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Leer Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 88 online gratis en español

🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
La sugerencia de Serati fue directa. Mantendrían todo igual excepto uno. "¿Estás diciendo que deberíamos borrar completamente la presencia de Lefan?" "Sí, capitán Ziken. ¿Puedes hacer que la espada demoníaca no pueda detectarlo en absoluto?" "Debería ser posible" ¿Cómo localizaba exactamente la espada demoníaca Mareda a sus objetivos? Una cosa estaba clara. No fue a través de la visión del anfitrión. La chica con la espada demoníaca se dirigió directamente hacia Lefan, aunque él estaba oculto en lo profundo de la mansión y completamente fuera de la vista. "Supongo que detecta olor o la resonancia de un alma" Estos eran métodos comunes usados por criaturas no muertas o demonios invocados mediante nigromancia para localizar a sus presas. Por suerte, había hechizos de séptimo círculo diseñados específicamente para bloquear ambos. "Entonces tendré un círculo mágico y colocaré a Lefan dentro" "Por favor, hazlo" Esto solo hizo que la situación fuera aún más claustrofóbica para Lefan. Sentado en el centro del círculo mágico grabado en su habitación, soltó un profundo suspiro. "Ugh, esto sí que se está convirtiendo en una vida de prisión, ¿verdad?" \*\*\* Pasó un día y medio. Al amanecer, cuando el sol comenzaba a salir, Fross, miembro del Séptimo Escuadrón, fue golpeado por un desastre inesperado mientras desayunaba. ¡Boom! Estaba rasgando un trozo de pan para mojarlo en el guiso cuando, de repente, una de las paredes se vino abajo con un fuerte estruendo. Y allí estaba, una niña pequeña a la que había visto tantas veces que su aspecto le resultaba inquietantemente familiar. "¡La espada demoníaca Mareda!" "¿Está aquí ahora?" Los sorprendidos miembros del Séptimo Escuadrón abandonaron su desayuno y se apresuraron a posiciones de combate. La chica se movió de inmediato. "¡Kyahaha!" Su objetivo era inconfundible. Sin dedicar ni una mirada a los demás, cargó directamente contra Fross. Esquivando frenéticamente, Fross gritó frustrado. "¿Qué es esto? ¿Por qué yo esta vez?!" \*\*\* Gracias a la rápida respuesta de Ziken, Triv y los demás líderes, la espada demoníaca Mareda fue nuevamente rechazada sin causar daños significativos. Fross estaba a salvo, pero surgió una nueva pregunta. "¿El Séptimo Escuadrón otra vez?" "Sí" "Primero Wallace y Beric, luego Lefan, y ahora Fross..." Ziken se presionó los dedos contra las sienes, una costumbre cada vez que sentía que le dolía la cabeza. "Incluso el detalle más pequeño ayudará. ¿Algo en absoluto, Sir Karnak?" Al principio, la espada demoníaca huyó presa del pánico tras ver al capitán del Séptimo Escuadrón. Ahora, parecía centrada en atacar solo a los miembros del Séptimo Escuadrón. "No puede ser una coincidencia" "Estoy de acuerdo. Pero sinceramente, no tengo ni idea", dijo Karnak con expresión sombría. "Ni siquiera una suposición, y mucho menos una pista. ¿Qué posible conexión podría haber entre la espada demoníaca y nuestro Séptimo Escuadrón?" "En efecto..." El silencio cayó sobre el grupo. Ni Ziken ni Karnak, ni ninguno de los otros usuarios de aura reunidos, pudieron encontrar una respuesta. En ese momento, Fross habló con vacilación, con cara de nerviosismo. "Eh, ¿Te importaría si compartiera una idea ridícula?" Los ojos de Ziken y Karnak se iluminaron al girarse hacia él. "¿Ah, sí?" "¿Has pensado en algo?" "No, no es exactamente un pensamiento, más bien una corazonada salvaje." La expresión de Fross se volvió aún más insegura. "Honestamente, es absurdo, y parece solo una coincidencia, pero..." "Ni siquiera tenemos conjeturas absurdas ahora mismo", dijo Ziken, concediendo permiso. Aliviado, Fross señaló hacia sí mismo y Karnak. "Bueno, parece que va tras gente por su proximidad al capitán Karnak" "¿Proximidad?" Varos frunció el ceño, confundido. "¿Qué quieres decir? Si es por la proximidad, ¿No significaría eso que Sir Serati y yo deberíamos haber sido el objetivo, no Wallace y Beric?" Todos sabían que Varos y Serati eran los confidentes más cercanos de Karnak. "No me refiero a relaciones personales" Fross negó con la cabeza. "Hablo de cuando la espada demoníaca vio por primera vez al capitán y huyó. Piensa en la posición en ese momento" La Orden del Rey era una fuerza de élite, y sus formaciones estaban meticulosamente organizadas con antelación. "Mira esto. Wallace, Beric, Lefan y ahora yo. ¿No coincide perfectamente con la secuencia de los más cercanos al capitán cuando se formó el perímetro?" Todos parpadearon al mismo tiempo. "Ahora que lo mencionas..." "Parece que sí, pero..." La idea parecía absurda, incluso descabellada. "Sé que suena ridículo. Solo lo mencioné porque estamos buscando cualquier excusa" En ese momento, Harris levantó la mano. "Me parece una sugerencia válida" Ziken frunció el ceño, incrédulo. "¿De verdad crees eso?" "No se trata de si lo creo o no" Había una ventaja clara en esta hipótesis. "Es comprobable" Volviéndose hacia Frost, Harris preguntó: "Durante la formación, ¿Quién fue la persona más cercana al capitán Karnak después de ti?" "Eh, ese sería Krant." "Bien" Con una sonrisa satisfecha, Harris continuó: "Entonces esta vez te unirás a Lefan dentro del círculo mágico. No le digas nada a Krant." \*\*\* La noche siguiente, un joven guerrero de unos veintitantos años estaba apoyado contra un pilar destrozado de la mansión dañada, jadeando por aire. Cubierto de sangre y suciedad, Krant parecía haber pasado por el infierno. "Argh. Pensé que iba a morir..." Si la espada demoníaca Mareda no se hubiera retirado cuando lo hizo, quizá no habría sobrevivido. Mientras Krant soltaba un suspiro de alivio, Ziken y el resto del liderazgo de la Orden Real intercambiaron miradas inquietas. "Así que es verdad" "¿De verdad solo fue tras él?" "¿Qué significa esto siquiera?" \*\*\* ¿Por qué la chica con la espada demoníaca gritó y huyó al ver a Karnak? ¿Por qué la espada demoníaca ahora atacaba implacablemente a los miembros del Séptimo Escuadrón de la Orden del Rey en el orden exacto de su proximidad a Karnak? Nadie conocía el motivo. De hecho, se dudaba incluso de que existiera alguno. Pero aun sin comprender el porqué, conocer el patrón bastaba para aprovecharlo. Saber cómo y por qué salía y se ponía el sol no tenía mayor importancia para los agricultores que lo utilizaban para cultivar la tierra. Tras reunir al liderazgo, Ziken propuso un plan. "Vamos a atraer a la espada demoníaca, Mareda" Si podían identificar el objetivo de Mareda, podían controlar los movimientos del enemigo. Usando objetivos de alta prioridad como Lefan y Fross como cebo, podían guiar a la chica con la espada demoníaca hacia una trampa. "En ese caso, no hace falta quedarse aquí más tiempo. Moverse a una zona remota facilitará seguir el avance de la espada demoníaca", sugirió Triv. Serati añadió: "Y será más fácil perseguirla cuando huya." La razón principal por la que Serati había perdido de vista la espada demoníaca no era solo su velocidad. "Hay demasiados escondites en una ciudad" Una vez que la espada demoníaca ocultó su presencia y se deslizó en las sombras de los callejones, seguirla con magia o aura se volvió casi imposible. Harris asintió en señal de acuerdo. "Antes, podríamos haber usado las habilidades de un sacerdote para detectar rastros de oscuridad, pero ni siquiera eso funciona ya" Mareda no dejó rastro, casi como si las borrara deliberadamente. Sin embargo, en un campo abierto, esas cosas no serían un problema. Con la estrategia general decidida, Ziken expuso el plan. Primero, abandonarían la ciudad de Achenbart y buscarían un lugar adecuado cerca para montar el campamento. "Hemos confirmado los objetivos de la espada demoníaca, así que ya no hace falta que el Primer Escuadrón forme un perímetro alrededor del Séptimo Escuadrón, ¿verdad?" "Volveremos a nuestra formación estándar, dividiéndonos en flancos izquierdo y derecho" Lefan y Fross serían colocados en el centro del campamento. Una vez que aparecía la espada demoníaca, alternaban entre borrar la presencia de los dos objetivos usando el círculo mágico, atrayendo a la espada demoníaca a una trampa. Ziken extendió un mapa detallado de la zona alrededor de la ciudad de Achenbart sobre la mesa. "Este será nuestro campamento." Señaló un campo abierto al norte de la ciudad, donde la vista estaba completamente despejada. "Nos mudamos hoy. ¡Prepárense inmediatamente!" \*\*\* Esa tarde, el Primer y el Séptimo Escuadrón de la Orden Real abandonaron la mansión y se dirigieron hacia las llanuras del norte fuera de la ciudad. Una vez llegaron, comenzaron a montar el campamento. No se trataba solo de montar tiendas de campaña. Como también serviría como campo de batalla donde planeaban atraer y eliminar a la espada demoníaca Mareda, necesitaban preparar varias trampas con antelación. "Tenemos que acabar con esto de una vez por todas, cueste lo que cueste", dijo Triv, inspeccionando las trampas y animando a las tropas. "Usa los medios que sea necesario. ¡Acabemos aquí y ahora!" Uno de los miembros del Primer Escuadrón que trabajaba junto a él intervino. "Por cualquier medio necesario, ¿Te refieres incluso a matar al anfitrión?" Era una cuestión sobre si sacrificarían a la inocente chica poseída por la espada demoníaca. Karnak, que había estado escuchando cerca, se estremeció. ¿Matar a la chica? Eso es un problema. Justo cuando iba a intervenir, Triv respondió primero. "Es una situación de vida o muerte. No digo que tengamos que salvarla absolutamente a ella" Sonrió con suficiencia y se encogió de hombros. "Pero matarla de inmediato tampoco es lo ideal, ¿verdad? Al fin y al cabo, actuamos bajo autoridad real. Aunque no fuera así, como alguien que sirve a las siete diosas, diría que deberíamos salvarla si podemos" "Por supuesto, moralmente hablando, eso es lo correcto", respondió un joven soldado, claramente poco convencido. "Pero cuanto más ataques demoníacos de espadas, más sangre se derramará. ¿No sería mejor asegurar el sacrificio de la chica y evitar más bajas?" Triv, un hombre de unos cuarenta años, sonrió cálidamente al soldado más joven de veintitantos años. "Pensaba exactamente igual cuando tenía tu edad." "¿Me equivoco?" "Lógicamente, tienes razón" ¿Sacrificar a una persona para evitar un daño mayor después? En teoría, era perfecto. "Pero la realidad no funciona así" El verdadero problema, explicó Triv, eran las personas. "Quienes piensan así a menudo no logran salvar a nadie. Sacrifican a una persona pero aun así acaban con innumerables víctimas." Si alguien podía ser salvado, necesitaba ser salvado. Esa mentalidad, argumentaba Triv, era la única forma de minimizar realmente las bajas y proteger a más personas, sin importar los números o los cálculos. Los soldados parecían inseguros. "¿De verdad es así?" Triv esbozó una sonrisa amarga. Entendía por qué les costaba entender su punto. Al fin y al cabo, era algo que él mismo solo había llegado a comprender después de muchos años. "Perdona, solo soy un espadachín. No puedo explicarlo mejor que eso" "¡No, señor!" "¡Tomaremos tus palabras en serio!" Mientras tanto, Karnak y Varos observaban con admiración. —¿Así que eso es lo que significa vivir como una persona decente, eh, joven amo? —Impresionante. Nunca lo había pensado así. —De todas formas planeabas salvar al ejército, ¿verdad, joven amo? —Sí. ¿La salvaría porque la vida era valiosa? No. No fue por una noble creencia en la santidad de la vida. —Si la matamos, podría convertirse en una no-muerta aún más fuerte. Cuando se trataba de la nigromancia, matar podía causar más problemas de los que resolvía. No era una cuestión de moralidad, era practicidad. —Aun así, es increíble cómo puede decirlo sin parecer un imbécil. —Deberíamos aprender de él. —De acuerdo. ¿Hablar así es un talento? Estoy celoso. Serati, al escucharlos, parecía desconcertada. —¿Qué tiene de extraordinario lo que dijo? Lo que dijo Triv era similar al tipo de sermón que daban la mayoría de los sacerdotes. Resultaba extraño que, después de vivir más de un siglo, no lo supieran. Karnak y Varos asintieron como si tuviera todo el sentido. —En aquel entonces, no escuchaba. —Cada vez que nos encontrábamos con sacerdotes, simplemente los matábamos y hacíamos bailar sus huesos. —Ah, ya veo... Son gente terrible. —¿Eh? —Oh, nada. Los miembros cercanos del Séptimo Escuadrón intercambiaron miradas desconcertadas mientras observaban a los tres intercambiando miradas en silencio. Parecía que estaban diciendo: "Ahí van otra vez, teniendo su silencioso duelo de miradas." Al darse cuenta de esto, Varos cambió rápidamente de tema. "Entonces, ¿Nos quedamos aquí esperando?" "Parece que sí" "¿Y cuándo va a aparecer la espada demoníaca?" "No hay forma de saberlo. Tendremos que seguir acampando hasta que pase" Karnak miró alrededor del campamento, sonriendo levemente. "No tardará mucho. Nos ha estado atacando casi a diario, ¿verdad?"
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Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 88

Estás leyendo el capítulo 88 de Karnat, Monarca De La Muerte (Novela), un novela. Yo era el gobernante de la muerte. Sin embargo, me llevó un siglo comprender una verdad: para vivir verdaderamente como humano, jamás puedes intentar gobernar tales cosas Este capítulo tiene publicado el 21 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Segador. Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) tiene 422 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.