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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 50 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
En el rostro puro e inofensivo de Wen Lianyi apareció una sonrisa afilada. Como si ya tuviera la victoria asegurada, acercó el rostro al de Li Wu. Había que admitir que era extremadamente inteligente. Solo con unas cuantas pistas dispersas había conseguido deducir la verdadera identidad de Li Wu. Pero las emociones de Li Wu no se alteraron por ello. Las personas inteligentes siempre disfrutaban de ciertos privilegios en este mundo. Incluso después de que Wen Lianyi revelara su identidad, Li Wu seguía teniéndola en mayor estima. El problema era que… las personas demasiado inteligentes también solían ser demasiado arrogantes. Al final, aquella pequeña cola que Wen Lianyi no podía evitar levantar con orgullo terminó delatándola. «Eres muy capaz. Te admiro». «Pero el poder de una sola persona siempre es limitado. En un Trabajo… el equipo y la cooperación son lo que permite maximizar los beneficios y la eficiencia». «Todo equipo es como un rebaño. Al final, el propio grupo acaba eligiendo a alguien que vaya a la cabeza, alguien que guíe la voluntad de los demás y los conduzca hasta alcanzar el objetivo». «Y yo…» «Nací para ir a la cabeza». «Nadie creerá ninguna acusación ni revelación que hagas sobre mí». «Lo único que conseguirías sería empujar tu propia posición dentro del equipo hacia un lugar todavía más incómodo y marginal». «Creo que no tienes ningún motivo para rechazarme, ¿verdad?» Sonreía dulcemente. Pero cada una de sus palabras rebosaba una confianza absoluta en sí misma. Estaba segura de ganar. Porque toda su vida había sido así. Había nacido para liderar el rebaño. Siempre había podido resolver con facilidad cualquier problema que surgiera dentro del grupo. Especialmente cuando aparecía algún «elemento extraño» que intentaba amenazar su posición de liderazgo o desafiar su autoridad. Siempre conseguía neutralizarlo sin demasiado esfuerzo. Era inteligente. Y tenía una enorme confianza en sí misma. Lo que jamás había imaginado era que Li Wu extendería una mano, le sujetaría la barbilla y arrancaría sin piedad aquella fachada perfecta. «¿Solo cuentas con ese pequeño truco tuyo para alterar la percepción de la gente?» Con una sola frase, Li Wu sacó a plena luz la capacidad que Wen Lianyi había mantenido escondida en lo más profundo. Sus pupilas temblaron de incredulidad. «¿Lo sabes?» Li Wu respondió: «¿Acaso solo tú tienes derecho a guardar secretos?» Li Wu había empezado a prestar atención a aquella chica dócil e inofensiva desde el momento en que Wen Lianyi soltó aquel grito. Porque, después de revivir y abrir 【Diario de los pensamientos de una chica】, la información de Wen Lianyi había aparecido claramente registrada allí. Eso significaba que… desde el principio, Wen Lianyi ya había intentado investigar a Li Wu. O, para ser más precisos… había investigado a todos. Necesitaba recopilar información sobre cada persona para decidir, en el menor tiempo posible, cómo competir por el liderazgo del grupo. Una chica supuestamente aterrada había sido capaz de investigar y juzgar a otras personas en tan poco tiempo. Aunque nadie hubiera advertido a Li Wu sobre ella, jamás la habría subestimado. Las capacidades de Wen Lianyi eran bastante especiales. Además de la curación, la purificación de toxinas y el aumento de las capacidades físicas que había revelado abiertamente, poseía otra: podía alterar de manera sutil y gradual la percepción de quienes la rodeaban. Esa era la verdadera clave que le permitía ganarse tan rápido a los demás. Y la había ocultado deliberadamente. Si Li Wu no hubiera poseído un Artefacto Fantasma de contravigilancia, quizá incluso ella habría terminado dejándose llevar por Wen Lianyi. Aunque aquella influencia no fuera tan poderosa como podía parecer, combinada con el cerebro de Wen Lianyi era más que suficiente para resultar extremadamente útil. Dejar todo el poder de mando de un equipo en manos de una sola persona era muy peligroso. A Li Wu tampoco le gustaba la sensación de quedar bajo el control de alguien. Pero debilitar aquella autoridad era bastante sencillo. Solo había que dividir el poder. Por eso, al mismo tiempo que Wen Lianyi terminaba de construir su «equipo», Li Wu también había formado su propio pequeño grupo. Li Wu. Lan Li. Hua Zhi. Aunque solo fueran tres, mientras Wen Lianyi no pudiera controlar por completo al equipo, Li Wu conservaría suficiente libertad para decidir por sí misma adónde ir y qué hacer. Sin tener que obedecer a nadie. Esa era precisamente la razón por la que Wen Lianyi también había estado tan pendiente de ellas. La existencia de aquellas tres impedía que obtuviera el control absoluto de aquel Trabajo. Que un oponente descubriera tus cartas era algo aterrador. Significaba quedar completamente expuesto frente a él. Wen Lianyi entrecerró los ojos. Una amenaza empezó a filtrarse en su voz. «¿Y qué importa que conozcas mis cartas?» «Aun así te resultaría muy difícil sacarme de la posición que tengo ahora, ¿no crees?» «La ventaja sigue siendo mía». Al segundo siguiente, se escuchó algo cortar el aire junto a su oído. Un bisturí quedó apoyado contra el cuello de Wen Lianyi. A pesar de sentir aquel metal frío sobre la piel, permaneció tranquila e inmóvil. Seguía completamente segura de sí misma. «No vas a matarme». «Hacerlo te dejaría en una posición desfavorable». «Si esta es tu decisión… entonces solo puedo admitir que te sobreestimé». «¿Matarte?» A Li Wu le pareció tan gracioso que levantó una ceja. Miró directamente a Wen Lianyi. «Solo quería que sintieras lo fácil que sería para mí matarlos a todos». Por fin, la expresión de Wen Lianyi se tensó. «¿Estás loca?» Su voz estuvo a punto de quebrarse. Su compostura comenzaba a desmoronarse. Jamás había esperado que Li Wu dijera algo semejante. ¿Matarlos a todos? Li Wu sonrió y guardó el bisturí. «Era una broma». «No pienso hacerte nada». «Solo te estoy advirtiendo que no intentes usar tus pequeños trucos conmigo». «Reconozco que eres inteligente y entiendo la forma en que actúas». «Pero detesto sentir que alguien me controla». «Ya pasé demasiado tiempo soportando a líderes imbéciles diciéndome cómo hacer mi trabajo…» «Así que será mejor que no me pongas las cosas difíciles». «Buscar a alguien que muera en tu lugar, usar la vida de otras personas para probar las reglas de la muerte…» «Todos tienen su propia manera de sobrevivir». «Los Trabajos de este lugar son crueles». «La gente demasiado estúpida, aunque hoy no muera a tus manos, mañana morirá a manos de algún monstruo». «Me da exactamente igual a manos de quién mueran». «No tiene nada que ver conmigo». «Y si su muerte puede generar algún valor… hasta me parece bien». «Pero si algún día tus cálculos empiezan a incluirme a mí…» «Destruir la fortaleza que construiste alrededor de tu equipo sería extremadamente fácil». «¿Quieres intentarlo?» Li Wu la miró fijamente. «Supongo que no». La cola de Wen Lianyi ya no podía seguir levantándose con orgullo. Tuvo que admitir que había subestimado a Li Wu. Y lo fundamental era que Li Wu realmente había demostrado tener la capacidad necesaria para destruir aquella fortaleza que tanto esfuerzo le había costado construir. Wen Lianyi se consideraba una experta juzgando a las personas. Podía descubrir con facilidad lo que alguien sabía y lo que estaba pensando. Y, combinado con su Artefacto Fantasma capaz de alterar la percepción de los demás, aquello bastaba prácticamente para hacer que todos terminaran actuando a su favor. Pero contra Li Wu… no funcionaba. Porque era completamente incapaz de encontrar su punto débil. Li Wu era… demasiado racional. Absolutamente racional. Absolutamente serena. Durante un instante, Wen Lianyi incluso tuvo la sensación de estar mirando a un monstruo carente de emociones y deseos. Después de unos instantes de vacilación, decidió ceder. «De verdad haces que la gente te tenga miedo». ¿Miedo? Li Wu recibía ese tipo de comentarios bastante seguido. Le dio unas palmaditas en el hombro a Wen Lianyi. «Solo llevo más tiempo trabajando que tú». Por muy inteligente que fuera Wen Lianyi, se quedó completamente confundida. «¿?» Li Wu explicó: «Trabajar puede convertir a una persona honrada y bondadosa en una mujer venenosa». Wen Lianyi: «… ¿De verdad?» Li Wu asintió con absoluta firmeza. Así era. Si no le creía, solo tenía que trabajar unos cuantos días y lo entendería. Wen Lianyi realmente nunca había trabajado. Después de todo… era una auténtica señorita de familia rica. Pero, fuera como fuera, después de haber llegado hasta ese punto, Wen Lianyi ya no podía seguir tratando a Li Wu con las mismas tácticas que utilizaba con los demás. Así que eligió un método mucho más directo. «Cuando entremos al pueblo, ven conmigo». «Sé mi escolta temporal». «Puedo ofrecerte un valor que supera cualquier cosa que imagines». «El 【Secreto】 de Pueblo de las Bellezas…» «Y un 【Artefacto Fantasma】».
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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 50

Estás leyendo el capítulo 50 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 2 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.