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Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 42 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Era de noche. La niebla envolvía todo el pueblo y las luces de 【Pueblo de las Bellezas】 parecían haberse atenuado un poco. De las casas comenzaron a salir personas. Todas llevaban sombreros y cubrebocas. Sin ninguna prisa, se dirigieron hacia los alrededores del hospital de cirugía plástica, donde se encontraban los dormitorios del personal médico. Frente a la entrada del hospital, una mujer con el cuello doblado noventa grados hacia atrás por un golpe avanzaba cojeando sobre tacones altos mientras recibía a los demás. «¿Ya llegaron?» «¿Cómo terminaste así?» «Porque morí una vez». «¿De verdad alguien de ellos intentó matarte la primera noche? ¿Descubrieron algo sobre ti?» «No… No descubrirán nada». «Pronto podré reparar este cuerpo, pero antes de eso… lo de todos ustedes es más importante». Nadie dijo nada más. Guiados por la enfermera, se colocaron frente a las ventanas de las habitaciones del dormitorio. Cada habitación tenía una ventana unidireccional. Los empleados nunca advertirían que, entrada la noche, el lado desde el que se podía ver a través de ella cambiaba. A través de aquellas ventanas rectangulares, esas personas podían observar con toda facilidad el interior de las habitaciones. Contemplaban los rostros dormidos de los empleados. De vez en cuando se detenían frente a alguna ventana y apoyaban ambas manos contra el vidrio para mirar con mayor claridad. «La quiero a ella…» Cada vez que alguien escogía a una persona concreta y pronunciaba aquellas palabras, la jefa de enfermería lo anotaba. Pasó un grupo tras otro. Entonces una mujer se acercó furiosa a la jefa de enfermería. Parecía extremadamente nerviosa. Hasta su voz se había vuelto sombría. «Necesito repararme». Sin embargo, mientras hablaba llena de rabia, una extraña sustancia viscosa comenzó a gotear desde debajo de su cubrebocas. La mujer entró en pánico al instante. Se llevó las manos al rostro y, presa del dolor, se agachó desesperadamente para recoger los trozos de tejido facial que se le habían desprendido e intentar pegárselos de nuevo. «¡Mi cara…!» «Parece que tendré que completar la 【Reparación】 esta misma noche». «Ya no me queda tiempo». Giró la cabeza y corrió inmediatamente hacia una de las habitaciones. Señaló a una persona en el interior. «¡La quiero a ella!» La jefa de enfermería se acercó. «Ya lo sabes. Necesitamos tiempo». La mujer rugió furiosa. Su voz ya ni siquiera parecía humana. «¡Carajo! ¿¡No entiendes que no tengo tiempo!?» «¡Tengo que completar la 【Reparación】 esta misma noche!» La enfermera mantuvo la sonrisa. «Entiendo». «Ya conoces las reglas». La mujer guardó silencio durante unos instantes. Al final respondió con impaciencia: «Lo sé». … En mitad de la noche comenzaron a escucharse leves ruidos de movimiento. Parecía haber alguien caminando de un lado a otro por el pasillo. Abría una puerta. La cerraba. Todo ocurría en absoluto silencio. Después de repetir aquello varias veces, el picaporte de la habitación de Hua Zhi giró. Una criatura de forma humana avanzó sobre la luz de la luna que entraba por la ventana y se acercó lentamente a la cama. Las dos dormían profundamente. La criatura se agachó poco a poco y acercó el rostro al de Li Wu, que dormía en el lado exterior. Después subió a la cama. Se arrodilló sobre Li Wu. Sus rostros quedaron tan cerca que apenas faltaba un poco para que se tocaran. La criatura examinó detenidamente aquella cara. Finalmente negó con la cabeza. Después dirigió la mirada hacia Hua Zhi, que dormía a su lado. De pronto… todo su cuerpo se estremeció. Extendió una mano y recorrió con los dedos la mejilla de Hua Zhi. Hua Zhi no notó nada extraño. Continuó durmiendo tranquilamente. Esos ojos. Esas pestañas. Ese rostro todavía con un ligero aire infantil. La piel blanca con un tenue tono rosado… La mujer extendió la mano y acarició aquella cara como si estuviera sosteniendo un tesoro. Hua Zhi pareció percibir que algo no estaba bien. Gimió incómoda entre sueños. Y de pronto abrió los ojos. ¡La mujer había levantado una jeringa y estaba a punto de clavársela en el cuello! «¡¡Ah!!» En el mismo instante en que Hua Zhi gritó, una mano apareció a su lado y sujetó la muñeca de la mujer. Li Wu ya estaba despierta. No perdió tiempo hablando. Clavó directamente el bisturí en el pecho de la mujer. La mujer soltó un grito de dolor. Al segundo siguiente, la mano que Li Wu sujetaba con fuerza se convirtió en una masa de carne triturada, permitiéndole liberarse. La mujer salió corriendo hacia la puerta. Li Wu la persiguió de inmediato. Pero ya había conseguido alejarse bastante. Sin otra alternativa, apuntó a su nuca y lanzó rápidamente el bisturí. El bisturí se le clavó en la cabeza. Sin embargo, la mujer simplemente expulsó un poco de aquella sustancia viscosa desconocida y continuó corriendo hasta desaparecer. Hasta Li Wu sintió un escalofrío. ¡Mi bisturí! Podía llegar a entender que no hubiera muerto después de que le atravesara el corazón. Pero… ¿seguía viva incluso después de recibir un bisturí en la cabeza? ¿Qué demonios era esa cosa? ¿De verdad era humana? Li Wu no pensaba seguir persiguiéndola. Continuar tras ella en esas circunstancias claramente la pondría en desventaja. Sin embargo, aquella persona parecía haber ido dejando por el camino gotas de la extraña sustancia viscosa. Li Wu se agachó y recogió un poco. Esto era… ¿tejido de piel y carne? Estaba a punto de examinarlo con mayor detenimiento cuando el tejido que sostenía se deshizo como agua. De inmediato empezó a desprender un hedor insoportable. Li Wu ya había olido aquello antes. Era extremadamente parecido al olor del almacén. ¿Se había desprendido del cuerpo de esa persona? Ahora que lo pensaba… había recibido dos heridas mortales seguidas y, aun así, no había derramado ni una sola gota de sangre. La expresión de Li Wu se volvió todavía más sombría. Los ocupantes de las demás habitaciones empezaron a abrir las puertas y salieron uno tras otro. «¿Q-qué pasó?» Li Wu respondió: «Un monstruo entró en nuestra habitación». Los rostros de todos palidecieron al instante. ¿Un monstruo? ¡No habían notado absolutamente nada! Li Wu miró a Lan Li. Se acercó y le habló en voz baja. «¿Tu Artefacto Fantasma no te avisó?» Lan Li se hospedaba justo en la habitación de al lado. A juzgar por el recorrido que aquel monstruo había seguido desde las habitaciones exteriores hacia las interiores, debería haber abierto primero la habitación de Lan Li. Sin embargo… 【Labios Gritones】 no había soltado ni un solo grito. Lan Li también parecía desconcertada. «Eso no debería ser posible…» «A menos que esa cosa no represente ninguna amenaza para las personas». ¿Que no representaba ninguna amenaza para las personas? Li Wu solo le dejó una advertencia. «Ten cuidado». Después regresó a la habitación de Hua Zhi. Aunque había estado dormida, Li Wu había colocado previamente a 【Ojo-Ojo】 detrás de la puerta. Por eso se había despertado desde el instante en que aquella cosa entró. Simplemente había permanecido inmóvil, observando en silencio qué pretendía hacer. La cosa había entrado a escondidas. Las había tocado y examinado por todas partes. Sobre todo sus rostros. Parecía haberse encaprichado con la cara de Hua Zhi. Por eso había intentado hacerle algo. Hua Zhi seguía bastante asustada. Acababa de despertar y se había encontrado una cara prácticamente pegada a la suya. ¿Quién podía soportar algo así? Preguntó entre sollozos: «¿Q-qué…? ¿Qué demonios era esa cosa de hace un momento?» Li Wu negó con la cabeza. «No lo sé». «Podría ser algún monstruo de 【Pueblo de las Bellezas】». «Si hubiéramos conseguido conservar una muestra, quizá podríamos rastrear su origen. Pero lo único que soltaba era tejido de carne y se deshacía enseguida». «No pude conservar nada». Ya había intentado realizar una 【Identificación】 sobre el líquido en el que aquel tejido se había convertido. No funcionó. «Yo tengo una muestra». Rat Rat señaló un pequeño refrigerador situado a un lado. Era uno de los Artefactos Fantasma chatarra que había comprado. Su función era garantizar al cien por ciento la frescura de los alimentos. Hua Zhi habló en voz baja. «Vi que saliste corriendo detrás de ella…» «No me atreví a perseguirla contigo, pero pensé que quizá serviría de algo conservar esta mano». «Así que la guardé». Li Wu abrió el refrigerador. Efectivamente… la mano seguía completamente intacta. Los ojos de Li Wu se iluminaron. Miró a Hua Zhi. «¡Bien hecho!» Hua Zhi se sonrojó al recibir el elogio. Pareció no saber muy bien qué hacer. «G-gracias…» La habían felicitado. Qué felicidad~
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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 42

Estás leyendo el capítulo 42 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 31 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.