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Leer La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) Capítulo 200 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Lu Xuan concentró sus pensamientos: con la ascensión al trono del nuevo emperador, el harén imperial se vería inevitablemente inundado de rostros nuevos, todos compitiendo por el favor. La concubina Shen, quien antaño había gozado de un inmenso favor en la mansión del príncipe, se convertiría en el blanco principal de las consortes recién llegadas. Sin embargo, en este momento crítico, el Clan Shen había sido "desterrado del palacio". Fue altamente sospechoso. "Señorita, ¿deberíamos enviar a alguien a investigar la montaña Donghua?", sugirió proactivamente la criada Pequeña Qin. Lu Xuan contempló la pieza de ajedrez blanca que tenía en la mano y negó con la cabeza tras un instante. “El refugio de la montaña Donghua es donde se recupera la Emperatriz Viuda. La seguridad es estricta. La casa de nuestro Duque carece de los medios para investigar. Si alertamos a la Emperatriz Viuda y ella nos rastrea, las consecuencias serán mayores que las ganancias”. El pequeño Qin frunció el ceño con preocupación. "¿Pero qué pasa si el Clan Shen regresa al palacio más tarde y monopoliza el favor del emperador? ¿Qué pasa entonces?" Los labios rojos de Lu Xuan se curvaron ligeramente. “El Clan Shen es de origen humilde, con un linaje familiar escaso. Incluso si regresa al palacio, sin el apoyo de una familia poderosa, confiando únicamente en el efímero afecto del emperador, no durará mucho”. La familia imperial valoraba los talentos de una consorte, pero valoraba aún más sus antecedentes familiares. Además... el Clan Shen ya había tenido tres hijos. El parto afectaba el cuerpo de una mujer, agotando su juventud y belleza. ¿A qué hombre no le atraía la belleza? Una vez que el Clan Shen perdiera su antiguo atractivo, ¿cuánto duraría el amor del emperador? Lu Xuan dejó la pieza de ajedrez con cuidado, estudiando el vasto tablero que tenía ante sí. “La corte se alegra con la llegada de nuevos favoritos; ¿quién lamenta el abandono de los antiguos? El amor de un emperador es fugaz. Una separación prolongada erosionaría incluso los afectos más profundos”. El harén estaba lleno de bellezas radiantes como flores, cada una superando a la otra en encanto y talento. ¿Cómo podría el emperador permanecer fiel solo al Clan Shen? Lu Xuan confiaría en su belleza e intelecto para ganarse poco a poco el favor del emperador y gestar un hijo prematuramente. Con nuevas consortes en sus brazos, ¿cómo podría recordar el antiguo y abandonado Clan Shen de sus días de príncipe? El pequeño Qin sonrió radiante. "Señorita, usted eclipsa a todas las demás en belleza y talento. Sin duda, se ganará el favor exclusivo del emperador en el futuro". Lu Xuan rió levemente. "Nunca subestimes a tus oponentes". Cada rival era una amenaza que no debía tomarse a la ligera. La pequeña Qin trajo una taza de té caliente. Lu Xuan sopló para disipar la espuma del té, saboreando la rica fragancia que se desprendía. De repente, pensó en su hermana menor, que había estado enferma, y preguntó: "¿Ya bajó la fiebre de Yun? ¿Le entregaron la medicina a tiempo?". El pequeño Qin respondió: "No se preocupe, señorita. Esta mañana, la fiebre de la segunda señorita disminuyó. Ya debería estar descansando en el cálido pabellón". Lu Xuan se relajó un poco. En ese momento, se oyeron pasos animados afuera. La cortina de cuentas se abrió como agua fluyendo cuando una joven entró corriendo. "Hermana~" Lu Yun, la hija menor del duque Lu, acababa de cumplir quince años. Su delicado rostro aún conservaba la dulzura de la juventud, y sus rasgos aún no habían madurado del todo. Entró de un salto en la habitación y se dejó caer en el cojín junto a Lu Xuan, abrazando cariñosamente el brazo de su hermana. Sus grandes y brillantes ojos parpadearon juguetonamente. "Hermana, mi padre dijo que irás al palacio para convertirte en consorte imperial. ¡Yo también quiero ir! ¡Llévame contigo cuando entres al palacio!" Lu Xuan extendió la mano y sus finos dedos rozaron la frente de Lu Yun. La fiebre había bajado. Le dio un codazo en la mejilla a su hermana en broma. “El palacio no es lugar para ti. Una vez que cruces esas puertas, el mar de intrigas se vuelve infinito. Quédate en casa y deja que mi padre te arregle un buen matrimonio”. Lu Yun hizo un puchero, gimiendo como un niño. "¡No! ¡He oído que ser consorte es glorioso! ¡Si doy a luz a un príncipe, mi hijo podría incluso convertirse en el príncipe heredero!" Al escuchar las ingenuas palabras de su hermana, Lu Xuan solo pudo reír por dentro. Los niños en palacio rara vez llegaban a la edad adulta, y convertirse en príncipe heredero no era tarea fácil. Lu Xuan asumiría solo la responsabilidad de elevar el estatus de su familia. No había necesidad de arrastrar a su inocente hermana a esta red de intrigas. Todo lo que ella quería era que Lu Yun encontrara una buena pareja: un marido amoroso, una vida pacífica, lejos de las maquinaciones del poder. Lu Xuan le dio unas palmaditas suaves en la cabeza a Lu Yun. "No seas tonto. Hace frío y te acabas de recuperar. Vuelve al cálido pabellón y descansa." Lu Yun apretó los labios y lanzó una mirada significativa a su hermana antes de mantener su tono infantil. "Bien, iré a tomar mi medicina. ¡Te visitaré pronto!" Soltó el brazo de Lu Xuan, con la mirada fija en el tablero de ajedrez. Luego, como una niña malhumorada, se alejó pisando fuerte con fingida ira. Al observar la figura de su hermana alejarse, Lu Xuan sonrió con cariño y suspiró. “Aún tan joven, pero ya sueña con el palacio. Una auténtica niña”. Afuera, El aire invernal era cortante. Racimos de ciruelos rojos florecían en el patio. Una vez que Lu Yun salió de los aposentos de su hermana, entró en el ciruelo nevado. La alegría juvenil de su rostro se desvaneció, reemplazada por una melancolía sombría en sus ojos. En ese momento, ya no parecía una niña de quince años. Su mirada era oscura y venenosa, como la de una anciana amargada. Lu Yun arrancó una flor de ciruelo de una rama, aplastándola con fuerza en la palma de la mano. Los delicados pétalos se convirtieron en pulpa, tiñendo sus dedos de rojo. "¿Un buen matrimonio?", murmuró para sí misma, con la voz llena de resentimiento. "¿Qué clase de 'buen matrimonio' me has arreglado? Temiendo robarte tu favor, me obligaste a casarme con un erudito sin dinero, dejándome morir trágicamente." Lentamente, levantó una mano para tocar su delicado rostro, recordando la pesadilla de la noche anterior. En el sueño, su hermana Lu Xuan había entrado en palacio como consorte y se había ganado rápidamente el favor del emperador Qing, dándole un hijo y una hija. Tras el fallecimiento de la emperatriz, Lu Xuan fue elevada al rango de nueva emperatriz, y su hijo fue nombrado príncipe heredero, lo que trajo una gloria sin igual a la familia Lu. Rebosante de alegría, Lu Yun fue al palacio a visitar a su hermana, pero se perdió en los extensos jardines. Allí, entre las flores de ciruelo cubiertas de nieve, se encontró con el emperador Qing admirando el paisaje. Las ciruelas rojas florecían con esplendor contra la blanca nieve. El emperador, vestido con túnicas oscuras, era de una belleza imponente; su alta figura irradiaba poder. Lu Yun había quedado hechizada: no esperaba que el Emperador Qing fuera tan impresionante. El emperador la observó con una leve sonrisa en sus penetrantes ojos. "¿Debes ser la hermana de la emperatriz? Eres muy hermosa." Su corazón se aceleró. Supo entonces que el emperador le había cogido cariño. Durante toda su vida, Lu Xuan la había eclipsado. El mundo solo conocía a la hija mayor del duque Lu, la belleza incomparable, sin saber que su hermana menor era igualmente dotada en belleza y talento. La idea de que el esposo de su hermana la deseara llenaba a Lu Yun de una secreta emoción. Su hermana, envejecida y marchita, mientras ella permanecía joven y radiante, finalmente eclipsaría a Lu Xuan. Extasiada, Lu Yun corrió hacia su hermana y le declaró su deseo de entrar al palacio como consorte. En ese momento, la taza de té de porcelana blanca que Lu Xuan sostenía se hizo añicos en el suelo. Su rostro palideció, con la conmoción reflejada en su rostro cansado. Lu Xuan estaba frenética, agarrándose el pecho mientras tosía con violencia, e incluso vomitó una bocanada de sangre oscura. "¡No! ¡De ninguna manera! ¿Crees que el palacio es un paraíso? El corazón del emperador es voluble..." Parecía agotada, con los ojos hundidos, como si le hubieran drenado toda vitalidad, dejando tras de sí solo un caparazón sin vida. Lu Xuan había rechazado rotundamente la petición de su hermana. Había despedido a Lu Yun de inmediato y concertado apresuradamente un matrimonio para ella con un erudito desposeído de los exámenes imperiales. Obligada a subirse al sedán nupcial, Lu Yun encontró su fin cuando unos bandidos atacaron la procesión y la mataron a sangre fría. El sueño había sido vívido, cada detalle grabado en su mente. Lu Yun cerró los ojos. Creyó que era un atisbo del futuro. "Hermana... Para monopolizar el favor del emperador, me empujaste a la muerte", susurró, apretando los puños. Esta vez, no seguiría el mismo camino de perdición. ¡Ella también entraría al palacio como consorte! ¡Si su hermana pudo convertirse en emperatriz, ella también! Una brisa fría soplaba, sacudiendo la nieve blanca de las ramas de los ciruelos rojos. Lu Yun contempló las vibrantes flores, con una sonrisa confiada en sus labios. ... ... El tiempo voló velozmente: la nieve invernal se derritió, reemplazada por la suave brisa primaveral que avivó la floración de las flores silvestres en las montañas y los campos. En un abrir y cerrar de ojos, había transcurrido un año. La montaña Donghua se encontraba a cien millas de la ciudad de Yanjing, un lugar de exuberante vegetación y un clima cálido y acogedor. Enclavado a media montaña Donghua, un opulento refugio imperial se alzaba con gracia contra el paisaje, abrazado por colinas y acunado por arroyos cristalinos. La finca estaba elegantemente adornada con pabellones y terrazas, mientras delicadas flores de jazmín de invierno florecían a lo largo de los sinuosos canales. Shen Wei, vestida con un ligero vestido de primavera y con el cabello oscuro recogido en lo alto, dio diez vueltas completas por el patio antes de detenerse, sin aliento. Cai Lian se apresuró a secarse el sudor de la frente con un pañuelo. "Mi señora, ha llegado una carta de De Shun", anunció Cai Lian desde el pabellón, donde había preparado una relajante infusión de hierbas. Secándose la frente húmeda, Shen Wei tomó unos sorbos de agua para rehidratarse. Tenía las mejillas enrojecidas por el esfuerzo cuando preguntó: "¿Qué dice la carta?".
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La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) Capítulo 200

Estás leyendo el capítulo 200 de La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela), un novela. Mientras tanto, la princesa consorte seguía tan tranquila como siempre; la concubina envejecía y aún no había experimentado una vida monógama; y la mujer reencarnada seguía comiendo comidas sencillas en su modesta… Este capítulo tiene publicado el 24 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La competitiva vida de una concubina en la casa del príncipe (Novela) tiene 422 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.