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Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 223 online gratis en español

🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
Ding Songyan codiciaba Todos los Colores Bajo el Cielo Convergen en Ti, pero al mismo tiempo se mostraba bastante cauto ante ese rasgo. Cuando derivaba la Escritura de las Estrellas Celestiales o el Sutra Nocturno a la Luz de las Velas, ni siquiera un Maestro Supremo parado frente a él podría ver a través de su disfraz ni descifrar su verdadero aspecto y reino sin utilizar un arte especial. Sin embargo, un simple discípulo de la Secta de los Cinco Santos en el Reino de la Gran Derivación inicial podría exponerlo. Como mínimo, no conseguiría ocultar su fuerza. Tenía que mantener la distancia. «Por lo que he visto y escuchado, Todos los Colores Bajo el Cielo Convergen en Ti primero mejora tu rostro, tu figura y tu porte. Estos son cambios fundamentales e irreversibles, incluso en el Reino del Hombre Celestial. Segundo, atrae el color y el resplandor de tu entorno, dándote de forma efectiva una clase de efectos especiales bastante particulares». «Para los artistas marciales cercanos funciona como un detector de fuerza: cuanto más débil seas, más color y resplandor te absorbe. Aparte del método de la Duodécima Dama para alterar el nombre y la realidad y así falsear el resultado, no conozco ningún otro arte capaz de esquivarlo... ¿Un Maestro Supremo que hubiera suprimido todos sus rasgos todavía perdería color y resplandor?». «Hasta que se conviertan en Maestros Supremos, los discípulos de la Secta de los Cinco Santos se pueden ir olvidando del sigilo y del disfraz. Son como luciérnagas en plena noche, tan brillantes y llamativos que cualquiera los puede localizar de un vistazo. Solo el método de la Duodécima Dama para alterar el nombre y la realidad podría ayudarlos, aunque con su fuerza suprimida hasta el Reino Humano, les costaría usar técnicas de sigilo de todos modos...». «Mmm... Nunca he peleado contra nadie de la Secta de los Cinco Santos, así que no sé de qué es capaz Todos los Colores Bajo el Cielo Convergen en Ti durante un combate real. ¿Podría alguien tan hermosa como Feng Yining hacer que un oponente de voluntad débil de su mismo reino se negara a herirla, o incluso cayera en un trance enamorado en medio de la pelea?». «¿Será que a la Demonia Ji la derrotaron tan gravemente porque ella también quedó hechizada por la belleza de Feng Yining?». Ding Songyan tenía una vena obsesiva a la hora de estudiar las artes marciales. Mientras hacía guardia en la puerta de la esquina sureste, no paraba de darle vueltas a Todos los Colores Bajo el Cielo Convergen en Ti. De pronto, una figura familiar irrumpió dentro de su Reino del Caos, que se extendía unos veinte metros a su alrededor. La expresión de Ding Songyan cambió de golpe. Agarrándose el estómago, echó a correr hacia el corredor sur y les gritó a Li Baima, Fan Chunlin y Wu Mo: —¡Tengo que ir al baño urgentemente! «¡No hay otra salida: hay que fingir que me anda del cuerpo!». Antes de que sus compañeros pudieran reaccionar, el Hermano Ding ya había desaparecido tras la esquina. Casi en el mismo instante, un chispazo del instinto hizo que los otros tres se giraran hacia el pasillo cubierto del norte. Una figura vestida con espléndidas túnicas de cinco colores dobló la esquina, a menos de ocho metros de distancia. Las flores, los árboles, las barandillas talladas y los escalones de mármol a su alrededor perdieron su color y su lustre en un parpadeo. —La señorita Zhang... —A Li Baima, Fan Chunlin y Wu Mo se les iluminó el rostro, para luego perder todo el color de golpe. Pasó casi un cuarto de hora antes de que Ding Songyan regresara caminando a paso lento. —¡Qué mal momento elegiste para ir al baño! ¡Te perdiste a la señorita Zhang! —Fan Chunlin sintió una verdadera lástima por el Hermano Ding. Quizá la señorita Zhang nunca llegara a fijarse en hombres como ellos, pero cada una de sus sonrisas y gestos era un recuerdo para atesorar una y otra vez. —¿En serio? —preguntó Ding Songyan simulando una leve sorpresa. Li Baima pareció reaccionar solo hasta ese momento: —Sí. La señorita Zhang estuvo charlando con nosotros sobre el vendedor de objetos funerarios. Estaba encantada de que la Oficina de Prohibición Marcial lo hubiera localizado tan rápido gracias a su retrato. Hasta preguntó por qué no estabas tú aquí. —¿Y qué la trajo por esta puerta? —quiso saber Ding Songyan, extrañado. «Está claro que no vino a verme a mí, no soy tan encantador. Y si tuviera algo que preguntarme, habría esperado un poco tras enterarse de que fui al baño...». Wu Mo señaló en dirección al sureste: —La señorita Zhang dijo que en el Restaurante Deleite del Corazón preparan un Vino Encarnación de la Primavera excelente. Fue a comprar un poco para que lo pruebe su hermano mayor, Yu Chongyuan. —La cara que puso cuando lo dijo, la forma en que le cambió la voz... —Li Baima no pudo disimular su desánimo. Fan Chunlin suspiró del mismo modo. Ding Songyan les dijo con todo el humor del mundo: —Él tiene talento y ella es hermosa, están hechos el uno para el otro. ¿De qué se lamentan tanto? Li Baima estaba a punto de responder cuando recordó algo. Bastante avergonzado, confesó: —Hermano Ding, cuando hablábamos sobre el vendedor de objetos funerarios, se nos ocurrió contarle a la señorita Zhang lo de la Escritura del Dios Polilla y el Camino de la Extinción de los Santos. A ti... no te molesta, ¿verdad? «¿Y estos qué? ¿Son pavorreales enseñando las plumas? ¿Le iban a soltar cualquier cosa así no más? ¿Será una respuesta instintiva a Todos los Colores Bajo el Cielo Convergen en Ti? Están más o menos al mismo nivel que Zhang Yingbo y son igual de libertinos; no me extraña que no puedan resistirse...», pensó Ding Songyan mientras las cejas le temblaban ligeramente. —No le habrán contado lo que me pasó a mí, ¿o sí? —No, no, para nada —Li Baima, Fan Chunlin y Wu Mo negaron con la cabeza al unísono. «¿Para qué le daríamos brillo a otro hombre enfrente de la señorita Zhang?». —Entonces todo bien —suspiró Ding Songyan, aliviado. Con Sombra Gélida en la mano, retomó su puesto de guardia. Fue entonces cuando cayó en la cuenta de que Zhang Yingbo muy probablemente volvería a pasar por esa misma puerta tras comprar el Vino Encarnación de la Primavera. El dolor de cabeza le regresó de inmediato. —Me acabo de acordar de un asunto muy importante que tenía pendiente. Cúbranme un momento, hermanos. Después les invito unas copas —dijo Ding Songyan desviando la mirada con una sonrisa. —Solo si vamos a beber al río Hengbo —bromeó Wu Mo. Tras intercambiar un par de bromas más, Ding Songyan volvió al patio lateral, se cambió por una túnica de erudito más abrigada, se calzó un gorro cuadrado y salió de la finca por el lado norte. \*\*\* En un estudio del Callejón Tongnan: Zhang Qiang dejó el pincel y se quedó admirando a la hermosa mujer que acababa de pintar bajo la luz dorada del sol que se filtraba sobre su escritorio. De pronto, se giró para mirar hacia el otro extremo de la habitación. Alguien estaba sentado en la silla reclinable, a plena luz del día. Zhang Qiang ni siquiera había notado en qué momento entró. El visitante vestía una túnica cian de erudito y llevaba un gorro cuadrado. Tenía rasgos comunes, una expresión abierta y una sonrisa cálida, completamente franca. Se recostaba contra el respaldo con la espada descansando sobre sus rodillas, mientras acariciaba con suavidad al Feifei —muy parecido a un lince— con la mano izquierda. El Feifei permanecía dócil bajo su mano, sin mover un solo músculo. —De verdad despeja cualquier preocupación —comentó Ding Songyan con plena satisfacción. El Maestro Xiaozhang, tan pálido como si llevara años sin ver la luz del sol, dijo: —El Hermano Mayor Shi de verdad te dijo a dónde me había mudado. «La última vez estuve desaparecido varios días y de todos modos me iba a cambiar de casa. Tenía sentido que el Hermano Mayor Shi mandara a alguien a buscarme. Pero ahora que sabe que la fuerza de este hombre es insondable, ¿por qué le revelaría mi paradero?». —El chef Shi no me dijo nada —respondió Ding Songyan sonriendo. «Simplemente lo soñó». «¿No fue el Hermano Mayor Shi? Entonces, ¿cómo dio con este lugar...?». El Maestro Xiaozhang ordenó sus ideas, acercó una silla y se dejó caer perezosamente en ella. —Un huésped tan ilustre como tú debe de tener un buen motivo para visitarme. Por favor, habla con total libertad. —Tengo una información que me gustaría que le hicieras llegar a la Oficina de Prohibición Marcial, pero bajo ninguna circunstancia debes decirles que te la di yo —dijo Ding Songyan mientras pasaba la mano por el pelaje del cuello y la cabeza del Feifei. —¿De qué información se trata? —El Maestro Xiaozhang mostró interés al instante. Ese era su verdadero oficio, después de todo; compilar e ilustrar la Clasificación de las Grandes Bellezas del Jianghu y la Clasificación de los Hombres Apuestos del Jianghu no pasaba de ser un simple pasatiempo. —El Inmortal Hereje Kong Wanzhen, del Camino del Mal Acumulado, ya se encuentra en la Capital de la Llama. El Soberano Demonio Tan Guanchan llegará en los próximos días. Piensan colaborar con la Orden del Abismo Retornante y la Orden del Chamanismo en un plan vinculado a la selección de consortes... —Ding Songyan le resumió de forma concisa los datos clave que había divulgado Sun Feiyang, el Mal sin Medida. No se atrevió a mencionar que el Camino de la Extinción de los Santos también estaba colaborando con otros y pretendía aprovechar la selección. A Zhang Qiang le cambió el semblante. Hasta su rostro pálido pareció cobrar algo de color. —Se nos viene una gran tormenta... Ding Songyan continuó: —Si puedes, pásasela a varios miembros de la Oficina. Preferiblemente a Grandes Maestros con rango de director, o incluso a los subdirectores. —Naturalmente —sonrió de pronto el Maestro Xiaozhang—. Las mujeres del harén de Su Majestad podrán ser muy hermosas, pero ninguna es verdaderamente extraordinaria. Sospecho que eso no lo tiene del todo satisfecho. —Desde que se compiló por primera vez la Clasificación de las Grandes Bellezas del Jianghu, pocos emperadores han tomado como consorte a alguien que figure en ella —comentó Ding Songyan negando con la cabeza. —Pero Su Majestad tiene grandes ambiciones. Quiere lograr hazañas memorables para la historia, así que es natural que quiera a una belleza memorable a su lado —dijo el Maestro Xiaozhang disfrutando del chisme. —¿Una belleza memorable para la historia? —Ding Songyan lo pensó en serio. En el último siglo, solo dos mujeres merecían semejante título: Su Liudan y Feng Yining. ¿Cómo podría salir alguien de ese calibre de una simple selección de consortes? El Emperador Jianwu debía de traerse otros planes entre manos; su gusto por las mujeres hermosas era solo una parte del asunto. Al tocar el tema de las bellezas, el Maestro Xiaozhang pareció espabilarse por completo y perdió toda la somnolencia. —Dicen que Su Liudan anda buscando el Reino del Altar Espiritual y que es casi imposible dar con ella. Feng Yining todavía no sale de su retiro de vida o muerte. Hoy en día cuesta mucho cruzarse con una belleza memorable para la historia. —Escuché que Su Qingli, la de la Escuela de la Doncella Celestial, se pone más hermosa a medida que crece y ya empieza a mostrar algo de la antigua gracia de Su Liudan. Me pregunto qué tan deslumbrante será cuando avance en su cultivo y entre oficialmente al jianghu. Tal vez ella también termine mereciendo ese título. «¿Tú también estás enterado de eso? El Hermano Youyang también dijo que la Señorita Xiaoqing podría competir por el título de “la mujer más hermosa bajo el cielo” una vez que creciera. Pensándolo bien, ya tiene diecinueve años. Para estas mismas fechas el próximo año andará por el jianghu... Aunque, a juzgar por sus últimas cartas, todavía sigue siendo una niña de corazón...», pensó Ding Songyan mientras su sonrisa se profundizaba. —Ni siquiera ha salido oficialmente al jianghu, ¿y ya sabes tanto de ella? —Los que somos aficionados a esto no le quitamos el ojo encima a los discípulos de la Escuela de la Doncella Celestial, la Secta de los Cinco Santos, la Escuela Luan-Feng, la Secta de los Secretos Celestiales, la Secta de los Seis Dragones y demás. De vez en cuando andamos indagando por ahí —admitió el Maestro Xiaozhang sin la más mínima vergüenza. Ding Songyan dejó ir el tema. Sin dejar de acariciar al Feifei, le habló con total seriedad: —Maestro Xiaozhang, durante los próximos meses va a ser mejor que te escondas con mucho más cuidado. Ni siquiera alguien como el chef Shi debería saber dónde te hospedas. Mantén el contacto únicamente a través de intermediarios. Si el Soberano Demonio te llega a encontrar, ni vendiéndole información sobre mí te vas a salvar. Semejante era la reputación que arrastraba el Camino del Mal Acumulado. El Maestro Xiaozhang asintió con gravedad y luego cambió de conversación: —Da la casualidad de que ya conseguí una respuesta sobre la información del Camino del Fantasma Yu que me pediste. Iba a mandar a mi Hermano Mayor a entregártela mañana. Ding Songyan se mostró interesado al instante: —¿Encontraste dónde se oculta algún poderoso del Camino del Fantasma Yu? —No —negó despacio Zhang Qiang—. ¿Te acuerdas de que te conté que varios poderosos del Camino del Fantasma Yu se dejaron ver por la Capital de la Llama en los últimos seis meses, buscando algo? Creo que di con una pista. —¿De qué se trata? —preguntó Ding Songyan con calma. El Maestro Xiaozhang le extendió la mano derecha dibujando una sonrisa: —Ya te investigué un asunto sin cobrarte un solo centavo. Esta vez, el pago es contra entrega. —Lo justo es justo —asintió Ding Songyan, para luego preguntarle con una sonrisa cálida—: ¿Ya terminaste la siguiente entrega de la historia para el héroe Ou? La sonrisa del Maestro Xiaozhang se fue desvaneciendo poco a poco. —Todavía no.
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Estás leyendo el capítulo 223 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 27 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.