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Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2450 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El feroz pájaro cruzó el cielo con gran fuerza, su ímpetu era feroz y agresivo mientras se acercaba a Lin Xun. Lin Xun se detuvo de inmediato, con la mirada tranquila mientras alzaba la vista, y un leve rastro de fría diversión curvándose en las comisuras de sus labios. ¿Hay alguien más que me trate como a una presa? ¡Qué coincidencia! Para Lin Xun, ¿acaso no eran simplemente otro grupo de presas que se presentaban solas en su puerta? Comprendió que esas personas claramente no tenían idea de la sangrienta matanza que había tenido lugar a la entrada del recinto del juicio. De otro modo, jamás se habrían atrevido a acercarse a él con tanta arrogancia. “Jajaja, Ling Xuanzi, no esperaba encontrarte aquí” dijo un hombre alto y delgado, vestido con lujosas túnicas, a lomos del feroz pájaro, riendo a carcajadas y clavando la mirada en Lin Xun con determinación. Los demás, detrás de él, parecían igualmente ansiosos por atacar. Este grupo no era nada ordinario. Procedían de la misma facción, liderada por el hombre de lujosa túnica que era el Emperador Supremo del séptimo reino. A su lado se encontraban dos Ancestros del Noveno Reino. Entre los participantes de la prueba, semejante alineación se consideraba excepcionalmente poderosa y no debía subestimarse. “Yo también estoy encantado de conocerlos a todos” respondió Lin Xun con una sonrisa radiante. Esta respuesta tomó al grupo por sorpresa, y sus expresiones reflejaron confusión. Por lo que sabían, Ling Xuanzi había intentado asesinar a Wen Shaoheng en una ocasión, pero fracasó, y la única razón por la que sobrevivió a los ataques asesinos de la Residencia del Señor de la Ciudad fue porque se había beneficiado de la protección de Dantai Feng. A sus ojos, Ling Xuanzi era solo un Emperador Supremo del sexto reino y distaba mucho de ser alguien a quien temer. Además, provenía de un lugar decadente como el Camino de la Nebulosa Antigua. Incluso si contaba con un protector, no era nada relevante. Fue precisamente ese juicio el que les dio la confianza para enfrentarse a Lin Xun con tanta osadía. Sin embargo, su actitud tranquila e imperturbable les provocó una sensación de inquietud. En ese instante, una voz grave y magnética llenó el aire: “Necios. Ling Xuanzi acaba de masacrar a más de una docena de emperadores, incluyendo emperadores supremos y ancestros del Noveno Reino. Y aún así lo tratáis como a una presa. ¿Acaso deseáis morir?”. La voz resonó entre el cielo y la tierra, como el sonido del gran dao. A lo lejos, una figura surgió de la nada. Era un hombre apuesto, vestido con una túnica taoísta negra que ondeaba al viento, con las mangas revoloteando. Al abrir y cerrar los ojos, un qi caótico primigenio se arremolinaba a su alrededor. Bajo sus pies flotaba una calabaza colosal de piel verde, del tamaño de una pequeña barca, que exudaba un aura extraordinaria y trascendental. Lin Xun frunció ligeramente el ceño. Las expresiones del hombre de la lujosa túnica y de su grupo cambiaron drásticamente. El asombro se reflejó en sus rostros y un escalofrío les atenazó el corazón. ¿Es esto cierto? ¿Es Ling Xuanzi realmente tan aterrador? Aunque el hombre de lujosas túnicas los había llamado tontos, reconocieron su origen y estatus al instante. Era imposible que alguien de su posición se molestara en mentirles. En un instante, retrocedieron instintivamente, alejándose de Lin Xun, como si se enfrentaran a una bestia salvaje. “¿Piensas ayudarlos?” preguntó Lin Xun, con un leve brillo en los ojos mientras la información sobre la otra parte afloraba en su mente. Él era Yue Duqiu. Emperador supremo del octavo reino, también conocido como el Gran Emperador Zhuliu. Al igual que Feng Junlin, provenía del Campo Estelar de la Ascensión Divina, que ocupaba el primer lugar entre los Mil Grandes Mundos. Nacido en un linaje extraordinario, dotado de talentos excepcionales y cultivando el profundo dao durante más de nueve mil años, poseía una base sólida e insondable. Yue Duqiu fue, además, uno de los pocos participantes en el juicio a quien incluso Lin Xun tomó en serio. Después de todo, un cultivo en el octavo reino, Etapa de Emperador Supremo, era imposible de ignorar. Sin embargo, Yue Duqiu simplemente sonrió, apuesto y trascendente con sus túnicas taoístas negras, “Solo les estoy dando un recordatorio amistoso; de lo contrario, morirían sin siquiera saber cómo”. Las expresiones del hombre de lujosas túnicas y de los demás se ensombrecieron, pero no se atrevieron a mostrar ninguna falta de respeto. Lin Xun se limitó a mirar a Yue Duqiu, luego se dio la vuelta y se marchó sin decir palabra. Al ver cómo la figura de Lin Xun desaparecía en la distancia, Yue Duqiu cayó en un silencio momentáneo, aparentemente perdida en sus pensamientos. “Compañero taoísta, ¿es Ling Xuanzi realmente tan temible?” preguntó finalmente el hombre de las lujosas túnicas. “¿No me crees? Pues inténtalo. Pero recuerda, esta vez te lo advertí por bondad, ya que todos venimos del Campo Estelar de la Ascensión Divina. La próxima vez... tendrás que arreglártelas solo.” Tras hablar, Yue Duqiu subió a aquella enorme calabaza verde y se desvaneció en el aire. El hombre de la lujosa túnica y los demás intercambiaron miradas, todos empapados en sudor frío. ¡Hacía apenas unos instantes... habían estado al borde mismo de la muerte! ... Lin Xun prosiguió su viaje, recorriendo miles de kilómetros a través de un terreno desolado. Poco a poco, un tenue olor a sangre impregnó el aire. Fragmentos de tesoros, armas destrozadas y vestigios de feroces batallas aparecieron a su paso. Evidentemente, había entrado en una zona peligrosa. Incluso Lin Xun se volvió visiblemente más precavido. En poco tiempo, apareció ante la vista un inmenso lago. La luz dorada de las estrellas se arremolinaba en su interior, tiñendo con su deslumbrante brillo los cielos y la tierra de un resplandeciente tono Dorado. Sin embargo, lo verdaderamente aterrador era el aura penetrante y destructiva que emanaba del lago. Distorsionaba el espacio circundante, creando un constante siseo y un sonido desgarrador. Incluso desde lejos, el aura se sentía como innumerables cuchillas raspando el cielo, y la luz de las estrellas era tan cegadora que lastimaba los ojos. En ese momento, varios grupos de personas ya se habían congregado alrededor del lago, todas con aspecto vigilante y alerta. Era evidente que un tesoro increíble se ocultaba en sus profundidades. Fue también aquí donde Lin Xun sintió con intensidad una oleada de vibrante fuerza vital que se precipitaba hacia él. Esto le hizo comprender que, dentro del lago cubierto de luz dorada de estrellas, ¡había una fuente estelar! “He estado vagando por esta zona durante bastante tiempo. Solo aquí el qi Dorado es particularmente opresivo, y el gran dao se manifiesta. A juzgar por esto, la fuente estelar enterrada en las profundidades de este lago debe estar sin duda imbuida del poder de la ley relacionado con el dao Dorado.” “Me pregunto qué peligros se esconden en el lago...” “Antes, alguien intentó entrar y fue instantáneamente aniquilado por las olas doradas. Fue algo espantoso, indescriptible.” Al oír esos murmullos, Lin Xun lo comprendió de inmediato. Alguien ya había intentado apoderarse de la fuente estelar, pero había perecido sin dejar rastro. No era de extrañar que tantos emperadores se hubieran reunido allí, pero ninguno se atreviera a actuar. Todos esperaban el momento oportuno. La llegada de Lin Xun atrajo muchas miradas. Al igual que el grupo liderado por el hombre de las lujosas túnicas, estos cultivadores lo miraban como si hubieran encontrado una presa fresca. Los ignoró. Entre los que se congregaban alrededor del lago, no había ninguna figura digna de su atención. Su mirada se dirigió al lago Dorado. En ese instante, percibió con claridad una aterradora concentración del aura del dao Dorado en las profundidades del lago. Era tan densa que casi se podía palpar, irradiando un aura asombrosa. Sin embargo, también detectó peligros latentes ocultos entre la luz dorada de las estrellas. Por ejemplo, presencias malévolas, indistintas y veladas por dicha luz, cuya verdadera naturaleza era imposible de discernir. “¡Oigan todos! Ling Xuanzi ha aparecido aquí. ¿Por qué no unimos fuerzas para capturarlo? Así no tendremos que arriesgar nuestras vidas luchando por la fuente estelar de este lago.” De repente, resonó una voz gélida. El orador era un anciano con una capa de grulla, apoyado en un bastón con forma de serpiente. Emanaba el aura inconfundible de un Ancestro del Noveno Reino. Al oírla, muchos cultivadores volvieron la mirada hacia Lin Xun, listos para actuar. Todos sabían que Wen Shaoheng había prometido una gran recompensa a quien matara a Lin Xun: diez fuentes estelares y la oportunidad de abandonar Ciudad Origen. Si lo deseaban, ¡incluso podrían seguir a Wen Shaoheng al Reino Verdadero Eterno! Era una tentación a la que pocos podían resistirse. En ese instante, la figura de Lin Xun se desdibujó. En un abrir y cerrar de ojos, apareció ante el anciano de la capa de grulla. Con un estruendo ensordecedor, el Caldero de la Espada del Abismo Infinito descendió del cielo, abalanzándose para aplastar y matar. Todos quedaron atónitos. Ling Xuanzi es demasiado feroz y dominante. ¡Atacó sin siquiera intercambiar palabras! El anciano de la capa de grulla resopló con frialdad, alzó su bastón con forma de serpiente y atacó con todas sus fuerzas. El golpe fue aterrador, pues representaba todo el poder de un Ancestro del Noveno Reino. Normalmente, un Emperador habría tenido que esquivar semejante ataque. Sin embargo, con un estruendo ensordecedor, el bastón con forma de serpiente se hizo añicos, estallando en una lluvia de luz brillante. El rostro del anciano cambió drásticamente. No tuvo tiempo de esquivarlo; solo pudo prepararse y recibir el golpe de frente. ¡Boom! Los cielos se derrumbaron y la tierra se partió, la fuerza destructiva desatada se extendió violentamente, aplastando y desgarrando el vacío, lo que resultó en una explosión atronadora. Tras la colisión, el anciano de la capa de grulla fue completamente aplastado por el Caldero de la Espada del Abismo Infinito. Su piel y huesos se hicieron añicos centímetro a centímetro, y dejó escapar un grito desgarrador. Al final, quedó totalmente destruido, ¡cuerpo y alma aniquilados! El sangriento y dominante suceso dejó a las figuras de nivel imperial que se encontraban cerca del lago Dorado tan aterrorizadas que casi se desmayaron. ¿Quién se hubiera imaginado que un ancestro tan poderoso del Noveno Reino pudiera ser asesinado en un abrir y cerrar de ojos? ¿Era algo que un simple emperador del sexto reino podía hacer? En ese momento, la codicia y la intención asesina que había en el corazón de todos se desvanecieron, reemplazadas por un terror escalofriante, y sus miradas hacia Lin Xun se desviaron por completo. ¿Quién más quiere intentarlo? Los ojos de Lin Xun brillaron como relámpagos fríos, escudriñando a la multitud. Nadie se atrevía a sostenerle la mirada. El aura asesina que emanaba había perturbado profundamente a estas figuras de rango imperial. “Si no quieres morir, lárgate ahora mismo” dijo Lin Xun con voz gélida, dejando claro que pretendía reclamar el lago Dorado para sí mismo. Muchos intercambiaron miradas sombrías, pero nadie se atrevió a desafiarlo. Reprimieron su resentimiento y se retiraron lentamente. “Hermano, llevamos tiempo queriendo aprovechar esta fuente de energía, incluso antes de que llegaras. No puedes aparecer así como así y apropiártela toda. ¿No crees que nos estás menospreciando?” Una voz resonó de repente con ira. ¡Boom! Lin Xun extendió la mano con un rápido movimiento de agarre. Una mano descomunal, imbuida de un poder aterrador, surcó el aire como el cielo mismo, apresando al hombre sin esfuerzo. No había posibilidad de resistencia, ni mucho menos de lucha. ¡Era como un águila atrapando a su presa! Aquel hombre, un simple emperador del séptimo reino, era insignificante a los ojos de Lin Xun. “Ve, entra en el lago y comprueba su profundidad. Si sobrevives, tendrás buena suerte. Si no... simplemente tendrás mala suerte” dijo Lin Xun con calma. Los cultivadores restantes observaron la escena, todos de acuerdo. “¡¿Cómo te atreves a tratarme así?! ¡Mi hermano mayor te matará!” gritó el hombre furioso, con el miedo reflejado en su voz. Jamás imaginó que un simple comentario casual le costaría la vida. Lin Xun ni siquiera reaccionó a la amenaza. Esas palabras no le afectaban en absoluto. Agitó la mano con indiferencia. ¡Swooosh! El hombre fue arrojado directamente al lago Dorado. El hombre no era ningún tonto. Al caer al lago, intentó nadar hacia la superficie. Por desgracia, justo cuando emergió, apareció un enorme vórtice Dorado que lo arrastró de vuelta a las profundidades. Desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Los presentes jadearon de asombro, y sus rostros cambiaron drásticamente. Incluso las pupilas de Lin Xun se contrajeron ligeramente ante la escena.
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La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2450

Estás leyendo el capítulo 2450 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 19 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.