Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 68 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿Quedarse en la ciudad de la comandancia? ¿Por cuánto tiempo?".
Al oír aquello, Xu Mingwei frunció levemente el ceño. Sus oscuras pupilas se estrecharon como si las atenazaran dedos invisibles, y las facciones de su semblante cobraron una dureza afilada y amenazante.
"El sendero marcial es arduo, de modo que cuanto más tiempo sea, mucho mejor", respondió con calma el Patriarca del Clan Yang. "Quédate tranquilo, sobrino; nuestro Clan Yang dispondrá que un poderoso Gran Maestro se encargue de instruirlos y les proporcionará los mejores recursos en dietas medicinales. Jamás los trataremos con desdén por ser parientes políticos".
"Y cuando alcancen el umbral del Reino Xiantian, también les facilitaremos las correspondientes Píldoras de Atracción de Qi".
'¿Píldoras de Atracción de Qi? ¿De verdad cree que al Clan Xu le hacen falta?'.
Xu Mingwei rezongó para sus adentros: 'Dentro de dos años, cuando mi padre desentrañe la fórmula alquímica, tendremos tantas como queramos. ¿Por qué habríamos de estar pendientes del humor ajeno como hacen ustedes?'.
"Patriarca Yang, no será necesario. En lo concerniente a la instrucción marcial, el Clan Xu tampoco escatimará esfuerzos con sus propios descendientes".
"¡¿Significa eso que te niegas?!". La voz del Patriarca Yang se tornó gélida de improviso, y el aire circundante pareció congelarse a tal punto que casi sofocaba a los presentes.
Al percatarse de la tensión, Yang Zhao dio un paso al frente de inmediato para mediar en la disputa y dijo con una sonrisa conciliadora: "Patriarca, mi yerno solo tiene dos hijos. Hacer que ambos permanezcan en la ciudad de la comandancia, privados de ver a sus padres, resulta un tanto despiadado".
"Después de todo, él también es el patriarca del Clan Xu".
El Patriarca Yang volvió la mirada hacia Yang Zhao: "Primo, tienes razón en lo que dices. Entonces, ¿qué sugieres que hagamos?".
"Mis intenciones no son más que nobles. Deseaban que les transmitiéramos artes marciales y acepté con presteza; brindarles formación responde al propio bien del Clan Xu. ¿Acaso insinúas que el Clan Xu puede superar al Clan Yang en la instrucción del sendero marcial?".
"Desde luego que no resisten comparación".
Aunque Yang Zhao albergaba grandes esperanzas en el Clan Xu y creía que en el futuro podrían ponerse a la par del Clan Yang, no consideraba que en el presente sus recursos y métodos de formación marcial fueran capaces de aventajar a los suyos.
Al mismo tiempo, adivinó las verdaderas intenciones de su primo: pretendía que uno de los dos niños permaneciera retenido en el Clan Yang.
Quería moldearlo para convertirlo en uno de los máximos exponentes marciales del clan en el porvenir.
Echó una mirada a su alrededor; tal vez, entre todos los miembros de la familia Yang allí reunidos, los únicos que aún permanecían en la inopia eran los de su propia casa.
Xu Mingwei estuvo a punto de replicar, pero Xu Mingyuan lo sujetó a tiempo del brazo.
Cruzaron miradas; Xu Mingyuan, con una gravedad extrema en los ojos, negó con la cabeza.
En lo que respectaba a desentrañar los recovecos del corazón humano, Xu Mingwei no igualaba la perspicacia de su hermano menor.
Si Yang Zhao había advertido la artimaña, Xu Mingyuan, por descontado, no se había quedado atrás.
De pronto, se inclinó e hizo una reverencia con las manos juntas hacia el Patriarca Yang, declarando: "Que el Patriarca Yang esté dispuesto a instruir a los vástagos de nuestra familia es algo que en el Clan Xu aceptaríamos complacidos de mil amores".
"Sin embargo, tal como señaló el tío Yang Zhao, mi hermano mayor es el líder de nuestra casa. Aunque el Clan Xu no se compare con el Clan Yang, entregar a ambos niños nos convertiría en el hazmerreír de todos. Ante una propuesta semejante, a cualquier Clan Aristocrático le costaría acceder".
"¿Por qué no quedarnos solo con uno? ¿Qué tal si dejamos a Dezhao? Es el primogénito del linaje principal de nuestro Clan Xu. Que permanezca en la ciudad de la comandancia recibiendo la instrucción del Clan Yang y, una vez alcance la mayoría de edad, regresará a nuestra familia".
El Patriarca Yang entrecerró los ojos al posar la mirada en Xu Mingyuan. Sus nudillos tamborilearon sobre la mesilla con un chasquido rítmico y sordo que resonó por todo el salón.
Xu Mingyuan era un hombre de mente sutil y una perspicacia exquisita.
Hacía rato que había deducido que el Clan Yang codiciaba a uno de ellos, y que tenían la mira fija en el más joven, Xu Dewen.
Tal como sucedía cuando las distintas ramas de un Clan Noble se transferían herederos en adopción, siempre se daba preferencia a las criaturas de menor edad.
Aquel pretexto de brindar formación no era más que un eufemismo elegante para consumar una adopción forzosa.
"Siendo el primogénito del linaje principal, ¿cómo podría el Clan Yang mostrarse tan desconsiderado? Mejor que sea Dewen; presiento que guarda una gran afinidad con nuestra familia".
Al escuchar aquel intercambio, Xu Mingwei y su esposa comprendieron de inmediato la situación.
Cruzaron miradas; en los ojos de ambos chispeaba la indignación, aunque cuidaron de no exteriorizarla en demasía. Además, Xu Mingwei confiaba en que, si Xu Mingyuan había intervenido, era porque tenía la certeza de poder revertir la jugada.
¡Aquel genio del comercio jamás salía derrotado de una negociación!
"Será mejor que sea Dezhao. Acaba de cumplir seis años y ya se encuentra en la edad propicia para iniciarse en las artes marciales".
El Patriarca Yang guardó silencio.
En ese instante, Xu Mingyuan cambió sutilmente de rumbo y añadió: "Por supuesto, si el Patriarca Yang siente semejante afinidad por Dewen, tampoco nos oponemos por completo. No obstante, aún es demasiado pequeño. ¿No sería mejor esperar cinco o seis años antes de enviarlo a la ciudad de la comandancia?".
"¡¿Acaso insinúas que nuestro inmenso Clan Yang es incapaz de cuidar a una criatura?!", espetó el Séptimo Anciano con voz adusta.
"Bromea el Anciano. ¿Acaso pretende que mi cuñada regrese a vivir con su familia materna para cuidar de Dewen? ¿O es que en el Clan Yang todos los niños, tras ser paridos por sus madres, no necesitan...?".
"¡Mingyuan, ¿cómo te atreves a ser tan insolente?!", lo reprendió de pronto Xu Mingwei con fingida severidad. "El Clan Yang jamás sería tan desalmado como para separar a un infante de pecho de su madre".
El Patriarca Yang frunció el ceño y lanzó una mirada de reproche al Séptimo Anciano.
El Séptimo Anciano selló los labios al instante.
Yang Zhao intervino a su vez: "Patriarca, considero que la propuesta de Mingyuan es sensata. Wen'er es aún demasiado pequeño; convendría que permaneciera unos años más al lado de Ronghua".
El Patriarca Yang continuó sin pronunciar palabra.
La atmósfera en el salón se volvía cada vez más sofocante. Los ancianos mantenían la vista fija en el Patriarca, a la espera de su resolución.
Tras una prolongada pausa.
Justo cuando el Patriarca se disponía a hablar, Xu Mingyuan se le adelantó: "Puesto que las posturas están estancadas, ¿por qué no probamos con otra alternativa?".
"Vaya, ¿y qué alternativa sería esa?".
"En lo que atañe a recursos y formación marcial, es indudable que el Clan Xu no puede igualar al Clan Yang. Sin embargo, mi hermano mayor es un prodigio marcial de los que solo se ven una vez en un siglo. Si en el Clan Yang hay alguien de su misma edad capaz de vencerlo, nuestro Clan Xu no tendrá nada más que objetar".
"Por el contrario, si por ventura mi hermano mayor lograse imponerse por un margen mínimo, tampoco quisiéramos despreciar la generosa intención del Patriarca Yang; en ese caso, mantendríamos el acuerdo de enviar a Dewen al Clan Yang dentro de seis años. ¿Qué le parece?".
Varios de los ancianos dejaron ver un gesto de abierto desdén.
El supuesto prodigio marcial de una familia insignificante, aun si hubiese cruzado al Reino Xiantian, ¿cuánto terreno podría haber recorrido en apenas unos pocos años?
"¡Que haya duelo, pues! Así contemplarán lo que es un verdadero prodigio de nuestro Clan Yang".
El Patriarca Yang sopesó la propuesta durante un momento.
Había escuchado que Xu Mingwei contaba veinticinco años, y en las filas de la familia Yang ciertamente había alguien idóneo para el reto.
Yang Shidao había alcanzado el Reino Xiantian a los dieciocho años y en la actualidad tenía justamente veinticinco; no hacía mucho acababa de irrumpir en la Etapa Avanzada del Reino Xiantian, y prometía alcanzar la Perfección del Reino Xiantian antes de los treinta.
Con todo, la pureza de su sangre distaba bastante de igualar a la de los hermanos Xu Dezhao y Xu Dewen.
Haber cosechado semejantes logros a su edad se debía, en más de la mitad, a la inmensa cantidad de recursos que el Clan Yang había volcado en su favor.
Si en su lugar hubiesen sido Xu Dezhao o Xu Dewen con el pleno respaldo del clan, habrían sido capaces de forjar a un cultivador en la Perfección del Reino Xiantian a los veinticinco o veintiséis años.
El Patriarca Yang repasó a Xu Mingwei con una detenida mirada.
Al final, aceptó el desafío.
Al margen de la apuesta, en aquel combate también estaba en juego el prestigio del Clan Yang.
"Este Patriarca acepta tu reto; solo espero que no te arrepientas en un momento". El Patriarca Yang miró de soslayo a Xu Mingyuan y ordenó con calma: "Séptimo Anciano, ve a buscar a Shidao".
"Entendido, Patriarca".
"Pasemos al exterior a esperar".
Durante ese intervalo, Xu Mingyuan se inclinó hacia el oído de Xu Mingwei y le murmuró en voz baja: "Hermano mayor, en la contienda que viene, finge debilidad al principio. Una vez que hayas medido su fuerza, véncelo por una ventaja mínima".
"¿Por qué?". Xu Mingwei estaba colmado de rencor contenido y no deseaba otra cosa que descargar toda su furia contra el descendiente de los Yang en cuanto apareciera.
"Temo que tras esto tengan urdida alguna otra treta; si llega el caso, tal vez podamos apoyarnos de nuevo en tu fuerza marcial para asestarles otro revés. Tan pronto como concluyamos este asunto, regresaremos hoy mismo a Qingjiang".
Xu Mingwei asintió con una leve inclinación de cabeza.
Confiaba por completo en el discernimiento que Xu Mingyuan tenía de la situación.
Momentos después.
Al lado del Séptimo Anciano apareció un joven ataviado con una holgada túnica marcial de color tinta, quien avanzó con paso firme e imponente hasta quedar frente al Patriarca Yang.
"Shidao, no deshonres el prestigio de nuestro Clan Yang".
"¡Sí, Patriarca!".
Dicho esto, Yang Shidao caminó hacia Xu Mingwei. Xu Mingyuan se apartó con prudencia hacia un costado para colocarse junto a Yang Zhao, Yang Ronghua y los suyos.
Ambos contrincantes se plantaron a tres zhang de distancia. Sus miradas se cruzaron como espadas templadas en un estanque helado, y en el choque de sus pupilas pareció suscitarse el estruendo de armas en conflicto.
A la izquierda, la túnica cian de Xu Mingwei ondeaba con bravura; a la derecha, la vestidura oscura de Yang Shidao pesaba con una quietud solemne. Antes de que cualquiera de los dos liberara el aliento, la presión de sus auras marciales ya había colisionado en el aire.
\-----
• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
📜🩸 ¡Deja tu huella en el Libro de Sangre! Tu reacción y comentario son el incienso que alimenta el Salón Ancestral y apresura el florecimiento de los próximos capítulos. ¡Que nuestro linaje prospere por diez mil generaciones! 🙏

Continúa leyendo
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela)
Capítulo 69
Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 68
Estás leyendo el capítulo 68 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 28 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.