Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 54 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el huerto.
Xu Chuan observaba en silencio desde la penumbra, sin la menor intención de intervenir.
'Tal vez sobreestimé el peligro de esta ocasión; ni una sola persona ha muerto', reflexionó Xu Chuan para sus adentros, antes de sacudir la cabeza con una sonrisa irónica. 'Aunque tampoco es del todo así. Si nuestro Clan Xu no hubiera estado prevenido, la residencia principal no habría sufrido daños, pero habríamos perdido a no pocos guardias, y los huertos y campos de cultivo habrían quedado devastados'.
Pensándolo bien, concluyó que el presagio del hexagrama nefasto no había errado en lo fundamental.
Había creído que se toparían con varios guerreros en la cúspide del Reino Houtian, pero no vio a ninguno.
'Me pregunto cómo les habrá ido en los otros puestos'.
Al ver que apenas quedaban un puñado de enemigos con vida, Xu Chuan salió de la penumbra de improviso y ordenó:
"Deténganse todos".
"¿Padre?".
"Patriarca".
Xu Mingyuan y Xu Mingxian se acercaron a su lado, mientras los demás guardias juntaban las manos en señal de respeto.
"¿Dónde está su guarida? Llévennos hasta allá".
"¡Sí, sí, por supuesto! Los llevaremos de inmediato".
Al vislumbrar una oportunidad de salvar la vida, los dos últimos supervivientes cayeron de rodillas de inmediato, golpeando la frente contra el suelo antes de ponerse en marcha para guiar a Xu Chuan y a su grupo.
Poco después de su partida, en los demás sectores también concluyó el exterminio, coronando la jornada con una rotunda victoria.
Poco más de medio shichen después, llegaron a una gran residencia en la aldea Huanxi, a unos cincuenta o sesenta li al este de la Aldea Dongxi.
En una esquina del salón principal se amontonaban reservas de grano, algunas frutas y verduras, así como carne de caza silvestre.
"Patriarca Xu, en consideración a lo dóciles que hemos sido, ¡le rogamos que nos perdone la vida! Nosotros también fuimos capturados por esos bandidos. Eran demasiado fuertes; no tuvimos más opción que acatar sus órdenes".
Los dos golpeaban la frente contra el piso una y otra vez con sonoros chasquidos, humillándose hasta el polvo.
"Bajo una calamidad celeste, no caben lealtades ni misericordia".
"Quien atente contra mi Clan Xu, ¡muere!".
Apenas cayeron las palabras, un destello plateado hendió el aire.
Un solo tajo esparció la sangre.
Brotaron dos flores carmesíes.
"Carguen con todo y regresemos".
"Entendido, Patriarca".
Los guardias permanecieron impasibles, sin un ápice de compasión en la mirada.
De no haber pertenecido al Clan Xu, quizá no serían más que huesos secos abandonados a la orilla del camino por culpa de la sequía, o tal vez habrían terminado engrosando las filas de aquellos mismos forajidos.
El cielo era despiadado ante el desastre; lo único a lo que podían aspirar era a la propia supervivencia.
Y si alguien amenazaba sus intereses, incluso sin una orden de Xu Chuan, habrían luchado a muerte para defenderlos.
Los guardias consiguieron varias carretas de mano de algún lugar, cargaron todas las provisiones y emprendieron el regreso a la finca del Clan Xu.
Los guardias del Clan Xu casi no durmieron en toda la noche.
Entre el traslado y la disposición de los cadáveres, registraron las pertenencias de los asaltantes y hallaron una considerable suma de dinero: sumando moneda por moneda, superaban los diez mil taels de plata.
Ninguno se atrevió a quedarse con nada; entregaron hasta la última pieza.
Entre el botín también había varios manuales secretos de Fuerza Interna y un puñado de Píldoras de Qi y Sangre.
"¿«Artes Singulares del Adiestramiento de Bestias»?".
Xu Mingwei hojeó el texto y lo encontró bastante interesante.
"Seguro que a Xueji le gustará".
Poco después, Xu Mingshu regresó montada sobre su tigre blanco con intenciones de atribuirse el mérito ante Xu Chuan, pero le informaron que no se encontraba allí.
"Xueji, mira esto".
Xu Mingshu le dio un vistazo al principio sin mucho interés, pero no tardó en despertar su curiosidad:
"Registra los hábitos de muchísimas fieras; es muy entretenido. Hermano mayor, déjamelo unos días y te lo devuelvo".
"Tómalo. En todo el Clan Xu dudo que a alguien más le sirva".
"Muchas gracias, hermano mayor. Me siento bastante agotada, así que me iré a dormir".
"Ve", asintió Xu Mingwei con un leve movimiento de cabeza.
Al poco rato llegó Xu Mingxuan, seguido por Xu Chuan, Xu Mingyuan y Xu Mingxian.
Xu Mingyuan se quedó a acompañar a Xu Mingwei en el inventario y registro del botín.
Los demás se retiraron a descansar.
Al día siguiente, las patrullas del Clan Xu retomaron su rotación en tres turnos diarios.
A todos los guardias se les recompensó con una paga mensual como bonificación.
Ninguno albergaba la menor queja.
Pues sabían muy bien que los jóvenes señores y la señorita Xueji habían llevado el mayor peso del combate; ellos no habían sido más que meros comparsas.
Servir a una familia principal tan poderosa era un privilegio por el que habrían estado dispuestos a luchar aun sin recompensa monetaria.
Xu Mingwei le presentó a Xu Chuan el libro de registros ya completado.
Xu Chuan apenas le echó un vistazo casual; nada le llamó especialmente la atención, salvo las «Artes Singulares del Adiestramiento de Bestias», por las que preguntó brevemente.
Al enterarse de que Xu Mingshu se las había llevado, no insistió en el tema.
"El grano incautado esta vez, sumado a nuestras reservas previas, debería bastar para que el Clan Xu resista entre un año y año y medio más".
"Mmm", asintió Xu Chuan con aire distraído, y tras meditarlo un instante, añadió: "Desde que comenzaron los primeros indicios de la sequía hasta ahora, han pasado más de seis meses sin una gota de lluvia. Calculo que, a lo sumo en uno o dos meses, todo habrá terminado".
"¿Lloverá?".
Xu Chuan negó con la cabeza.
"No lo sé con certeza, pero la Dinastía Gran Wei no podrá seguir cruzada de brazos".
"De lo contrario, oleadas interminables de refugiados hambrientos terminarán asaltando la ciudad de la comandancia".
"Los Clanes Aristocráticos de la ciudad de la comandancia, velando por sus propios intereses, sin duda sumarán fuerzas para presionar a la corte imperial a fin de que envíe Oficiales Inmortales a resolver la crisis".
"Una sequía es mucho más devastadora que una inundación. Frente a una crecida, pueden abrirse canales para desviar el caudal; pero ante una sequía prolongada, la vida se extingue por completo y miles de li quedan tapizados de cadáveres famélicos".
Al escuchar aquello, Xu Mingwei y Xu Mingyuan coincidieron con profunda convicción.
El agua era el origen de la vida, la raíz de todas las cosas.
Sin ella, ninguna criatura sobre la tierra podía sobrevivir.
Incluso si huían como refugiados, en una sequía que abarcaba miles de li a la redonda, ¿hacia dónde escaparían? No encontrarían más destino que perecer de hambre a mitad del camino.
"Sin embargo, padre, las fuentes de agua de los alrededores están a punto de agotarse por completo", intervino Xu Mingwei.
"Las frutas y verduras de los campos de cultivo y de las laderas boscosas que debían cosecharse ya se han recolectado. Si la situación se vuelve insostenible, suspendan temporalmente el riego en los campos de hierbas medicinales; con las cubiertas de gasa y el rocío otoñal que se condense durante la noche, deberían resistir a duras penas".
"Con las laderas boscosas, ni se molesten".
"Además, manden hombres a cavar pozos profundos en las inmediaciones del Estanque del Frío Esmeralda. El nivel de sus aguas no ha descendido en lo más mínimo, lo que indica la existencia de vetas subterráneas por esa zona. Si tenemos suerte, daremos con agua".
"El agua del Estanque del Frío Esmeralda también se puede aprovechar. Aunque para la gente común tocarla signifique morir congelada, un Artista Marcial de Primera Clase es perfectamente capaz de transportarla monte abajo. Dejándola reposar un día y una noche completos, y tras hervirla, es apta para el consumo".
"Sí, padre".
Ambos admiraban profundamente el discernimiento de Xu Chuan.
A raíz de esta gran sequía, Xu Chuan había alcanzado una comprensión mucho más nítida sobre la Dinastía Gran Wei.
A la corte imperial le importaba muy poco la administración cotidiana de las comandancias y los condados.
Siempre y cuando no se tambalearan los cimientos de la dinastía, les daba igual.
De no ser así, ¿cómo era posible que tras meses de asfixiante sequía nadie hubiera intervenido para solucionarlo?
Las peticiones de auxilio de cada una de las capitales de condado debían de haber volado hacia la Ciudad de la Comandancia de Yuehu como copos de nieve.
Y si las autoridades de la Ciudad de la Comandancia de Yuehu retenían tales avisos, lo más probable era que la catástrofe aún no amenazara su dominio directo ni sus privilegios.
En términos sencillos: los cargos oficiales de condados y comandancias ejercían una enorme intimidación sobre la gente común.
Pero frente a los Clanes Nobles, apenas tenían peso.
'Inmortales y marciales coexisten bajo un mismo orden, pero las artes marciales son mero relleno; el Clan Imperial del Gran Wei sin duda se sustenta en el cultivo inmortal, y el aparato burocrático de la dinastía solo existe para facilitar el control de los territorios'.
Xu Chuan suspiró levemente en su fuero interno.
Vistas así las cosas, que algún miembro del Clan Xu ocupara un cargo oficial carecía de verdadera relevancia.
Si se presentaba la oportunidad, no venía mal que los discípulos del clan asumieran funciones públicas para granjearle ciertas ventajas a la familia.
Pero si no lo hacían, tampoco representaba una gran pérdida.
Mientras el Clan Xu contara con un poder y unos cimientos lo bastante sólidos, las autoridades locales jamás se atreverían a meterse con ellos a la ligera.
Condado Qingjiang.
Los principales Clanes Aristocráticos tampoco la estaban pasando bien.
Los pozos profundos que habían excavado en sus terrenos estaban casi secos, y andaban buscando fuentes de agua a la desesperada.
En la sede del gobierno del condado.
Tanto el Magistrado Wu como el Capitán Militar Fang lucían rostros consumidos por la aflicción.
"Esto no puede seguir así. En la capital del condado ya ha comenzado a morir gente. Si la zozobra continúa apoderándose de las calles, me temo que los Clanes Aristocráticos y los grandes mercaderes se alzarán en armas. Si el conflicto estalla a gran escala, nosotros dos difícilmente escaparemos con vida".
"Hermano Fang, mañana mismo recorreremos los condados vecinos para convocar a todos nuestros colegas e ir juntos a la ciudad de la comandancia a exigir socorro".
"De acuerdo, así lo haremos", dijo el Capitán Militar Fang apretando los dientes. "¡De prolongarse esto, incluso si los clanes no se rebelan, nosotros mismos terminaremos alzándonos!".
"En la ciudad de la comandancia residen numerosos cultivadores inmortales capaces de ejecutar artes mágicas e invocar la lluvia, mientras que en las capitales de condado apenas se ve la sombra de uno de ellos. Si los grandes señores de la comandancia no nos dejan vivir en paz, ¡nos encargaremos de que ellos tampoco la pasen nada bien!".
'¡Vaya sujeto implacable resultó ser este!'.
Observó el Magistrado Wu a su contraparte, sopesándolo en silencio.
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 54
Estás leyendo el capítulo 54 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 27 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.