Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 164 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
«¿Todavía quieres vivir?»
La conciencia de Nie Wei seguía hundiéndose, acercándose cada vez más al abismo donde terminaría por hacerse pedazos.
Pero entonces, una voz la arrancó de aquella oscuridad, devolviéndole las ganas de vivir cuando ya estaba a punto de perderlas.
¿Vivir?
¡Por supuesto que quería vivir!
Todavía no había ganado suficientes Puntos de Riqueza para salvar a Nie Yao.
Si ella moría, ¿qué sería de Nie Yao?
«Si quieres sobrevivir, haz lo que te diga».
«Aprovecha al máximo lo que le queda a ese cuerpo. Destruye esos 【Cerebros】 y corre en dirección contraria a la puerta».
Esa voz...
¿Era Li Wu?
¿Correr en dirección contraria a la puerta?
¿Acaso eso no significaba alejarse de la única salida que podía salvarle la vida?
Nie Wei había reconocido a quien le hablaba.
Tras un breve instante de vacilación, tomó una profunda bocanada de aire.
Su cuerpo, destrozado y cubierto de heridas, volvió a moverse de golpe.
Nie Wei reunió prácticamente todas las fuerzas que le quedaban y activó 【Este Puñetazo Seguro Funciona】, lanzando una lluvia de puñetazos contra los 【Cerebros】 que la rodeaban.
Mientras tanto, Gu You, cuya conciencia había conseguido liberarse de la pesadilla, corría desesperadamente hacia la puerta, abrazando un peluche de conejo.
Nie Wei sentía que su conciencia comenzaba a desvanecerse.
Cada vez le costaba más percibir su propio cuerpo.
Había perdido demasiada sangre y ahora empezaban a manifestarse los efectos del 【Retroceso】.
Un resentimiento negro se enroscaba alrededor de su cuerpo.
¡Golpear!
¡Golpear para seguir viviendo!
¡Golpear para expiar su culpa!
Varios tentáculos estaban a punto de alcanzar a Gu You.
Nie Wei reunió las últimas fuerzas que le quedaban y los rompió con sus manos.
Pero al hacerlo dejó una abertura en su defensa.
Innumerables tentáculos se lanzaron contra ella desde todas las direcciones.
Como una trituradora de carne, la envolvieron y la despedazaron en un instante.
Fue precisamente entonces cuando una voz resonó dentro de su cabeza.
【Has muerto.】
Al mismo tiempo, Nie Wei vio que una muchacha de cabello corto, con un oso de peluche blanco sentado sobre el hombro, avanzaba hasta colocarse frente a los 【Cerebros】.
El 【Cerebro】 que llevaba sujeto a su espalda el cuerpo de Liu Wen se dispuso inmediatamente a atravesarla.
Pero desde atrás se escuchó una voz tranquila:
«Déjalo con vida».
La Hermana Mayor se dirigió al oso blanco que tenía a su lado.
«Te lo encargo».
El oso extendió bruscamente una mano.
Esta se transformó al instante en una gigantesca 【Garra Aislante】 que atrapó el cerebro.
Sin dudarlo, arrancó de su parte posterior el cuerpo de Liu Wen.
En el momento en que el cerebro y el cuerpo quedaron separados, el 【Cerebro】 comenzó a marchitarse a una velocidad visible.
Acto seguido, innumerables sombras imitaron aquel procedimiento, separando los cerebros de los cuerpos humanos.
Se movían tan rápido que el ojo humano apenas podía seguirlas.
En poco tiempo habían acabado con varias decenas de 【Cerebros】.
Insectos gu y ratas trepaban por las enormes masas cerebrales para devorarlas a mordiscos.
Lan Li sostenía un rifle láser que acababa de ser fabricado mediante 【Creación】 y disparaba con precisión contra los troncos encefálicos.
Lie Sha irrumpió en el campo de batalla.
Con olas formándose bajo sus pies, se desplazaba con una fluidez extraordinaria mientras atacaba a los 【Cerebros】.
Y de algunos se encargaba directamente la Hermana Mayor.
Abría su enorme boca y se tragaba un 【Cerebro】 de un solo bocado.
Después de comerlos, incluso se tomó un momento para evaluar su sabor.
Chasqueó los labios y comentó:
«Saben un poco a sangre».
Hasta He Cunyu estaba allí.
Cuando terminó el efecto de la invisibilidad, los 【empleados】 se reunieron en el campo de batalla.
Parecía que por fin habían descubierto el punto débil de sus enemigos.
La más vulnerable del grupo estaba protegida por una flor que la envolvía.
Qiu Tong, que había aparecido sin que nadie supiera cuándo, mantenía los ojos abiertos.
Con aquellos ojos capaces de distinguir la verdadera naturaleza del resentimiento, utilizaba el enlace mental para compartir constantemente con todos las debilidades de los monstruos que tenían enfrente.
Aquellos 【Cerebros】 no eran inmortales.
Simplemente, una persona común jamás habría descubierto cómo matarlos.
Su relación con los estudiantes era semejante a la de un parásito con su huésped.
Primero había que separarlos de los cuerpos humanos y cortar su suministro de nutrientes.
Después, destruir el tronco encefálico.
Qiu Tong sabía todo aquello desde que fue capturada y llevada a ese lugar la primera noche.
El problema era que no había podido comunicarse con los demás.
Los 【Cerebros】 tampoco habían conseguido hacerle daño, pues ella contaba con medios de protección suficientemente poderosos.
Solo cuando aparecieron los otros 【empleados】 pudo reunirse con ellos y revelarles la debilidad de los monstruos.
Además de sus conocidos, muchos otros 【empleados】 se habían unido a la batalla.
Los 【Cerebros】 pronto comenzaron a perder terreno.
Uno tras otro, quedaron reducidos a masas cerebrales marchitas.
Incluso sus tentáculos habían perdido toda su fuerza.
Una vez anulada su característica de 【Inmortalidad】, no eran más que 【Monstruos】 comunes y corrientes.
Nie Wei observaba todo aquello sin poder creerlo.
Su mente se había quedado completamente en blanco.
«Esto... ¿qué está pasando?»
¿Quién era ella?
¿Dónde estaba?
¿Qué estaba haciendo?
¿¡Por qué de repente había tanta gente!?
¿¡De dónde demonios habían salido todos!?
Entonces, una mano se extendió desde atrás y le dio unas suaves palmaditas en el hombro.
Nie Wei se volvió.
En la pantalla rectangular de una máquina que tenía enfrente aparecieron unas palabras:
«Lo hiciste muy bien».
Frente a ella había una «persona» de uniforme escolar, de aproximadamente un metro ochenta de altura.
Y tenía un televisor por cabeza.
Nie Wei se quedó tan sorprendida que casi se le cayó la mandíbula.
«¡¡¿Y ahora qué demonios es esto?!!»
¿Acaso después de morir uno empezaba a ver semejantes disparates?
¿Por qué las imágenes que veía antes de morir eran tan diferentes de las de todo el mundo?
Pero entonces sucedió algo todavía más extraño.
La persona con cabeza de televisor presionó un botón en su propia cabeza.
Dentro apareció un «cerebro» conectado a innumerables cables.
La figura levantó tranquilamente aquel cerebro.
Su brillo era perfecto.
Su forma era perfecta.
Incluso sus pliegues eran perfectos.
Nie Wei: «...¿?»
¿Qué se suponía que estaba haciendo?
En la pequeña pantalla aparecieron varias palabras enormes.
«¿No entendiste?»
¡¿Y quién demonios iba a entender algo así?!
La cabeza de televisor emitió un zumbido eléctrico, semejante a un suspiro.
Finalmente, una línea de texto apareció lentamente en la pantalla.
«Soy Li Wu».
Nie Wei: «............¿?»
Su silencio lo decía todo.
Yu Xi estaba a un lado, con una expresión de absoluto desprecio.
«Deja de jugar con tu propio cerebro. Es la primera vez que creo un cuerpo y tampoco sé mucho de medicina. No puedo garantizar que no vaya a surgir algún problema».
Unas enormes palabras aparecieron en la pantalla de Li Wu.
«No habrá ningún problema. Confía en mí».
Hasta Yu Xi estaba impresionada por su atrevimiento.
Todo había comenzado después de las 11:00 p. m.
Desde entonces, el grupo se había ido acercando poco a poco al 【Club de Estudiantes de Excelencia】.
Cuando entraron utilizando sus invitaciones, las primeras personas que encontraron fueron Qiu Tong y He Cunyu, que estaban escondidos allí.
Qiu Tong podía distinguir la verdadera naturaleza del resentimiento.
También había descubierto que aquel espacio poseía dos estados: uno exterior y otro interior.
El mundo de las cápsulas nutritivas era el espacio interior, mientras que el lugar donde estaban ahora constituía el exterior.
Sus ojos le permitían desplazarse libremente entre ambos estados del espacio.
En aquel momento, Li Wu estaba intentando salvar a Gu You mediante una incursión en su conciencia.
Cuando se enteró de aquel descubrimiento, inmediatamente se le ocurrió una idea bastante descabellada.
Primero les pidió a Yu Xi y Qiu Tong que abrieran la «puerta» para eliminar el mecanismo que exigía una entrada.
Después le pidió a Yu Xi que, siguiendo sus indicaciones y conocimientos teóricos, utilizara 【Creación】 para fabricar un cuerpo donde pudiera guardar su cerebro.
Y así fue como terminaron en aquella situación.
Li Wu había utilizado un 【Deseo】 y el 【Peluche de conejo de Anna】 para resucitar a Nie Wei.
Al mismo tiempo, su conciencia regresó a su propio cerebro.
Mientras tanto, Yu Xi y los demás, que se habían infiltrado utilizando la invisibilidad, robaron todos los cerebros de los estudiantes que estaban almacenados en el espacio interior.
De esa manera, todos los 【Monstruos】 de aquel lugar perdieron la conexión sensorial que mantenían con sus huéspedes.
El suministro de energía que recibían sus cuerpos se redujo al mínimo.
Yu Xi también condujo a los 【empleados】 que estaban afuera para que irrumpieran y rescataran a los demás.
Desde el momento en que apareció Qiu Tong, la situación ya había comenzado a invertirse.
Una vez descubierto cómo matar a aquellos 【Estudiantes de Excelencia】, todo se volvió mucho más sencillo.
Todo había formado parte del plan de Li Wu.
Nie Wei seguía con la boca abierta.
«E... entonces, ¿ya estamos a salvo?»
Li Wu respondió:
«No. Ahora sí estamos acabados».
Los demás: «¡¡¿QUÉ?!!»
¡¡¿PERO TÚ TE ESCUCHAS CUANDO HABLAS?!!

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 165
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 164
Estás leyendo el capítulo 164 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 14 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.