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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 54 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Llamarla «persona» ya era bastante forzado. La piel de aquella mujer estaba extremadamente reseca y pegada al cuerpo, como si hubiera sufrido una desnutrición tan severa que no le quedara ni un poco de carne bajo la piel. Esta se adhería directamente a los huesos, delineando por completo su esqueleto y haciendo que su cráneo pareciera desproporcionadamente grande. Tenía la piel de un blanco cadavérico y los ojos hundidos, carentes de cualquier brillo. Apenas le quedaban unos cuantos cabellos en la cabeza. Miraba fijamente a Li Wu con el rostro rígido, como una aterradora muñeca de aspecto casi real. Pero entonces aquella cosa se movió. Abrió la boca. Los dientes en su interior estaban flojos y su voz sonó como una sierra de acero cortando madera seca. «Salgan de mi casa.» «No permitiré que le hagan daño.» «Ustedes... malditos forasteros.» Después de decir aquello, no hizo ningún otro intento de atacarlas. Simplemente bajó la cabeza y recogió algo parecido a una masa de carne. Aquella masa todavía desprendía una especie de «barro». Y sobre su superficie irregular... ¡había un rostro humano! Tanto Li Wu como Wen Lianyi se sobresaltaron al mismo tiempo. La anciana sostenía aquella masa con fuerza entre las manos. Sus dedos se cerraron aún más. Los ojos del rostro incrustado en la carne se desviaron hacia Li Wu y de su boca salió exactamente la misma súplica que habían oído detrás de la puerta. «Ayúdame...» «Duele... duele... duele, duele, duele...» «¡¡Sálvame!!» «¡¡Aaah!!» Con un chillido agudísimo, la masa de carne explotó directamente entre los dedos de la anciana. Ella volvió a dirigirle a Li Wu una mirada inquietante. Solo entonces, sin la menor prisa, tomó una lámpara, empuñó un cuchillo de cocina y bajó las escaleras mientras murmuraba: «No dejaré que le hagan daño...» Cuando su figura desapareció en el sótano, Li Wu se agachó frente a Wen Lianyi. Wen Lianyi tuvo varias arcadas. No era que no pudiera soportar la sangre o escenas brutales. Pero aquella masa de carne le había provocado un rechazo físico verdaderamente intenso. Li Wu fijó la mirada en su brazo. Wen Lianyi había obedecido y usado 【Reloj de la Cuenta Regresiva】 sobre sí misma, por lo que su brazo volvía a estar intacto. Li Wu le explicó: «Si quieres conservar el brazo, tengo que operarte inmediatamente.» «Aquí no hay anestesia. Va a doler mucho.» «Todavía debes tener alrededor de un minuto para decidir.» Wen Lianyi la miró sorprendida. «¿Puedes salvarme el brazo?» Li Wu asintió. «La herida no fue profunda. Basta con extirpar esa parte en el instante en que vuelva a aparecer el rasguño.» Wen Lianyi todavía dudaba. «¿De verdad?» La expresión de Li Wu era seria. «No tienes otra opción.» Wen Lianyi guardó silencio. Cerró los ojos. «Entonces... entonces hazlo con cuidado.» «Me da mucho miedo el dolor.» Si hubiera tenido alguna otra alternativa, jamás habría elegido aquello. No pasó mucho tiempo antes de que la herida reapareciera. En ese mismo instante, Li Wu cortó y retiró la carne afectada. Esta vez Wen Lianyi ya no contaba con la intensa descarga de adrenalina provocada por el sobresalto anterior. Así que un grito desgarrador resonó por toda la casa. Wen Lianyi saltaba del dolor. Li Wu terminó dándole un golpe seco con el canto de la mano y la dejó inconsciente para que se estuviera quieta. Terminó rápidamente de tratar la herida y después la hizo volver en sí. Wen Lianyi seguía completamente aterrada. «¿Ya... terminaste?» En su voz había incluso un ligero tono de súplica. A Li Wu le pareció un poco gracioso. «¿Dolía tanto? Tu reacción fue bastante exagerada.» Wen Lianyi se sintió agraviada. «¡Claro que a ti no te duele, no es tu brazo! ¡Hace un momento me desmayé del dolor y tú no tienes ni un poco de consideración!» «Menos mal que me desmayé. Si no, seguramente habría querido morirme.» Li Wu vaciló unos instantes antes de responder: «En realidad, fui yo quien te dejó inconsciente.» Wen Lianyi abrió los ojos de par en par. «¡¿Entonces por qué no me dejaste inconsciente antes de operarme?!» Li Wu se encogió de hombros. «Porque a mí no me dolía.» Wen Lianyi: «??????» ¡La puta madre! ¿Eres humana? ¿Eres humana? ¡¡¿Eres humana?!! Wen Lianyi empezó a maldecirla, indignada por su comportamiento. Pero Li Wu no tenía intención de seguir perdiendo tiempo con ella. Ya estaba examinando el agujero que había abierto en la puerta. «Levántate.» «Vamos abajo.» Wen Lianyi la miró incrédula. «¿Todavía te atreves a bajar?» Miró hacia afuera. Ya había oscurecido. Si seguían perdiendo tiempo allí, probablemente acabaría ocurriendo algo malo. Li Wu respondió: «Puedes regresar ahora si quieres.» «Pero yo no tengo la costumbre de volver con las manos vacías.» Su oportunidad de resurrección del día ya se había renovado. Podía permitirse correr algún riesgo. Y si no lo hacía, aquella oportunidad se desperdiciaría de todos modos. Wen Lianyi tragó saliva. Después de dudar durante unos momentos, decidió seguirla. Una vez más hizo algo que consideraba completamente vulgar. Trepar por un agujero en una puerta. Lo juraba... jamás volvería a salir a investigar con Li Wu. ¡Esa mujer era demasiado salvaje! Su manera de actuar no encajaba en absoluto con el estilo de Wen Lianyi. ¡Si volvía a salir con Li Wu, sería un perro! Las dos descendieron por las escaleras. Ante ellas se extendía un pasadizo profundo y oscuro que parecía no tener fin. Caminaron durante unos tres minutos antes de empezar a distinguir una fuente de luz. Entonces vieron las jaulas. Innumerables jaulas. Y dentro de ellas se apiñaban incontables masas de carne como la que acababan de ver. Todas tenían rostros humanos. Estaban aterrorizadas y sufrían dentro de aquellas jaulas. Algunas todavía conservaban el aparato vocal. Otras ya ni siquiera podían emitir sonido alguno. Apretujadas unas contra otras, parecían estar hablando sobre lo que acababa de ocurrir. «Hace mucho que les dije que no podemos escapar... Desde el momento en que nos convertimos en esto, perdimos toda posibilidad de salir.» «¿Y aunque consiguiéramos escapar, qué? Con este aspecto... ¡somos monstruos!» «¡Jamás podremos volver a vivir como personas normales!» «¡Nos convertimos en monstruos de pies a cabeza!» «¡Maldito Pueblo de las Bellezas... maldito sea!» «Nunca debí aceptar este trabajo en aquel entonces... para terminar atrapada aquí, esperando desesperadamente a que todo se acabe.» ¿Aceptar un trabajo? Aquellas palabras hicieron que tanto Li Wu como Wen Lianyi sintieran un escalofrío cuanto más lo pensaban. Casi al mismo tiempo, se miraron. A Wen Lianyi se le cerró la garganta. «Ellos... ¿acaso son...?» No fue capaz de pronunciar la última palabra. Era demasiado cruel. Demasiado aterrador. Li Wu confirmó su suposición. «【Empleados】.» Aquella información había sido precisamente uno de los datos que Wen Lianyi le había revelado. Entre la información secreta por la que había pagado una enorme cantidad de dinero en el mundo real, había una advertencia: salvo que fuera absolutamente necesario, jamás debía aceptar el trabajo de «Pueblo de las Bellezas» durante su etapa de novata. Porque en «Pueblo de las Bellezas» ya se habían registrado múltiples casos de 【Empleados】 desaparecidos. Por lo general, durante un trabajo, los 【Empleados】 solo tenían dos destinos: vivir. O morir. Pero Pueblo de las Bellezas era diferente. Quizá se tratara de un BUG. O quizá hubiera alguna otra razón. Algunas personas seguían mostrando claras señales de estar con vida... pero habían quedado atrapadas para siempre dentro de Pueblo de las Bellezas, incapaces de salir. Distintos estudios habían presentado pruebas en numerosas ocasiones. Sin embargo, todos aquellos reportes terminaron cayendo en saco roto. Si las masas de carne frente a ellas eran realmente 【Empleados】... entonces todo encajaba. Todos se habían convertido en monstruos que ya no podían considerarse humanos, pero tampoco fantasmas. Todavía podían pensar. Todavía estaban vivos. Lo único que habían perdido... era su forma humana. Y después habían quedado encerrados para siempre en Pueblo de las Bellezas. Al recordar a aquella «persona» que la anciana acababa de aplastar con una sola mano, Wen Lianyi volvió a sufrir varias arcadas. No podían quedarse mucho tiempo en Pueblo de las Bellezas. Tenía que encontrar cuanto antes una forma de eliminar su 【Maldición】. Y después largarse de allí. Entonces... vio a Li Wu avanzar hacia el interior. Wen Lianyi se quedó completamente paralizada. ¡¡¡Si quieres buscarte la muerte, no me arrastres contigo!!!
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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 54

Estás leyendo el capítulo 54 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 11 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.