Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2451 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un emperador del séptimo reino, incluso considerado débil, seguiría siendo una figura a la que miles de millones de personas admirarían. Ahora, en un abrir y cerrar de ojos, uno de esos emperadores fue engullido por el lago Dorado y desapareció sin dejar rastro.
La escena era tan escalofriante que incluso Lin Xun sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
¡Buzz!
Un rugido ensordecedor surgió de las profundidades del lago, haciendo temblar cielo y tierra. El lago Dorado se agitó violentamente, como si algo extraordinario estuviera a punto de descender, provocando una conmoción masiva.
Los emperadores que se habían quedado atrás estaban todos horrorizados y consternados. Uno a uno, se retiraron, incapaces de resistir el aura aterradora que emanaba del lago. Su poder era demasiado abrumador.
Si se veían arrastrados por ello, las consecuencias eran impensables.
Entonces, bajo la mirada aterrada de todos los presentes, el lago Dorado comenzó a condensarse, encogiéndose rápidamente. En apenas unos instantes, el vasto lago, que se extendía a lo largo de diez mil pies de diámetro, se desplomó en una brillante y deslumbrante lanza dorada.
La lanza parecía forjada por la mano de los cielos, su superficie marcada con intrincados y misteriosos patrones de vetas. Flotaba en el aire, irradiando un aura asesina que abría grietas en el vacío circundante.
Lo más aterrador era que la lanza parecía formar numerosas figuras doradas como una lluvia de oro. Estas figuras danzaban y brincaban en el aire, un espectáculo surrealista e inquietante.
“¡Fuente estelar transformada en arma, con las leyes mismas imbuidas de espíritu! ¡Esta es una fuente estelar completa de la más alta calidad! ¡Las leyes del dao que contiene son extraordinarias!”, exclamó alguien, sin aliento. Sus ojos se enrojecieron, como si acabaran de presenciar a una diosa revelando su figura perfecta e impecable.
Las fuentes estelares eran tesoros misteriosos y raros esparcidos por todo el Reino Secreto de la Prueba. Cuanto más raras y de mayor calidad, más increíble era su valor.
Una fuente estelar capaz de evolucionar hasta convertirse en un arma y poseer inteligencia espiritual era algo casi inaudito. ¡Era un tesoro incomparable, un hallazgo único en la vida! ¡Conseguirla sería un golpe de fortuna inmenso!
Ahora, un tesoro tan raro había aparecido ante ellos, desatando un fervor y atrayendo numerosas miradas codiciosas. Lin Xun también estaba atónito. No esperaba tener tanta suerte. La primera fuente estelar que descubrió ya era increíble.
Sus ojos oscuros brillaron como relámpagos mientras observaba el entorno. Habló con indiferencia: “Aunque este tesoro es tentador, depende de si tienes la vida para reclamarlo”.
Sus palabras fueron como un frío chapuzón de agua sobre los emperadores, apagando la ardiente codicia en sus corazones y reemplazándola con un profundo temor.
¡Shua!
Mientras tanto, Lin Xun ya había hecho su movimiento, extendiendo la mano para alcanzar la lanza dorada desde la distancia.
Entonces, ocurrió algo extraño. La lanza dorada parecía tener vida propia, como si poseyera espíritu. Atravesó el aire y, en un instante, un torrente de luz dorada explotó, anulando el poder del golpe de palma de Lin Xun.
“¿Eh?” La expresión de Lin Xun cambió levemente. Su agarre era tan poderoso que incluso un Ancestro del Noveno Reino necesitaría emplear toda su fuerza para contrarrestarlo. ¡Aun así, la lanza dorada lo neutralizó con facilidad!
Las pupilas de los emperadores cercanos se contrajeron bruscamente. Entonces, una alegría desbordante inundó sus corazones. Naturalmente, no deseaban que semejante fuente estelar mágica cayera en manos de Lin Xun.
¡Clang!
La lanza dorada emitió un zumbido nítido al surcar el cielo como un rayo Dorado, intentando escapar. Al ver esto, Lin Xun no dudó más. Inmediatamente invocó el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado para contenerla.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
En un instante, la lanza dorada estalló con un poder destructivo monstruoso, chocando repetidamente contra el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado y produciendo rugidos ensordecedores.
Su poder aterrador hizo temblar interiormente a muchos emperadores cercanos. ¿Cómo podía una simple fuente estelar poseer semejante poder asesino?
Esto no hizo más que reforzar la determinación de Lin Xun de someterlo. Sin reservas, desató todo su poder y su cultivo.
En poco tiempo, con una serie de estruendos ensordecedores, la lanza dorada fue sofocada. La luz dorada que emanaba de ella se fue apagando poco a poco, acompañada de un zumbido penetrante.
¡Maldita sea! ¿De verdad esa fuente de información estelar va a caer en manos de ese tipo?
“Aún no ha terminado. Una vez que lo controle, si trabajamos juntos, aún podríamos tener una oportunidad de arrebatárselo.”
Al ver a Lin Xun a punto de conquistar la fuente estelar, muchos ojos brillaron con frialdad, listos para atacar en cualquier momento. Sin embargo, algunos fueron incluso más rápidos que ellos.
¡Swooosh!
De repente, un rayo de luz carmesí surgió de la nada, precipitándose hacia la nuca de Lin Xun a una velocidad superior a la del rayo, con una fuerza penetrante aterradora y un ímpetu abrumador.
Como si Lin Xun tuviera ojos en la nuca, extendió la mano con naturalidad sin darse la vuelta y atrapó el ataque con un estallido, provocando que explotara en una fina lluvia de luz que se dispersó en el aire.
“¿Hm? Interesante, en realidad bloqueaste mi ataque” resonó una voz fría mientras emergía una figura corpulenta.
El hombre estaba envuelto en llamas ardientes, avanzando como un demonio divino. Sus ojos brillaban como cuchillas y su cuerpo emanaba una monstruosa y escalofriante intención asesina que se extendía por los cielos, feroz e ilimitada.
Detrás de él se encontraban varias personas, cada una irradiando un aura formidable.
“¡Huo Yunge!” Exclamaciones de reconocimiento resonaron entre la multitud.
Provenía del Campo Estelar Místico Celestial, segundo en el orden de los Mil Mundos. Era un Emperador Supremo del octavo reino de la Montaña del Dao Místico Celestial, y se decía que su verdadera forma era la de un qilin de fuego. Su base y cultivo eran de un poder y una fuerza descomunales.
“¡Esta fuente estelar me pertenece! Ling Xuanzi, si no quieres morir, ¡lárgate ahora mismo!”
En cuanto llegó Huo Yunge, irradió un aura de dominio abrumadora. Con un movimiento de su cuerpo, se elevó por los aires, envuelto en llamas de miles de pies de altura.
La marea de llamas surgió violentamente cuando Huo Yunge blandió su puño. El cielo se desplomó y la tierra se resquebrajó. El fuego brotó con furia, como si quisiera incinerar el mundo entero.
¡Claramente, pretendía aprovechar el momento en que Lin Xun estuviera sujetando la lanza dorada para atacar y robar el tesoro!
Para sorpresa de todos, Lin Xun no esquivó ni se giró. De repente irradió una luz deslumbrante, y un vasto abismo surgió a su alrededor, liberando una fuerza oscura y misteriosa que envolvió el mundo.
¡Buzz!
Antes de que el puñetazo de Huo Yunge pudiera siquiera acercarse, fue aplastado y devorado por el abismo, produciendo un rugido ensordecedor. Parecía no haberle costado ningún esfuerzo.
En realidad, Lin Xun sintió una punzada de sorpresa en su interior.
La fuerza de Huo Yunge era formidable. Las llamas que controlaba destilaban un poder incinerador ilimitado. Si Lin Xun no hubiera movilizado todo su poder de cultivo, no habría podido enfrentarlas con tanta serenidad.
Sin embargo, este pensamiento solo cruzó fugazmente su mente antes de que volviera a concentrarse en lo que tenía delante. El Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado seguía desatando su poder de supresión y ya estaba a punto de anular por completo la lanza dorada.
“¡Lárgate!” bramó Huo Yunge. Su figura resplandecía como un torrente de fuego, envuelta en una luz salvaje y abrasadora. Con un rugido, abrió la boca y escupió un mar de fuego que barrió cielos y tierra, lanzándose con furia hacia Lin Xun.
En un instante, el mundo entero fue engullido por un fuego carmesí. El cielo se tiñó de rojo sangre a lo largo de miles de kilómetros. Su poder sacudió el cielo y la presión fue indescriptiblemente asfixiante.
Era evidente para todos que si Lin Xun no se defendía del ataque, sufriría heridas graves. Sin embargo, si se centraba en defenderse, todo su esfuerzo previo por contener la lanza dorada sería en vano. Podría perder el tesoro a manos de otro.
Lo más importante es que muchas figuras poderosas seguían al acecho, observando la situación con avidez, e incluso más se acercaban desde la distancia. La situación era de gran incertidumbre.
Por lo tanto, una vez que perdiera esta oportunidad, la perdería para siempre.
En ese momento crítico, los ojos de Lin Xun se volvieron gélidos, y una intención asesina surgió de su interior.
¡Shua!
De repente, los cinco cuerpos dao, Madera Verde, Llama Roja, Metal Blanco, Agua Negra y Tierra Amarilla, surgieron disparados, liberando cada uno todo su poder en el instante en que aparecieron.
El poder de marchitar y prosperar, los Ojos de las Llamas Ardientes, la Espina de la Agudeza, el Sello de Todos los Seres...
En un abrir y cerrar de ojos, ¡los cinco clones atacaron a Huo Yunge al unísono! Completamente desprevenido, las pupilas de Huo Yunge se contrajeron y su rostro se ensombreció. Sintiendo una amenaza mortal que se cernía sobre él, inmediatamente sacó su as bajo la manga.
¡Bzzz!
Apareció el esqueleto de una bestia blanca como la nieve, envuelto en llamas. En un instante, se transformó en un colosal qilin de fuego, tan alto como una montaña, que irradiaba un aura incineradora aterradora y violenta.
El mundo se sumió en un caos sin precedentes. Las artes taoístas chocaron frenéticamente, con abrasadores rayos de luz que estallaban hacia el exterior. El sol y la luna perdieron su brillo, y los cielos y la tierra parecieron oscurecerse. Fue una escena de una intensidad incomparable.
Los emperadores cercanos quedaron presas del pánico y retrocedieron repetidamente. El feroz enfrentamiento los dejó con una sensación de asfixia y terror.
¡Pu!
Huo Yunge salió disparado hacia atrás a través del campo de batalla, estrellándose pesadamente contra el suelo. Antes de que pudiera siquiera recuperar el equilibrio, escupió un chorro de sangre.
Tenía el pelo revuelto, el cuerpo magullado y maltrecho, y la sangre le corría a borbotones. ¡Era obvio que había sufrido heridas graves en el intercambio!
“Él…” La multitud que observaba estaba completamente atónita, incapaz de creer lo que acababan de presenciar.
Huo Yunge era un Emperador Supremo del octavo reino y un descendiente de pura sangre del qilin de fuego. Su base y talento eran extraordinarios, pero en un enfrentamiento directo, ¡sufrió una derrota aplastante!
Antes de esto, ¿quién se habría imaginado un resultado así?
Incluso el semblante de Huo Yunge se ensombreció, con el corazón apesadumbrado. Jamás imaginó que enfrentarse a Ling Xuanzi, un simple emperador del sexto reino, lo dejaría tan gravemente herido.
Era una realidad que le costaba aceptar.
¡Buzz!
A lo lejos, cinco figuras se abalanzaron sobre ellas. Eran cinco cuerpos dao, cada uno emanando un aura tan poderosa como la del verdadero cuerpo de Lin Xun. Era como si cinco Lin Xuns atacaran juntos con toda su fuerza.
La opresiva fuerza que se extendía por el cielo y la tierra heló el corazón de Huo Yunge. Sin dudarlo, se retiró, reacio a enfrentarse directamente al ataque combinado.
Antes, incluso había recurrido a una jugada letal. Ahora, tras presenciar de primera mano el aterrador poder de Lin Xun, comprendió que continuar el ataque solo le acarrearía un desastre.
Cuando la multitud vio retirarse a Huo Yunge, quedó atónita. Hacía apenas unos instantes, había sido imponente e inigualable, mostrando la abrumadora majestad de un Emperador Supremo del octavo reino, pero ahora...
¡Se retiró!
¿Significaba esto que Huo Yunge había presentido el peligro y se había dado cuenta de que no era rival para Ling Xuanzi?
En ese momento”¡Boom!
El verdadero cuerpo de Lin Xun activó el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado y suprimió por completo la lanza dorada, sellándola dentro del caldero.
Se giró bruscamente, con la mirada fría como un rayo, fija en Huo Yunge a lo lejos. Una ola de intención asesina se extendió por cielo y tierra.
El rostro de Huo Yunge palideció. Aunque no se movió, un destello de miedo brilló en sus ojos.
¡Zas! ¡Zas! ¡Zas!
De repente, desde el cielo lejano llegó un agudo sonido como de aire rasgándose, como el tañido de una campana fúnebre, que provocó que todos los presentes se pusieran en alerta.
Llegaban más expertos.
Lin Xun sabía que no podía permitirse ningún retraso. Si se demoraba, podrían ocurrir cambios impredecibles.
“Más te vale rezar para no volver a encontrarte conmigo” dijo Lin Xun con frialdad. Con un movimiento de mangas, retiró sus cinco cuerpos dao y desapareció como un fantasma. Al ver su figura desvanecerse en el horizonte, nadie se atrevió a perseguirlo.
“¡Bastardo! ¡La próxima vez te mataré! ¡Te lo juro…!” Huo Yunge rugió tras él, con la voz llena de rabia y humillación.
Su aura se volvió turbulenta, su expresión retorcida y feroz.
El ambiente se sumió en un denso silencio. Extrañas emociones se agitaron en los corazones de los cultivadores allí reunidos. Cuanto más furioso y enajenado se ponía Huo Yunge, más parecía quedar expuesta su impotencia y su falta de control...
Por supuesto, nadie se atrevió a decir una palabra.
Una figura tan aterradora como Huo Yunge no era alguien a quien pudieran permitirse ofender.

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La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2451
Estás leyendo el capítulo 2451 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.