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Leer Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 393 online gratis en español

🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
La ciudad estaba en caos. Los no-muertos, ahora sin control, lucharon entre ellos. No mataban, porque ya estaban muertos. Solo destruyeron, solo hicieron añicos. En medio de la enorme confusión, se podía ver a los otrora poderosos y sabios reyes marciales y archimagos. "Ah..." "Oh, mi señor..." "¿Por qué nos has abandonado...?" Fue desgarrador. Quienes antes habían sido tan nobles ahora habían caído tan horriblemente abajo. Por supuesto, Grateria no era diferente. Él también hacía tiempo que se había convertido en no-muerto. De no ser por el alma de dragón resistente que había perdurado durante miles de años, él también se habría desmoronado por completo como ellos. Siguió volando, dirigiéndose hacia el centro de la Necrópolis. Allí vio un palacio majestuoso y ornamentado. Era el palacio imperial de Karnak, adornado con todo tipo de oro y joyas. En su corazón, se había abierto una grieta en el espacio-tiempo. Grateria cambió de forma. Su cuerpo verdadero, de quinientos metros de largo, era demasiado masivo para explorar el interior del palacio. Se convirtió en un humanoide dracónico de tamaño humano y entró en el palacio. Poco a poco, regresaron los recuerdos de sus días como dragón de la muerte. Rastreándolos, se dirigió hacia el corazón del palacio. Había infinitas columnas doradas, suelos de mármol, elegantes pinturas, intrincados ornamentos y estatuas, y más. Pasó por un largo pasillo cubierto de sombras negras y entró en un vasto salón. En su centro se alzaba un enorme trono dorado, cuyo amo ya no existía. Y más allá de ese trono, algo ominoso. "Por los cielos..." Grateria tembló mientras él se acercaba detrás del trono. Y ahí lo vio. Era un monolito rojo sangre imponente que palpitaba con una extraña luz parpadeante. Y en ese momento, entendió lo que había pasado. Alguien había abandonado el presente y escapado de los límites del espacio y el tiempo. Por eso, la propia realidad, negada y perturbada, se estaba derrumbando. No había necesidad de preguntarse quién había hecho esto. La abrumadora oscuridad que persistía en el monolito lo decía todo. Una maldición brotó de la boca del Emperador Dragón. "¡Karnak! ¡Maldito Monarca de la Muerte!" ¿Podría la regresión de un solo hombre a través del tiempo y el espacio provocar realmente el fin del mundo? La respuesta fue sencilla: sí. Incluso un pequeño agujero podría derrumbar la presa más poderosa. El problema no era el resultado de que Karnak volviera al pasado. Era el acto de abrir un agujero en el tiempo y el espacio para hacerlo. El flujo del tiempo se había cortado, y el futuro de este mundo ya no existía. Y el resultado fue esta realidad que se derrumbaba ante sus ojos. Grateria cayó en la contemplación. A este ritmo, el mundo se caería. Aunque la resiliencia del tiempo y el espacio seguía manteniendo todo unido, no duraría. ¿Qué debería hacer...? Era el guardián del mundo. Había jurado por su propia alma protegerlo. Incluso como dragón de la muerte, ese voto seguía brillando en su interior. Debo proteger este mundo. Con renovada determinación, Grateria avanzó hacia el monolito rojo sangre. No había forma de tapar un agujero ya desgarrado en el tejido del espacio-tiempo. Pero había otra forma de enmendar las cosas. Extendió la mano y la posó sobre el monolito. A través de su Ojo de Dragón de la Perspicacia, atravesó su esencia. El ritual para trascender el tiempo y regresar al pasado se incrustó en su mente. "Si no hay causa, entonces no puede haber efecto" El monolito comenzó a emitir una vasta y creciente oscuridad. Y él también empezó a regresar, a una época en la que aún era el Emperador Dragón, guardián del mundo. \*\*\* El Emperador Dragón del pasado aceptó el alma de la Grateria regresionada sin resistencia. ¿Qué ha pasado, mi yo del futuro? Lo sabrás cuando mires dentro de ella, mi yo del pasado. Ya veo. Es algo que debe hacerse. El destino que estaba por venir era tan catastrófico que los dos guardianes del mundo se convirtieron fácilmente en uno solo. Una vez protegido el mundo, el Grateria del futuro regresaría a su propio tiempo. Prestar su cuerpo por un tiempo no era una gran carga para su yo pasado. Volviendo a ser Emperador Dragón, Grateria se elevó hacia el cielo. Atravesó el espacio y voló hasta donde ahora residía el alma de Karnak. El territorio de Zestrad cayó en un caos absoluto ante la repentina aparición de un dragón de cientos de metros de largo. "¡Es un m-monstruo!" "¡Es un dragón!" "¡Es un monstruo dragón!" En medio del pánico, los encontró. Karnak y su leal sirviente Varos, ahora solo hombres corrientes. "¿Qué dices, joven maestro? ¿Por qué está aquí el Emperador Dragón?" "Ni idea. Esta vez no hemos hecho nada malo, ¿verdad?" Eran hombres realmente absurdos. Actuaban como si los incontables pecados que habían cometido ya no existieran, como si desafiar el flujo del tiempo lo hubiera borrado todo. Eran malvados, inalterados e intactos. Grateria abrió la boca. "Monarca Humano de la Muerte" Sus reflejos seguían siendo agudos. Comprendieron la situación al instante. "¡Mierda! ¿Es Grateria del futuro?" "Espera, ¿Por qué demonios está aquí?" No es que entender les ayudara. Los dos regresivos ya no eran el Monarca de la Muerte ni el Señor Caballero de la Muerte. Eran solo jóvenes de veintitantos años. Eran débiles, incluso para los estándares humanos. "Te borraré y restauraré el equilibrio del mundo" Con esa declaración, soltó su aliento. Eso por sí solo era suficiente. Karnak y Varos quedaron reducidos a cenizas y desaparecieron. Pero la verdadera pesadilla comenzó inmediatamente después. De repente, el cielo se derrumbó y el vacío se abrió de par en par. Una inmensa oscuridad comenzó a echar raíces en el mundo. Era el poder de la muerte, Astra Shunaph, abandonado y desechado por aquel miserable Monarca de la Muerte. Ahora, como un gran árbol, descendió al mundo. Su maestro había abandonado la muerte, y así Astra Shunaph vagó por el vacío. Pero ahora su legítimo dueño había vuelto a abrazar la muerte. ¿Cómo no iba a recibirle con alegría? El maestro de la muerte reunido con el poder de la muerte, y un cráneo envuelto en energía espiritual azul se alzó ante Grateria, ahora dios de la muerte. "¡Gratería!" Incluso la primera vez que se convirtió en Astra Shunaph, Karnak ejerció un poder superior al del Emperador Dragón. Y ahora, tras cien años de crecimiento adicional, poseía un poder que superaba con creces a Grateria. "¿De verdad fuiste y destrozaste mi cuerpo vivo, verdad?" Grateria fue completamente derrotado. Una vez más, fue reducido a un dragón de la muerte, atado como siervo del Monarca de la Muerte. Lo último que recordó fue la voz gruñona de Karnak. "Maldito seas… Lo borraría para siempre si fuera más fácil de matar" \*\*\* Cuando Grateria volvió en sí, se encontró de nuevo atrapado dentro del cuerpo del dragón de la muerte. ¿Qué ha pasado...? Se sintió brevemente desconcertado, pero pronto comprendió la causa. El hechizo de inversión temporal que había tomado de Karnak, alimentado por su magia dracónica, había resultado en un resultado diferente. No había sido liberado de la muerte. En cambio, se había anclado a un punto fijo en el tiempo y el espacio. Específicamente, al momento mismo en que el mundo estuvo al borde de su fin. Sin embargo, algo había cambiado. El futuro parecía diferente, probablemente debido a alteraciones en el pasado. Esta vez, no había despertado dentro del cráter volcánico. Estaba congelado en medio de un vasto campo de hielo. Eso significa... Grateria salió disparado al cielo, alarmado. Tenía graves implicaciones. El futuro alterado seguía apuntando hacia la destrucción del mundo. Voló por los cielos y observó la tierra. Este mundo difería ligeramente del anterior. Los no-muertos seguían vagando en masa por la tierra, pero el Imperio Necropia, los reyes marciales no muertos y los grandes archimagos no estaban por ninguna parte. ¿Qué ha pasado? Usó su Ojo de Dragón de la Perspicacia y escaneó todo el mundo. Y entonces encontró la respuesta. Era tan exasperante que le hizo maldecir en voz alta. "¡Karnak! ¡Maldito demonio!" Karnak, como Astra Shunaph, había vuelto a sumergir el mundo en oscuridad. Había masacrado a todos los seres vivos, convertido en no-muertos y acumulado un poder insondable a través de la muerte y la sombra. Y luego, había empuñado ese mismo poder para abandonar esta realidad de nuevo y regresar al pasado, todo para su propio placer retorcido. Grateria se dirigió hacia la grieta desgarrada en el tiempo y el espacio. Y una vez más, intentó retroceder el tiempo. Había aprendido de su error anterior. No debo matarlo. Karnak era el maestro de la muerte. Su única debilidad era su deseo de vivir. Si ese deseo desapareciera, se convertiría en un demonio más allá de toda salvación. Para Grateria, la solución llegó fácilmente. Debo sellarlo mientras aún viva. \*\*\* Una vez más, el Emperador Dragón del pasado recibió a su yo futuro sin dudarlo. Esta vez, llevó su cuerpo vivo y saltó directamente por el espacio hasta el territorio de Zestrad. Y una vez más, el joven Karnak, apenas en sus veinte años, le saludó. Pero esta vez hubo una diferencia. Esta versión de Karnak lo recordaba. "Grateria... ¿Por qué está ese tipo aquí otra vez?" Este era el Karnak que una vez fue asesinado por Grateria y regresó como Astra Shunaph. Y ese era el problema. En el momento en que Karnak vio a Grateria, se quitó la vida. Grateria no tuvo oportunidad de sellarlo. "Dioses, esto es exasperante" Con esas últimas palabras, Karnak volvió a entrar en el reino de la muerte. Y la pesadilla se repitió. Como Astra Shunaph, Karnak sometió fácilmente a Grateria. Lo último que recordaba era una conversación entre Karnak, ahora dios de la muerte, y Varos, ahora caballero de la muerte. "¿Y ahora qué, joven maestro?" "Reunimos nuestro poder y volvemos de nuevo. Ya lo he hecho dos veces. ¿Quién dice que no puedo hacerlo una tercera vez?" \*\*\* Grateria abrió los ojos una vez más en la Era de la Destrucción. Esta vez, vio un destello de esperanza. Ya veo. Si ajusto el punto de retorno, todavía hay una posibilidad. Tenía que evitar cualquier versión de Karnak que ya supiera sobre la regresión temporal del Emperador Dragón. De lo contrario, inmediatamente dejaría la vida a un lado y volvería a su forma de dios de la muerte. Eso no le dejaría margen para actuar. Pero si volvía al momento en que Karnak retrocedió por primera vez, entonces aún podría haber una oportunidad. Así que Grateria voló a través de la tierra asfixiada por la muerte, se lanzó de nuevo a la grieta temporal y regresó al pasado. Tras fusionarse de nuevo con su yo pasado, buscó a Karnak. El pánico estalló entre la gente de Zestrad. "¡Un m-monstruo!" "¡Es un dragón!" "¡Un monstruo dragón!" Y una vez más, el humano común Karnak y su leal Varos repitieron las mismas frases. "¿Qué es eso, joven maestro? ¿Por qué Grateria viene tras nosotros?" "Ni idea. Esta vez tampoco hemos hecho nada malo, ¿verdad?" Fue un resultado satisfactorio. Grateria los había tratado con el máximo cuidado, asegurándose de no matarlos, ni siquiera infligir heridas que pudieran acercarles a la muerte. Sometió a fondo tanto sus cuerpos como sus almas. Éxito. Satisfecho, el Emperador Dragón tenía la intención de confiar el sellado a su yo actual. Fue entonces cuando ocurrió. Dentro del sello, Karnak tuvo un solo pensamiento fugaz. Si hemos llegado a este punto... Prefiero morir. Eso por sí solo, simplemente elegir la muerte, renunciar a los placeres de la vida, era suficiente. En el momento en que realmente abandonó la vida, el Vacío abrió su boca. La oscuridad se apoderó de la muerte, y el poder abrumador de la muerte llegó a su dueño. Ante ese vasto poder, el sello del Emperador Dragón no era más resistente que una hoja de papel. "¡Gratería!" El dios de la muerte había regresado una vez más. "¿Así que has conseguido destruir mi cuerpo vivo otra vez?" \*\*\* Grateria abrió los ojos. El mundo seguía avanzando hacia la destrucción. El tiempo y el espacio seguían colapsando. Y no tenía forma de detenerlo. Karnak era alguien a quien no podía ni matar ni salvar. Por mucho que lo intentara, no podía proteger el mundo de él. Desesperado, el guardián del mundo soltó un grito.
Karnat, Monarca De La Muerte (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 393 de Karnat, Monarca De La Muerte (Novela), un novela. Yo era el gobernante de la muerte. Sin embargo, me llevó un siglo comprender una verdad: para vivir verdaderamente como humano, jamás puedes intentar gobernar tales cosas Este capítulo tiene publicado el 22 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Segador. Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) tiene 416 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.