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Leer Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 254 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro del templo, más allá de las Llanuras Nevadas, el espadachín y la gata calicó esperaron día tras día. El espadachín no tenía muchas tareas diarias. Cada mañana, se levantaba, hervía agua en una olla, desayunaba algo sencillo y luego dedicaba toda la mañana a practicar esgrima. A veces, visitaba aldeas cercanas para comprar provisiones y forraje. Por la tarde, se sentaba con las piernas cruzadas en el suelo, contemplando las Llanuras Nevadas del norte. Observaba el cielo envuelto en nubes oscuras, donde a veces el viento arremolinaba y ocasionalmente relampagueaba. Imaginaba las feroces batallas que allí se libraban, meditaba sobre su propio Dao de la Espada y esperaba pacientemente la tormenta de truenos. Naturalmente, también vigilaba a Lady Calico. Al principio, la gata calicó actuó como de costumbre” A veces correteaba por el templo, buscando algo con lo que jugar. Incluso un tallo seco de hierba que sobresalía de la nieve le bastaba para dar vueltas a su alrededor, arañándolo y golpeándolo. Parecía que siempre encontraba algo interesante que hacer, sin importar dónde estuviera. Cuando se cansaba de jugar, se tumbaba dentro del templo y echaba una siesta. Si alguien venía a ofrecer incienso, ella se acercaba y se sentaba en un lugar ni demasiado lejos ni demasiado cerca, inclinando la cabeza para observarlos. A veces, se transformaba en su forma humana, encontraba un pequeño palo de madera y practicaba escribiendo caracteres en la nieve. El espadachín sabía leer y escribir, pero no había leído muchos libros. Se dio cuenta de que la mayor parte de lo que escribía Lady Calico eran poemas; de vez en cuando, escribía nombres, los veinticuatro términos solares o frases de textos clásicos. Más allá de eso, no pudo entender mucho. A veces, cazaba un ratón y le preguntaba si quería comérselo. Si cazaba muchos, le pedía prestado el cuchillo y luego se dirigía al arroyo para limpiarlos cuidadosamente antes de colgarlos en un árbol muerto para hacer ratones disecados. Esto le recordó al espadachín la carne en conserva que una vez estuvo a punto de comer. De vez en cuando, ella traía un conejo o incluso una presa mayor, arrastrándola hasta él para que la comiera. En esos momentos, el espadachín podía disfrutar de un festín excepcional, recuperando sus energías y evitándole tener que ir al pueblo a visitar a las casas con palabras amables para conseguir comida para varios días. A veces, incluso le traía elixires de la inmortalidad, preguntándole si quería probarlos. Unos días después, pareció darse cuenta de que había estado demasiado tiempo lejos del taoísta y empezó a sentir ciertas emociones. Así que, a menudo se sentaba en la nieve junto al templo, lamiéndose las patas y mirando al vacío, absorta en sus pensamientos. Por la noche, si había destellos de luz o sonidos sutiles que el espadachín no podía detectar, ella salía corriendo inmediatamente y saltaba al tejado del templo, donde fijaba la mirada en la distancia y se quedaba mirando durante largo rato. Si él le preguntaba al respecto, ella giraba la cabeza o bajaba la mirada sin responder. Esto continuó día tras día, hasta que transcurrieron más de diez días. De repente, un estruendo ensordecedor resonó dentro del templo, como si un rayo divino lo hubiera alcanzado. La estatua del altar resplandeció con una luz radiante, como si una deidad se hubiera manifestado fugazmente antes de desvanecerse sin dejar rastro. El espadachín por fin había esperado la llegada de aquella tormenta de truenos. Nubes oscuras y densas se cernían sobre toda la extensión nevada, cubriendo el cielo. En medio del viento y la nieve arremolinados, truenos y relámpagos se entrelazaban en un espectáculo caótico, creando una escena apocalíptica tan sofocante como la que se podía contemplar. “Bruuum..” Algunos relámpagos se ramificaban salvajemente, entrecruzándose como las raíces de un enorme árbol invertido. Algunos permanecían en el aire durante largo tiempo, durando varias respiraciones sin desvanecerse. Otros eran tan largos que se extendían de un extremo al otro del horizonte. Innumerables relámpagos cubrían densamente toda la Llanura Nevada, danzando al compás del viento y la nieve. El trueno continuaba retumbando, sus ecos interminables. Antes de que el sonido de uno se desvaneciera de sus oídos, otro impactaba, e innumerables rayos se superponían, creando un ruido como si los cielos y la tierra se estuvieran partiendo. El espadachín estaba sentado en el suelo, con la mirada perdida en la lejanía. La gata calicó estaba sentada en lo alto del tejado del templo, también mirando en esa dirección. Estaba completamente inmóvil, su diminuta silueta recortada contra el vasto cielo. Quién sabe qué estaba pensando. El espadachín quedó completamente fascinado por la visión. Era la majestuosidad de los cielos. Un poder divino arrollador e imponente. La fuerza que provenía de esa dirección era de destrucción total, un poder invencible y sofocante que parecía capaz de aniquilar la Tierra entera. Ya se tratara de una tormenta eléctrica común y corriente, de los sorprendentes rayos de Jingzhe hace cuatro años, del espectáculo ocurrido ese día frente a la ciudad de Changjing, o incluso de la obra del Duque del Trueno Fu frente a la ciudad de Jingyu el año pasado, todos ellos palidecían en comparación con la tormenta eléctrica que ahora llenaba el cielo y la tierra ante él. Desde el amanecer hasta el anochecer, el trueno no cesó. ¿Qué clase de poder formidable era ese? De vuelta en el condado de Hansu, había oído contar cómo, hacía unos años, una deidad había erradicado demonios con un estruendo incesante durante un mes entero. En aquel entonces, no le había parecido gran cosa. Pero ahora, al presenciar la escena en persona, se sentía profundamente conmovido. Sin embargo, no pudo evitar preguntarse: ¿aquella tormenta fue más fuerte, o esta fue más poderosa? * * * ¡Brruum! En medio de la ventisca, los relámpagos caían por doquier, golpeando los campos de nieve como flores en plena floración, y casi destrozando todas las defensas del Rey Demonio de las Llanuras Nevadas. El trueno cesó. El Rey Demonio solo pudo acurrucarse dentro del manantial espiritual, aferrándose apenas a la vida. En ese momento, las Llanuras de He estaban impregnadas de la energía espiritual estacional, que transitaba por las estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. Esto no solo mermaba su energía y resonancia espirituales, sino que también lo atrapaba firmemente en la fuente espiritual. El tiempo transcurría velozmente, sin distinción entre día y noche. Sobre las nubes apareció una figura tenue. El duque del Trueno, Zhou, observaba desde lo alto. Al contemplar el paisaje que se extendía a sus pies, donde el hielo y la nieve se derretían y las estaciones se sucedían como si se invirtiera el orden natural, no pudo evitar sentirse sobresaltado. Tras una inspección más detenida, pudo discernir los planes de Song You e incluso empezar a comprender sus intenciones. El Palacio Celestial ya había intentado este truco: forzar al demonio a entrar en la fuente espiritual, intentando destruir su resonancia espiritual. Al fracasar, propusieron sellarla. Sin embargo, el Palacio Celestial había invertido un esfuerzo tremendo, empleando un método torpe. Numerosos oficiales divinos tuvieron que combinar sus poderes para impedir que el Rey Demonio de las Llanuras Nevadas permaneciera en otro lugar que no fuera la fuente espiritual, obligándolo finalmente a regresar a ella. Sin embargo, este taoísta había logrado la misma hazaña por sí solo; era verdaderamente asombroso. El método de rotación de las cuatro estaciones era, sin duda, el más difícil, pero sus aplicaciones eran ilimitadas. Y su intención debe ser sellarlo también, ¿no? Zhou, el Duque del Trueno, no reflexionó más y simplemente observó en silencio. Quería ver qué otros astutos métodos tenía bajo la manga. ¡Splash! La fuente espiritual, similar al Ojo de la Tierra[1], volvió a brotar con una columna de agua. Dentro de la columna de agua, emergió la forma espiritual del Rey Demonio de las Llanuras Nevadas, que quedó suspendida en el aire, clavando la mirada en el taoísta sentado con las piernas cruzadas junto al manantial. Sin embargo, el demonio lucía extremadamente desaliñado. “¡Así que se trata de la energía espiritual estacional!” “¿Qué opinas? “El taoísta alzó la cabeza y lo miró con calma. "Tienes bastante habilidad." “¿Cómo me comparo con mi maestro?” El Rey Demonio de las Llanuras Nevadas, aunque cubierto de heridas, no mostró temor alguno. “¡Tu amo no pudo someterme, y tú tampoco!” “Averigüemos… “El taoísta sentado con las piernas cruzadas junto al manantial levantó la mano. ¡Zas, zas, zas…! Desde todas las direcciones a través de las llanuras de He, la energía espiritual emanaba con fuerza. La energía espiritual que había depositado antes “hilos y corrientes de diversos colores, procedentes de cerca y de lejos” que abarcaban las cuatro estaciones, llegó volando en sucesión. La energía espiritual se concentró secuencialmente, desde el este, el sur, el oeste y el norte, rodeando el manantial. Comenzó a girar lentamente. La resonancia de las cuatro estaciones y el paso del tiempo se condensaron en ese preciso instante. “¿Quieres sellarme? “La figura sobre el manantial soltó una risa gélida. “El agua fluye libremente; ni siquiera el Palacio Celestial pudo sellarme. ¿Cómo piensas hacerlo? El taoísta no respondió. Simplemente cerró los ojos. La energía espiritual entrelazada parecía formar una jaula, pero en realidad estaba sutilmente alineada con el flujo cíclico de las cuatro estaciones. La fuente espiritual estaba envuelta en su interior. Al principio, la forma espiritual del Rey Demonio no sintió nada extraño. Aunque no podía derrotar a su oponente, no temía ser destruido ni sellado. Tal como la última vez que se enfrentó al Palacio Celestial, se giró y se transformó en incontables corrientes de agua, fundiéndose en el manantial. Por mucho que el taoísta intentara sellarlo, incluso si lo conseguía, el Rey Demonio creía que recuperaría su libertad de forma natural con el tiempo. Sin embargo, casi instantáneamente, se produjo un repentino chapoteo y la forma espiritual del Rey Demonio reapareció sobre el manantial. Esta vez, se le vio visiblemente sobresaltado. "¿Qué hiciste?" Como espíritu inherente nacido de la resonancia espiritual del agua, estaba innatamente sintonizado con los cambios de los cielos y la tierra. Los cientos de filamentos de energía espiritual estacional que giraban a su alrededor comenzaron a ralentizarse. Parecía que el ciclo de las estaciones también se estaba ralentizando, como si se desvaneciera gradualmente. No solo eso, sino que incluso la alternancia del yin y el yang parecía estar ralentizándose. Esta sensación hizo que el Rey Demonio se diera cuenta de que el taoísta no estaba construyendo una simple jaula para atraparlo, sino que estaba aislando el espacio alrededor del manantial del mundo exterior, creando un dominio separado totalmente independiente de él. “Esta es una técnica que descubrí durante mis viajes “dijo Song You. Abrió los ojos y se encontró con la mirada del Rey Demonio. Continuó: “Podrías llamarlo la 'Formación Yin-Yang de las Cuatro Estaciones'. Dentro de esta formación, el yin y el yang no se alternan, y el ciclo de las cuatro estaciones se detiene. Es como si hubiera creado un pequeño mundo solo para ti. “Si te quedas atrapado en tu interior, tu resonancia espiritual se desconectará del exterior, dejándote sin ningún reabastecimiento para siempre. Con el tiempo, te irás desgastando gradualmente, debilitándote cada vez más.” “...” En el cielo, el Duque del Trueno Zhou quedó visiblemente atónito. El Rey Demonio en tierra también mostró un atisbo de pánico. Sin embargo, tras un breve instante de reflexión, detectó rápidamente un fallo. Una formación construida puramente a partir de energía espiritual, ¿cuánto tiempo podría durar? A menos que este taoísta tuviera la intención de permanecer aquí para siempre. Pero los discípulos del Templo del Dragón Oculto no buscaban la inmortalidad, ni deseaban ofrendas, ni el Dao Divino. No importaba cuán larga fuera su vida, ¿cuánta podría ser realmente? El espíritu de las montañas y los ríos quizá no perdurara tanto como las montañas y los ríos mismos, pero ya existía desde hacía cientos de años, y nadie sabía cuánto tiempo más viviría. En cambio, las técnicas de los mortales solían disiparse con su muerte. Incluso si duraran cien años, seguiría considerándose breve. Además, ¿cómo podría permanecer aquí y custodiar este lugar para siempre? Sin embargo, cuando el Rey Demonio miró a Song You, notó que el taoísta le devolvía la mirada, como si hubiera leído sus pensamientos. Song You esbozó una leve sonrisa. “Las manifestaciones espirituales de las montañas, los ríos y los espíritus innatos son seres verdaderamente extraordinarios. Si hubieras elegido bendecir la tierra, incluso sin buscar la fe ni las ofrendas para fortalecerte, podrías haberte armonizado con la naturaleza y vivido en paz durante mucho tiempo. ¿Por qué, entonces, recurriste a este camino autodestructivo y miope?” “¡Basta de tonterías! ¿Qué otros trucos tienes? “replicó el Rey Demonio con ira. “Hablando de seres como tú, una vez me encontré con otro durante mis viajes, uno incluso más poderoso que tú “dijo Song You con calma. “Usar la montaña para dominar el agua... no podría ser más apropiado. ¡Boom! El agua del manantial espiritual brotó violentamente, salpicando a varios metros de altura. Song. Simplemente le cerraste los ojos. La energía espiritual continuó fluyendo, desgastando y debilitando la energía espiritual del Rey Demonio, al tiempo que ralentizaba el flujo de las cuatro estaciones y detenía la alternancia del yin y el yang. Aunque solo abarcaba una pequeña área de unos diez zhang al frente, y no podía separarla realmente del mundo exterior, podía imbuir el espacio con algunas características de un mundo dentro de una pintura, creando un sello independiente de su entorno. Swoosh! En algún momento, un viento comenzó a soplar sobre las llanuras de He. Pero esta vez, no era un viento frío. Era un viento del este. El viento del este sopló velozmente durante tres mil li. La intensa nevada acababa de cesar y la vida comenzaba a despertar de nuevo. * * * Más allá de las Llanuras Nevadas ya era febrero. La gata calicó parecía haber perdido por completo el respeto por los templos ajenos y cualquier reverencia por sus antiguos compañeros. Se relajaba plácidamente en el tejado del templo, moviendo la cola con desgana. De vez en cuando, miraba hacia las Llanuras Nevadas, y otras veces, extendía una pata para arañar juguetonamente a los pájaros que volaban sobre ella, arañando el aire. El espadachín también se sentó en el suelo, mirando a lo lejos. La nieve del suelo estaba casi derretida. El trueno que resonaba sobre las lejanas Llanuras Nevadas hacía tiempo que se había desvanecido. Aún más sorprendente era que las oscuras nubes que habían cubierto el cielo durante más de una década se estaban disipando gradualmente. Esto parecía significar algo. En ese preciso instante, el caballo rojo como el azufaifo, que escarbaba en la nieve para pastar, pareció presentir algo. Alzó la cabeza, giró la mirada hacia las Llanuras Nevadas y luego echó un vistazo al tejado del templo. Luego avanzó trotando, acercándose primero al espadachín sentado con las piernas cruzadas en el suelo y empujándolo con la cabeza. Después, se movió hacia un lado del pequeño templo, alzando la cabeza para observar a la gata calicó encaramada en el tejado. Y así, junto al templo, comenzó una conversación entre el gato y el caballo. “¿Qué te pasa, caballito? ¿Tienes hambre? Ah, pero si acabas de comer hierba… Entonces debes tener sed. Voy a hervir una olla de agua caliente para que bebas.” El caballo permaneció en silencio, pero el gato continuó parloteando: “¡El agua caliente es genial! Los humanos beben agua caliente. El agua caliente tiene un sabor suave, mientras que el agua fría tiene un sabor fuerte… ¿Eh? ¿Por qué no dices nada? ¿Por qué no puedes hablar el idioma humano? ¡Tampoco puedes hablar el idioma de los gatos! No eres muy listo…” El caballo desvió la mirada y caminó en silencio de regreso hacia su alforja. El espadachín había estado observando la interacción con atención, absorto en sus pensamientos. Al ver la escena, volvió en sí de inmediato. Se levantó, tomó su espada larga y fue a buscar su silla de montar. La gata calicó, posada en el borde del tejado del templo, parpadeó. Observando los movimientos del espadachín, pareció comprender algo también. Con un maullido, saltó con gracia desde el tejado, surcando el aire con impecable elegancia. “...” Aterrizó con suavidad, estirándose con despreocupación como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo. Pero en cuanto terminó, giró sobre sí misma y corrió hacia el caballo rojo como el azufaifo. 1. El Ojo de la Tierra se refiere al manantial de Aiken, en China, que visto desde arriba parece un ojo. Su agua cristalina forma una "pupila" rodeada de sedimentos de color rojo intenso, creando la sorprendente ilusión de un ojo incrustado en el paisaje. ☜

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Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 254

Estás leyendo el capítulo 254 de Inmortalidad Involuntaria (Novela), un novela. No soy más que un viajero en tierra extranjera, sin deseos de convertirme en inmortal. Después de cultivar el Daoísmo en las profundas montañas durante veinte años, el Maestro envió a Song You montaña abajo para ser… Este capítulo tiene publicado el 19 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Inmortalidad Involuntaria (Novela) tiene 720 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.