Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 100 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Li Wu quedó impactada.
Si el 【Tabú de Muerte】 era la 【Sumisión】, entonces…
cuando una bebé acababa de nacer, cuando ni siquiera sabía hablar, ¿qué podía elegir frente al abandono de sus padres?
No tenía elección.
Aparte de someterse, ¿qué podían hacer un cuerpo y una conciencia que apenas habían comenzado a desarrollarse?
Un bebé solo podía crecer dependiendo del alimento y los cuidados de los adultos que lo rodeaban.
Si sus padres lo abandonaban, el único destino que le quedaba era esperar la muerte.
Y aquella «sumisión» forzada también cumplía las condiciones del 【Tabú de Muerte】 de la aldea.
Las niñas nacidas allí no podían conocer la felicidad mientras vivían.
Y después de morir tampoco podían liberarse.
Solo podían permanecer atrapadas para siempre dentro de aquellos cuerpos miserables.
Seguían llamando:
«Mamá… mamá…»
No.
Ellas ni siquiera sabían hablar.
Después de quién sabía cuántos años de desesperación, su subconsciente simplemente llamaba a la única persona que quizá habría podido salvarlas.
Pero nunca conseguirían que esa persona se diera la vuelta.
Aunque había alguien todavía más detestable.
Alguien a quien casi nadie prestaba atención.
Una persona en la que, muchas veces, ni siquiera pensaban cuando buscaban a alguien de quien depender.
Estaba ahí, pero parecía transparente.
Dejaba que todo el amor y todo el odio recayeran sobre la otra mitad.
Una persona así merecía todavía más hundirse para siempre en el abismo.
Xiaoxiao levantó la cabeza y miró a Li Wu.
«Haz sonar la campana.»
Li Wu se sorprendió.
Pero enseguida entendió a qué campana se refería.
Sacó la que había arrebatado del cuello de la oveja negra.
«Tin—»
La campana sonó.
Los cadáveres de bebé que estaban mordiéndolas se detuvieron de golpe.
Miraron a Li Wu con incredulidad.
Funcionaba.
Li Wu todavía no entendía exactamente qué estaba ocurriendo.
Pero el sonido de la campana realmente tenía efecto.
Así que volvió a agitarla.
Poco a poco, los cadáveres comenzaron a retroceder.
Li Wu no sabía si era imaginación suya…
pero parecía que estaban llorando.
Bie Di y las demás también la miraron con incredulidad.
«Esa campana tuya… ¿qué es exactamente?»
Li Wu tampoco lo sabía.
Pero en ese momento Xiaoxiao se acercó lentamente.
Su mirada quedó fija en la campana.
Extendió una mano.
Li Wu entendió que la quería y la depositó sobre su palma.
En cuanto la recibió, los ojos de Xiaoxiao se llenaron de cariño.
Pegó la campana contra su mejilla, cerró los ojos y habló en voz baja.
«Cuando nací, todos querían que mamá me tirara… que me matara.»
«Pero mamá no quiso.»
«Una noche me llevó a escondidas y me sacó de la aldea.»
«Me llevó al bosque y las dos empezamos a vivir juntas.»
«Yo no tenía juguetes.»
«Tampoco tenía amigos.»
«Los niños de la aldea sabían que existía, pero nunca aceptaban a las niñas y tampoco me dejaban jugar con ellos.»
«Yo solo podía mirarlos desde lejos.»
«Nadie quería acercarse a mí.»
«Mamá sabía que eso me ponía muy triste, así que me hizo esta campana.»
«Me dijo que, mientras la hiciera sonar, ella vendría a buscarme.»
«La campana era muy bonita.»
«Todos me tenían envidia.»
«Envidiaban mi campana.»
«Envidiaban a mi mamá.»
«Pero después… mamá desapareció.»
«Fui por toda la aldea buscándola.»
«Llamaba a mamá, pero mamá nunca respondía.»
«Hice sonar la campana y tampoco apareció.»
«Así que solo pude volver a casa.»
«Pensé que mamá seguramente ya estaría allí, con la comida preparada, esperándome.»
«Cuando vi la luz de la casa encendida, me puse muy feliz y abrí la puerta…»
«Pero quien estaba adentro no era mamá.»
«Era papá.»
«Papá no había bebido, pero tenía una expresión muy, muy fría.»
«Yo le tenía miedo.»
«Porque a papá tampoco le gustaba yo.»
«Pero reuní valor y le pregunté si él se había llevado a mamá.»
«Papá me dio una bofetada.»
«Dolió muchísimo.»
«Todavía puedo recordar cuánto dolió.»
«Yo lloraba, pero a él no le importó.»
«Me dijo…»
—«¿No querías ver a tu madre? ¿No estabas pidiendo a tu madre? Pues yo mismo te voy a llevar a verla.»
«Me agarró y me trajo hasta aquí.»
«Claro que yo sabía qué lugar era este.»
«Mamá me había dicho muchísimas veces que nunca debía acercarme.»
«Intenté escapar.»
«Pero… ¿cómo iba a poder?»
«Forcejeé.»
«Pero tampoco tenía fuerzas para soltarme.»
«Papá me hundió la cabeza en el agua.»
«Me insultaba.»
«Me dijo tantas, tantas cosas horribles que yo ni siquiera sabía… que era una niña tan mala.»
«Pero no era verdad…»
«Mamá había dicho que yo era la mejor y la más obediente de todas.»
«Yo le creo a mamá.»
«Ahogarse se siente horrible.»
«Y entonces morí…»
«Así fue como morí.»
«Antes de morir, lo que mejor recuerdo es el sonido de la campana.»
«Cada vez que mi cabeza entraba y salía del agua, la campana seguía sonando.»
«Una y otra vez.»
«Como si siguiera recordándome…»
«que mamá todavía estaba esperando a que volviera a casa.»
Xiaoxiao frotó suavemente la mejilla contra la campana.
Lágrimas de felicidad resbalaron desde las esquinas de sus ojos y cayeron sobre ella.
Aunque había muerto, Xiaoxiao sabía una cosa.
Ella no había terminado como aquellas niñas.
No se había convertido en un cadáver infantil sin hogar, reprimido por el resentimiento y la maldición, condenado a no poder liberarse jamás.
Y eso era gracias a mamá.
Por el amor de su madre, incluso después de morir no cargaba con el 【Tabú】.
«Cuando volví a despertar, aparecí en el santuario del Dios de las Tres Ovejas.»
«Fue el Dios de las Tres Ovejas quien me dio la oportunidad de conocerlas a todas.»
Acarició la campana que tanto quería y continuó:
«Mamá me dio la fuerza para seguir adelante.»
«Así que…»
«la campana de mamá también puede darles fuerza a ellas.»
Xiaoxiao agitó la campana.
Los cadáveres infantiles quedaron completamente inmóviles.
Ella sabía muy bien qué necesitaban aquellas niñas.
Porque una vez había vivido lo mismo que ellas.
Solo que Xiaoxiao había tenido suerte.
Ella sí había tenido amor.
El amor de su mamá.
Todos los cadáveres frente a ellas se sentaron obedientemente en el suelo.
Permanecieron en silencio.
Poco a poco levantaron la cabeza.
Todas miraron hacia la campana.
El resentimiento era lo que impulsaba sus movimientos.
Pero ahora…
se habían tranquilizado.
Nunca antes habían conocido la sensación que aquel sonido les transmitía.
Pero aun así…
podían sentir instintivamente que era exactamente lo que deseaban.
La sensación de una mamá.
«Parece que… todas se calmaron.»
Bie Di habló con evidente incredulidad.
Hua Zhi, en cambio, miró a aquellas niñas con compasión.
Porque…
ella era igual que ellas.
También había sido una niña abandonada.
Casi al mismo tiempo, Hua Zhi y aquellas niñas dijeron:
«¿Por qué?»
Li Wu lo percibió de inmediato.
Giró la cabeza hacia Hua Zhi.
Pero Hua Zhi no se dio cuenta de que Li Wu la estaba observando.
Ella misma parecía sorprendida.
Y después de la sorpresa, las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.
Las voces infantiles volvieron a escucharse.
«¿Por qué?»
…
«¿Por qué?»
¿Por qué?
Querían saber por qué.
¿Por qué, si no habían hecho absolutamente nada, las habían abandonado en el Río de los Bebés Enterrados?
¿Por qué papá y mamá jamás las habían querido?
Ni siquiera un poquito.
Aunque solo fueran capaces de preguntar «¿por qué?», todas entendían perfectamente qué querían saber.
Aquellas voces infantiles, sincronizadas e inocentes, hicieron que Li Wu bajara lentamente la mirada.
Se agachó hasta quedar frente a ellas.
«Si ellos no quieren darles una respuesta…»
«entonces yo iré a preguntarles.»

Continúa leyendo
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 101
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 100
Estás leyendo el capítulo 100 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 25 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.