Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 8 online gratis en español
🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
Al despertarme en la mañana siguiente, seguí con los ojos cerrados, analizando mis sueños y tratando de guardarlos en mi memoria. No quería olvidarlos, pero inevitablemente algunos detalles se perdían. Los repasé una y otra vez y cuando sentí que ya era suficiente, abrí los ojos y me levanté.
\*\*\*\*
Siguiendo distintos señalamientos por el camino llegué al salón de conferencias. Me encontré con estudiantes al salir de mi habitación que tal vez llegarían a ser mis compañeros, pero no los saludé, tan solo seguí caminando y por eso ahora me encontraba solo en un espacio ligeramente alejado del estrado. Otros ya habían hecho pequeños grupitos, no tenía ni idea de cómo le hicieron para juntarse tan rápido.
Mientras veía a los demás agrupándose, un hombre entró en mi visión por el estrado. Se veía refinado y erudito, caminando con las manos detrás de su espalda, luego las apoyó en una especie de atril que estaba frente a todos y habló:
—Bienvenidos —Su voz grave viajó hasta nuestros oídos como si nos hablara de cerca, haciendo que todos dejaran de hablar—. Mi nombre es Idalos, soy maestro de combate energético y de estrategia mental en esta academia. Para los que quieran tomar mis clases debo advertirles que seré muy estricto al momento de corregirlos, no quiero estudiantes que me hagan perder mi tiempo. Si vienen a mejorar, en eso se van a enfocar y yo los llevaré hasta sus límites. ¿Alguna pregunta?
Un chico con cabello rizo de color de piel oscuro y de cuerpo robusto, casi como un guerrero y menos como un niño levantó la mano.
—¿En qué elementos se enfocará en su clase? —Su voz sonaba ligeramente grave para ser de mi edad.
—En todos los que sean competentes. Me seguirán viendo en cursos más avanzados, por lo que tendrán tiempo para absorber todo lo que necesiten, sin embargo el esfuerzo dependerá de ustedes y de que tan alto lleguen.
Al soltar el atril dio media vuelta y empezó a alejarse a la pared donde se quedó quieto mirándonos, luego un nuevo maestro comenzó a llegar al frente de todos y también se presentó, de esa forma nos decían su especialización y como darían sus clases, cuáles eran sus expectativas para nosotros y demás. Poco a poco se fue llenando la pared detrás del atril con cada uno de los maestros.
El maestro Idalos es muy estricto, pero si me puede enseñar más sobre todos los elementos siento que podría aprender mucho y rápido. Aparte de él, hubo otros maestros que me llamaron la atención. Una fue una maestra que enseña supervivencia en la naturaleza, conocimientos sobre animales y sus comportamientos, así como camuflaje y sigilo, su nombre era Samara. Otro maestro que me gustó mucho fue uno llamado Queros, es un hombre con una barba que le llegaba casi hasta la cintura, completamente blanca. Se veía como de unos setenta años, sin embargo su forma de hablar y explicar mostraba su gusto por la historia antigua del mundo y eso nos hizo interesarnos mucho, aparte no se veía débil en absoluto, ni parecía alguien aburrido, de hecho, parecía divertido. Después vi a un profesor que enseñaba sobre Física y conocimientos mágicos. Al darnos su discurso incluso nos enseñó unas pequeñas cosas con ejemplos energéticos interesantes, como si ya estuviéramos en su clase. Al parecer enseñaría con mucha práctica al aire libre.
Después de ver pasar a más maestros de distintas especializaciones, nos dijeron la forma en la que debíamos unirnos a su clase, la cual en sí misma era una especie de prueba para conseguir una vacante libre, porque si no algunas clases se llenarían muy rápido de otra forma. Yo me enfoqué en la prueba del profesor Idalos primero para los maestros de combate energético, después de todo él fue el que más me interesó. La prueba para las clases de combate se haría dentro de una hora en uno de los campos de entrenamiento de la escuela. Su mandato para la prueba fue lo siguiente: “Quiero verlos luchar y luego decidiré entre todos ustedes. No se preocupen, no olvido rostros ni nombres fácilmente”.
Tan sencillo, pero siento que hay algo extraño, tal vez su forma de calificarnos será muy especial. Para cuando llegué a la prueba, me di cuenta de que habían venido muchos, pero al parecer solo fue un tercio de todos los que estábamos en la conferencia. Lo más seguro es que los demás buscaron unos profesores un poco más relajados, sin embargo siguen siendo demasiados como para hacer una sola clase. Cada una puede tener hasta treinta estudiantes si me acuerdo bien, pero también depende de los maestros y a cuantos elijan enseñar. Es decir, que si se llenara completamente aún quedarían unas veinte personas sin vacante. Parece que tendré mucha competencia hoy.
De repente Idalos apareció cerca del campo y del suelo empezaron a formarse cuatro plataformas de tierra endurecida, después de eso habló:
—Subirán dos personas a cada plataforma, los evaluaré por separado. Ustedes dos primero —dijo señalando a dos chicos. Después cada uno se puso a una distancia separada de ocho metros más o menos—. No se preocupen por lastimarse, yo los detendré si fuera a suceder algo grave. Ya lo entenderán. Cuando de la orden, empiecen… ¡Ahora!
Todos nos acercamos para ver de cerca la primera batalla. Uno de los dos chicos levantó sus manos como si quisiera invocar una aguja del suelo en dirección al otro, sin embargo nada sucedió. Él otro chico pensó lo mismo al parecer, sin embargo, ocurría algo muy raro. Ninguno de los dos se movía, solo temblaban mientras parecían hacer un gran esfuerzo y la Imagi no se manifestaba. ¿Es esto… lo que creo que es?
Los dos apretaban los dientes y parecían tratar de empujar una pared invisible. Los segundos pasaban así.
—¡Suficiente! ¡Ya he visto demasiado! ¡Siguientes!
De repente, los dos casi parecieron caerse hacia adelante como si la pared hubiera desaparecido, sin embargo nada se invocó. Eso fue… ¿Dominio? Me lo explicó mi padre y me dio un pequeño ejemplo, sin embargo, ¿qué no había otras formas de continuar más que simplemente esforzarse por tratar de superar al otro?
—¡Ahora ustedes dos, suban! —dijo el profesor después de señalar a otros dos chicos que se veían como unos arrogantes después de mirar esta pelea. ¿Son de familias ricas y poderosas?
Cuando los dos chicos hicieron una pose de lucha, el profesor indicó el comienzo de la pelea. Los dos iniciaron el mismo movimiento que los anteriores dos, sin embargo, parecía que se habían puesto de acuerdo para mostrar algo distinto, como si fuera para enseñarles a los que habían subido antes. En los primeros dos segundos de luchar contra algo parecido a una pared invisible, de repente uno de ellos movió un pie hacia su derecha y dio un salto de tigre, rodando por el suelo. De donde había estado antes un pincho de piedra se creó con el material de la plataforma y se clavó en el aire vacío donde había estado. Mientras el pincho se creaba, el que había esquivado creó una ráfaga de aire detrás de su oponente, empujándolo para estrellarse contra el suelo delante de él, pero hizo algo parecido al otro y también rodó por el suelo para equilibrarse, levantándose de nuevo. Los dos se separaron rápido y se miraron detenidamente, sonriendo poco después, como si reconocieran la habilidad del otro.
—¡Muy bien! —Idalos habló—: Lograron resolver el problema del dominio en poco tiempo y no se quedaron quietos. Evitaron sus ataques adecuadamente y pensaron en más de una estrategia. No fueron tercos como los anteriores tratando de superar la voluntad del otro, bien hecho. Siguientes.
—¿Dominio? —Resultó que uno de los dos chicos que habían sacado primero había estado cerca de mí después de que subieran los nuevos. Solo yo alcancé a escuchar levemente su pregunta para sí mismo.
—Sí —respondí, tratando de hacer una conversación con alguien—. Mi papá me dijo que ocurre una lucha entre el control de los elementos cuando se enfocan en controlar el mismo elemento de la misma zona que la otra persona eligió. Por ejemplo, el área a cinco metros enfrente de ti, y como él otro estaba tan cerca, eligió el mismo lugar. Lucharon por controlar lo mismo.
—Entonces, ¿por eso en esta pelea él eligió usar viento después? ¿Para que no se sobrepusiera al elemento de tierra del otro? —me dijo con un rostro lleno de comprensión.
—Sí.
—Entonces, ¿si quisiéramos usar el mismo elemento, a fuerzas uno tendría que rendirse y usar otro?
—No es necesario. Según lo que me acuerdo me dijo que ocurría una lucha de voluntades, y el que superara al otro podría ganar el control, pero no sé cómo se podría superar a alguien en voluntad, al menos yo nunca pude superar a mi padre, pero pude casi igualar a mi hermano, por eso se me hace un poco extraño. Espero aprender más de eso aquí.
De repente, el maestro habló:
—Bien dicho, eso lo veremos en la siguiente clase —mencionó volteándome a ver, y luego continuó viendo la nueva pelea que se estaba mostrando.
¿Puede escucharnos desde tan lejos? Pero si solo estábamos susurrando, increíble. ¿Lo hace con Imagi de viento?
Dos nuevos chicos que habían entrado en la arena decidieron seguir el ejemplo de los anteriores y cambiaron su elemento justo cuando entraban en un conflicto estancado por el control, pero se veía que no estaban tan acostumbrados a ello, por lo que era más como una improvisación. ¿El profesor Idalos aceptaría solo a los mejores de entre todos nosotros? ¿O tendría algún otro aspecto que toma en cuenta? La nueva batalla tardó más tiempo que la anterior, incluso aunque imitaban a los dos aprobados, creo que estoy seguro de ello.
Uno fue golpeado con una piedra del tamaño de mi mano y su invocación de viento se entorpeció. En otra pelea dos lucharon con sus puños y patadas, sin utilizar elementos. Sentí que podía desviarlos sin bloquearlos por alguna razón. Era una extraña sensación…
—Por cierto, mi nombre es Aldebaran De Gara, mucho gusto —me dijo el chico con el que hablé mientras me hacía una ligera reverencia de treinta grados. Su cabello era café claro con ojos color amatista. Usaba una túnica a juego con detalles bordados en sus mangas y cuello, sin estar holgada, sino ajustada a su cuerpo. No le impediría el movimiento. También tenía pantalones de un tono similar pero más oscuro. Todo parecía encajar con su color de cabello.
—Mi nombre es Dante Meytril, mucho gusto… ¿Te puedo hacer una pregunta?
—Claro, por supuesto.
—¿Eres de una familia rica y poderosa?
—¿Qué te hizo pensarlo? —me dijo con una sonrisa.
—Tu forma de saludar, o tal vez tu ropa.
Aldebaran se rió y habló:
—La verdad es que dirían que lo parezco, pero en realidad mi familia es diferente, es de comerciantes. Me enseñaron mucho sobre economía de perlas y esferas y tratos con los clientes. También sobre cómo administrar una empresa, pero descuidaron mi entrenamiento de combate. O al menos no tuve tanto tiempo para ello, por eso ahora ganaré conocimiento de esto en la escuela para saber defenderme bien y también para futuros viajes a otros países.
—Oh, ¿sabes si enseñan economía aquí en la academia?
—El profesor de historia antigua podría tocar un poco el tema, pero no profundamente. En una escuela de comerciantes sí podrían enfocarse en eso, pero mientras tanto, si tienes alguna duda sobre ello, trataré de responderla con lo mejor que sé, aunque no esperes mucho, me siguen considerando un novato en la familia —dijo con una sonrisa irónica.
—Gracias, solo sé un poco, quizás solo lo básico —mencioné frotándome el cuello.
—Bueno, me puedes preguntar y…
—¡Siguientes! ¡Tú, el que está hablando y tú, por allá! —dijo el profesor Idalos señalándome y a otro que estaba cerca.
—Bueno, me toca, ahora vengo.
—Con cuidado —dijo Aldebaran despidiéndome con una sonrisa.
Llegué a la plataforma y subí, mirando a mi oponente del otro lado. Era más alto que yo, de piel morena con el cabello rizado, parecía ser el hermano de un chico que había visto haciendo preguntas en la presentación de maestros, uno que parecía un guerrero. Ahora que lo pienso, no he visto a ese en esta clase, ¿será que eligió a otro profesor de combate?
Mi oponente se veía fuerte, pero más flaco que el otro. Usó una postura con los brazos levemente levantados a cada lado, preparado para atacar físicamente o con invocaciones elementales. Se veía hábil en las dos cosas.
Esto podría ser difícil. Tomé una postura con un pie adelante para retroceder o avanzar si era necesario y con los brazos en posición defensiva.
—¡Empiecen!
Mi oponente se impulsó hacia adelante con la intención de golpear mi costado izquierdo con su puño, y yo respondí imaginando una ráfaga de aire que me empujó hacia la derecha mientras daba un salto. Él canceló su golpe cuando vio que no me alcanzaría. Se detuvo y empujó ambas palmas con fuerza hacia mí, haciendo que alrededor de la plataforma se levantaran piedras del tamaño de canicas que impulsó hacia mi cuerpo con mucha potencia. Sin pensarlo di un gran salto hacia atrás antes de que las enviara y luego canalicé la piedra debajo de mí, imaginando una pared saliendo del suelo. Esta creció a una velocidad rápida y sabía que por la distancia él no alcanzaría a interrumpir mi dominio sobre el mismo elemento, ni yo el suyo. La pared se formó justo a tiempo y la ráfaga de piedras se estrelló con sonidos ruidosos del otro lado.
El suelo debajo quedó un poco desnivelado ya que la muralla utilizó los recursos de esa zona. Pensé en mi siguiente movimiento, el cual fue imaginar una lanza formada de piedra la cual levanté de la plataforma justo cuando se creó a un lado de mis pies. Hice que flotara a mi mano con energía y luego me moví con ella hacía la esquina derecha de la plataforma, evitando cualquier ataque que pudiera usar mi oponente aprovechándose de mi barrera mientras no lo veía. Justo como esperaba, en el momento en que me alejé del muro este se cuarteó y luego explotó por una acumulación de aire presurizado que empujó hacia él. Quizás hizo una esfera grande de aire en su imaginación y luego la encogió para que sea como una pequeña bomba de empuje.
¿Cuánta fuerza tiene este tipo? Es difícil destruir rocas con el viento. Lo está manipulando muy bien. Aprovechando que mi oponente apenas iba acabando su movimiento y que se le dificultaba crear otra invocación tan rápido, me impulsé con fuerza sobre la plataforma y corrí a gran velocidad hacia él, cerrando la distancia de ocho metros rápidamente. Él, al quedarse sin opciones y viéndome con un arma en la mano, intentó un movimiento autodestructivo al controlar los restos de la pared rota y empujarlos hacia nosotros con la fuerza explosiva del viento que había comprimido. Como no podía controlar su precisión, se atacaba a sí mismo también. Yo estaba perplejo ya que él estaba haciendo lo que fuera por intentar dañarme, incluso herirse a sí mismo.
Decidí no seguir con el ataque y defenderme, por lo que dirigí mi atención a los pedazos de roca que venían y uno por uno fui imaginando que los detenía con manos invisibles, eran ocho piedras medianas en total y yo solo alcancé a hacer cuatro manos, justo las que necesitaba para evitar heridas serias en el cuerpo, aunque de una forma instintiva. A una velocidad increíble fueron deteniéndose mientras las repelía con mi fuerza energética. Las demás me rozaron los costados y de las cuatro que detuve, una estaba a medio metro de mi cabeza, otra a un metro de mi cuerpo y las otras dos a una distancia similar. Mientras las frenaba escuché el grito de mi oponente cerca de mí.
Dejé caer los trozos que flotaban en el aire y volteé a mi derecha. Lo vi sosteniéndose el costado derecho del abdomen. Ahí tenía una herida seria y en el hombro izquierdo también. Le salía sangre, sin embargo no habían sido tan profundas. Algo que me sorprendió mucho fue que él trató de detenerlos igual que yo, sin embargo fue un poco más lento y de cinco rocas, dos lo golpearon. Las dejó caer un segundo después de detenerlas.
—¡Muy bien, suficiente! ¡Buena batalla a ambos! —dijo el profesor Idalos subiendo a la plataforma y acercándose al chico de cabello rizado, luego sacó algo de su bolsillo y lo acercó a sus heridas—. No te muevas, te sanaré rápidamente.
El chico asintió con una expresión de dolor y quitó su mano del abdomen de donde salía la sangre. Pude ver que lo que le acercaba a su herida era una planta muy pequeña con raíces visibles. La puso en la herida y luego controlándola hizo que los hilitos de sus raíces se unieran a su carne expuesta y su tallo comenzó a crecer como una aguja y fue formando puntadas en la herida a la vez que la punta iba atravesando su piel en pequeños círculos. De un momento para otro, la herida estaba cerrada y con una enjuagada de un frasco que sacó el profesor, ya no salía sangre, solo se veía el diminuto tallo en un patrón cosido.
—Este es un remedio natural. La planta no crecerá más allá de eso y tu cuerpo envolverá poco a poco la zona afectada, regenerando los tejidos. La planta después morirá por propia acción de las defensas de tu cuerpo —dijo el profesor sacando otro tallo de esa hierba con raíces—. Veo que tu otra herida fue más como una rozadura así que no ocupa puntadas, sin embargo, esto ayudará —mencionó sacando una hoja del tamaño de la herida y acercándola a su piel, luego de alguna forma esta se pegó por fuera, como una capa de piel externa. Incluso se camufló un poco con su color.
¡¿Qué clase de control de la naturaleza es ese?! ¡Es increíble! ¡Quiero aprender esa sanación!
—¿Y eso que hace? —Una chica de cabello café claro y piel clara con un atuendo de combatiente preguntó. Tal vez sea una aficionada a la Imagi de la naturaleza también.
—Esta hoja es de una planta que tiene una textura similar a la piel. Con un control energético adecuado puede fusionarse levemente con la carne externa y el cuerpo la confundirá como piel propia. El cuerpo regenerará los tejidos dañados por dentro mucho más rápido, y luego de un tiempo la hoja se irá desprendiendo poco a poco como una costra, dejando impecable la zona. Son conocimientos básicos de sanación con Imagi de hojas y raíces, sin embargo no todos logran aprenderlas, porque les aburre o se les hace complicada la teoría y el conocimiento sobre ello, entre otras razones —dijo el maestro Idalos con una expresión complicada.
¡Yo definitivamente lo aprenderé! ¡Es increíble! Si me dañaran, podría curarme fácilmente yo solo.
—¿Se pueden hacer otras cosas más complicadas? —pregunté.
El maestro me miró durante unos segundos antes de contestar:
—Así es. De hecho, es tan incomprendida y versátil que nadie se atrevería a decir que han conseguido dominarla, ni siquiera las primeras etapas. Yo estoy igual por supuesto. Sin embargo, estas primeras etapas de este elemento son largas y complejas, con mucho estudio y conocimiento acumulado.
Definitivamente la estudiaré a fondo.
—Muy bien, ahora ustedes dos —dijo señalando a dos chicas, una era la que antes había preguntado sobre el remedio curativo, de cabello café claro, con pantalón y chaqueta de bordados dorados.
Cuando subieron a la plataforma, me di cuenta de que las dos parecían provenir de familias muy excéntricas, ya que la otra chica de cabello negro sacó las tapas de dos botellas con agua hechas de una piedra blanca que tenía atadas a su cintura, las cuales eran más grandes de lo normal, y la otra solo se cruzó de brazos y esperó el inicio del combate.
—¡Inicien!
La del cabello café extendió sus brazos hacia los lados haciendo un gesto de agarre. Al instante varias hojas de pasto y otras plantas fueron jaladas y atraídas a sus manos desde fuera de la plataforma. Se empezaron a enrollar sobre sí mismas, trenzándose en una cuerda hasta ir formando un látigo. Con la mitad del procedimiento logrado, la otra chica expulsó el agua de sus botes haciéndola flotar frente a ella hasta formar una esfera del tamaño de su cabeza. La empujó a gran velocidad hacia su oponente. Ella había logrado sus procedimientos energéticos primero.
¿Cómo piensa hacerle daño? ¿Ahogándola? Pero no hay manera con tan poca.
Su contraparte esquivó haciendo una finta de movimiento hacia su izquierda y la bola de agua cambió su ruta para seguirla, pero era falso y ella volvió a esquivar en el último momento por el otro lado, haciendo que la esfera le pasara rozando y siguiera detrás de ella. La imaginación de su oponente había sido engañada.
Su látigo se terminó de formar en ese momento, con tres metros de largo y pequeñas espinas afiladas en su longitud. La punta terminaba con la forma de una flecha.
Corrió hacia la otra chica, pero el agua la siguió por detrás, así que se detuvo y levantó la mano hacia el elemento rastreador. El agua se ralentizó un poco, pero la chica no podía superar el dominio de la otra. Sin más opciones dejó de hacerlo y empezó a esquivar con fintas constantes. No quería ver qué pasaba si la tocaba. Su pensamiento era acercarse a su adversaria mientras lo hacía, pero la otra chica no dejaba de alejarse de ella, poniéndose en el camino de su Imagi de agua.
Apostando por romper su concentración e imagen mental con dolor, se acercó a toda velocidad luego de otra finta, sin importarle que sucediera detrás y luego balanceó su brazo con fuerza. El látigo hizo sonar el viento con un tronido al golpearle. Le asestó en la pierna a su rival, haciendo que sangre salpicara la plataforma. La herida tenía unos pocos centímetros de profundidad en su carne y sin poder sostenerse por el dolor, cayó en una rodilla. Justo cuando estaba a punto de recibir otro más, la bola de agua envolvió la cabeza de su contrincante, concentrándose especialmente enfrente de su rostro entre su nariz y boca. ¡Su concentración no fue interrumpida! ¡Ni siquiera por el dolor de un segundo latigazo que desgarró la piel de su brazo! Solo había hecho una mueca mientras mantenía su atención total en su objetivo.
Increíble. Cuanta concentración en su imaginación, cuanta resistencia al dolor. La bola de agua solo se había tambaleado un poco, pero no se deshizo.
Su contendiente no había alcanzado a respirar completamente antes de ya no poder hacerlo. Tenía tiempo muy escaso y golpearla parecía no servir de mucho, así que se empezó a enfocar en superar su dominio de agua, quitándole su arma y dejándola vulnerable. Para eso dejó caer el látigo junto a sus pies y luego subió sus manos a la corriente que trataba de colarse en su nariz y boca, agarrándola como si de un trapo se tratara. Empezó a tratar de retirarla como si descubriera un objeto debajo de una tela.
Se volvió una lucha energética de voluntades por el control de un solo elemento. Una combatiendo el ahogamiento y la otra el dolor. Estaban igualadas al comienzo, pero poco a poco el agua fue retirándose de su piel. Era como un slime muy pegajoso que iba separándose.
Ella tiene más ventaja. Tal vez porque no ha sido herida, pero su concentración se vuelve peor mucho más rápido por no poder hacer algo tan básico como respirar por voluntad propia. Increíble, ¿quién ganará?
Sus manos comenzaron a temblar y su cuerpo a tener contracciones pulmonares involuntarias. Ahora estaba perdiendo rápidamente. ¡El agua vuelve a su lugar! Esto… ¿No es hora de detener la pelea, maestro?
Observé al profesor Idalos y estaba muy concentrado en la batalla, con una mano en la barbilla y la otra sosteniendo su brazo. ¿Será que lo tiene controlado? Espero que sí.
La chica de cabello café que se estaba ahogando empezó a golpear el agua con sus palmas, tratando de dispersarla por un instante y respirar, incluso moviendo su cabeza de arriba a abajo y de un lado a otro, pero el agua parecía estar pegada a su rostro, recomponiéndose en un instante. ¡Cuánto control!
La chica se detuvo como si recordara que no debía perder la calma y luego agarró su látigo rápidamente del suelo, agitándolo con fuerza hacia la cabeza de la otra chica. Al mismo tiempo invocaba la piedra para crear picos alrededor de su oponente apuntando a todos sus órganos vitales. Planeaba que cayeran juntas. ¡No puede ser!
El látigo y las agujas afiladas se acercaron a gran velocidad. Lo único que podría hacer la otra es soltar su agarre sobre el elemento de agua para inhibir el de la tierra de su oponente, pero no lo hizo. ¡Están locas las dos!
Trató de esquivar, pero estaba rodeada y fue demasiado lenta…
—¡Suficiente! —gritó el profesor Idalos y las agujas, el látigo y el agua se detuvieron. Todas se deshicieron mucho más rápido de lo que lo habían creado ellas. El agua fue guiada por él de regreso a las botellas. El arma se desbarató fácilmente y los picos volvieron al suelo, quedando liso—. Esto no es un combate a muerte, sin embargo, en este tipo de pelea, tú hubieras ganado —mencionó señalando a la manipuladora de la naturaleza—, aunque tal vez quedarías inconsciente después. Elegiste las mejores opciones justo al final, cuando podrías haberlo hecho antes. Y tú, debiste tener una movilidad completa para hacer lo que planeabas, eras demasiado lenta para moverte. Controlar más de un elemento al mismo tiempo te serviría mucho para defenderte con este tipo de estrategias.
Se acercó a la chica que tenía la piel desgarrada y le puso la misma pequeña planta encima que le había puesto al otro chico. Le cerró sus heridas más prominentes y luego le puso la hoja que simulaba la piel por encima.
—Estarás mejor mañana —dijo Idalos.
Parece que el dominio del profesor sobre nuestro control energético es tan fuerte como el de mi padre. No los ralentizó, los detuvo al instante. Superar su dominio sobre un elemento ha de ser increíblemente difícil. De hecho, detuvo tres elementos distintos y los manipulo de diferentes formas al mismo tiempo también. Eso es fascinante. ¿Se podrán controlar cuatro al mismo tiempo? ¿O incluso más? ¿Cómo le hacen para ordenar a su cerebro que haga todo eso?
—Muy bien, siguientes…
Y así pasamos el resto de las horas del entrenamiento de combate, observando luchas elegidas por el maestro. Nos emparejaba con personas de nuestro mismo calibre al parecer. Después de cada combate los luchadores se volvían espectadores hasta el final, pero cada pelea tenía algo interesante que pudimos aprender, ya que cada quien tenía un estilo propio, incluso aunque fuera copiado de alguien más. Los comentarios del profesor ayudaron mucho también. Mañana tendríamos nuestras siguientes pruebas con los demás maestros, y este profesor anunciaría a los que pasamos en esta.
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Imaginación Energética (Novela)
Capítulo 9
Imaginación Energética (Novela) Capítulo 8
Estás leyendo el capítulo 8 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 25 de enero de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.