Leer Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 55 online gratis en español
🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
Cuando se puso el sol, el resto del grupo regresó a la posada. Una vez que todos se reunieron, Tarman se dirigió a ellos.
"Bueno, entonces, intercambiemos lo que hemos aprendido".
Kald habló primero. "Se trata del conde Brellant y su casa".
El conde Brellant, ahora de 46 años, era un noble de mediana edad. Su esposa había muerto al dar a luz a su único hijo, dejando al conde solo para cuidar al niño. Profundamente dedicado a su difunta esposa, el conde nunca se volvió a casar, sino que dedicó toda su atención a criar a su hijo. Sin embargo, el niño había nacido frágil y no se esperaba que viviera más allá de los veinte.
"Se dice que es una enfermedad incurable, más allá incluso de los poderes divinos de las iglesias de las siete diosas".
Si bien las artes curativas divinas de las siete diosas eran realmente poderosas, sus limitaciones eran claras. Volver a crecer extremidades, resucitar a los muertos y curar enfermedades congénitas estaban más allá de sus capacidades. Tales cosas, proclamó la iglesia, eran parte de las leyes naturales establecidas por las diosas.
"Es probable que el niño solo haya sobrevivido tanto tiempo gracias al apoyo de la iglesia", concluyó Kald.
Tarman asintió. "Una debilidad perfecta para que los nigromantes la exploten".
Los que más temían a la muerte eran los más fáciles de engañar. La nigromancia hizo posible lo que la iglesia consideraba imposible. A través del sacrificio de otros, el orden natural de las diosas también podía ser desafiado. Alice, la inquisidora, compartió lo que había aprendido a continuación.
"Aparentemente, la seguridad del condado ha mejorado drásticamente en los últimos días".
El territorio de Brellant había cazado deliberadamente a bandidos, ladrones y vagabundos, expulsándolos de la región.
"En la superficie, el Conde Brellant parece ser un señor ejemplar..."
Ante esto, Kald negó con la cabeza.
"Pero es sospechoso".
"Exactamente. En nuestro camino hacia aquí, no escuchamos una palabra sobre esto", agregó Alice.
El grupo había pasado por varias aldeas entre la capital y el condado. Sin embargo, no se ha mencionado la expulsión de delincuentes ni las purgas a gran escala. A primera vista, puede parecer plausible que los aldeanos no hubieran pensado mucho en eso, pero la situación no cuadraba.
"Si los delincuentes y vagabundos hubieran sido expulsados en masa, se habrían extendido a las aldeas vecinas y habrían causado problemas. ¿Qué tan probable es que todos se hayan quedado callados?"
Además, las probabilidades de que sus caminos simplemente nunca se cruzaran con ninguno de los individuos expulsados eran sospechosamente bajas. Entonces, ¿A dónde se había ido toda esa gente?
"Las desapariciones masivas como esta a menudo ocurren cuando hay nigromantes involucrados", dijo Kald.
Tarman murmuró en voz baja, su expresión se agudizó en una sonrisa fría. "Definitivamente hay algo turbio con el Conde".
Luego, como si revelara una carta de triunfo, agregó: "Yo mismo visité el castillo del conde".
Naturalmente, no había dicho nada sobre cultistas o nigromantes durante la reunión. No se había intercambiado nada significativo en su conversación. La parte importante era que Tarman no había entrado en la mansión en absoluto.
"Mientras recorría el castillo, encontré algo interesante".
Cortinas gruesas y anormalmente pesadas habían sido colgadas en varias ventanas.
"Como si alguien necesitara absolutamente bloquear la luz del sol, pase lo que pase".
Tanto los ojos de Kald como los de Alice se entrecerraron cuando se dieron cuenta.
"Eso suena..."
"Algo familiar."
Estaba claro que tenían sus propias sospechas. Tarman levantó una mano, cortándolos.
"No saquen conclusiones precipitadas. No hablemos descuidadamente todavía. Corremos el riesgo de caer en la trampa de las nociones preconcebidas".
La investigación no había terminado. Hasta que se encontraran pruebas concretas, tenían que tener en cuenta todas las posibilidades.
"Hasta entonces, nos reservamos el juicio. La precaución también es un deber de la Orden del Rey"
\*\*\*
Como estudiantes, Karnak, Varos y Serati escucharon en silencio desde un costado. Pero Karnak ya sabía la respuesta.
\[¿Qué vive en este lugar, joven maestro?\]
\[Un vampiro.\]
Para Karnak, la exploración y el cuestionamiento eran formalidades sin sentido. Serati, desconcertada, le envió un susurro mágico.
\[¿Cómo puedes saber algo así?\]
Comprendió que Karnak había alcanzado una vez el pináculo de la nigromancia y que podía detectar incluso los más leves rastros de oscuridad con facilidad. Sin embargo, había algo que no podía comprender del todo.
\[También puedo sentir la energía oscura hasta cierto punto. Incluso intenté escanear la aldea intensamente, pero no sentí nada.\]
Incluso Alice, una inquisidora que se especializaba en detectar nigromancia, había llegado con las manos vacías.
\[¿De verdad somos tan aburridos?\]
\[No exactamente.\]
Incluso Karnak, a pesar de todas sus habilidades, seguía siendo humano. Si los rastros eran lo suficientemente débiles, incluso él podría perderlos.
\[No sentí la presencia del vampiro directamente. Su aura estaba perfectamente oculta\]
El vampiro había borrado meticulosamente todos los rastros con poderosas técnicas nigrománticas. Incluso si el propio Alius estuviera aquí, no encontraría pistas. Lo que Karnak notó no fue la presencia del vampiro, sino los métodos utilizados para ocultarlo.
\[El condado está cubierto de hechizos utilizados para bloquear la detección de vampiros. ¿Cómo podría no darme cuenta?\]
Si la nigromancia estaba involucrada de alguna manera, era imposible engañar a Karnak. Deja las huellas y las detectará de inmediato. Borra los rastros y reconocerá los métodos utilizados para borrarlos.
\[¿Qué pasaría si colocaran capas de magia para bloquear la detección de las propias salas?\] Preguntó Serati.
\[¿No seguiría siendo nigromancia?\]
\[Ah, entonces no importaría...\]
Serati, fingiendo no molestarse, hizo otra pregunta.
\[Entonces, ¿Qué hacemos ahora?\]
\[¿Qué quieres decir?\]
\[¿No deberíamos contarles sobre esto?\]
\[¿Por qué lo haríamos? Probablemente ya hayan adivinado que el objetivo es un vampiro\]
Saber la respuesta no era suficiente. El proceso de demostrar por qué esa respuesta era correcta era igual de importante. Dado que Karnak tomó atajos para conocer la verdad, sería prudente saber cómo habían llegado a la misma conclusión.
\[Observemos y aprendamos en silencio. Usaremos esto más tarde cuando sea nuestro turno.\]
\*\*\*
Al mismo tiempo, dentro del castillo del conde Brellant, un muchacho de unos quince años bebía de una copa de vino en un salón poco iluminado.
El conde lo miró y le preguntó: "¿Estás lleno?"
"Sí, padre".
El niño sonrió mientras bajaba el vaso. El líquido carmesí del interior brillaba débilmente a la luz de las velas. La mirada del conde se detuvo en la copa de vino mientras dudaba antes de volver a preguntar.
"¿Estás resentido conmigo por esto?"
"¿Por qué lo haría?"
El niño sonrió alegremente, como si la pregunta en sí fuera absurda.
"Por primera vez en mi vida, me he dado cuenta de lo que significa vivir cómodamente".
Los insoportables dolores de cabeza que lo atormentaban día y noche habían desaparecido. La debilidad de sus extremidades que hacía imposible incluso los movimientos más simples había desaparecido. Ya no se despertaba en agonía durante la oscuridad de la noche, sollozando por el dolor. El niño se miró a sí mismo como si estuviera asombrado.
"Pensar que otros han vivido vidas sin dolor como esta..."
El conde siguió adelante con cuidado, "¿Así que estás satisfecho con la vida de un vampiro?"
Su hijo ahora anhelaba la sangre de otros y viviría para siempre como una criatura de oscuridad, confinada a las sombras. ¿Le trajo paz de verdad ese destino? Parecía que sí.
"Los humanos deben matar para comer y sobrevivir, ¿No es así? En ese sentido, Padre, has sido muy misericordioso".
Un vampiro no podía beber la sangre de bestias o monstruos. Fueron maldecidos a alimentarse solo de la sangre de su propia especie. Sin embargo, su hijo nunca había quitado una vida. La sangre que bebió fue suministrada por el culto del Dios Negro, de seguidores dispuestos. A cambio de su sangre, recibieron una generosa compensación. No había nada por lo que condenar moralmente. En cuanto a la incapacidad de ver la luz del sol...
"De todos modos, no podía salir al sol antes".
El niño siempre había sido tan frágil que la luz solar directa lo dejaba mareado y enfermo. Ahora, al menos, podía moverse libremente después del anochecer.
"Mi dieta ha cambiado un poco y necesito ser más cauteloso. Pero aún así es mejor que morir".
Por fin, el conde sonrió levemente.
"Me alegro de escuchar eso".
Una vez había planeado salvar a su hijo y luego entregarse a las iglesias de las siete diosas. Pero ahora, no tenía tales intenciones. La situación no era tan grave como esperaba. Por supuesto, el futuro de su hijo no estaría exento de desafíos.
Los vampiros eran considerados criaturas monstruosas y viles. Si el mundo se enterara de la verdadera naturaleza de su hijo, no se detendrían ante nada para destruirlo. El concepto de matar ya no se aplicaría a él tampoco. Los vampiros eran muertos vivientes, por lo que no eran más que cadáveres vivientes. Por un breve momento, el conde se llenó de rabia.
¿Mi hijo? ¿Un cadáver? ¡Está parado allí, moviéndose, hablando y sonriendo perfectamente bien!
Su hijo no había cambiado. Todavía era educado, noble en sus modales y el heredero que reflejaba todos los valores del conde. Su carácter e intelecto permanecieron exactamente como habían sido.
Por fin, el conde comprendió. Las enseñanzas de las siete diosas no estaban equivocadas. Reflejaban las leyes del mundo, leyes que habían sido ciertas hasta ahora.
Pero el mundo había cambiado. Nada bajo los cielos era eterno antes de la marcha del tiempo. Todas las cosas se transformaron, y las enseñanzas de las diosas no fueron una excepción. El culto al Dios Negro no era herético. Era simplemente la nueva verdad para una nueva era.
El conde susurró suavemente a su amado hijo. "Solo aguanta un poco más. No tendrás que vivir en ese cuerpo para siempre".
Cuando Tesranach descendiera al mundo, su hijo finalmente llevaría una vida normal. Llegaría el paraíso donde los muertos y los vivos coexistirían en armonía, libres de elegir tanto su vida como su muerte.
El conde Brellant estaba preparado. Dedicaría el resto de su vida a esta causa. Abrir un mundo donde su hijo pudiera vivir con dignidad y sin miedo.
"La luz de las diosas menguantes se desvanecerá y el mundo estará envuelto en la oscuridad..."
Como si estuviera extasiado, recitó las enseñanzas del Dios Negro.
"En la hora más oscura, amanecerá y surgirá un nuevo mundo..."
\*\*\*
Al día siguiente, el equipo de Tarman reanudó su investigación.
Se movieron por la ciudad, mostrando el cartel de búsqueda mientras buscaban al supuesto fugitivo mientras observaban en silencio cualquier suceso extraño.
Serati, detrás de Alice, preguntó en voz baja: "…Es un vampiro, ¿no?"
Alice le dedicó una sonrisa irónica.
"No lo he dicho en voz alta, pero... Es un poco demasiado obvio, ¿no?"
Los zombis o ghouls no necesitaban vivir vidas normales. Los espectros y los espíritus no podían ser tratados simplemente colgando cortinas. Los nigromantes que extendieron sus vidas con hechizos que drenan la vida solo se debilitaron bajo la luz del sol. No murieron por eso. ¿Liches o caballeros de la muerte? Criaturas tan poderosas ni siquiera se estremecerían bajo la luz del sol.
"Si una criatura no muerta tiene cortinas gruesas que cubren todas las ventanas, casi siempre es un vampiro".
Serati asintió con la cabeza en comprensión. "Entonces, ¿Seguiremos buscando pruebas?"
"Sí. Es un trabajo tedioso".
Alice agregó que a veces, el trabajo terminaba sorprendentemente rápido.
"A veces tenemos suerte. Bueno, es más apropiado llamarlo desgracia".
Al investigar la actividad de un sectario como esta, generalmente había dos tipos de respuestas. El primer tipo era permanecer en silencio y dejar que las cosas se desarrollaran. Los cazarrecompensas que buscaban fugitivos eran lo suficientemente comunes como para que la mayoría de los cultistas, cautelosos de llamar la atención, se escondieran y simplemente esperaran a que los cazadores siguieran adelante. Actuar precipitadamente a menudo corría el riesgo de exponerlos.
El segundo tipo fue mucho menos paciente. Siempre había algunos cultistas de mal genio que no podían resistir el impulso de atacar primero.
"Las probabilidades son de alrededor del cincuenta por ciento".
Por eso, a partir del día siguiente, planearon investigar después de la puesta del sol.
"Con suerte, nos atacarán primero".
"Desgracia, en efecto. El peligro y la oportunidad llegan de la mano".
Fue mientras las dos mujeres charlaban y caminaban por la carretera que un joven se acercó por delante. Fue miembro de la patrulla de la ciudad bajo la autoridad del conde Brellant.
"¿Es usted la señorita Mela, la cazarrecompensas?"
Como referencia, Mela era el alias que usaba Alice.
"¿Qué puedo hacer por ti?"
El joven sacó un trozo de papel y se lo entregó.
"Hemos encontrado a tu fugitivo. Me dijeron que te pasara esto".
"¿Qué?"
Sin más explicaciones, el joven se dio la vuelta y se fue, con un comportamiento indiferente, como si simplemente estuviera siguiendo órdenes. Serati y Alice intercambiaron miradas desconcertadas.
"¿Cómo encontraron a un fugitivo que ni siquiera existe?"
"No tengo idea. Esta es la primera vez para mí también".

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Capítulo 56
Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 55
Estás leyendo el capítulo 55 de Karnat, Monarca De La Muerte (Novela), un novela. Yo era el gobernante de la muerte. Sin embargo, me llevó un siglo comprender una verdad: para vivir verdaderamente como humano, jamás puedes intentar gobernar tales cosas Este capítulo tiene publicado el 19 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Segador. Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) tiene 416 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.