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Leer Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

🏴 Grupo: Aki Yai✍️ Traducción: Aki Yai
CAPITULO 3: HERMANOS – PARTE 3 Hokkaido – Nemuro Seis Años Atrás Estaban casi impotentes frente a la mujer de pelo rojo, llamada Eshima Eri. ¿Qué podían hacer? Kitsune, estaba herida y tirada en el suelo inconsciente. Arata estaba al lado de ella para ver si todavía estaba viva. Ver como Kitsune era atravesada por una de las cintas flotantes que tenía Eshima Eri, lo había dejado en estado casi de shock, ya no había nada que hacer para detener esta escena pasada. Las cintas solo atravesaron como si nada, era más peligrosa de lo que aparentaba ser, tantos la cinta como la mujer misma. Aunque Eshima Eri dijera que estaría bien, todos tenían sus dudas. El hermano mayor de Arata, Katashi. Estaba en guardia para cualquier movimiento que Eshima Eri hiciera, pero él sabía que era imposible saber para donde ir si iba a mori. Eshima Eri, había dicho que iba a por él. “No queda más opción” Pensó Katashi. ―Aratani, la alejare de aquí, tu corre con nuestros hermano y busca a padre―le ordeno Katashi a su hermana. Aratani estaba dudando en ese momento, estaba claro que esto se iba a convertir en una batalla. Katashi no despegaba su mirada de Eshima Eri. Eshima Eri miraba a Katashi como si no entendiera de lo que estaba hablando con su hermana. ―¿He?―dijo Katashi. No se había dado cuenta a qué hora desapareció la mujer en frente de sus ojos. ―¿A dónde se fue?—miro a los lados Katashi en busca de Eshima Eri. Pero… Eshima Eri solo apareció en frente de Katashi. ―A pesar de tu inmenso poder capaz de desafiar a los dioses de este mundo, no puedes captar mis movimientos. Mi amigo nos platico de ustedes y de cómo influenciaría ustedes en nuestros planes, pero será que si es verdad, bueno, solo he venido por tu alma―dijo tranquila, seria y como si no le importara nada solo lo que tenía que hacer. Fueron estas palabras dichas por Eshima Eri, estaba claro que ya sabían a que habían venido y cuál era su objetivo específico. Clanc Se escuchó el sonido de dos cosa metálicas chocándose. Acto seguido se pudo ver como la acción de este acto, ocasiono como una onda expansiva de aire se produjera y Aratani y Nozomi se tapara los ojos para que la tierra no callera en sus ojos, Arata tubo que proteger el cuerpo de Kitsune para que no saliera volando. Y después miraron que había sucedido. Para la impresión de todos, lo que estaban viendo todos en ese momento era totalmente increíble. La espada y la cinta roja estando pegadas en el aire y botando chispas, era totalmente irreal. La cinta parecía de tela, ¿cómo puede ser algo metálico? Las otras cintas estaban todavía en el aire moviéndose con el viento. La cinta que estaba siendo aguantada por la espada blanca con dorada de Katashi estaba totalmente recta y sin la más mínima impresión de que este cediera o se doblara. Katashi sin dudarlo dio un salto retirándose de la presencia de Eshima Eri. Katashi cayó el lado de Aratani. ―parece que estamos en graves problemas, de todos modos coge a nuestros hermanos y vete. Las palabras de Katashi estaban un poco agitadas, es decir, estaba tomando aire entrecortadamente. Parece que ese solo ataque lo había dejado así. ―¿Quién rayo es esa chica, se puede ver que solo tiene 20 o 22 años?—dijo Aratani. ―No lo sé―dijo Katashi―la magia que utilizo antes fue de fortalecimiento de materia, aun así, es imposible que ni yo la lograra cortar o doblegar. El polvo que se había levantado ya estaba cediendo a la gravedad. Miraron de nuevo a Eshima Eri, estaba sin ninguna expresión de agotamiento. Nozomi, aun siendo pequeña había entendido que no podían ganar esto. ―Oni-chan será mejor retiraron y escapar―dijo Nozomi a su hermano Katashi. Ahora que debían hacer. ―Yo la distraeré y ustedes correrán―dijo Katashi―no hay objeción alguna, es una orden para ustedes. Aratani, hazte cargo de Arata. Esas fueron las palabras de Katashi para sus hermanas. Arata estaba apartados de ellos cuidando el cuerpo de Kitsune, por lo que no había oído lo que había dicho su hermano. Katashi sabia como era él y se opondría a esto, era realmente terco Arata. ―Katashi, sabes lo que sucederá, Arata nunca se lo va a perdonar, dejar a su hermano solo en batalla―dijo Aratani. ―Lo sé, Arata todavía es muy chico y ya tiene el mismo nivel que yo, soy el más fuerte que ha tenido el clan desde hace tiempo, pero Arata es un prodigio que para su edad me ha sobrepasado en un abrir y cerrar de ojo, como hermano mayor, quiero que ustedes tengan un futuro brillante―dijo Katashi―hare lo mejor hasta que ustedes vuelvan con Padre―dijo Katashi terminando. Ya estaba decidido. Ya se había despedido de sus hermanas. ―Nozomi, te dejo el cuerpo de Arata, cuando yo lo deje medio inconsciente, ¿de acuerdo?―dijo Aratani. ―¡Sí!—dijo energéticamente, pero solo se le pudo ver como una pequeña lágrima salió de sus ojos recorriendo su rostro. Katashi miro a sus hermanas y les sonrió, ella también le sonrieron. Después Katashi, comenzó a volar, Eshima Eri también lo hiso. Aratani y Nozomi se dirigieron hacia Arata. No sabían cómo transcurriría todo, no sabía cuál era el final de esto, hasta donde aguantaría Katashi contra esa mujer que parecía casi invencible. Desde la perspectiva desde los cielos, se podía notar como el círculo perfectamente estaba todavía en llamas, no había signos de querer apagarse., era una cúpula, una barrera que no se podía entrar ni salir. Katashi y Eshima Eri terminaron a una altura de diez piso de alto, estaban frente afrente sin decir ninguna palabra. Aratani y Nozomi habían llegado a donde estaba Arata. ―Hermanas, ¿Qué va hacer Katashi?—pregunto Arata confundido por lo que estaba haciendo su hermano. Aratani y Nozomi se miraron a los ojos. ―Solo está resolviendo unas cosas Arata―dijo Aratani. ―¿cosas…? ―Lo siento Arata―dijo Aratani. ―¿Por qué…? Sin previo aviso, Aratani recitando una magia puso a Arata débil para que no se sostuviera y su cuerpo se sintiera débil. Esta magia lo hacía entrar en un pequeño trance, si hubiera sido otro estilo hubiera dejado inconsciente por varios día, pero por el poder que tenía Arata este era el efecto que tenía. ―¿Qué has hecho One-sama?―pregunto Arata. Después de eso, Arata sintió como su cuerpo comenzó a flotar, era Nozomi quien había hecho esto. Aratani también había hecho eso con el cuerpo de Kitsune quien estaba inmóvil. Y todos ellos comenzaron a volar al lado opuesto de donde estaba Katashi junto con la mujer. ―¿Qué va hacer oni-chan?—pregunto Arata. No le contestaron. Era claro que Arata sabía lo que estaba haciendo. Su hermano simplemente había decidido ser carnada para que sus hermanos salieran vivo de esta. Desde donde estaba solo se pudo ver como se estaban haciendo más pequeños. No sentía casi su cuerpo, estaba tratando de luchar para mover su cuerpo, pero ahí fue lo que realmente lo dejo impactado… * * * ―¿No se puede evitar esta lucha?—pregunto Katashi a Eshima Eri. Eshima Eri negó con su cabeza. ―Esto es totalmente necesario para alcanzar nuestro destino y la de mi amigo―dijo la mujer después. Katashi no comprendía nada de ese tal amigo suyo y del porque hacia esto. ―¿Puedo Hacerte una pregunta antes de comenzar?―pregunto Katashi. ―Sí―afirmo a la pregunta de Katashi. ―Ese amigo tuyo, ¿Tiene una razón justificable para hacer lo que está haciendo y cuantos más hay de ustedes?—fueron las preguntas hechas por Katashi. ―La razón es más que justificable, pero no puedo decir esa razón. Y en total, somos doce los que decidieron confiar en él y hacer lo que estamos haciendo, aunque nos toque asesinar personas o nos toque hacer las cosas más crueles en el universo―dijo sin ninguna duda en sus palabras, era muy convincente lo que había dicho Eshima Eri. Era todo. ¿Qué razón justificable era esa? Eshima Eri, una mujer que había salido de un agujero negro, literalmente. Había llegado en busca del alma de Hiromi Katashi, enviada por su amigo a realizar este acto de asesinato. Ahora todo estaba decidido para Katashi en ese momento. Sabiendo la cruda verdad, la verdad de que no le podía ser frente a este enemigo, aun así decidió permanecer firme frente a esta mujer que iba a atentar contra su vida. ―Bueno… Fue lo que dijo Katashi, pero dejo corta la frase para balancearse hacia la mujer con la espada agarrada con las dos manos. Clang Chocaron de nuevo la espada de Katashi y la cinta roja de Eshima Eri. Quedaron sin movimiento por un segundo y luego Katashi comenzó a balancear su espada a una gran velocidad impresionante, casi imperceptible para el ojo humano, solo dejando un residuo de la espada en el aire cuando la balanceaba. Clang, Clang; chis, chas Eran estos dos materiales lo que sonaban como dos espada entrechocándose entre ella. Eshima ahora se defendía con tres de las cintas que estaba a su alrededor. Katashi aún seguía sin parar. Una y otra vez no paraba. A pesar de todo el poder y magia de fortalecimiento para el cuerpo que había hecho para sí mismo, en este pequeño y corto minuto que estaba balanceando la espada contra Eshima Eri, ya estaba un poco fatigado. ¿Mentira? Como un genio de la familia Hiromi, podía agotarse de esta manera en tan poco tiempo. Pero la verdad es que Katashi Hiromi estaba dando todo en cada uno de esos ataques, su fuerza, su valentía, su determinación por enfrentar a este enemigo, lo había empujado a dar todo de sí en estos momentos. Pero a pesar de todo esto… fue en vano. Eshima Eri, no había retrocedido ni siquiera u centímetro de donde estaba, era la más cruel y cruda realidad que estaba viviendo en esos momentos el hermano de Arata. Paro… Jaa, jaa, jaa Estaba jadeando del cansancio. ―Creo que será mejor terminar esto de una vez―dijo Eshima Eri. Sabía lo que significaba esa palabras, las palabras que no especificaban casi nada, pero que marcaba el final de esta lucha que no tubo para nada ningún estúpido sentido de gracia, no hubo prácticamente satisfacción por ninguno de los dos. Eshima Eri sabía que era muy débil como para luchar con él en serio y Katashi sabía que ella prácticamente estaba solo jugando con él, sabía que no era rival para ella. Pero aun así sabia como enfrentar su destino. Después de esas palabras, lo único que pudo hacer en esos momentos fue… Sonreírle a Eshima Eri.
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Estás leyendo el capítulo 26 de Kuranmūnsutā (Novela), un novela. Hiromi Arata se le confiesa a su mejor amiga, en cambio este es rechazado por Sadashi Kyoto diciéndole “No me vuelvas a hablar. Pasa año y medio, y la historia nos traslada a la preparatoria Hiro-Yuu (Actualmente la… Este capítulo tiene publicado el 19 de agosto de 2017, Traducido por el grupo Aki Yai. Kuranmūnsutā (Novela) tiene 89 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.