Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 180 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
> Recomendación: Leer después de terminar el volumen 2.
El tema central de este volumen es el encuentro y la despedida en el jianghu. Ding Songyan se va encontrando con distintas personas una tras otra, para luego ir despidiéndose de ellas. Por eso aparecen frases como «Cuando las almas afines se encuentran, bebo por ti» y «Todos los banquetes bajo el cielo tienen un final».
Este es también uno de mis pocos volúmenes sin una trama principal evidente. Aunque, en rigor, sí la tiene; simplemente no salta a la vista.
Lo manejé así por varias razones:
En primer lugar, ya he escrito demasiadas historias donde cada volumen culmina con un gran acontecimiento o un clímax. Estructuralmente, extender una trama central a lo largo del volumen y hacerla confluir al final es, sin duda, una técnica clásica. Pero tras haber usado ese esquema tantas veces, quise probar algo nuevo. Por supuesto, no iba a emplear un recurso distinto solo por el hecho de innovar; tenía que encajar con la atmósfera y el tema que buscaba para este volumen.
En segundo lugar, desde El Señor de los Misterios, varios de mis libros consecutivos se han inclinado hacia las crisis y las amenazas apocalípticas, acumulando demasiada tensión. De pronto, quise que mi protagonista tuviera una vida con momentos más tranquilos durante al menos la primera mitad del libro, llenos de pequeños detalles cotidianos, relajación y comodidad. Esto encaja a la perfección con la faceta del tema centrada en los "encuentros". Si hubiera mantenido una trama principal clara, este tipo de contenido solo habría tenido cabida en el primer tercio; después el ritmo se habría acelerado a medida que la trama avanzara, desarrollándose cada vez más rápido hasta el desenlace. Por eso preferí eliminar la trama principal evidente y utilizar en su lugar una serie de incidentes menores y eventos imprevistos.
En tercer lugar, la gran crisis del volumen anterior ofrecía una oportunidad excelente. Quería que el Segundo Toro Ding (N/T: Apodo que los lectores chinos le dan a Ding Songyan) se asentara y consolidara sus logros. Solo tras un volumen entero dedicado al entrenamiento, la reflexión, el estudio y la innovación, su destreza en los torneos y en el combate letal resultará convincente cuando baje de la montaña en el siguiente volumen. Después de todo, quiero que la primera mitad del próximo volumen evoque la imagen de un espadachín casi divino.
En cuarto lugar, creo que escribir algo con un carácter genuinamente oriental debe ser en esencia distinto a escribir fantasía occidental o una historia apocalíptica, empezando por su atmósfera e imágenes. Solo en este volumen recurrí de forma natural a numerosos versos sobre la despedida entre amigos, porque evocan imágenes atemporales. Antes de empezar el libro ya tenía decidida la atmósfera para esta entrega: una persona tras otra se va reuniendo alrededor del Segundo Toro Ding, entre amigos íntimos y recién conocidos. Todos beben juntos en noches de nieve y conversan libremente sobre el futuro en medio de un ambiente cálido y festivo; luego, por distintas razones, se van alejando de él uno a uno, hasta que se queda solo ante un paisaje nevado que en su momento estuvo lleno de vida.
Para lograr esto, adapté deliberadamente dos versos: «¿Dónde se puede encontrar el esplendor de antaño? Esta noche, la nieve cae como siempre». Utilicé el primero como título del capítulo. Sin embargo, al llegar al final, sentí que una simple descripción era suficiente, y que añadir el segundo habría resultado pretencioso, así que lo omití.
Un ritmo tan pausado tiene inconvenientes inevitables. Su tranquilidad y lentitud pueden no ser del agrado de los lectores que siguen la publicación capítulo a capítulo, pero aun así quería escribirlo así. Si leer este volumen de un tirón, o releer la novela completa de principio a fin en el futuro, le concede a alguien el placer de pasar las páginas bajo la luz del sol de la tarde mientras disfruta de una bebida de vez en cuando, habré logrado mi objetivo.
Como acabo de mencionar, aunque no hay una trama principal evidente, sí existe una implícita: el crecimiento y la transformación. El jefe Ding se convierte en el Segundo Toro Ding, mientras que la Hermana Mayor se convierte en la Espada del Corazón de Vela.
Ambos forman una pareja contrastante: ella es una joven brillante y alegre que defiende la justicia con entusiasmo y protege a los débiles, aunque peca de rígida e inflexible; él es un hombre exitoso de treinta y tantos años, inteligente, calculador, socialmente refinado y maduro, pero parcial en sus acciones, algo adulador y con un marcado aire paternal. Se influyen mutuamente al tiempo que son moldeados por las personas, los acontecimientos y el entorno que los rodea, cambiando poco a poco.
Sin esos cambios, el hecho de que el jefe Ding actuara movido por la pasión, respondiera con amabilidad y enemistad sin reservas y fuera por ahí realizando actos caballerescos resultaría del todo antinatural. De lo contrario, creo que se habría convertido en una versión de Amón sin avatares: alguien a quien le dan igual los métodos, aunque esté alineado en general con el bando de la justicia.
Esto también profundiza los lazos del Segundo Toro Ding con el mundo, permitiéndole dejar atrás progresivamente su actitud distante y calculadora para integrarse en él y desarrollar sentimientos genuinos.
Por esta razón, la Hermana Mayor recibe en este volumen el mismo trato que una protagonista femenina, tanto en importancia narrativa como en desarrollo de personaje.
Pero, como dice el refrán, las viejas costumbres son difíciles de cambiar. Esto se aplica especialmente al jefe Ding, un hombre exitoso de treinta y tantos años que superó grandes dificultades y salió adelante por su propio esfuerzo. Sin un impacto emocional fuerte, su transformación parece casi un intento por emular la virtud: se siente inspirado e influenciado, cambiando hasta cierto punto su esencia, pero no demasiado.
Desde esta perspectiva, la trama sobre su Maestra cobra más sentido. La elección de la consorte actúa como el hilo conductor oculto, mientras que la sutil trama principal culmina en los capítulos “Un pensamiento egoísta” y “Despedida”. En ellos se explora la conciencia y se retrata la conmoción y la transformación emocional de los personajes. Dije que este desarrollo tomaría al menos cuatro o cinco capítulos, y tomó exactamente cinco.
Por supuesto, sabía que explicar repetidamente la lógica detrás de este asunto terminaría molestando a la gente. A quienes estaban dispuestos a escuchar y entender el razonamiento les bastaba con una o dos explicaciones; quienes no querían escuchar ni comprender se habrían mantenido indiferentes por mucho que dijera. Lo mejor habría sido dejar que el asunto se enfriara con el tiempo. Entonces, ¿por qué seguí escribiendo sobre ello?
Los constantes intentos de Ding Songyan por justificarse reflejan su duda, su lucha y sus conflictos internos. A su vez, el análisis y el apoyo que le brindan los demás, en especial la Hermana Mayor, lo cuestionan e influyen en él.
Por eso pasé rápidamente por alto la escena en la que le ofrece la cabeza a su Maestra para honrarla, en lugar de presentarla como un momento de triunfo. El jefe Ding no estaba en el estado emocional adecuado para esa escena.
La continua tensión entre ambas partes lleva finalmente al Segundo Toro Ding a encarar directamente el egoísmo humano y a cederle a la Hermana Mayor el derecho de examinar y juzgar el asunto. Para alguien acostumbrado a cálculos interminables y a moverse con extrema precaución, esto no tiene precedentes.
Para los lectores que seguían la historia capítulo a capítulo, esta sección quizás no funcionó del todo bien: les provocó emociones muy intensas, reavivó el dolor una y otra vez y no les dio un respiro. Publicar toda la secuencia junta probablemente habría ayudado bastante. Pero la edad no perdona; ya no puedo escribir cinco capítulos al día como cuando era joven. Cuando escribía El Señor de los Misterios, publicar tres capítulos de vez en cuando no me costaba nada, pero ahora escribir dos al día casi me mata. Mantengo unos capítulos de reserva acumulados, pero solo de unos dos capítulos. Si no me queda ninguno, me entra ansiedad enseguida y la calidad de mi escritura empeora notablemente. Así que, tras sopesar las opciones, preferí avanzar con calma.
Antes no me sentía ansioso. Sin embargo, no tener suficiente material acumulado mientras mantenía el ritmo de publicaciones diarias, tener que pedir permiso cuando me faltaba contenido y añadir capítulos extra de vez en cuando me fue generando cada vez más estrés. Mi estado mental solo mejoró cuando logré acumular capítulos, descansar un día a la semana y darme algo de margen de maniobra. Aun así, los fines de semana en los que solo sacaba un capítulo casi ni descansaba: si a principios de semana me había esforzado mucho en un bloque de contenido, aprovechaba el horario reducido del fin de semana para reponer con esfuerzo mi reserva.
Mi intención original era volver a publicar un solo capítulo los fines de semana recién al terminar el Volumen 3 y empezar el Volumen 4. Pero tras actualizar sin parar durante casi tres meses, justo cuando mi hijo empezó sus vacaciones de verano, me di cuenta de que no podía mantener ese ritmo. Al fin y al cabo, tengo dos años más que cuando escribí el libro anterior y el tiempo no perdona a nadie. Por eso, a partir del Volumen 3, los fines de semana volveré a publicar un solo capítulo al día.
En un principio tenía pensado anticipar el incidente de la Maestra. Durante el banquete familiar del Festival de Medio Otoño, la conversación habría girado de pronto hacia la juventud de la Maestra, lo que habría dejado clara su imprudencia e introducido al mismo tiempo el duelo a muerte y a Bai Huan. Presentar ambos asuntos a la vez divide la atención del lector y evita que el tema principal llame demasiado la atención; es un recurso que uso con frecuencia.
Por su parte, el incidente de la Secta del Sueño Efímero buscaba generar un contraste con el asunto de Bai Huan. Tras regresar a la montaña, una conversación entre la Hermana Mayor y la Maestra debió haberlo introducido.
Sin embargo, tras darle varias vueltas, descarté ambas opciones. En ese momento quería que la escena final llegara de forma abrupta e inesperada, atrapando al jefe Ding sin darle tiempo a preparar varios planes de contingencia, y quería además que los lectores acompañaran la lucha interna del protagonista. Viéndolo en retrospectiva, no lo manejé bien: tanta brusquedad causó irritación en el público e impidió que aceptaran el desarrollo de la trama o se sumergieran en ella.
Si en el futuro llego a revisar la novela, moveré parte de la historia de Bai Huan a un momento posterior al incidente de la Secta del Sueño Efímero.
A estas alturas todos deberían entender el hilo conductor que mencioné en el resumen del volumen anterior: la elección de la consorte. Muchos sucesos de esta entrega sentaron las bases para ello, y se convertirá en el tema central del Volumen 3.
«Volumen 3: El emperador Han, amante de la belleza, anhelaba a alguien que pudiera derrocar un reino.»
«Epígrafe: Tormentas procedentes de ocho direcciones convergen en las llanuras centrales.»
Pasar del tono emotivo y el ritmo pausado de este volumen a «Tormentas procedentes de ocho direcciones convergen en las llanuras centrales» requerirá, como es natural, algo de tiempo.
Por lo tanto, la primera parte del siguiente volumen todavía incluirá escenas de la vida cotidiana. El ritmo irá acelerándose gradualmente a medida que cada pieza encaje en su sitio.
Tenía previsto tomarme mis tres días y medio de descanso habituales para retomar las actualizaciones el domingo. Sin embargo, tras terminar el último capítulo, me dio fiebre esa misma tarde y me sentí agotado y somnoliento. No sé si es un resfriado común o gripe; la fiebre aún no es alta y me haré la prueba más tarde. A decir verdad, el malestar es tan leve que no me ha impedido trabajar, pero prefiero pedir un día más de descanso para recuperarme bien. Las actualizaciones se reanudarán el próximo lunes a las 12:30 p.m.
Por último, ¡les pido por favor sus votos mensuales!

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Estás leyendo el capítulo 180 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 1 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.