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Leer La Ceniza Primordial (Novela) Capítulo 5 online gratis en español

El viaje duró dos semanas. Al principio Caín apenas habló. Merek parecía agradecerlo. La primera noche, mientras el carruaje atravesaba los caminos que se alejaban del Valle, Caín observó los símbolos grabados en las placas de hierro. —¿Qué hacen? —Amortiguan Resonancias. —¿Por qué? Merek levantó la mirada del libro que estaba leyendo. —Por ti. Caín volvió a mirar las placas. —¿Con qué frecuencia ocurre? —¿Qué cosa? —Que pierda el control. Merek cerró el libro. —En los tres casos documentados, dos veces. Caín lo miró. —Eso no tiene sentido. —¿Qué parte? —Dijo que hay tres casos. —Sí. —Y que dos perdieron el control. —Sí. —Entonces el tercero aprendió. Merek sonrió. —Exactamente. Caín volvió a mirar por la ventana. —¿Qué pasó con los otros dos? Merek no respondió inmediatamente. —Uno dejó de ser capaz de distinguir a las personas de los recuerdos que tenía de ellas. Terminó borrando la memoria de una aldea entera. Caín permaneció quieto. —¿Y el otro? —Desapareció voluntariamente. —¿Por qué? Merek volvió a abrir el libro. —Dejó una nota. Caín esperó. Merek finalmente habló: —“No me busquen.” Silencio. —Eso es todo? —No. Merek miró la página. —“Ya no queda nadie aquí que recuerde por qué debería importarles.” Caín no dijo nada más. Aquella frase lo acompañó durante el resto del viaje. ⸻ Cuando Corvenhal apareció en el horizonte, Caín pensó que parecía una ciudad construida por alguien que hubiera querido demostrar que el mundo podía ser diferente. Murallas blancas. Torres. Faroles encendidos incluso a plena mañana. Personas por todas partes. El Valle de Cuervos parecía un recuerdo pobre frente a aquello. Merek señaló una torre. —La Orden de la Memoria. Caín siguió la dirección de su dedo. La Torre de los Ecos se elevaba sobre los edificios circundantes. —Ahí está Katherine. Caín no respondió. Pero se inclinó ligeramente hacia adelante. Merek lo notó. No dijo nada. ⸻ El Archividente Cassian esperaba en la sede de la Orden del Umbral. Era un hombre viejo. Su máscara estaba desgastada por décadas de uso. —Así que tú eres Caín. —Sí. —¿Sabes por qué estás aquí? —Para aprender a controlar mi Resonancia. Cassian negó con la cabeza. —Eso es lo que te han dicho. Caín lo observó. —Entonces dígame la verdad. Cassian se quedó en silencio. —La verdad es que no sabemos qué hacer contigo. Caín no esperaba esa respuesta. —¿Y eso debería tranquilizarme? —No. Cassian se levantó. —Pero debería hacerte entender por qué estás aquí. Caminó hasta una mesa donde había varios documentos. —La Orden tiene registros de tu Resonancia. —Merek me habló de ellos. —Entonces también te habló de los muertos. Caín asintió. Cassian apoyó una mano sobre uno de los documentos. —La última vez que intentamos eliminar a un portador de la Ceniza, doce Videntes perdieron para siempre la capacidad de utilizar sus dones. —¿Murieron? —No. —Entonces sobrevivieron. —Físicamente. Caín entendió. Cassian lo miró. —No queremos matarte. —Porque tienen miedo de intentarlo. Cassian sonrió. —Porque queremos saber si puedes aprender. Caín guardó silencio. —¿Y si no puedo? —Entonces tendremos un problema. —¿Y si sí? Cassian se acercó. —Entonces quizá seas la primera persona en siglos que consiga decidir qué significa realmente la Ceniza Primordial. Caín miró hacia la ventana. Por encima de los tejados podía verse la Torre de los Ecos. No sabía por qué. Pero tuvo la sensación de que alguien lo estaba esperando. No una institución. No una Orden. Una persona. ⸻ Tres días después, Caín entró en el patio de la Torre. Katherine estaba allí. No hubo música. No hubo una señal del cielo. No ocurrió nada que justificara el peso que ambos habían sentido durante semanas. Simplemente se vieron. Y se detuvieron. Diez pasos. Katherine sintió que el corazón le golpeaba demasiado rápido. Caín no supo qué hacer con las manos. Ella tenía el cabello blanco. Los ojos dorados. Era exactamente como Merek había dicho. Y, al mismo tiempo, completamente distinta. —Tú eres el de mis sueños —dijo Katherine. Caín la miró. No supo qué responder. Entonces dijo la primera cosa que le vino a la cabeza. —Y tú eres la razón por la que estoy aquí. Katherine bajó ligeramente la mirada. —¿Te dijeron lo que soy? —Sí. —¿Y no te molesta? —Todavía no sé qué significa. Ella sonrió. —Eso es probablemente lo más sensato que podrías haber dicho. Katherine dio un paso. Caín permaneció inmóvil. —¿Tienes miedo de mí? Ella pensó la respuesta. —Sí. Caín asintió. —Bien. Katherine frunció el ceño. —¿Bien? —Prefiero que tengas miedo. —¿Por qué? —Porque significa que entiendes lo que puedo hacer. Katherine lo observó. Después levantó una mano. No llegó a tocarlo. —Yo también puedo hacer cosas que no entiendo. Caín miró sus dedos. —¿Como qué? —Recordar. —¿Eso es un poder? —A veces. Bajó la mano. —A veces es una condena. Caín no respondió. Katherine lo miró directamente. —Me dijeron que nací para detenerte. —A mí me dijeron que naciste para salvarme. —¿Y tú qué crees? Caín pensó en la pregunta. Durante toda su vida había permitido que otros decidieran qué significaban sus silencios. Su madre. Los Vessen. Los Videntes. Ahora aquella muchacha quería saber qué pensaba él. —No lo sé. Katherine sonrió. —Bien. —¿Por qué? —Porque yo tampoco. Extendió la mano. Esta vez no como un gesto ritual. Simplemente como una elección. Caín la miró. Recordó a Deimos. Recordó el frío. Recordó la sensación de perder el control. Y recordó algo que le resultaba todavía más extraño: por primera vez en once años, había algo que no quería perder. Tomó su mano. Nada ocurrió. Ninguna memoria desapareció. Ninguna identidad se quebró. Solo sintió calor. Pequeño. Inesperado. Real. Caín cerró los dedos alrededor de los de ella. Y durante unos segundos, el vacío dentro de él guardó silencio. No porque hubiera desaparecido. Sino porque, por primera vez, tenía algo que perder.
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La Ceniza Primordial (Novela) Capítulo 5

Estás leyendo el capítulo 5 de La Ceniza Primordial (Novela), un novela. En un mundo donde las **Resonancias** determinan el poder y la identidad de quienes las poseen, existe una anomalía que las antiguas órdenes aprendieron a temer: la **Ceniza Primordial**, una fuerza capaz de alterar… Este capítulo tiene publicado el 12 de agosto de 2026. La Ceniza Primordial (Novela) tiene 7 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.