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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 51 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Tras atravesar las calles desiertas, Li Wu y Wen Lianyi llegaron al centro de Pueblo de las Bellezas. Visto desde lejos, el lugar parecía hermoso, rodeado de verdes montañas y aguas cristalinas. Pero al acercarse descubrieron que la mayoría de las plantas eran artificiales. Falsas. Y, más importante aún… hacía demasiado frío. «¡Achís!» Wen Lianyi estornudó, se abrazó los brazos y miró a Li Wu. «¿Tú no tienes frío? ¿Por qué hace tanto frío aquí?» Li Wu estaba bastante bien. Desde pequeña había sido poco sensible a la temperatura. Ya hiciera frío o calor, nunca le daba demasiada importancia. Incluso con temperaturas de dos o tres grados bajo cero podía salir tranquilamente en manga corta. Aunque eso no significaba que no pudiera sentir la temperatura. Todo Pueblo de las Bellezas estaba, efectivamente, demasiado frío. Era como si cada casa tuviera instalado un aire acondicionado dedicado específicamente a refrigerar el pueblo entero. ¿Tendría algo que ver con el agente biológico del sótano? Después de todo, aquel agente también había sido almacenado deliberadamente a baja temperatura. Al ver que Li Wu no le respondía, Wen Lianyi se acercó y le agarró la mano. «¿Por qué me ignoras? Como escolta eres bastante incompetente». Li Wu le lanzó una mirada. «Por naturaleza no me gusta hablar». Wen Lianyi guardó silencio durante unos instantes. ¿No acababas de hablar un montón conmigo? Pero… cuanto menos caso le hacía Li Wu, más ganas sentía Wen Lianyi de conquistarla y atraerla a su lado. Aquello despertaba todavía más su competitividad. Si Li Wu se hubiera dejado reclutar fácilmente a cambio de apenas dos datos, Wen Lianyi habría perdido bastante el interés. No tardaron mucho en encontrar, siguiendo la información de los expedientes, una fría y lúgubre casa de madera. Era la casa de Lin Meimei, la huésped de la habitación 203 que Li Wu tenía asignada directamente. Li Wu intentó abrir la puerta. Como era de esperar, estaba cerrada con llave. Miró a Wen Lianyi. «¿Puedes derribarla?» «¿Yo?» Wen Lianyi se señaló a sí misma con incredulidad. La mirada que le dirigió parecía estar preguntándole si tenía algún problema en la cabeza. «Yo no podría hacer algo tan vulgar». Li Wu soltó un profundo suspiro. «Ay…» Wen Lianyi también se quedó sin palabras. «¿Ahora me desprecias solo porque no quiero derribar una puerta?» Li Wu respondió: «Solo estaba extrañando a una vieja conocida». «¿A quién?» «A la mejor cerrajera de todo el país». Si Nie Wei estuviera allí, abrir aquella puerta habría sido facilísimo. Li Wu incluso estaría dispuesta a pagarle diez yuanes para que le abriera la cerradura y concederle el honorable título de Embajadora Abrepuertas. El destino… era algo que podía aparecer por casualidad, pero no podía exigirse. Li Wu no tuvo más opción que recoger una piedra del suelo. ¡Crash! Rompió directamente la ventana. Después de retirar los restos de vidrio del marco, trepó por ella y entró. Wen Lianyi la miró con la boca abierta. «¿Cómo puedes ser tan bruta?» Li Wu no tenía ninguna intención de consentirla. «Entonces no entres». El rostro de Wen Lianyi se puso rojo. «¡Ni siquiera pensaba entrar! ¡Hacer algo tan indigno… ni aunque me mataras lo haría!» Era una auténtica señorita rica criada entre algodones. Desde pequeña había conseguido todo lo que quería. En el mundo real, cuando quería entrar a algún sitio, ¿cuándo había tenido que preocuparse ella misma por abrir la puerta? Incluso después de llegar al Mundo de la Niebla seguía siendo una experta manipulando a las personas. Cuando quería hacer algo, siempre encontraba a alguien dispuesto a hacerlo por ella. «Ya que estás adentro… ¿no puedes abrirme la puerta?» Li Wu puso precio. «10 000 Puntos de Riqueza». «¡¿Me estás robando?!» Wen Lianyi estaba atónita. ¿¡Un millón solo por abrirle una puerta!? Li Wu respondió: «Entonces olvídalo. Voy a registrar la casa». Ella había aceptado ser su escolta. Eso significaba ocuparse de su seguridad. Nada más. Cada servicio tenía su precio. ¿Abrirle la puerta? Eso se cobraba aparte. Le daba igual que fuera una señorita rica y consentida. Li Wu no pensaba malcriarla. Wen Lianyi apretó los puños. Lentamente, su mirada se desplazó hacia la ventana. ¡De ninguna manera haría algo tan poco digno! … «Voy a dejarte algo muy claro. Entré únicamente porque me preocupa que puedas encontrarte con algún peligro aquí dentro». «No puedes contarle esto a nadie, ¿entendiste?» «¡Si lo haces, te juro que me las vas a pagar!» Al final, Wen Lianyi se había buscado una excusa para conservar la dignidad. Estaba horrorizada consigo misma. ¡Si su madre se enteraba de que había entrado a una casa trepando por una ventana, aquello sería una vergüenza para toda la familia! Una sonrisa apenas perceptible apareció en el rostro de Li Wu. Pero desapareció tan rápido como había llegado y enseguida volvió a su expresión habitual. «Esta casa realmente está más fría que afuera». Solo entonces Wen Lianyi pareció darse cuenta. «Parece que prefieren los ambientes fríos». «Esos huéspedes definitivamente no son personas normales». Li Wu empezó a revolver cajones y armarios en busca de pistas. De vez en cuando también le ordenaba a Wen Lianyi que hiciera algo. Wen Lianyi estaba estupefacta. Li Wu era la primera persona que se atrevía a darle órdenes de esa manera. Normalmente, cuando había que registrar un lugar, era ella quien mandaba a los demás a hacerlo. Pero Li Wu solo le respondió con una frase: «Si puedes hacerlo, hazlo. Si no puedes, sobra quien pueda». «Y las pistas que encuentre no pienso compartirlas contigo». Wen Lianyi echaba humo. ¡Esta Li Wu no tenía la menor consideración por los sentimientos de los demás! Pero no podía hacer nada. Necesitaba encontrar pistas que le permitieran librarse de la 【Maldición】 que llevaba encima. Le había revelado a Li Wu tres datos. Uno de ellos estaba relacionado con ella misma. Desde que había visto a aquella «persona» exactamente igual a ella, en el panel de su aplicación había aparecido un nuevo estado: 【Maldición】 La aplicación no explicaba exactamente qué significaba aquella 【Maldición】. Sin embargo, Wen Lianyi podía sentir que, si no conseguía resolverla cuanto antes, terminaría muriendo inevitablemente durante aquel Trabajo. Su capacidad de «curación» era incapaz de eliminarla. Al principio había pensado que bastaría con encontrar a alguien que muriera en su lugar. Pero incluso después de que Su Qian muriera como sustituta, la maldición no desapareció. Por eso no había tenido más remedio que entrar personalmente al pueblo y buscar pistas. Ahora dependía de Li Wu y tenía que tragarse el orgullo… pero todo aquello era temporal. ¡En cuanto consiguiera darle la vuelta a la situación, haría que Li Wu se arrepintiera de haberla tratado así! Hasta entonces… trabajaría. ¡Trabajaría muchísimo! ¡Trabajaría hasta dejarse la vida! ¡Haría cualquier cosa que Li Wu le ordenara! Así que la señorita rica trabajaba mientras se enfadaba, se quejaba y hacía berrinche… y aun así terminaba trabajando con más empeño que nadie. Hasta Li Wu tuvo que elogiarla. «Eres una bestia de carga elegida por el cielo». Wen Lianyi soltó una risa fría. «Ja». Qué tontería. ¡Ella era una señorita de familia rica! Al segundo siguiente, Wen Lianyi encontró algo útil. «¡Encontré su diario!» Estaba emocionadísima. Pero ni siquiera había tenido tiempo de calentarlo entre las manos cuando Li Wu se lo arrebató. Wen Lianyi estaba a punto de empezar a protestar y desplegar todo el temperamento propio de una señorita consentida cuando… Li Wu le acarició repentinamente la cabeza. «Buen trabajo». Wen Lianyi se quedó paralizada. Después, su rostro se puso rojo. Bajó la cabeza y dejó de hablar. Hmph. Esta señorita tiene un corazón grande y generoso. Te perdonaré esta vez. Li Wu abrió la primera página del diario. De inmediato cayó una fotografía. Era una foto tipo identificación. Pero el rostro de la persona retratada había sido rayado violentamente con tinta negra y roja, hasta quedar completamente destrozado. Bastaba verla para comprender cuánto odiaba quien había hecho aquello a la persona de la fotografía. La primera página estaba cubierta de escritura. —¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡Esta no soy yo! ¡¡¡Ella ya está muerta!!! Las palabras ocupaban toda la página. Hacia el final, la persona incluso había apuñalado frenéticamente el papel con la punta del bolígrafo, dejando tantas marcas que resultaba imposible distinguir qué había escrito originalmente debajo. Li Wu miró a Wen Lianyi. «Puedes restaurarlo, ¿verdad?» Todo el cuerpo de Wen Lianyi se tensó. No esperaba que Li Wu conociera sus capacidades con tanto detalle. Supuso que debía poseer algún método capaz de averiguar qué Artefactos Fantasma tenían los demás. Así que no preguntó nada. Simplemente sacó con expresión resignada un reloj de bolsillo. 【Artefacto Fantasma: Reloj de la Cuenta Regresiva】 【Descripción: Si el tiempo retrocediera, ¿volvería todo a ser como antes?】 【Efecto: Devuelve el estado físico del objetivo a como era diez minutos antes.】 La capacidad de curación de Wen Lianyi no era, en realidad, una verdadera curación. Lo que hacía era hacer retroceder el estado físico del objetivo hasta devolverlo al momento en que todavía estaba ileso. El Artefacto funcionaba sobre personas. Pero funcionaba todavía mejor sobre objetos. Y sus efectos podían acumularse mediante usos sucesivos. Wen Lianyi apoyó la mano sobre el diario. Una activación no bastó. Así que volvió a usarlo. Una vez. Otra vez. Y otra más. Después de activar repetidamente el Artefacto Fantasma, la reacción adversa empezó a hacer que su mente se volviera confusa. Finalmente… el diario reaccionó. Al segundo siguiente, ocurrió algo que dejó completamente atónitas a ambas.
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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 51

Estás leyendo el capítulo 51 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 2 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.