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Leer La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela) Capítulo 1 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Año 2004. En diversos rincones de la Tierra aparecieron enormes torres negras: las Torres Negras. Al mismo tiempo, comenzó el despertar de la humanidad. A raíz de ello, se comprendió vagamente: Por qué habían aparecido aquellas torres y cómo se debía afrontarlas. A los humanos que despertaban se les llamaba "Jugadores". Era una denominación sumamente acertada. Y veinte años después, en pleno 2024, las torres negras seguían existiendo, y una ínfima minoría de la humanidad todavía atravesaba el proceso de despertar. \* \* \* Este año, a sus veinticinco años, Bong Joo-hyuk despertó. Y eso a pesar de que no lo deseaba en lo más mínimo. \[El señor Bong Joo-hyuk ha despertado.\] "...¡Uff, carajo, qué susto!" Era temprano al anochecer de un domingo, en su modesto cuarto alquilado, justo en el instante en que tomaba una porción de fideos instantáneos recién cocinados con los palillos para llevárselos a la boca. "¿D-Despertar?" ¡Por todos los cielos! "¿Qué clase de tontería es esta?" Ojalá hubiera escuchado mal. Rezaba para que así fuera. Permaneció atónito durante un buen rato. ¿Por qué yo? Hay quienes afirman que el despertar es una bendición. Una fortuna mayor que ganarse la lotería, pues si las cosas salían bien, uno podía dar el gran golpe y cambiar de vida radicalmente. Por supuesto, siempre y cuando sobreviviera. Sin embargo, para Bong Joo-hyuk no era así. Jamás se le pasó por la cabeza el sueño de convertirse en Jugador y adentrarse en la torre. Aunque fuera un poco duro, solo deseaba vivir de forma mediocre y ordinaria, sin albergar grandes ambiciones. Bong Joo-hyuk era un cobarde y un ciudadano común de a pie. Si presenciaba una injusticia, en la medida de lo posible prefería esquivarla. Tampoco generaba situaciones peligrosas bajo ninguna circunstancia. Entrar en la torre era un asunto extremadamente peligroso. Ni siquiera se hacía público cuántos Jugadores morían a diario por fracasar en sus misiones. Uno podía terminar despedazado por monstruos, morir congelado en entornos de frío extremo, quemado vivo, envenenado por toxinas letales, aplastado al caer en trampas o perecer de inanición al quedar atrapado sin escapatoria. "¡Uff! Se me pone la piel de gallina solo de pensarlo." ¿De verdad había despertado? La manera de comprobarlo era sencilla: Bastaba con abrir la ventana de estado. Esta podía invocarse incluso fuera de la torre. "¡V-Ventana de estado!" Al pronunciarlo... ¡Fwoosh! \[Nombre\] : Bong Joo-hyuk \[Afiliación\] : Torre Negra (Corea) \[Nivel\] : Nv. 1 \[Rasgo\] : Invocación (Invocaciones simultáneas: 1) \[Catálogo\] : Vacío \[Habilidades de Rasgo\] : Invocación Designada / Invocación Aleatoria / Deshacer Invocación \[Habilidades Generales\] : Entrada a la Torre (1 vez al día) / Inventario Exclusivo de la Torre \[Habilidades de Combate\] : Ninguna "Aaah." Era un despertar innegable. La Entrada a la Torre era literal. Y en el Inventario Exclusivo de la Torre solo se podían guardar y extraer objetos obtenidos dentro de la torre. Sin embargo, en cuanto al rasgo... 'Así que es invocación.' Al despertar se otorgaba un rasgo. Existían de múltiples clases: \[Magia de Fuego\], \[Magia de Hielo\], \[Magia de Rayo\], \[Artes Marciales\], \[Poderes Místicos Anómalos\], \[Invocación\], \[Esgrima\], \[Técnica de Lanza\], \[Arquería\], \[Curación\], entre otros. El rasgo de invocación era bastante célebre a su modo: Invocador de espíritus elementales, invocador de bestias míticas, invocador de gólems, invocador de bestias mágicas, etcétera. ¿Qué clase de invocador sería él? ¿Debería probar a usar una habilidad? "Invocación... aleatoria." ¿Por qué no pasaba nada? "¡Ah!" Lo había olvidado por completo. No había forma de que una habilidad se manifestara en un lugar que no fuera la torre. El nivel, los rasgos y las habilidades de un Jugador solo eran válidos en línea, dentro de la torre. Fuera de línea, en el exterior, uno no se diferenciaba en nada de un ciudadano ordinario. Por el contrario, la ventana de estado del sistema y los mensajes podían visualizarse en cualquier momento y lugar. Era, por así decirlo, igual que un videojuego; por eso a los que despertaban se les llamaba Jugadores. Tal como en un juego donde puedes superar el nivel 100 y aun así seguir siendo un simple y débil humano en la realidad... Por más que intentara activar una habilidad ahora mismo, era imposible que funcionara... ¡Justo en ese instante! \[Iniciando Invocación Aleatoria.\] "¿Eh?" ¡Fwoooosh! ¡Flash! Parecía que sí estaba funcionando. '¿P-Pero cómo es posible?' La habilidad se había activado fuera de la torre. Y junto a un resplandor de luz blanca, algo hizo su aparición. Parpadeando con perplejidad, miró fijamente. "¿U-Una persona?" ¿Esto era real? Frente a él había un hombre occidental de aspecto ordinario, con cabello castaño rojizo y semblante juvenil. "Así es, jefe. Soy una persona de carne y hueso." "¿Pero qué...?" No podía creer que la invocación hubiera tenido éxito. Y menos aún que hubiera invocado a un ser humano en el exterior, lejos de la torre, donde la manifestación de habilidades era imposible. "Sniff, sniff... ¿A qué huele esto? ¡Oh! ¿Son fideos? ¿Me permitiría comer un solo bocado?" Y para colmo, se trataba de un gorrón de los que piden un bocado. \* \* \* La mente de Bong Joo-hyuk era un auténtico torbellino. Por más que lo mirara de nuevo, era un ser humano. Tanto por su apariencia como por sus actos. Incluso ahora, al contemplar cómo devoraba los fideos como si estuviera poseído por un espíritu hambriento. "¡Glup, ah, glup! Uff, como hace tanto que no comía esto, me pica bastante." ¿Que el udon con tempura le picaba? "¿Suele comer cosas tan picantes, jefe? A mí me gustan los sabores suaves." No solo era un gorrón con la comida, sino también un flojo total para el picante. ¡Slurp, slurp! Y aun así, se los zampaba con un apetito voraz. Era de lo más insólito. No lograba entenderlo en absoluto. ¿Por qué diablos la habilidad de invocación había tenido éxito fuera de la torre? ¿Y por qué encima había invocado a un humano? Joo-hyuk revisó su ventana de estado. Lo primero fue su rasgo. De inmediato brotó una notificación. \[Invoca humanos y semi-humanos.\] \[El rango de invocación abarca desde Grado R (Raro), Grado SR (Súper Raro), Grado SSR (Especial Súper Raro) hasta LSSR (Legendario Especial Súper Raro).\] \[El invocador y el invocado pueden comunicarse fluidamente bajo cualquier circunstancia.\] Desde Raro hasta Legendario Especial Súper Raro... Ni que fuera una ruleta de probabilidades para sacar personajes de un juego. Y eso no era todo. \[El ser invocado acata estrictamente los 3 Principios.\] '¿Los 3 Principios?' \[1. El invocado protegerá la vida del invocador como máxima prioridad.\] \[2. El invocado obedecerá ciegamente las órdenes del invocador.\] \[3. En caso de conflicto de intereses entre el 1.º y el 2.º principio, el 1.º principio prevalecerá como el valor primordial.\] 'Mmmh.' Siendo así, ¿quién demonios era ese sujeto que sostenía la olla directamente con las manos y se bebía el caldo hasta la última gota? ¿Cuál era la verdadera identidad de aquel invocado? ¡En ese instante! ¡Ding! Se desplegó otra ventana de estado. Pero esta vez no pertenecía a él, sino al ser invocado. \[Catálogo : El Asesino Demente del Gremio de Asesinos Cruel\] \- Nombre : John Cossack \- Grado : SR (Súper Raro) \- Tipo : Asesino (Humano) \- Tiempo límite de manifestación : 6 horas \- Evaluación de satisfacción : Ninguna. \- Tiempo de espera para reinvocación : 3 horas (se aplica tras deshacer la invocación) Al observarla con detenimiento, también apareció su historia de trasfondo: \- John Cossack era considerado un auténtico dolor de cabeza dentro del Gremio de Asesinos Cruel. En pocas palabras, estaba completamente loco. Sin embargo, su tasa de éxito en misiones alcanzaba el 99%, llegando incluso a registrar la colosal hazaña de asesinar a un brujo oscuro del 5.º Círculo. Su final llegó tras un único fracaso: murió de forma miserable al intentar asesinar al Maestro de la Espada más fuerte del Imperio. Al mismo tiempo, una ráfaga de imágenes desfiló vívidamente por su mente. Era como si contemplara el pasado de aquel hombre proyectado en una pantalla de cine. Breve, pero sobrecogedoramente vívido. Oculto en las sombras mediante el sigilo, emboscando por la espalda a su presa y rebanándole la cabeza sin pestañear: ese era John Cossack. '¡Está loco!' Era un asesino en toda regla. No titubeaba en lo más mínimo a la hora de matar gente. Cortaba y rebanaba cuellos sin el menor reparo. Sin embargo... '......' Ahora entendía a la perfección por qué decían que estaba mal de la cabeza. En la visión, aquel tipo ataba una especie de lazo en la cabeza de la persona que acababa de decapitar. '¿Acaso lo considera un regalo o algo así?' Había adornado la cabeza decapitada con un bonito moño en forma de mariposa. '...O quizá lo hizo para que fuera más fácil de transportar.' Y luego, su trágico desenlace. La escena donde la espada de un caballero de cabellos canosos cortaba su cuerpo en dos mitades, separando el torso de las piernas. En definitiva, John Cossack estaba muerto. '¿Significa que invoqué a un fantasma difunto?' Aunque a simple vista parecía un ser humano común y corriente. Por lo pronto, valía la pena conversar un poco. "¿Señor Cossack?" "¡A la orden, jefe!" "¿De dónde viene?" "Tampoco lo sé con certeza, jefe... Solo sé que es un sitio repleto de gente." Gente no, fantasmas seguramente. ¿El cielo? ¿O el infierno? "¿Podría ponerse de pie un momento?" "¡Entendido, jefe!" El asesino John Cossack se puso de pie de un brinco. Era muy obediente. ¿De verdad se trataba de una obediencia absoluta? "Si ya terminó los fideos, recoja la olla y el cuenco, por favor. Y limpie la mesa también." "¡Sí, señor!" Ni una sola queja. ¿Hasta dónde llegaría su límite? "Señor Cossack." "Ordene usted, jefe." "¿De verdad obedece cualquier cosa que le diga?" "¡Sin dudarlo, incondicionalmente!" "Esto... ¿incluso si le ordenara que se baje los pantalones?" John Cossack, que limpiaba la mesa con servilletas sentado en su lugar, se levantó de golpe. "Me los bajo de inmediato." Y acto seguido, se despojó de los pantalones. Balanceándose libremente. Como era de esperar de un occidental. Era bastante grande. "...Póngaselos de nuevo, por favor." "¡A la orden!" Al parecer, las órdenes del invocador prevalecían con creces sobre la vergüenza. "Oiga, señor Cossack... ¿sabe lo que es la torre?" "¡Por supuesto que lo sé! ¿Tiene pensado comenzar a escalar la torre, jefe?" "Todavía no lo he decidido." "Solo dé la orden cuando usted quiera. Haré todo lo que esté en mis manos para servirle como su escolta." 'Me voy a volver loco.' ¿Por qué tenía que pasarle esto a él? ¡En ese preciso instante! ¡Pum, pum, pum, pum! El estruendo de alguien aporreando la puerta de su cuarto de alquiler. "¡Bong Joo-hyuk! ¿Estás ahí dentro, verdad? ¡Abre la puerta de una maldita vez!" ¡Maldición! Alguien había venido. Y por añadidura, sabía perfectamente de quién se trataba. Los cobradores de deudas. Ahora que lo pensaba, se le había olvidado por completo la fecha del pago de los intereses. Venir a cobrar incluso en domingo... vaya que eran diligentes. Sí, había pedido algo de dinero prestado. Y una suma considerable: diez millones de wones. Todo para cubrir la cirugía de su padre, quien se fracturó la cadera al resbalar en el hielo; la matrícula universitaria de su hermano menor y el depósito de garantía del cuarto de alquiler donde vivía ahora. Como en las entidades financieras convencionales no le otorgaban préstamos, no le quedó más remedio que recurrir a una empresa de crédito privado, que al menos resultaba accesible. Pensó que trabajando duro podría pagarlo pronto. Sin embargo, solo en intereses ya había desembolsado más de cinco millones de wones. Y el monto original de la deuda seguía intacto. Francamente, sabía que había sido una insensatez. ¿Pero qué otra opción tenía? Incluso si volviera a aquel momento en el pasado, habría tomado exactamente la misma decisión. "¡Joo-hyuk! Danos la cara. ¡Solo queremos confirmar que estés bien!" No había escapatoria. "Señor Cossack." "Solo dé la orden, jefe. Iré a cortarles la cabeza ahora mismo." 'Este tipo va a causarme una desgracia.' "No se trata de eso. Escóndase allí donde nadie pueda verlo y no se mueva por nada del mundo. Con la boca bien cerrada y sin hacer el más mínimo ruido." "...J-Jefe, ¿puedo al menos respirar?" "Sí." "Fiuu, qué alivio." Joo-hyuk abrió la puerta. Acto seguido, tres empleados de la empresa prestamista irrumpieron en el recibidor. "Vaya, miren a Bong Joo-hyuk, ¿estás vivito y coleando? Como no llegaban los intereses, pensé que te habías enfermado o algo." "No estoy enfermo. Se me pasó por alto por completo. Lo lamento mucho, haré la transferencia ahora mismo." Joo-hyuk abrió la aplicación bancaria en su teléfono inteligente y les transfirió el dinero. "Bien hecho. Más te vale no enfermarte sin mi permiso. Tienes que trabajar duro para ganar dinero, ¿me oyes?" "Sí, claro." "Si te ves muy apretado, siempre puedes vender algún órgano. ¿Qué tal un riñón? ¿Quieres que te contacte con un intermediario?" ¡Aaaagh, maldita sea! ¿Y si mandaba todo al diablo? Después de todo, acababa de despertar. "¿Qué pasa? ¿Qué significa esa mirada? ¿Acaso vas a golpearme?" "......" "Ten mucho cuidado. A menos que quieras morir sin que nadie se entere." Incluso siendo un Jugador, en el exterior seguía siendo un humano corriente y vulnerable. "...Me esforzaré al máximo para pagar la deuda. Incluido el capital original." "Je, je, je, no hay prisa con el capital, puedes pagarlo poco a poco. Pórtate bien, ¿entendido?" Con una sonrisa de satisfacción en el rostro, los cobradores cerraron la puerta y se marcharon. "Uff." Qué difícil era ganarse la vida en este mundo. Cambiando de tema... "Vaya que se quedó callado y bien escondido." "Esas fueron sus órdenes exactas, jefe." "......" La obediencia absoluta era verdaderamente implacable. Aun así, si aquellos tipos hubieran intentado hacerle daño real, él habría intervenido para ayudarlo, ¿verdad? De repente, una ola de agotamiento cayó sobre él como una losa. El despertar, la invocación de un humano, la visita de los cobradores... Tenía la cabeza a punto de estallar. Con tantos sucesos cayéndole encima de golpe, no le quedaban fuerzas para procesarlo todo. Además, tenía que tomar una decisión: Si debía adentrarse a escalar la torre o continuar viviendo discretamente como si nada hubiera pasado. Un cobarde como Joo-hyuk sin duda elegiría lo segundo, pero... No era algo que pudiera resolver en ese mismo instante. Tenía que levantarse a trabajar al día siguiente. "Entonces, ¿qué debería hacer ahora, jefe?" ¿Qué podía hacer con él? ¿Debería devolverlo cancelando la invocación? "No lo sé. ¿Qué le gustaría hacer? Si prefiere marcharse, puedo enviarlo de vu—..." "En ese caso, ¿me permitiría ver un poco la televisión? Hace mucho tiempo que no veo una." Al parecer sabía lo que era una televisión, igual que con los fideos instantáneos. ¿Acaso existían tales cosas cuando Cossack estaba vivo? Como fuera, no perdía nada con concedérselo. "De acuerdo, adelante." Joo-hyuk encendió el televisor con el control remoto. "¡Muchas gracias, jefe! Veré un par de telenovelas." Joo-hyuk se desplomó pesadamente sobre el colchón. Estaba exhausto, completamente agotado. Los párpados se le cerraban solos. Al fin y al cabo, el hecho de que había despertado era una realidad incuestionable. Cualquier otra duda que tuviera podría despejarla volviendo a activar la habilidad de invocación más adelante. Ahora mismo, el simple acto de pensar le resultaba abrumador. Bong Joo-hyuk cayó profundamente dormido en cuestión de instantes. ¿Cuánto tiempo habría transcurrido? En medio de su letargo, escuchó un aviso: \[La invocación de John Cossack ha sido deshecha.\] 'Así que ya se fue.' A seguir durmiendo. \* \* \* Bong Joo-hyuk se despertó sobre el colchón al sonar la alarma. Era temprano por la mañana. '¿El señor Cossack ya se habrá desvanecido?' No había rastro de él por ninguna parte. La televisión seguía encendida. Era hora de asearse y lavarse los dientes. ¡Justo en ese momento! En el televisor comenzaron a emitir las noticias matutinas: —Anoche ocurrió un macabro crimen de homicidio en las oficinas de Smile Cash, una financiera ilegal de préstamos usureros. Se encontraron tres víctimas mortales, todas ellas decapitadas. El detalle más escalofriante es que las cabezas cercenadas de los fallecidos fueron ornamentadas con lazos rojos atados en forma de mariposa... ¡Se quedó helado! Interrumpiendo el cepillado de dientes a medio hacer, Bong Joo-hyuk se precipitó hacia la televisión. Smile Cash era precisamente la empresa a la que él le debía dinero. ¿Un caso de asesinato múltiple? '¿Qué? ¿Acaso escuché mal?' Lazos. Y además, atados en forma de mariposa. '¿No me digas que...?' \----- • Novela: La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre • Autor: 꾸찌꾸찌 (Kkujjikkujji) • Traductor: Inmensurable 🗼 Gracias por leer. ¡Deja tu reacción y comentario para apoyar el proyecto y traer pronto el siguiente capítulo! ✨
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Estás leyendo el capítulo 1 de La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela), un novela. Hace 20 años, misteriosas y monumentales "Torres Negras" emergieron por todo el planeta, despertando poderes sobrenaturales en una selecta minoría de la humanidad: los "Jugadores". Las torres imponen un ultimátum: cada… Este capítulo tiene publicado el 22 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. La Guía de un Cobarde para Conquistar la Torre (Novela) tiene 10 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.