arrow_back

Leer La Civilización Nebula (Novela) Capítulo 305 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Aldin evaluó el alcance de los daños del sistema. Es crítico, pero no irreparable. Hay tiempo de sobra incluso después de lidiar con Nebula. Un total de 22 Castillos Celestiales estaban en peligro, pero el poder de los dioses antiguos no se desmoronaría solo porque tres jugadores los atacaran. Setenta mil años era un lapso considerable, y Aldin confiaba en ello. El problema en cuestión era Nebula. Nebula vestía un cráneo de búfalo de agua y una capa negra como el Cielo Nocturno. Sobre sus hombros llevaba un lagarto negro y un cuervo blanco, sus dos apóstoles. Las dos pequeñas criaturas miraban fijamente a Aldin. A pesar de la falta de presión divina, este mortal se atrevió a rivalizar con la presencia de un dios. No sabía que había aprendido magia. Aldin no lo había considerado. ¿Para qué buscar más poder si ya se poseen habilidades divinas? Además, probablemente Nebula no se había percatado de que el sistema se basaba en la magia hasta después de su victoria y antes de hablar con Aldin. En realidad, la mayoría de los jugadores ni siquiera mostraron mucho interés en aprender magia. Probablemente no les habría sido útil de todos modos. Por eso elegí la Tierra. Un mundo sin magia. Sin embargo, de alguna manera, Sung-Woon había aprendido magia. No solo la había aprendido, sino que, a juicio de Aldin, había alcanzado el nivel de Sintonía. Los magos poseían dos conciencias, una en la realidad y otra en los sueños, lo cual era muy peligroso. Si la conciencia de la realidad consumía la del sueño, perdían su magia. Por el contrario, si la conciencia del sueño consumía la de la realidad, les resultaba difícil mantenerse conectados a la realidad, lo que los llevaba a la locura. Los dioses antiguos crearon los espíritus de la Magia Demoníaca para evitar que la magia cayera en manos de seres imprevistos, pero también para estabilizar la conciencia de los sueños. Sin embargo, el mejor método era la Sintonización. La Sintonización era el proceso de integrar la consciencia de la realidad y los sueños en una sola. En esta etapa, un Mago no experimentaba problemas para ejercer su voluntad tanto en la realidad como en los sueños. El Retornador, creador del sistema, los dioses antiguos y la propia Aldin habían alcanzado la Sintonización antes de convertirse en dioses. En ese momento, Aldin y Nebula estaban al mismo nivel que un mago. Para Aldin, resultaba desconcertante que Nebula, proveniente de un mundo sin magia, poseyera tales habilidades. ¿Tuvo su Dominio Único alguna influencia? Podría ser. Aldin sabía que la magia siempre era problemática. La influencia del dios maligno había afectado a Nebula. En el momento en que los dioses antiguos creyeron haber ganado la guerra, los dioses malignos obtuvieron el poder de interferir con la magia y robaron el control de la segunda luna de las profundidades del Mundo Demoníaco. Sin duda, ese Dominio Único, producto del incidente, había caído en manos de Nebula. No importa. Aunque eran iguales como magos, Nebula era ahora una entidad ajena al sistema. A pesar de que el sistema se estaba desmoronando, seguía cumpliendo su función. Aldin comprobó los daños a través de su mundo mental y confirmó que muchas funciones seguían operando con normalidad. Aldin le dijo a Sung-Woon: "Debes estar decepcionado". "¿Por qué?" "Casi lo destruyes. Si hubieras tenido más tiempo, lo habrías logrado." Sung-Woon ladeó la cabeza muy lentamente, indicando que no entendía de qué hablaba Aldin. Aldin lo interpretó como una provocación, una estrategia para provocar un error mediante la agitación emocional. Decidió no caer en esa trampa. 'Mantén la calma.' Actualmente, las profundidades del Mundo Demoníaco reflejaban el mundo imaginario de Sung-Woon. Reorganizar dichas profundidades con el poder del sistema era posible, pero supondría un derroche de energía. Además, con una réplica del mundo físico, Aldin no tenía motivos para dudar. Como aquel que siempre había realizado el trabajo sucio y difícil entre los dioses antiguos, Aldin se sentía seguro en tales situaciones. Aldin, blandiendo su bastón, cargó contra Sung-Woon. Sung-Woon no se movió. ¿Su lentitud de reacción se debe a que no forma parte del sistema? Era de esperar. El nivel de Divinidad que proporcionaba el sistema ofrecía estadísticas de habilidad exponenciales tanto en el plano físico como en el cognitivo. Aldin pensó que sería fácil. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que estaba equivocada. Una fuerza le tiró del tobillo, arrojándola al suelo. No fue solo una pérdida de equilibrio. La jalaron y la estrellaron contra el piso con violencia. Aunque no sintió un dolor intenso debido a la destreza de su cuerpo, no comprendía cómo el mundo se había puesto patas arriba. '...¿Qué?' Aldin miró instintivamente su tobillo. Una larga tira de terciopelo rojo de 50 centímetros de ancho lo envolvía, y tirando del terciopelo desde lejos estaban los espíritus de la Magia Demoníaca. ¡Malditos bastardos...! Sobresaltados por la ira de Aldin, los espíritus huyeron despavoridos. Pero Aldin alzó la vista para volver a concentrarse en su oponente. No, lo intentó, pero de repente no veía nada. El terciopelo rojo le había envuelto la cabeza. La tela, aparentemente hermosa, estaba impregnada de una magia impura y sucia, que perturbaba el sistema. Una maldición en sí misma. Aldin cayó hacia atrás sin oponer resistencia, luego desenvolvió apresuradamente el terciopelo rojo y lo arrojó lejos. Los espíritus desaparecieron entre risas burlonas. ¿Pensabas que esos trucos funcionarían conmigo? En respuesta a las palabras de Aldin, Sung-Woon levantó las manos y las agitó con desdén. Era un gesto que indicaba que no había hecho nada. Y, en efecto, era cierto. Los espíritus de la Magia Demoníaca habían transformado la pintura roja esparcida por Sung-Woon en terciopelo rojo, anticipándose a tal acontecimiento. Eran los espíritus de la Magia Demoníaca quienes ahora se oponían a Aldin. Aldin miró a su alrededor. Todos los espíritus sostenían tiras de terciopelo rojo en la boca, mirándola fijamente. Desde arriba, desde abajo, en diagonal o describiendo espirales en el aire, las suaves tiras de terciopelo rojo danzaban. Aldin estaba atrapada en una cortina roja. 'Mierda.' Aldin se dio cuenta de que ni siquiera acercarse a Sung-Woon sería fácil. 'Pero Nebula, si de verdad quieres demostrar que eres una maga, confiar solo en los espíritus no será suficiente.' Aldin extendió su bastón, tan alto como ella, paralelo a su cuerpo, y concentró su consciencia. Para un mago, un bastón era una especie de instrumento de ayuda para los cálculos. La forma del bastón no era importante, pero solía tener forma de vara para incrustar las gemas que realizaban dichos cálculos. El bastón de la Retornadora internalizó el segundo mundo de imágenes de Aldin. 'Si no puedo entrar por la primera, simplemente iré más profundo.' El mundo de las imágenes no era una sola capa. Mientras que el llamado espacio externo, el mundo real, tenía que aferrarse a una sola conciencia atrapada en un cerebro, el espacio interior del mundo de las imágenes podía existir simultáneamente en tantos mundos mentales como su capacidad le permitiera. La entrada que Aldin reprodujo era una estrecha rejilla de ventilación que requería agacharse para entrar. 'La imaginería de la intrusión siempre debe ser oscura y estrecha.' Aldin, recordando los secretos del mundo de las imágenes, se arrastró hacia la rejilla de ventilación. Sin embargo, algo no cuadraba. Escenas que no habían sido creadas por la consciencia de Aldin se veían a través de las rejillas debajo de la ventilación. “...El mundo mental de alguien se ha enredado.” Aldin intentó ignorar el mundo que se extendía bajo el conducto de ventilación, pero este era mucho más largo de lo que había previsto. A menos que hubiera evitado tal anomalía desde el principio, no podría ignorar el otro mundo de imágenes que estaba descubriendo. Atravesó una de las rejas y bajó. Los pisos y las paredes estaban acabados con cemento de baja calidad, y cada una de las cuatro paredes tenía una puerta de hierro oxidada. Con tantas puertas, no podía ser una prisión, ni un vestíbulo, pues carecía de una decoración atractiva. En todo caso, podría llamarse un pasadizo, pero sin ninguna señalización, era fácil perderse en él. ¿Esto es? Aldin se dio cuenta de lo que era aquel espacio: un laberinto. ¿Sin pistas? Incluso en el mundo mental, la causalidad no podía ignorarse por completo. Si existía un camino, tenía que ser transitable. Aldin observó unos pequeños números escritos con tiza azul encima de cada puerta. ¿Coordenadas? Debe haber un patrón. Aldin abrió las cuatro puertas para revisar las habitaciones contiguas, pero encontró escenas idénticas al otro lado. La única diferencia eran los números escritos sobre las puertas. A Aldin no le preocupaba el tiempo. Adentrándose en el mundo de las imágenes, la velocidad de su consciencia se aceleró significativamente. En ese momento, en el primer mundo mental, Aldin simplemente esquivaba el primer intento de los espíritus de envolverla en la tela de terciopelo dejándose caer rápidamente al suelo. “...Esto es difícil.” Comprendió la pista. Era un código relacionado con números primos. Aldin calculó que había aproximadamente 17.000 habitaciones, y Sung-Woon estaba en una de ellas. Si pudiera encontrar una regla más precisa, podría aparecer detrás de Sung-Woon y atacarlo antes de que tuviera oportunidad de darse la vuelta. 'Puede que lleve tiempo, pero sin duda podría acercarme bastante.' Fue una tarea difícil, pero afortunadamente, la alta inteligencia proporcionada por el sistema resultó útil en un lugar así. Aldin estaba a punto de comenzar el cálculo y escribir números en el suelo con tiza cuando oyó una voz. -Eso está mal. Aldin nunca antes había oído esa voz, pero sabía de quién se trataba. Era Kyle Lak Orazen, el segundo apóstol de Nebula. Kyle, que solo existía como voz, dijo: -Te has perdido un aspecto de esto. "¿Un simple apóstol se atreve a darme lecciones?" “...Un simple apóstol. Kyle aceptó humildemente el comentario de Aldin. “Cierto. Pero no soy un apóstol cualquiera, soy uno de Cielo Nocturno. "Todo un orgullo." “Te voy a mostrar el fundamento de ese orgullo. Deberías huir. Aldin oyó el sonido de una puerta de hierro oxidada abriéndose en algún lugar, lo que indicaba que no estaba sola en aquel laberinto. Aldin presentía el peligro. Aquel mundo mental no era un simple laberinto donde perderse. Era un laberinto diseñado para eliminar a los intrusos. 'Existía una variable.' Mientras Aldin calculaba las coordenadas y la ecuación para acercarse a Sung-Woon, una puerta en otro lugar se abría más rápido que ella. Aldin comprendió que aquel mundo mental no era un reflejo de la memoria, sino un mundo altamente diseñado. ¿Se ha creado algún juego con un mundo imaginario? Aldin nunca había oído hablar de tal posibilidad. 'No puedo contactar con él de esta manera. No me queda otra opción.' Aldin se mordió el labio inferior y buscó otra solución. Empuñó su bastón y volvió a concentrarse. Entonces, se sumergió en el tercer mundo mental. En el primer mundo, a Aldin le brotó sangre de la nariz. Aldin, del segundo mundo, se tambaleó, blandiendo el bastón del Retornador en su forma más primitiva. Y Aldin, del tercer mundo, salió arrastrándose de un arbusto. El mundo circundante era una densa jungla impenetrable incluso de puntillas. El único camino posible era una senda que conducía a una cueva de montaña, cuya entrada se encontraba en lo alto. Para llegar allí por el camino más corto, debo sortear el obstáculo. Para simplificar la tarea, Aldin recurrió a un mundo mental empleado desde hacía tiempo por los magos. Primero, creó una cueva. Luego, colocó un objetivo en su interior y se enfrentó al distractor creado por dicho objetivo. Con sabiduría y fuerza, se podía vencer al distractor y alcanzar el objetivo. Aldin quería simplificar las cosas, así que construyó este mundo mental. 'Bueno, entonces...' Aldin, precavido ante la distracción que Nebula podría crear, entró en la cueva. 'Aunque haya alcanzado la Sintonización, su esencia sigue siendo la de un mortal frágil. El reflejo del mundo mental proviene de los cimientos de su psique.' Aldin conocía a Nebula. Su juego era elegante, pero se basaba en el perfeccionismo. Muchos eran perfeccionistas, pero como no eran perfectos, esa tendencia solía convertirse en fuente de ansiedad. Nebula, en cambio, tenía la capacidad de cumplir sus aspiraciones. “...Reconoceré sus habilidades.” Pero el deseo de ser perfecta era la debilidad de Nebula. Ningún ser podía ser perfecto, ni siquiera Nebula. Conocer al oponente hacía que la creación de ese mundo mental resultara bastante ventajosa. 'El elemento distractor también tendrá esas debilidades.' Aldin se había esforzado mucho por descender al tercer mundo, pensando que esta vez lograría atrapar al distractor y llegar hasta Sung-Woon. Pero nada se resolvía fácilmente. -Te he estado esperando. Aldin se dio cuenta de que la cueva era mucho más grande de lo que había imaginado. Ante ella se extendía una oscuridad tan profunda que ni siquiera la luz del sol podía llegar. Siempre he tenido curiosidad por saber de qué son capaces los dioses antiguos. Ahora lo descubriré. Aldin vio emerger a una criatura de la oscuridad. Reconoció la voz de Mazdari, la tercera apóstol de Nebula. Pero lo que emergió de la oscuridad era, sin duda, un dragón. Su boca en forma de pico y las plumas blancas que cubrían su cuerpo sugerían su origen como Garuda, pero su imponente tamaño indicaba lo contrario. Ligeramente encorvado, su largo cuello, brazos y piernas formaban curvas perfectas. El dragón, adornado con plata y seda, sostenía su bastón predilecto en una mano y una espada blanca de suave brillo en la otra. Aldin miró hacia arriba, hacia el peor ser posible que pudiera aparecer como distracción. Aldin, ocultando su impaciencia, dijo: Te arrepentirás. “Mmm, ¿estás contemplando un cuarto mundo? No te lo recomiendo, viejo dios. Dragon Mazdari rió con ganas. -No tendrás ese lujo de hacerlo mientras me tengas enfrente.
La Civilización Nebula (Novela)

Continúa leyendo

La Civilización Nebula (Novela)

Capítulo 306

Siguiente Capítulo ›

La Civilización Nebula (Novela) Capítulo 305

Estás leyendo el capítulo 305 de La Civilización Nebula (Novela), un novela. El Mundo Perdido. Un juego en el que puedes convertirte en un dios y construir una civilización de fantasía. Choi Sung-Woon, el jugador número 1 del juego, se dio cuenta de que todo lo que había estado haciendo hasta… Este capítulo tiene publicado el 20 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Civilización Nebula (Novela) tiene 332 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.