Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 41 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Lan Li sacó un trozo de carne ensangrentado del tamaño de una palma.
Le habían arrancado a golpes todos los dientes e incluso le habían cortado la lengua. Solo quedaban unos labios de un rojo intenso y aspecto sediento de sangre, que de vez en cuando se entreabrían y volvían a cerrarse.
«Esta cosa se llama 【Labios Gritones】. Cuando aparece un aura peligrosa cerca, empieza a gritar. Cuanto mayor sea el peligro, más fuerte grita».
«En el instante en que apareció la jefa de enfermería, soltó un alarido ensordecedor. Debiste escucharlo, ¿no?»
Li Wu asintió.
Aquel sonido ciertamente había sido difícil de ignorar.
Lan Li la miró con seriedad.
«Ese grito fue el más fuerte que he escuchado desde que tengo esta cosa».
Eso significaba que la amenaza había superado con creces lo imaginable.
Li Wu se quedó pensativa.
Ella había experimentado aquel peligro de la manera más directa: ni siquiera había alcanzado a reaccionar cuando ya la habían matado.
Hasta ahora seguía sin saber qué había ocurrido exactamente.
Pero ahora que conocía la función del Artefacto Fantasma de Lan Li, muchas cosas serían más fáciles.
Li Wu tanteó:
«¿Lo vendes?»
Lan Li rechazó el tanteo de inmediato.
«No».
Era perfectamente normal.
【Labios Gritones】 era prácticamente un Artefacto Fantasma hecho para salvarte la vida. Combinado con la velocidad de Lan Li, en circunstancias normales realmente no sería fácil matarla.
Ya era tarde, así que Li Wu se preparó para marcharse.
«¿Ya te vas?»
Lan Li había disfrutado bastante de la conversación y todavía parecía tener ganas de seguir hablando.
Al segundo siguiente, Li Wu se detuvo y le hizo una seña para que guardara silencio.
Lan Li se puso alerta de inmediato.
Bajó la voz.
«¿Qué pasa?»
«Alguien te tiene en la mira. Hay una persona escuchando a escondidas detrás de la pared».
Li Wu había dejado previamente a 【Ojo-Ojo】 fuera de la habitación para vigilar los alrededores en todo momento.
Y, efectivamente, había visto a alguien.
Recordaba que se llamaba Su Qian.
Este apenas era su segundo Trabajo.
Li Wu miró a Lan Li.
«¿Tiene algún problema contigo?»
«No. Wen Lianyi me tiene en la mira».
Lan Li comprendió enseguida lo que estaba ocurriendo.
¿Wen Lianyi?
Li Wu la recordaba bastante bien.
Era una chica de apariencia dulce y gentil, con un porte fuera de lo común. Bastaba mirarla para pensar que provenía de una familia adinerada.
Lan Li le explicó brevemente lo que acababa de suceder.
Li Wu también percibió que había algo extraño en todo aquello.
Como mucho, habían pasado unos cuarenta minutos desde que salieron del dormitorio.
Y aun así, Wen Lianyi había conseguido reunir a tanta gente a su alrededor en tan poco tiempo.
Realmente era impresionante.
Li Wu sabía que ella no sería capaz de hacer algo semejante.
Por lo general, mientras alguien no fuera un novato absoluto, no confiaría fácilmente en otras personas.
Ni siquiera se acercaría demasiado a ellas.
Después de todo, el corazón humano era impredecible.
Nadie podía saber si al final lo que acabaría matándolo sería un monstruo…
o uno de sus propios compañeros.
Que Wen Lianyi pudiera formar un grupo con tanta soltura demostraba que definitivamente no era la primera vez que hacía algo así.
Era su método de supervivencia.
Y ahora había enviado a alguien a escuchar detrás de la pared porque había determinado que Lan Li poseía información y quería tantearla.
Poco después llamaron a la puerta.
Lan Li y Li Wu intercambiaron una mirada.
Lan Li fue a abrir.
Su Qian habló con evidente nerviosismo y emoción.
«Ho… hola. Soy Su Qian. ¿Todavía te acuerdas de mí? Yo… ¿puedo entrar?»
«¿Para qué?»
Su Qian puso una expresión lastimera.
«Me pareces muy valiente. Incluso te atreviste a perseguir a esos monstruos».
«Yo no podría… Soy demasiado cobarde y me da miedo quedarme sola en la habitación, así que quería estar contigo. ¿Puedo?»
«Soy bastante útil. Puedo eliminar el cansancio de otras personas. Así, si estamos juntas por la noche, ninguna tendría que preocuparse de que un monstruo nos atacara por sorpresa».
«Además… me pareces genial. Y muy especial».
Objetivamente hablando, el aire de mujer policía de Lan Li, sumado a su aspecto, resultaba bastante atractivo para las chicas jóvenes que admiraban a la gente fuerte.
Aquella explicación tenía sentido.
Y, además, era lo que Su Qian realmente pensaba.
«Gracias por el cumplido, pero me temo que no».
Lan Li la rechazó sin rodeos.
Su Qian pareció dolida.
«¿Puedo saber por qué?»
Lan Li señaló la cama.
«Una amistad de tres personas ya está demasiado concurrida. En esta habitación no cabemos».
Su Qian:
«¿Tres personas?»
Lan Li también se quedó desconcertada.
Giró la cabeza.
¿Dónde estaba Li Wu?
Al segundo siguiente, del armario salió un crujido.
La puerta se desprendió y cayó de golpe.
Li Wu, que nadie sabía en qué momento se había escondido dentro, permaneció completamente impasible.
«Hola».
Su Qian:
«…»
Lan Li:
«…»
El ambiente empezó a volverse cada vez más extraño.
El rostro de Su Qian se puso rojo al instante.
Sus ojos iban una y otra vez de una mujer a la otra hasta que, muerta de vergüenza, salió corriendo.
Li Wu salió del armario.
«¿Por qué se fue?»
Lan Li:
«… ¿Tú qué crees?»
¡Si no estabas haciendo nada, ¿para qué demonios te escondiste en el armario?!
¡¿Eso no era poner a la gente en una situación incómoda a propósito?!
Evidentemente, Li Wu no encontraba nada incómodo en la situación.
Solo se había escondido porque, según los rumores, Shi Sui ya estaba muerta.
Si alguien la veía aparecer tan campante ahora…
¿no se llevaría un susto tremendo?
Pero como de todos modos no había conseguido ocultarse, simplemente salió por la puerta principal como si nada.
Lan Li ya no tenía nada que decir.
Solo le recordó:
«Ten cuidado con Wen Lianyi. No te relaciones demasiado con ella».
Por lo general, en una situación como aquella, alguien que reunía a tanta gente a su alrededor solo podía hacerlo por dos motivos.
Primero:
una persona débil estaba pidiendo ayuda por iniciativa propia.
Segundo:
estaba buscando carne de cañón.
Li Wu, naturalmente, lo entendía.
…
Su Qian fue a escondidas a la habitación de Wen Lianyi y le relató de principio a fin todo lo que acababa de suceder.
Wen Lianyi se sorprendió.
«¿Shi Sui no murió?»
Su Qian asintió.
«La vi con mis propios ojos. Estoy completamente segura».
«Lan Li no tiene motivos para mentirnos».
Wen Lianyi se quedó pensativa mientras su mente trabajaba a toda velocidad.
Parecía que aquella Shi Sui tampoco era una persona común.
Habría sido ideal que Su Qian hubiera conseguido escuchar aunque fuera un poco de información.
Sin embargo, justo cuando llegó, dentro dejaron de hablar.
Eso significaba que, entre aquellas dos, seguramente había alguien capaz de detectar la presencia de otras personas.
Por suerte, Su Qian había llamado directamente a la puerta y se había delatado por iniciativa propia.
Wen Lianyi no sabía si había sido demasiado lista…
o demasiado tonta.
En cualquier caso, ya tenía bastante clara la situación entre los empleados.
Por lo que podía verse hasta ahora, las más fuertes probablemente fueran Lan Li y Shi Sui.
Los demás no eran más que idiotas a los que podía reclutar con solo mover un dedo.
El problema era que tanto Lan Li como Shi Sui estaban ocultando información.
Tendría que tomarse su tiempo.
En cuanto a aquella noche…
Wen Lianyi miró a Su Qian y tomó la iniciativa de invitarla.
«Si tienes miedo, puedes quedarte conmigo en mi habitación».
Los ojos de Su Qian se iluminaron.
«¿En serio? ¡Qué bueno!»
Wen Lianyi se limitó a sonreír levemente.
No dijo nada.
…
Cuando regresó a la habitación de Hua Zhi, Li Wu le preguntó por Wen Lianyi.
Resultó que, después de que ellas se marcharan, Wen Lianyi había mostrado directamente todas las capacidades que poseía.
Podía curar heridas.
Purificar toxinas.
Y aumentar las capacidades físicas de una persona específica.
Era, sin lugar a dudas, un rol de apoyo de manual.
Reveló sus habilidades.
Demostró su valor.
Y se mostró humilde.
Con su sinceridad, se ganó la confianza de todos.
Hua Zhi no se había quedado con ellos porque su intuición le decía que Wen Lianyi no era tan inofensiva como aparentaba.
Así que había fingido que le dolía el estómago y regresado antes al dormitorio.
Como jugadora Rat Rat, quizá su capacidad de combate y su fortaleza mental no fueran tan buenas como las de otros empleados.
Pero era excepcional leyendo el ambiente y juzgando a las personas.
Temiendo que Li Wu pensara que era demasiado calculadora, Hua Zhi añadió apresuradamente:
«Pero todo esto es solo una impresión mía. Hermana Sui, no me hagas caso».
Li Wu no le dio demasiadas vueltas.
Solo podía decir que la intuición de Rat Rat realmente tenía lo suyo.
Si Wen Lianyi fuera tan inofensiva como aparentaba, no habría enviado a alguien a sonsacarle información a Lan Li.
Lo más preocupante era…
aquella «persona idéntica» con la que Wen Lianyi se había encontrado esa tarde.
¿Había sido algo deliberado?
¿O había sido…
un accidente que había encajado demasiado bien con la actuación de Wen Lianyi y con la imagen que estaba construyendo?
Las dos no siguieron conversando.
Después de las once apagaron las luces del dormitorio.
Una vez a oscuras, Li Wu colocó a 【Ojo-Ojo】 detrás de la puerta y cerró los ojos en silencio.
Su respiración no tardó en volverse regular.
Aunque Rat Rat estaba asustada, la calma de Li Wu terminó contagiándola y también durmió profundamente.
Después de que ambas se quedaran dormidas…
una silueta humana apareció de repente al otro lado de la ventana.
«Él» permaneció inmóvil tras el vidrio.
Con la cabeza ligeramente inclinada, observó en silencio a las dos personas acostadas en la cama, a apenas unos pasos de distancia.

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 42
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 41
Estás leyendo el capítulo 41 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 29 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.