Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 112 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Bubu no mostró ni miedo ni sorpresa.
Al contrario, justo cuando los fantasmas estaban a punto de matarlo, una sonrisa radiante apareció en su rostro.
«Vaya, vaya. Qué entusiastas son todos.»
«Pero si se entusiasman demasiado... mi hermana podría enojarse.»
En el instante en que terminó de hablar, el oso de peluche negro que llevaba sobre el hombro asomó la cabeza.
Esa cabeza aumentó de tamaño de forma descomunal.
Abrió una enorme boca negra, profunda como un abismo, y se tragó de una sola vez a todos los fantasmas que se abalanzaban sobre él.
Todo ocurrió prácticamente en un abrir y cerrar de ojos.
Al instante siguiente, el oso negro volvió a su apariencia habitual.
Parecía incluso querer fingir que no había ocurrido nada.
Pero no pudo resistirse y se lamió discretamente los labios.
«Buuurp~»
Soltó un eructo de satisfacción.
Incluso Li Wu quedó algo sorprendida.
Lo difícil de enfrentarse a aquellos fantasmas no era que fueran especialmente poderosos.
El problema era que eran inmunes al contacto físico.
Entre todos los recursos de Li Wu, prácticamente solo el 【Bisturí del Escultor】 podía hacerles frente.
Y aunque pudiera dañarlos, tampoco podría resistir durante demasiado tiempo frente a semejante cantidad.
Para sus demás compañeras, enfrentarlos era todavía más difícil.
Pero aquel oso negro junto a Bubu...
¿acababa de tragarse de una sola vez a tantos fantasmas?
Más importante aún:
¿parecía no sufrir absolutamente ninguna carga al devorar almas?
Bubu suspiró.
Con un dedo le limpió la cara al osito y volvió a suspirar con impotencia.
«Les dije que no hicieran enojar a mi hermana.»
«Ahora que ya se los comió... ¿qué hacemos?»
Tenía un rostro adorable y siempre llevaba una sonrisa alegre.
Cualquiera que lo viera pensaría que era un auténtico angelito y probablemente le tomaría cariño desde el primer vistazo.
Claro.
Siempre y cuando no poseyera una capacidad tan aterradora.
De pronto, su mirada cayó sobre Li Wu.
«¿Eh? Tú eres... ¿Li Wu?»
Bubu caminó hacia ella con una expresión de sorpresa y alegría.
«¡No esperaba encontrarte aquí! Llevo muchísimo tiempo buscándote.»
¿Buscándola?
Li Wu se sorprendió.
Ella y Bubu prácticamente no habían tenido ninguna interacción.
¿Por qué iba a estar buscándola?
Sin embargo, todavía era difícil saber de qué lado estaba él.
Y poseía una capacidad tan peligrosa que, aunque fuera un niño, Li Wu no podía bajar la guardia.
«¿Me estabas buscando?»
Bubu asintió.
«Sí.»
«Todos dicen que puedes curarnos a mi hermana y a mí.»
«En realidad quería ir a saludarte desde hace tiempo, pero cada vez que llegaba la noche desaparecías.»
Mientras hablaba, puso una expresión preocupada y soltó un pequeño suspiro.
«Después me pasé varios días esperándote en tu habitación, pero nunca regresaste.»
«¡Aunque ahora ya está bien!»
«¡Por fin te encontré!»
«¿Puedes curarnos a mi hermana y a mí?»
Bubu no mostraba la timidez ni la reserva habituales de un niño frente a un desconocido.
Se acercó a Li Wu como si fueran viejos conocidos.
Sus grandes ojos la miraban con sinceridad y expectación.
Solo entonces Li Wu recordó que, desde el instante en que había visto a Bubu por primera vez, aquel oso negro sobre su hombro no había dejado de mirarla.
Al principio pensó que era hostilidad.
Ahora que lo pensaba...
quizá simplemente estaba evaluando si ella poseía cierta capacidad.
Y era verdad que desde la primera noche Li Wu no había vuelto a la posada.
Ya habían entrado en el cuarto día de este 【Trabajo】.
Durante todo ese tiempo, aparte de encontrarse con Chen Mo'er, apenas había tenido oportunidad de hablar con nadie.
Los demás morían antes de que pudiera conversar con ellos.
En cuanto a Bubu...
Ya fuera por conocer de antemano su posición en el ranking o por haber visto personalmente su capacidad, Li Wu tenía claro que jamás debía subestimarlo por su edad.
Había algo de lo que sí podía estar segura:
el 【Talento】 de Bubu estaba relacionado con el oso negro de peluche que llevaba sobre el hombro.
Y aquel oso...
parecía estar «vivo».
Li Wu captó algo de inmediato.
Su mirada cayó sobre el oso negro y preguntó tentativamente:
«¿Tu hermana?»
Los ojos de Bubu se iluminaron al instante.
Si hubiera tenido orejas de animal, seguramente se le habrían puesto completamente erguidas.
«Qué increíble.»
Li Wu:
«¿?»
¿Qué había hecho ella para ser increíble?
Con el rostro lleno de admiración, Bubu dijo:
«Nunca nadie había reconocido a mi hermana a primera vista.»
«¡Y tú sí la reconociste de inmediato!»
«¡Eres una buena persona!»
En apenas tres segundos, la mente de Li Wu pasó por toda una serie de estados.
Sorpresa.
Confusión.
Procesamiento.
Calma.
Y finalmente...
aceptación absoluta.
Asintió con toda seriedad.
«Sí. Soy una buena persona.»
Si hubiera una tercera persona presente, seguramente quedaría completamente confundida por aquella conversación.
A esas alturas, el diálogo entre ambos ya parecía una conversación entre seres iluminados que solo ellos podían entender.
Bubu acercó alegremente su bonito rostro y frotó su mejilla contra la de Li Wu para demostrarle su cariño.
Li Wu no estaba demasiado acostumbrada a aquella clase de contacto.
Pero realmente no percibía ninguna hostilidad en Bubu, así que tampoco lo apartó.
Para Bubu, frotar la mejilla parecía ser una especie de ritual.
Una vez terminado, ya eran «buenos amigos».
Sus enormes ojos brillaban.
«Hermana Li Wu, ¿puedes curarnos a mi hermana y a mí?»
«A cambio, puedo contarte lo que quieras saber.»
«Las pistas de la parte delantera de la aldea...»
«Y también la relación entre las ovejas negras y las blancas.»
Las comisuras de los labios de Li Wu se curvaron ligeramente.
Tal como pensaba.
Entre quienes conseguían entrar en el top cien no había ningún verdadero idiota.
Aunque Bubu solo tuviera siete u ocho años, no se lo podía tratar como a un niño normal.
Si a esa edad ya comprendía el principio del intercambio de beneficios...
¿cómo iba a ser realmente tonto?
Antes de que Li Wu pudiera preguntarle qué les ocurría exactamente, Bubu se adelantó.
«Hermana Li Wu, no tienes que preocuparte.»
«Más adelante sabrás lo que nos pasa a mi hermana y a mí.»
«No tenemos prisa por recibir tratamiento.»
«Con que aceptes ayudarnos, basta.»
«Durante los próximos días puedo ser tu pequeño guardaespaldas.»
«¡No te dejes engañar porque soy pequeño! ¡Soy muy fuerte!»
«Si alguien quiere molestarte, yo puedo protegerte.»
Para algunos pacientes con enfermedades especiales, hablar de su padecimiento podía ser algo difícil de expresar.
Bubu probablemente pertenecía a ese tipo de casos.
No.
Quizá lo suyo fuera todavía más complicado.
Después de todo, cualquiera capaz de convertirse en 【empleado】 y poseer un 【Talento】 estaba lejos de ser una persona común.
Y precisamente por eso...
Li Wu sentía todavía más curiosidad.
Si no estuviera trabajando, también disfrutaría enfrentándose a ese tipo de «casos difíciles».
……
Guiada por Bubu, Li Wu no tardó mucho en salir del altar y llegar a la entrada de la parte delantera de la aldea.
Según lo que él mismo contó, durante los días que llevaba en la Aldea de las Ovejas Dolientes se había dedicado principalmente a vagar de un lado para otro.
El oso negro sobre su hombro era, efectivamente, su hermana.
Y poseía la capacidad de devorarlo todo.
Bubu no pensaba revelar las limitaciones concretas de esa capacidad.
Pero Li Wu sospechaba que debía tener restricciones bastante importantes.
Por ejemplo...
una capacidad máxima de carga.
Aun así, aquella habilidad bastaba para permitirle moverse prácticamente a sus anchas por toda la Aldea de las Ovejas Dolientes.
Mientras ellas luchaban por sobrevivir en la parte trasera, la parte delantera tampoco era tan tranquila como aparentaba.
Después de todo, alguien como el Abuelo, que movía los hilos desde las sombras, se hacía pasar por el encargado de la posada donde vivían los 【empleados】.
Esa posición le otorgaba demasiado control sobre la situación.
¿Quién iba a sospechar del NPC que administraba el lugar donde uno descansaba?
La parte trasera podía ser peligrosa.
Pero un peligro visible permitía mantenerse alerta.
En cambio, una amenaza escondida en una posición como aquella...
era precisamente el tipo de trampa capaz de atrapar a todos de una sola vez.
Li Wu le preguntó a Bubu por la situación de la parte delantera y por los demás.
Bubu se detuvo.
Después levantó la cabeza.
Su adorable rostro mostraba una sonrisa radiante.
Pero las palabras que salieron de su boca fueron aterradoras.
«Ellos...»
«Ya fueron capturados todos.»

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 113
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 112
Estás leyendo el capítulo 112 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 29 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.