Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 53 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
En cuanto vio la palabra 【Bautismo】, Li Wu se puso alerta de inmediato.
Wen Lianyi también captó enseguida la información clave.
«¿Qué es el 【Bautismo】?»
Pero cuando las dos intentaron seguir pasando las páginas, volvieron a aparecer rastros de garabatos y daños en el diario.
Era evidente que el cuaderno ya estaba regresando a su estado caótico original.
La información comenzó a aparecer de manera fragmentada e inconexa.
Li Wu frunció el ceño y miró a Wen Lianyi.
«Tu Artefacto Fantasma sí que es interesante.»
Hasta Wen Lianyi estaba fastidiada.
«Lo que ya ocurrió obviamente no puede cambiarse. Si solo hago que algo vuelva al estado que tenía en el pasado, naturalmente ese estado solo puede ser temporal.»
«¿Puedes usarlo otra vez?», preguntó Li Wu.
Wen Lianyi se atragantó con sus propias palabras.
«¿Me estás explotando como si fuera una esclava? ¡Hace un momento tuve que usarlo por lo menos diez mil veces! Por suerte esto no es más que un cuaderno; si hubiera sido otra cosa, ya habría muerto por la reacción adversa.»
«Ay...»
Li Wu volvió a soltar un profundo suspiro.
Las venas de la frente de Wen Lianyi se marcaron.
Esta Li Wu no dejaba de provocarla.
Todos los Artefactos Fantasma que requerían activación voluntaria producían alguna clase de reacción adversa.
La intensidad dependía tanto del propio Artefacto como del grado en que se utilizara.
El tiempo que 【Reloj de la Cuenta Regresiva】 hacía retroceder volvía a avanzar hasta recuperar su estado original en muy poco tiempo.
Pero, aun siendo temporal, su capacidad seguía siendo extraordinaria.
Y la reacción sobre su portadora tampoco era algo que pudiera ignorarse.
Entre los Artefactos Fantasma que Li Wu poseía, el único que necesitaba activar de manera consciente era la maleta.
Sin embargo, no sabía si el problema estaba en la maleta o en ella misma, porque jamás había sentido ninguna incomodidad al utilizarla.
Eso sí, ya había presenciado en «La habitación de Anna» las consecuencias de que He Cunyu abusara de 【Semilla de la Furia】.
Ahora que no tenían a ningún otro combatiente cerca, Li Wu no pensaba provocar problemas innecesarios y luego tener que enfrentarlos sola.
Además...
ya habían obtenido casi toda la información importante del diario.
Antes de que el cuaderno regresara por completo a su estado destruido, Li Wu alcanzó a captar varios fragmentos clave.
【Bajo la luz de la luna recuperamos \*\*.】
…
【Un rostro hermoso me permitió conseguir todo aquello que deseaba.】
…
【¡No! ¡No, no, no! ¡Ella nos engañó...!】
【¡El 【Bautismo】 no es \*\*, sino \*\*!】
【Le supliqué que me permitiera regresar al pasado... pero... ya no tengo vuelta atrás.】
【No puedo volver a la vida que tenía antes, pero tampoco puedo aceptar en lo que me he convertido. ¡Me convertí en un \*\*!!】
…
【¿Por qué terminó así? ¿Por qué? No... ¡No quiero convertirme en eso!】
【¿¡Por qué nadie me dijo que el precio del 【Bautismo】 sería tan terrible!?】
…
【Lo siento. Lo siento...】
【No tengo más remedio que utilizarla como alimento.】
【Creo que... muy pronto todo este pueblo quedará completamente envuelto... maldición.】
【Somos pecadores.】
…
«¡Ella no soy yo!»
«¡Ella no soy yo!»
«¡Ella no soy yo!»
A simple vista, nuevas tachaduras empezaron a surgir sin descanso sobre las páginas.
Como una tormenta violenta, aquella escritura fue destruyendo el contenido que acababan de restaurar.
Bastaba verlo para imaginar hasta qué punto Lin Meimei había perdido la razón al final.
Destruyó sus propios deseos.
Destruyó su propia fotografía.
Destruyó su propio pasado.
De repente, apareció sobre la página una gran mancha de color rojo sangre.
Parecía haber sido escrita directamente con sangre.
Varias palabras enormes quedaron plasmadas allí:
«¡¡¡Ella jamás me perdonará!!!»
Las letras ensangrentadas volvieron a ser tachadas.
Entonces comenzaron a aparecer marcas húmedas.
Una gota.
Otra.
Y otra más.
Como si, en ese preciso instante del pasado, la persona que había escrito aquellas páginas estuviera llorando.
Sobre las lágrimas aparecieron nuevamente unas palabras de un rojo intenso.
«Solo abriendo el vientre y sacando las entrañas habrá redención.»
Sangre fresca salpicó el diario y se mezcló con aquellas palabras.
Tanto Li Wu como Wen Lianyi sintieron que el corazón les daba un vuelco.
Y justo en ese instante...
¡Bam!
Un fuerte golpe resonó contra una puerta a sus espaldas.
«¡¡Aaah!!»
Se escuchó un chillido de una frecuencia anormalmente alta.
Era como el alarido de alguna criatura cuyas emociones hubieran llegado a un extremo absoluto.
Li Wu y Wen Lianyi apartaron inmediatamente la atención del diario.
Las dos se pusieron en guardia y clavaron la mirada en una puerta dentro de la casa.
Estaba cerrada con llave.
Wen Lianyi miró a Li Wu.
Li Wu entrecerró los ojos.
«¿Vamos a ver?»
Era evidente que ni siquiera Wen Lianyi se había recuperado todavía de lo que acababan de leer.
Li Wu sacó su bisturí.
«Busca un arma y ven.»
Wen Lianyi apretó los labios.
Encontró un tubo de acero a un lado y siguió a Li Wu.
Las dos avanzaron lentamente hasta aquella puerta.
Una corriente de aire gélido las golpeó de frente.
¡Bam! ¡Bam! ¡Bam!
La cosa del otro lado no dejaba de embestir la puerta.
Pero los golpes sonaban apagados y pegajosos.
Como si una masa de barro tras otra estuviera siendo arrojada contra la madera.
Wen Lianyi sintió una presión sofocante.
«¿Qué demonios es eso?»
No conseguía imaginar qué clase de cosa podía producir semejante sonido.
«No hables.»
Li Wu se llevó un dedo a los labios.
«Hay una voz ahí dentro.»
Las dos guardaron silencio y acercaron los oídos a la puerta.
Además de los latidos acelerados provocados por el miedo a lo desconocido y del ruido de aquella cosa golpeando la madera...
se escuchaba débilmente una voz agotada.
Una voz que gritaba hasta desgarrarse la garganta:
«Ayúdame...»
«Ayúdame...»
«¡¡Sálvame!!»
Era claramente una súplica de auxilio.
Sin embargo, aquella voz sonaba como el llanto de un bebé.
La pronunciación era extraña y aguda, tan antinatural que hacía que se erizara el cuero cabelludo.
Wen Lianyi todavía dudaba sobre qué hacer cuando Li Wu, a su lado, caminó directamente hasta un rincón y recogió del suelo un hacha.
Volvió con ella en la mano.
Los ojos de Wen Lianyi se abrieron de par en par.
«¿Qué vas a hacer?»
«Apártate.»
La voz de Li Wu era fría.
Sus ojos estaban completamente concentrados en la puerta.
«Voy a derribarla.»
Wen Lianyi ni siquiera alcanzó a reaccionar antes de que Li Wu descargara el hacha directamente contra la madera.
Se apresuró a apartarse.
«¡¿Tienes algún problema en la cabeza?!»
Primero rompía ventanas.
Ahora derribaba puertas.
Y ni siquiera se preocupaba por las personas que tenía al lado.
¿Cómo podía existir alguien tan simple y brutal?
Li Wu la ignoró.
Volvió a golpear.
Una vez.
Otra.
Y otra.
Finalmente abrió un enorme agujero en el centro de la puerta de madera.
«¡Atrás!»
En el instante en que Li Wu gritó, dos cuchillos arrojadizos salieron disparados hacia ellas.
Un destello frío atravesó el aire.
Li Wu invocó inmediatamente la maleta y la utilizó como escudo.
Los cuchillos no llevaban demasiada fuerza.
Pero de sus hojas goteaba un líquido verde fluorescente.
Wen Lianyi consiguió esquivarlos con rapidez, pero uno alcanzó a rozarle el brazo y le abrió una herida.
Li Wu la agarró de la mano y la arrastró hasta quedar protegidas detrás de la pared.
«¡Siéntate!»
Su tono no admitía discusión.
Wen Lianyi se sobresaltó y obedeció inmediatamente.
Entonces escuchó:
«Va a doler un poco. Aguanta.»
Al segundo siguiente...
un dolor brutal explotó en su brazo.
Wen Lianyi gritó.
Hasta las piernas se le levantaron del suelo por el dolor.
«¡¿Qué estás haciendo?!»
¡Li Wu acababa de arrancarle con el bisturí un pedazo de carne del brazo!
Li Wu no respondió.
Simplemente observó el trozo de carne que acababa de cortar y se lo mostró.
«Puedes negarte al tratamiento.»
«Siempre y cuando estés dispuesta a terminar así.»
Ante sus ojos, aquel pedazo de carne dejó de sangrar a una velocidad visible.
El color de la piel comenzó incluso a extenderse hacia la carne roja expuesta.
Y después...
como si fuera barro...
se deshizo por completo.
«¡¡Joder!!»
Wen Lianyi perdió de golpe todo control sobre su expresión.
En sus ojos solo quedaban miedo y repulsión.
«¿¡Qué demonios está pasando!?»
«Si no quieres quedar lisiada, usa 【Reloj de la Cuenta Regresiva】 sobre ti misma ahora mismo.»
Li Wu se lo ordenó sin darle opción.
Pero mientras Wen Lianyi la miraba, se dio cuenta de que Li Wu tenía los ojos entrecerrados y no apartaba la mirada de la puerta.
Ella también volvió la cabeza.
Dentro del agujero que habían abierto...
al fondo de aquel pasadizo completamente oscuro...
había una «persona» pálida y demacrada, tan delgada como una rama seca.
Estaba inmóvil.
Y observaba fijamente a Li Wu.

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 54
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 53
Estás leyendo el capítulo 53 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 11 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.