Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2460 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Lin Xun esperaba que la tribulación celestial fuera feroz, pero no hasta este punto. Incluso su formidable cuerpo de Emperador comenzó a resquebrajarse. Sus huesos crujieron bajo la presión y sus venas se rompieron con chasquidos audibles.
Este fue un castigo divino aterrador, destinado a triturar la carne, destrozar los huesos y quebrarlo hasta la médula.
Buzz-
Ante el primer indicio de peligro, Lin Xun invocó el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado. Lo dejó flotar a su lado en el mar de truenos y relámpagos, donde se purificó y templó junto a él.
Nadie sabía cuánto tiempo había transcurrido.
El rayo lo golpeaba una y otra vez. Sus huesos se quebraron y su cuerpo quedó casi reducido a la nada, pero él era continuamente refinado y reforjado, resplandeciente con un brillo divino. Soportó el dolor insoportable y resistió la tribulación, sin atreverse a descansar ni un instante.
¡Boom!
El cielo estrellado se desvaneció bajo un mar interminable de relámpagos. Con el paso del tiempo, el trueno se hizo más feroz, hasta que inundó el planeta entero con su brillo. Las estrellas estallaron una tras otra, sumergidas por la tormenta.
Esta fue una tribulación sin precedentes. Fue inmensa, catastrófica y absolutamente aterradora. Incluso los emperadores supremos palidecerían ante tal visión. Los emperadores comunes habrían quedado reducidos a cenizas en un instante.
En poco tiempo, el cuerpo de Lin Xun quedó completamente aniquilado. Podría decirse que este fue el castigo celestial más devastador que jamás había sufrido.
Entonces, desde el interior de la aniquilación, resonaron sonidos dao y surgieron ondas de luz azul divina. Su cuerpo destrozado y sus huesos rotos se reformaron, fusionándose una vez más en un todo.
Mientras soportaba la agonía de ser hecho pedazos, Lin Xun activó el Gran Arte del Horno Dao, liberándolo en medio del relámpago de la tribulación para que se templara y refinara. ¡Al mismo tiempo, el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado resonó con violentos zumbidos!
Este caldero no era un arma común. Como artefacto de grado Emperador, forjado a partir de las nueve armas Emperadores de Kunlun e imbuido con el poder de la Llama del Fénix del Orden, se ajustaba perfectamente al nivel de cultivo de Lin Xun.
Ahora, a la deriva a través de la tribulación celestial, sufrió su propio bautismo, volviéndose cada vez más profundo y misterioso.
¡Buzz!
Otra oleada de truenos y relámpagos sin parangón descendió. El cosmos se iluminó con un resplandor blanco, como si mil soles se hubieran encendido a la vez. La luz era cegadora, mucho más intensa que la explosión de incontables estrellas.
En un instante, Lin Xun fue despedazado. La carne se esparció, los huesos se pulverizaron, los tendones y las venas estallaron, y la sangre salpicó el vacío. Fue una escena de horror inimaginable. Ni siquiera el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado pudo resistir el ataque. Aparecieron grietas en su superficie y estuvo a punto de romperse.
Con una fuerza de voluntad y un espíritu inquebrantables, Lin Xun reforjó su cuerpo maltrecho, reconstruyéndolo y fortaleciendo continuamente su carne y su cuerpo. Al mismo tiempo, el caldero de la espada resplandeció, liberando una fina lluvia de luz violeta cristalina que se filtró en su interior fracturado, reparando y templando sin cesar las grietas que recorrían su superficie.
Aquello fue un tormento para el cuerpo y el alma. La magnitud de la tribulación del rayo y el poder del castigo celestial superaron con creces las expectativas de Lin Xun. El más mínimo error podría acarrear la aniquilación de su cuerpo y espíritu.
¡Boom!
Otra oleada de relámpagos de tribulación descendió, ilimitada y cegadora.
Lo peor finalmente había sucedido. El Caldero de la Espada del Abismo Infinito se hizo añicos. Sus fragmentos se esparcieron por el cosmos, tenues e inertes, rodeando a Lin Xun en silencio.
“¿Cómo pudo suceder esto…?”
El corazón de Lin Xun se contrajo de repente. El Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado era un tesoro sin parangón, forjado tras soportar tribulaciones extrañas e inimaginables. A lo largo de los años, había sido nutrido y templado por la Llama del Fénix del Orden, y hacía tiempo que había superado con creces las capacidades de un arma imperial común, ligada a la vida.
¡Ahora se había hecho añicos!
Miles de rayos y miles de millones de hilos de luz divina se estrellaron contra el suelo, golpeando los fragmentos rotos con estruendos ensordecedores y enviando lluvias de chispas deslumbrantes por todas partes.
En ese instante, Lin Xun fue destrozado una vez más. La sangre salpicó el vacío, alcanzando los fragmentos rotos del caldero de la espada.
Entonces, se desarrolló una escena increíble.
En el instante en que su sangre tocó los fragmentos, estos comenzaron a brillar. Filos de energía de espada surgieron hacia el cielo, perforando el firmamento, destrozando el rayo de la tribulación y retumbando con tal fuerza que todo el firmamento estrellado tembló.
"Eso..."
Lin Xun contuvo el aliento. Entre los fragmentos rotos del Caldero de la Espada del Abismo Infinito, vislumbró destellos de una luz púrpura cristalina. Era el poder de la Llama del Fénix del Orden.
Al mismo tiempo, en los fragmentos brillaban patrones con forma de pétalos de loto, irradiando una misteriosa aura de renacimiento. ¡El poder de la ley del Nirvana!
En ese instante, Lin Xun comprendió la verdad. Si bien la forma del caldero de espadas había sido destruida, su esencia permanecía intacta. Al contrario, en medio de la tribulación del rayo, estaba siendo reforjada por el poder combinado de la Llama del Fénix del Orden y la Ley del Nirvana.
Así pues, el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado también estaba renaciendo a través de la destrucción, un proceso de nirvana y sublimación supremos, ¡una manifestación de su búsqueda de transformación!
¡Clang! ¡Clang! ¡Clang!
La mezcla de la sangre de Lin Xun y los fragmentos del caldero roto los hizo temblar violentamente. Buzzs atronadores resonaron mientras el qi de la espada emanaba de cada fragmento, atravesando el mar de relámpagos con un chasquido agudo, desafiante e inflexible.
En esta tribulación cataclísmica, el cuerpo de Lin Xun se hizo añicos una y otra vez, y su sangre empapó los fragmentos del caldero, como si les infundiera vida y espíritu. Los fragmentos palpitaban con un zumbido, como un grito que resonaba en la tormenta.
Fue una tribulación terrible. A cada segundo que pasaba, soportaba el tormento de ser destrozado, su carne desgarrada, sus huesos aplastados, su cuerpo reducido a polvo, y luego su sangre, huesos rotos y fragmentos de caldero fundidos entre sí.
Sin embargo, a pesar del dolor inimaginable e insoportable, el espíritu y la voluntad de Lin Xun permanecieron inquebrantables. Esto le brindó la oportunidad de reinventarse, de transformarse y trascender.
Durante un tiempo, Lin Xun y el Caldero de la Espada del Abismo Infinito se volvieron indistinguibles, experimentando destrucción y renacimiento juntos. Resonaban entre sí en perfecta armonía. Se refinaban y sublimaban constantemente en medio del peligro extremo, como si fueran un solo ser.
¡Boom!
De repente, un rayo multicolor descendió, arrasando con todo y provocando la explosión de incontables estrellas. La zona afectada por la catástrofe celestial quedó devastada en un instante.
La expresión de Lin Xun cambió.
Esta ola de tribulación no atacó su cuerpo, sino su espíritu y su voluntad. En un instante, sintió como si diez mil espadas invisibles lo atravesaran, tambaleándose al borde del colapso.
Esto fue una verdadera catástrofe. El cuerpo podía ser destruido y reconstruido, pero si el espíritu estaba destrozado, la mayoría de las veces, no quedaba nada.
“¡Matad!”, rugió Lin Xun, lleno de una determinación inquebrantable.
Esta tribulación del séptimo reino no se parecía a nada que hubiera enfrentado antes, diez veces más aterradora que la tribulación de No-Ley, Contra el Cielo.
Lin Xun se negó a ser derrotado. Con voluntad inquebrantable, recitó las escrituras y llevó su dao al límite. Activó por completo el Gran Horno del Dao, vasto como un abismo y firme como un caldero. Con una fe inquebrantable en su dao, su voluntad era como hierro forjado y su dharma espiritual brillaba con una intensidad cada vez mayor.
Burrrm-
Uno... dos... incontables mares de relámpagos y truenos descendieron uno tras otro, cada ola distinta de la anterior. Una y otra vez, su espíritu y su voluntad se quebraron, y una y otra vez, él, con gran esfuerzo, recogió los fragmentos, reformándolos en un todo.
En ese momento, Lin Xun había vaciado su mente de todo pensamiento y desechado toda distracción. Su mente se volvió de una claridad sin precedentes, concentrada por completo en alcanzar el estado más puro y trascendente para superar la tribulación.
Se desconocía si había recibido cien o mil golpes, pero ya no sentía dolor. Todos sus sentidos se habían desvanecido y su percepción se había disuelto en un vacío absoluto.
En ese momento, ocurrió un cambio extraño.
Su carne, sangre, huesos rotos, espíritu, voluntad y los fragmentos destrozados del caldero de la espada comenzaron a fusionarse. Flotaban en un mar de relámpagos y truenos, templándose y fundiéndose en una sola entidad, sometiéndose a un proceso de refinamiento impresionante.
Se había convertido en el caldero. La Llama Fénix del Orden y el poder de la ley del Nirvana giraban a su alrededor, irradiando una deslumbrante lluvia de luz. ¡Misteriosamente, resistió el implacable bombardeo de la tribulación celestial!
Si cualquier otro emperador supremo hubiera presenciado esto, se habría quedado mudo, incapaz de comprenderlo. Sin embargo, estaba sucediendo.
El sonido divino del gran dao resonó en el vacío, y Lin Xun pareció presentir algo. No pudo evitar recordar un rumor que había escuchado. Las armas imperiales se clasificaban en tres grados y nueve niveles.
Los tres grados eran mítico, espiritual y divino.
Las armas de Emperador de grado mítico eran las más comunes. Podían generar runas dao de Emperador y se clasificaban en niveles superior, medio e inferior.
Las armas de grado espiritual de Emperador eran aquellas capaces de dar origen a espíritus de armas. Tales tesoros se consideraban de primer nivel y solían estar controlados por fuerzas antiguas y poderosas.
Las armas de grado divino del Emperador eran las más raras de todas, también conocidas como Armas Supremas del Dao del Emperador. Poseían un poder aterrador, capaz de destruir universos enteros y aniquilar mundos masivos.
Desafortunadamente, las Armas Definitivas del Dao del Emperador eran extremadamente raras, casi como un mito.
Se decía que un Arma Definitiva del Dao del Emperador era una extensión de la vida de un Emperador supremo, capaz de perdurar y ser transmitida a través de los siglos.
Los Emperadores Supremos podrían caer eventualmente, pero su Arma Definitiva del Dao del Emperador, imbuida con su voluntad y su minucioso esfuerzo, podría brillar a través de la eternidad, iluminando las eras.
Lin Xun tenía ahora la fuerte premonición de que si el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado podía sobrevivir a esta prueba definitiva, ¡podría tener el potencial de evolucionar hasta convertirse en un Arma Definitiva del Dao del Emperador!
¡Boom!
Se desató un violento terremoto, pero la tribulación celestial continuó sin cesar. El qi del caos primigenio hirvió y se extendió por el mar de estrellas . El caos ilimitado se transformó en una tormenta eléctrica interminable que se volvía cada vez más aterradora.
Fue también en ese momento cuando se rompió la integración entre Lin Xun y el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado, visiblemente destrozada ante sus ojos.
El caldero de la espada quedó prácticamente reducido a polvo, ¡y el cuerpo y el espíritu de Lin Xun estuvieron a punto de ser aniquilados!
Había llegado el momento más angustioso. Esta tribulación representaba la destrucción total. Era como si los cielos quisieran aniquilarlo todo, negándose a permitir que seres que desafiaban los designios celestiales, como Lin Xun y el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado, siguieran existiendo.
Sin embargo, en medio de esta destrucción ilimitada y aterradora, surgió una nueva fuerza, que se abrió paso a través del caos interminable y brilló desde las profundidades del cosmos.
Lin Xun no sentía miedo, ni ansiedad, solo un estado de profundo 'vacío'.
Todos los pensamientos y emociones se habían disipado. Tras haber soportado incontables tribulaciones y haber estado al borde de la vida y la muerte, no sentía ni tristeza ni alegría. Solo le quedaba un instinto primario: movilizar su dao y su dharma.
No le temía a la muerte.
No temía al sufrimiento.
¡Solo su dao y su cultivo perdurarían para siempre!
La voluntad de Lin Xun se volvió aún más pura y firme. El caldero de la espada se había convertido en polvo, y su espíritu y cuerpo primigenios estaban destrozados, pero en su interior aún persistía un atisbo de esperanza de transformación.
Esta tribulación épica duró mucho más que ninguna otra anterior. Al final, en medio del vasto mar de truenos y relámpagos, se desplegaron visiones asombrosas. Uno tras otro, los rayos de la tribulación se acumularon, formando un mundo primigenio como el amanecer del caos.
Lo claro se separó de lo turbio, el cielo y la tierra tomaron forma, surgieron miríadas de seres, se desplegaron las leyes de la naturaleza y aparecieron el sol, la luna, las estrellas y todas las entidades cósmicas. Poco después, diversas deidades, demonios, criaturas, aves feroces e insectos se materializaron, ¡rugiendo a través del mundo primordial, semejante a un desierto!
No eran seres reales, sino manifestaciones del rayo. El kunpeng extendió sus alas y se elevó noventa mil millas. Dioses y demonios rugieron sin cesar, librando una guerra a través del vacío del universo, destrozando el sol, la luna y las estrellas...
En ese momento tan peligroso, Lin Xun parecía completamente ajeno a todo, sentado con las piernas cruzadas mientras su carne, sangre, cuerpo y espíritu se rompían y se recomponían constantemente, inhalando y exhalando el trueno y el relámpago a través del cielo y la tierra.
Sin pensamientos.
Sin miedo.
A lo lejos, el gorrión verde permanecía aturdido. Enroscada a su alrededor había una radiante y llamativa cadena divina roja que ayudaba a neutralizar y repeler el poder arrollador del trueno y el relámpago en el cielo estrellado.

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La Guerra de los Prodigios (Novela)
Capítulo 2461
La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2460
Estás leyendo el capítulo 2460 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.