor. La suela está reforzada con una plancha de acero de sektonio, dotada de una rigidez sobresaliente y una propiedad de autorreparación automática ante el desgaste." "¿También son compatibles con el inventario de la torre?" "Ja, ja, ja. Por descontado que sí; todos los materiales provienen de las entrañas de la torre." Le encajaban a la perfección: el diseño era sobrio y práctico. "¿Qué precio tienen?" "A-Ah... El importe es de... tres millones de wones exactos." Vaya cuento chino. Una pieza de semejante factura superaba holgadamente los treinta millones de wones en cualquier mercado. No había motivo alguno para rechazar la oferta: si ese era el precio que marcaban en caja, tocaba aprovecharlo. "Me llevo un par. En talla doscientos setenta y cinco, por favor." "Enseguida se las alcanzo..." Con el calzado resuelto: '¿Echamos otro vistazo?' Había un módulo dedicado a las pociones: al parecer, recompraban los excedentes de los Jugadores para abastecer a nuevos clientes. Más allá se exhibían corazas pesadas, yelmos blindados, guanteletes, grebas, cinturones reforzados, coderas y rodilleras... No faltaba absolutamente nada; pero en realidad, él no necesitaba nada de eso. ¡El Escudo de Energía! Qué bendición tan absoluta: una sola joya que reemplazaba a una armadura completa de placas pesadas. 'Los beneficios de privilegio no tienen rival.' Pensó en demorarse un rato más, pero... 'Mejor regresar ya a casa.' Si en el futuro surgía otra carencia, siempre podría volver a darse una vuelta. \* \* \* Joo-hyuk se tomó unos cuatro días adicionales de reposo: con calma, saboreando la holgura del tiempo libre. Entre medias, continuó repitiendo metódicamente la rutina del piso 15. A ratos, la tentación de acomodarse indefinidamente en esa zona segura le rondaba por la cabeza; sin embargo, una curiosidad ardiente le quemaba el pecho: quería comprobar con sus propios ojos qué clase de rendimiento alcanzaría una vez que se adentrara en el piso 16 con todos los preparativos concluidos. 'En cuanto concluya el enfriamiento de la Invocación Aleatoria...' Las Insignias de Platino: aquellas piezas metálicas eran una auténtica adicción; no por el distintivo en sí, sino por los portentosos privilegios otorgados cada cinco unidades. Al comenzar su periplo en la torre se había jurado no pecar de codicia; pero tratándose de las insignias, la lógica era distinta: al coronar el piso 20 desbloquearía el cuarto privilegio de su carrera, ¿qué portento recibiría entonces? Otra mejora para su rasgo sonaba de maravilla; o tal vez una habilidad o artefacto que también conservara su vigencia en el mundo real. Como fuera, apenas restaban unas horas para que el contador de la invocación llegara a cero: mañana por la noche un nuevo compañero de armas cruzaría el umbral. El dinero de la liquidación también había aterrizado en su cuenta bancaria: los fondos correspondientes a la venta de las piedras mágicas; tras deducir los cinco millones de wones invertidos en el armamento y las botas, el saldo disponible arrojaba una cifra superior a los trece millones de wones. '¿De qué sirve tener tanto dinero acumulado en la cuenta?' Había que ponerlo a circular de inmediato. Por esa razón, le transfirió dos millones de wones a su padre: —¿Y este dinero de dónde salió? ¿Acaso te sacaste la lotería? "Cobré la liquidación de un fondo de ahorro. Ya que le cuesta tanto trabajo caminar, cómprese unas buenas muletas; o si prefiere, uno de esos andadores para adultos mayores." —...Oye, fíjate que le eché el ojo a una caña de pescar estupenda en una tienda... "¿Una caña de pescar en plena rehabilitación de cadera? Más que peces, lo que va a pescar es una bronca de campeonato." —Tenerla en casa me motivaría a sanar más deprisa; es que me muero de ganas de ir a pescar... "Gástelo en lo que le plazca; pero si mamá le canta las cuarenta, no me meta en el lío." —...Mmmh, creo que mejor me compro las muletas. A su madre le transfirió otros dos millones de wones: —No habrás recurrido a prestamistas de la mafia, ¿verdad? "¡Que cobré un ahorro bancario, se lo juro!" El asunto de los usureros ya pertenecía a un pasado enterrado. —Como descubra que me estás mintiendo, te arranco el pellejo con mis propias manos. ¡Conoces mi carácter, no me importa que seas mi hijo! "¡Por Dios santo! ¿Es que nadie confía en mi palabra? Úselo para cubrir los gastos corrientes mientras consigue otro empleo; la economía del hogar debe de andar bastante justa." —De acuerdo; pero tómalo como un préstamo formal. Te redactaré un pagaré firmado. Y por último, le envió otros dos millones al muchacho que compartía su misma genética: "Te acabo de transferir dos millones. Úsalos para pagar la matrícula universitaria." —¡H-Hermano! ¡¿Tanta pasta?! ...¿Podría comprarme una laptop para los estudios? "Si vas a comprarte una, cómprate una máquina potente. Autorizado." —¡A sus órdenes! ¡Muchas gracias, hermano mayor! Seis millones de wones evaporados en un parpadeo; pero qué satisfacción tan grande daba poder darse semejante lujo con los suyos. ¿Y con Cossack? Joo-hyuk también tenía planes para él. Tras convocar al asesino en su habitación: "Mire esto. ¿Qué le parece? En cuanto junte más dinero me pienso comprar este coche." Encendió la laptop y le enseñó la fotografía del automóvil deportivo con el que siempre había soñado despierto. "¡Me opongo rotundamente, señor invocador! Un vehículo tan liviano es una ratonera mortal: si llega a impactar contra un camión de carga, quedará aplastado como una oblea." "¿Y qué clase de automóvil prefiere usted, señor Cossack?" "¡Un mastodonte de gran porte, sin dudarlo! Un vehículo de chasis blindado, carrocería pesada y donde los airbags salten por docenas ante el más mínimo roce." Dicho lo cual, Cossack señaló con el dedo la imagen de una imponente limusina ejecutiva de esas que transportan a presidentes de corporaciones multinacionales. "Pero eso parece un coche para ancianos..." "¿Acaso la apariencia importa cuando la sacrosanta vida de mi amo está en juego, jefe?" "¡Vaya, no había contemplado esa perspectiva! ¡Ja, ja, ja, ja!" "¡Je, je, je, je!" En honor a la verdad, las autoridades le habían prometido vivienda de lujo y vehículos de gama alta si firmaba el contrato del Equipo Élite; sin embargo, en este mundo nadie regala nada por cortesía: todo favor del Estado viene con una cadena atada al cuello. \* \* \* La hora señalada había llegado. Aquella noche se celebraba un acontecimiento de trascendencia mayúscula; por esa razón, acudió a una casa de baños públicos tradicional. Sumergió el cuerpo en una alberca de agua caliente humeante y luego se frotó cada centímetro de la piel a conciencia con una toalla exfoliante. Para la espalda, donde sus brazos no alcanzaban, recurrió a una máquina frotadora automática: todavía carecía del coraje necesario para pedirle a un desconocido en los baños que le restregara la espalda. Purificar la carne, apartar cualquier impureza y mantener la mente y el espíritu en un estado de perfecta serenidad: solo con esa disciplina ritual era posible atraer la fortuna en la tirada. Apenas restaban unas horas para que el tiempo de reutilización de la Invocación Aleatoria expirara por completo: incorporar a un aliado formidable a sus filas para acometer el asalto al piso 16, y de ahí marchar en volandas hacia el piso 20, o quién sabe si hasta el 30. Al salir de los baños: se cortó las uñas de pies y manos, se vistió con ropa interior flamante y prendas limpias que traía en su bolso, y emprendió el regreso a su pequeño apartamento. El estómago le rugía de hambre, pero decidió aguantar el apetito: cenaría una vez concluida la invocación. ¿Quién saldría de la rueda del destino? Tenía que ser una pieza extraordinaria: cuanto más elevado fuera el rango, mayores serían las garantías de éxito. El demente asesino John Cossack ostentaba el grado SR, Súper Raro: gracias a su intervención impecable y ultra veloz, habían coronado quince pisos con una marca inmaculada de grado S++. En realidad, Cossack le había garantizado que conquistar los pisos 16 e incluso los 20 no entrañaba mayor dificultad marcial; la única traba radicaba en garantizar la calificación S++. 'Si tan solo pudiera salir otro Súper Raro...' Un SSR, Especial Súper Raro, sería un sueño; y un LSSR, Legendario Especial Súper Raro, ni siquiera se atrevía a imaginarlo. Antes de accionar la Invocación Aleatoria, convocó primero a John Cossack mediante la Invocación Designada: por si la tirada arrojaba a un individuo hostil o peligroso. \[John Cossack ha sido invocado mediante Invocación Designada.\] "¡A sus órdenes! ¡Muy buenas noches, señor invocador! Es un honor inmenso ser convocado nuevamente por mi amo." "Bienvenido, señor Cossack." "¿Procederemos nuevamente con la rutina del piso 15, jefe?" "No. Esta noche subiremos al piso 16." "...Ah." El rostro de Cossack se tensó en un gesto de severa inquietud. Ya se lo había advertido con anterioridad: la victoria estaba asegurada, pero conseguir la marca S++ podía tornarse una quimera esquiva. Cossack sabía de sobra cuánto apreciaba su amo el sabor de los privilegios concedidos por las insignias; por esa misma razón, ardía en deseos de cosechárselas a cualquier precio. Tras cavilar unos instantes, el asesino apretó los puños con fiereza: "¡Pondré el alma en el empeño, señor! Aunque este cuerpo mío tenga que perecer en el interior de la torre, ¡le garantizo que obtendré esa marca S++ a como dé lugar...!" "No se preocupe tanto; no estará solo." "¿Eh?" "El tiempo de recarga de la Invocación Aleatoria acaba de completarse. Vamos a invocar a un compañero más." "¡Ooooh! ¡Qué sabiduría tan sublime, señor invocador! Indiscutiblemente dos combatientes son infinitamente mejores que uno solo." Levantando el pulgar en señal de admiración: "Mi amo lo tenía todo fríamente calculado desde el principio. ¿Por casualidad egresó de la Universidad Nacional de Seúl?" "Apenas terminé la escuela secundaria." "¡Faltaría más! ¡Claro que sí! ¡Cómo osaría esa insignificante universidad arrogarse el honor de albergar a alguien de la talla de mi señor!" "......" Un viraje de postura fulminante. Una adulación tan oportuna como placentera. No cabía la menor duda: en una vida pasada, John Cossack debió de haber sido un cortesano intrigante de primer orden. ¿Y qué tenía de malo? Por algo los aduladores siempre se ganaban el favor del poder: al regalar los oídos levantaban el ánimo, disipaban las tensiones y hacían maravillas por la salud mental. "Bien, voy a proceder." "¡A sus órdenes!" Reconcentrando su mente y su espíritu: 'Amén, aleluya, Amitabha, Om mani padme hum, deidades del cielo y de la tierra, Buda de la Luz Infinita, abracadabra...' Y con el corazón en un puño: "¡Invocación Aleatoria!" ¡Fwoooosh! A su lado, Cossack acompañaba el momento con un redoble de tambores improvisado: "¡Tatatatata... y el resultado de la fortuna es...!" ¡En ese mismísimo instante! Un haz de luz albina comenzó a condensarse en el centro de la habitación, adoptando los contornos de una figura humana. Sin embargo, el ente luminoso no dejaba de crecer: se expandía más y más; hacia arriba, hacia los lados... '¿N-No se está volviendo demasiado grande?' La coronilla de la silueta ya rozaba el yeso del techo. Y entonces... ¡Flash! El destello se disipó, revelando por entero la apariencia física de la entidad convocada. "¿Eh?" "¡¿Hiiik?!" Humano era, sin duda alguna; pero medía holgadamente los tres metros de estatura: una complexión más ancha y corpulenta que la de un oso pardo adulto, músculos como rocas esculpidas y una espesa vellosidad cubriendo su piel curtida. '¿Esto es un ser humano... o un monstruo?' Joo-hyuk clavó de inmediato los ojos en la ventana de rango: '¿R...? ¿Rango Raro?' Un amargo destello de decepción le cruzó el pecho: el rango Raro constituía el escalafón más bajo del catálogo de invocación; si al menos hubiese alcanzado una sola letra S... ¿Tendría que aguardar otro mes entero para volver a probar suerte? 'No, tampoco hay que despreciarlo. Un rango Raro sigue siendo un activo valioso; y con semejante anatomía monstruosa...' ¡Fue en ese preciso instante! ¡Swish! "¡Pedazo de escoria descerebrada!" De un salto acrobático, John Cossack se elevó por los aires y le encajó una patada voladora con ambos pies en pleno esternón al recién llegado. ¡Thwack! Y acto seguido, se puso a propinarle una lluvia frenética de puñetazos: ¡Pum, pum, pum, pum! "¡¿Por qué demonios tenías que aparecer tú precisamente aquí?! ¡¿A quién pretendes arruinarle la vida, imbécil?!" Un brote de furia demencial completamente imprevisto: ¿acaso Cossack se ponía así de histérico solo porque la tirada había arrojado un rango Raro? "¡Muérete! ¡Revienta de una vez! ¡¿Y encima te atreves a mirarme a los ojos?! ¡Baja la vista al suelo, pedazo de animal!" Resultaba imposible comprender semejante arrebato: Cossack parecía haberse topado cara a cara con su más acérrimo enemigo mortal. "¡Lárgate de aquí ahora mismo! ¡Desaparece! ¡Inútil de mierda que no sirves para nada!" El asesino continuaba descargando puñetazos con rabia desquiciada; mientras que el coloso, recibiendo la paliza con los brazos caídos, se limitaba a rascarse la coronilla con desconcierto: "No duele. Da cosquillas." "¡¿Ah, sí?! ¡A ver si dices lo mismo cuando te abra la garganta de oreja a oreja! ¡Te voy a atar un lazo de regalo precioso en el pescuezo!" Intrigado, Joo-hyuk desplegó la ficha del catálogo: \ \- Nombre : Desconocido \- Grado : R (Raro) \- Tipo : Guerrero Bárbaro (Humano) \- Tiempo de manifestación : 10 horas \- Evaluación de satisfacción : Ninguna. \- Tiempo de espera para reinvocación : 3 horas (se aplica tras deshacer la invocación) Un escudo de carne bárbaro. Ni siquiera poseía un nombre registrado. '¿Escudo de carne...? ¿Qué clase de pasado arrastrará este hombre?' ¿Y a qué se refería con eso de 'tonto'? ¿Acaso carecía de facultades mentales? A juzgar por su aspecto, todo apuntaba a que sí: a pesar de portar un torso colosal atestado de cicatrices de guerra, sus ojos reflejaban una inocencia y una pureza conmovedoras; a pesar de la tunda que Cossack le estaba propinando, no mostraba el menor amago de represalia, encogiéndose de hombros con actitud sumisa. Extenuado de tanto golpear, Cossack jadeó con la lengua afuera. "Señor Cossack..." "...Uff, uff. Ordene, señor invocador." "Apártese un momento, por favor; me gustaría cruzar unas palabras con él." "No tiene el menor sentido hablar con semejante desperdicio, jefe: es una celebridad infame en nuestro gremio. Su estupidez es legendaria en todas las dimensiones conocidas; no es capaz de hacer nada por sí mismo y ni siquiera debe de tener la menor idea de qué son los Tres Principios." Al escuchar aquello, el gigante murmuró con voz pastosa: "E-Eso... los Tres Principios... los conozco. Los memoricé con mucho esfuerzo." "¡A ver, recítalos si tienes huevos!" "Eeeh... El primer artículo es la obediencia del invocador... estee... vida absoluta. El segundo artículo... del invocador... mmmh... comprender su valor como prioridad suprema y entrar en conflicto. El tercer artículo es..." ¿Pero qué sarta de disparates estaba diciendo? "¡¿Lo ve con sus propios ojos, jefe?! ¡Es un auténtico fiasco de tirada! ¡Hay que ejecutarlo aquí mismo para que quede inhabilitado durante cien días completos!" ¿Si un ser invocado moría quedaba bloqueado por cien días? Ese era un dato revelador que no conocía. "...Yo me haré cargo, señor Cossack." "A sus órdenes, jefe." Joo-hyuk ladeó la cabeza y se dirigió al guerrero bárbaro que aguardaba de pie como un poste: "¿Cuál es tu nombre?" "No lo sé. Se me olvidó." "¿Sabes por qué has sido convocado a este lugar?" "N-No lo sé." "¿Y sabes algo acerca de la torre?" "...No lo sé. No me acuerdo de nada." Era una conversación desesperante. Sin embargo, al consultar el desglose de la ficha biográfica: \- El tonto escudo de carne bárbaro de la tribu de la Gran Llanura. Sus atributos físicos pertenecen a la cúspide suprema: posee la fuerza descomunal necesaria para partirle la columna vertebral a un Ogro Gigante mediante un abrazo de oso. Sin embargo, su entendimiento era tan primitivo e ingenuo que llegó a olvidar su propia identidad. \- Víctima de los engaños de un falso paladín, fue utilizado vilmente como escudo de carne en el enfrentamiento contra la bestia primordial, la Hidra de nueve cabezas. Aunque fue bañado íntegramente por el aliento ácido corrosivo del monstruo, no sucumbió: le desgarró las fauces a la bestia con sus propias manos desnudas. Soportando las llamaradas ácidas que le devoraban la carne, le arrancó el cuello a la Hidra una y otra vez... hasta que su propio cuerpo terminó disolviéndose por la acumulación del veneno cáustico, hallando un trágico final. Dios santo... ¿Podía existir un destino más desgarrador? 'Conque por eso lo llamaban escudo de carne...' En la mente de Joo-hyuk las escenas se proyectaron como una película desgarradora: aquel coloso quebrando la espina dorsal de monstruos atroces con una sonrisa infantil en los labios; recibiendo como única recompensa de los lugareños un mendrugo de pan mohoso y festejándolo con júbilo inocente; cayendo en los embustes de un canalla desalmado para morir como carne de cañón... A Joo-hyuk se le humedecieron los ojos de pura compasión. ¡Qué corazón tan noble y puro tenía que haber tenido para dejarse pisotear de semejante manera por el mundo! ¿Qué importaba si era un rango Raro? ¿Qué importaba si carecía de luces? Joo-hyuk extendió su mano y estrechó con calidez la gigantesca palma del bárbaro, tan ancha como la tapa de una olla comunal: "Has llegado al lugar indicado. A partir de ahora, escalaremos la torre juntos." "Yo haré todo lo que me ordenes, sin rechistar." Había que buscarle un nombre digno; revisó las sugerencias del catálogo: "Primero vamos a ponerte un nombre. ¿Qué prefieres? ¿Te gusta 'Yaman' o prefieres 'Go Bang'?" "...No lo sé bien." "Elige uno de los dos: ¿Yaman o Go Bang?" "Go Bang." "Señor Go Bang: yo me encargaré de que seas inmensamente feliz. ¿Confías en mí?" "Yo, Go Bang, confío en el invocador. Haré todo lo que mande." Dicho lo cual, Joo-hyuk se volvió hacia su otro camarada: "Señor Cossack, el señor Go Bang y yo: los tres somos compañeros a partir de este instante. Llevémonos en paz y cuidémonos mutuamente." Cossack, haciendo rodar los ojos a una velocidad endiablada, adoptó una postura marcial intachable: "¡Faltaría más, mi señor! Ahora que lo analizo con detenimiento, resulta ser un escudo de carne verdaderamente imponente. Yo mismo me encargaré de adiestrarlo para convertirlo en un hombre de provecho." "Excelente. En ese caso, ingresemos de inmediato al piso 16." "¡A sus órdenes! ...¡Oye, Go Bang! ¡¿Por qué te quedas como un pasmarote?! ¡¿No vas a responder?!" "A sus órdenes." "¡No me imites, pedazo de bestia!" Un Jugador cobarde de bajo calibre, un asesino demente y psicópata, y un tanque bárbaro inocentón y corto de luces. Una auténtica fiesta del caos desatada. Una punzada de zozobra le recorrió el estómago; pero... 'Bueno... de algún modo saldremos adelante, ¿no?' \----- • Novela: La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre • Autor: 꾸찌꾸찌 (Kkujjikkujji) • Traductor: Inmensurable 🗼 Gracias por leer. ¡Deja tu reacción y comentario para apoyar el proyecto y traer pronto el siguiente capítulo! ✨
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La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela), un novela. Hace 20 años, misteriosas y monumentales "Torres Negras" emergieron por todo el planeta, despertando poderes sobrenaturales en una selecta minoría de la humanidad: los "Jugadores". Las torres imponen un ultimátum: cada… Este capítulo tiene publicado el 22 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela) tiene 10 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.