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Leer La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) Capítulo 377 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Palacio Yongning.0 Tras la partida de Zhang Miaoyu, Shen Wei continuó revisando los objetos del Palacio Yongning. Con el paso de los años, su tesoro privado había acumulado un tesoro de oro, plata y joyas, todo lo cual pretendía sacar del palacio como capital para futuros negocios. Mientras Shen Wei estaba ocupada, un asistente del palacio anunció otra visita: Shen Xiuming había venido a verla. Encantado, Shen Wei fue personalmente a saludarlo. Con el nuevo emperador ascendiendo al trono, Shen Xiuming, como tío materno del emperador, estaba destinado a asumir un puesto oficial en la ciudad de Yanjing para ayudar al joven gobernante. Años de experiencia fuera de la capital lo habían transformado. Ya no era el jugador imprudente de su juventud; Shen Xiuming ahora lucía una barba negra pulcramente recortada y rasgos dignos. Vestido con una túnica oficial carmesí y una gorra negra de erudito, se comportaba con la serena elegancia de un estadista experimentado. Cada gesto exudaba la autoridad de un ministro de alto rango. “Hermana mayor” dijo Shen Xiuming con la voz llena de preocupación mientras observaba a Shen Wei”. ¿Ha mejorado tu salud últimamente? Los vientos del lago Luoyue son fuertes y el aire húmedo no es propicio para la recuperación. A pesar de su refinado comportamiento, sus palabras revelaban el mismo afecto fraternal que siempre había sentido por ella. Shen Wei le indicó que se sentara, con los ojos entrecerrados por la calidez. “Estoy perfectamente bien. Después de pasar un tiempo junto al lago Luoyue, planeo visitar a la Gran Emperatriz Viuda en el sur. Si el tiempo lo permite, incluso podría viajar al Reino de Yue para ver a Zhao Yang”. La frente de Shen Xiuming se frunció ligeramente. Durante los últimos dos años, le habían llegado rumores de que la salud de Shen Wei había empeorado tanto que ya no podía ocuparse de los asuntos del palacio. Pero ahora, al verla de cerca, su mirada recorrió su rostro con sorpresa. Su hermana lucía radiante. Sus mejillas estaban sonrosadas, su cabello negro brillante y sus ojos brillaban de vitalidad. No había rastro alguno de cansancio ni de edad en su expresión. ¡No parecía vieja en absoluto! Shen Xiuming parpadeó, como si dudara de sus propios ojos, y luego tartamudeó: "Hermana mayor... ¿qué tipo de elixir milagroso has estado tomando?" Los labios de Shen Wei se curvaron al sorber su té de belleza con infusión de rosas. “Ejercicio, un corazón alegre y una dieta equilibrada: eso es todo lo que se necesita para mantenerse joven”. Shen Xiuming escuchó estupefacto. Viviendo en el harén imperial, constantemente sometida a los caprichos del emperador y a los planes de las concubinas, de alguna manera había mantenido esa serenidad. Shen Wei continuó: “Ahora que Chengtai está en el trono, aún es joven. Debes guiarlo bien en el gobierno”. Li Chengtai era sobrino de sangre de Shen Xiuming, y naturalmente prometió apoyarlo de todo corazón, asintiendo enfáticamente. Shen Wei añadió: “Pero recuerda tu lugar. El emperador es el emperador, y un súbdito es un súbdito. Debe haber límites. Una vez que el reinado de Chengtai se estabilice, debes dar un paso atrás y abstenerte de sobrepasar los límites. ¿Entiendes?”. Shen Xiuming exhaló profundamente. “Tienes razón, Hermana Mayor. Lo sé”. Por muy estrechos que fueran sus lazos familiares, un súbdito jamás podía olvidar la división entre gobernante y ministro. Solo manteniendo la distancia adecuada se podía asegurar la supervivencia. La familia Shen se encontraba ahora en la cima del poder, con un prestigio inigualable. Pero cuanto más ascendían, más cautela necesitaban. Tras charlar un rato, la mirada de Shen Wei se fijó en una esquina rota de la manga oficial carmesí de Shen Xiuming. A pesar de su influencia y su avanzada edad, nunca se había casado, una rareza para un hombre de su estatura. Dos años antes, su madre incluso había visitado a Shen Wei en el palacio, instándola a convencer a Shen Xiuming de que tomara una esposa. Sin embargo, él permaneció reticente. Shen Wei preguntó suavemente: "¿Todavía piensas en Moxun?" Shen Xiuming bajó la mirada. “Para ser sincero, Hermana Mayor, hace años, cuando Moxun viajaba al sur de Chu, nos conocimos en las montañas. Pasamos medio año juntos antes de que yo organizara su viaje seguro al sur”. Él sabía que Moxun ya estaba casada con otra, pero no podía dejarla ir. A lo largo de los años, innumerables funcionarios habían intentado organizar partidos para él, pero Shen Xiuming había rechazado cortésmente todos ellos. Si no podía casarse con la mujer que amaba, no veía ningún sentido en casarse en absoluto. “Hermana mayor” dijo”, nuestro hermano mayor ya tiene herederos. El linaje Shen está asegurado. Que me case o no no cambia nada. Una vez que el gobierno del nuevo emperador se estabilice, me retiraré a la Academia Imperial: enseñaré, escribiré y traduciré textos. Al ver su determinación, Shen Wei no presionó más. Cada uno tenía su propio camino y ella no interferiría en las decisiones de su hermano. Aun así, no pudo evitar preguntar: "¿Moxun se ha puesto en contacto contigo a lo largo de los años?". Shen Xiuming negó con la cabeza; su voz estaba teñida de preocupación. "No". Después de que Moxun se fue al sur de Chu, Shen Wei nunca volvió a saber de ella. Sospechando que había algo sucio, envió discretamente investigadores al sur de Chu, pero no encontraron ningún rastro. ¿La había recuperado el hechicero de la corte del Reino Yue? Shen Wei le escribió a Zhao Yang, quien investigó el asunto, pero le informó que el hechicero había renunciado y desaparecido sin decir palabra. Moxun había desaparecido del mundo por completo.0 Una punzada de melancolía invadió a Shen Wei. Una vez jubilada, decidió viajar, con la esperanza de encontrarla. Al anochecer, Shen Xiuming se despidió. Con sus pertenencias empacadas y listas, Shen Wei se sintió muy animado. Mañana por fin abandonaría el palacio. Y entre en la tan esperada libertad de la jubilación.0 ...0 ...0 Al amanecer del día siguiente, el nuevo emperador, Li Chengtai, escoltó personalmente a Shen Wei y Li Yuanjing fuera de la ciudad de Yanjing. Sabía cuánto anhelaba Shen Wei vivir más allá de los muros del palacio. Aunque la despedida le dolió, Li Chengtai aceptó esta despedida temporal. En el camino imperial a las afueras de la ciudad de Yanjing, Li Chengtai se apeó de su caballo e hizo una reverencia respetuosa a Shen Wei y Li Yuanjing. Li Chengtai dijo: “Madre, me encargaré de preservar el Palacio Yongning, ordenando su limpieza diaria. Tú y mi padre pueden regresar al palacio cuando quieran y quedarse allí”. Shen Wei sonrió cálidamente. "Los asuntos de la corte son exigentes; primero deberías regresar al palacio. El clima está arreciando; no te resfríes." li Chengtai asintió en silencio, con expresión apagada.0 Li Yuanjing agitó la manga. "Vuelve rápido". Bajo la brillante luz del sol, el lujoso carruaje continuó avanzando, llevando a Shen Wei y Li Yuanjing hacia el lago Luoyue. Li Chengtai permaneció sentado en su caballo, observando cómo la procesión de sus padres se perdía lentamente en la distancia. El verano había teñido de exuberante verdor el desierto a las afueras de la ciudad, y las colinas se habían cubierto de vibrantes tonos verdes. En la mirada, habitualmente firme, de Li Chengtai, persistía un rastro de melancolía. Trece años atrás, un solo decreto imperial de su padre lo había convocado desde las remotas montañas de regreso al palacio. Ahora, ya adulto, se encontraba en el mismo camino imperial, despidiéndose de sus padres al partir. Por un momento, Li Chengtai se sintió perdido, pero pronto, una tranquila determinación se instaló en su oscura mirada. El camino por delante… lo recorrería solo. ...0 ...0 El carruaje avanzaba suavemente por el camino. Hecho a medida por encargo de Li Yuanjing, el interior parecía una pequeña y lujosa habitación, amueblada con todo lo necesario. El calor del verano había impulsado a Shen Wei a ponerse un vestido ruqun verde claro, con el cabello color ébano recogido con una horquilla de jade blanco. Levantó la cortina, dejando que la brisa fresca le rozara el rostro, despeinándole las sienes. La cálida luz del sol bañaba su piel, y Shen Wei cerró los ojos, saboreando la caricia del viento y la luz. Li Yuanjing se sentó a su lado, observando su alegría infantil con una sonrisa divertida. "Weiwei, ¿eres tan feliz solo por estar fuera del palacio?" Shen Wei sonrió radiante. "Claro que sí. Nunca he sido más feliz". Li Yuanjing estudió su delicado perfil, sus labios se curvaron ligeramente. Con el paso de los años, la belleza de Shen Wei no se había desvanecido. Era como una flor eternamente floreciente, siempre vibrante en la palma de su mano. Su alegría era contagiosa y Li Yuanjing se sintió genuinamente contento. Dejar atrás la corte y vivir una vida normal con Shen Wei como cualquier pareja de mediana edad le vino muy bien. Mientras el carruaje avanzaba, Shen Wei extendió su mano por la ventana. El viento fresco se deslizaba entre sus dedos y la cálida luz del sol se acumulaba en su palma. Ella atrapó el viento y la luz del sol.0 ¡Por fin se había jubilado!1
La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela)

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La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) Capítulo 377

Estás leyendo el capítulo 377 de La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela), un novela. Mientras tanto, la princesa consorte seguía tan tranquila como siempre; la concubina envejecía y aún no había experimentado una vida monógama; y la mujer reencarnada seguía comiendo comidas sencillas en su modesta… Este capítulo tiene publicado el 24 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) tiene 422 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.