Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 36 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Siendo así, ya deberían ser muchos los que hayan obtenido esa técnica marcial Xiantian".
Xu Mingwei comentó: "Aunque cueste unos cuantos taeles de plata más, incorporarla a la familia serviría para elevar el patrimonio de nuestro linaje".
"Hermano mayor, te equivocas", suspiró Xu Mingyuan. "Hasta ahora nadie ha logrado conseguirla".
"Según he oído, nadie le ha ofrecido un precio que lo tiente; incluso hubo quien le ofreció la astronómica suma de cincuenta mil taeles y fue rechazado sin dudar".
"¡¿Cincuenta mil taeles?!", exclamó Xu Mingxuan, tan sobresaltado que volcó la taza de té, sin notar siquiera cómo el líquido le empapaba la ropa. "¡Si el \*Manual Secreto del Dragón Celestial\* apenas cuesta siete u ocho mil taeles!".
"A menos que esa técnica marcial se transmita por un solo linaje y sea la única copia en el mundo".
"Pero si de verdad la valorara tanto, ¿para qué ponerla en venta? Tomar a un discípulo y transmitirle el legado sería mucho mejor".
Xu Mingyuan explicó: "La gran mayoría de los manuales marciales no son ejemplares únicos; basta con transcribir una copia y venderla para sacar ganancia. En el Condado Qingjiang, a quien goza de buenos contactos le bastan unos cientos de taeles para comprar un manual secreto de Fuerza Interna; la gente del campo difunde rumores infundados y cree que cuesta mil o dos mil taeles. En cuanto a las técnicas marciales Xiantian, son más caras, pero una copia manuscrita a lo sumo vale cuatro o cinco mil taeles. El \*Manual Secreto del Dragón Celestial\* rara vez sale a la venta; lo escaso es preciado, y como además permite cultivar hasta la etapa inicial de Gran Maestro, es natural que sea más costoso.
"Sin embargo, el vendedor de la \*Fórmula del Dragón-Elefante Xiantian\*...".
Xu Mingwei meditó unos instantes y levantó la mirada: "Tal vez tenga sus propios planes".
"Eso mismo pienso yo. Lo que busca no debe de ser solo dinero; por eso planeo viajar en un par de días al Condado de Liuyun".
Xu Mingxuan movió los ojos con picardía: "Segundo hermano, llévame contigo".
"¿No tienes que volver al pabellón marcial?".
"Ya soy un Artista Marcial de Segunda Clase, hace tiempo que podía dar por concluido mi aprendizaje. Los demás se quedan temporalmente allí porque no encuentran una buena oportunidad, pero a nuestra familia no le falta con qué alimentarme".
"¿Y Li Zhi?", preguntó Xu Mingwei.
"Considera que en el pabellón marcial puede pulirse mejor, y tiene la intención de servir a nuestro Clan Xu una vez se convierta en Artista Marcial de Primera Clase".
"Eso está muy bien", asintió Xu Mingwei. "Li Zhi tiene buen talento; si se entrega por completo al camino marcial, calculo que en tres o cuatro años podrá alcanzar la Primera Clase. De ese modo, nos será de mucha más ayuda".
"Por cierto, ¿dónde está padre?". Xu Mingyuan cayó de repente en la cuenta de que no había visto a Xu Chuan desde su regreso, y se animó a preguntar.
Xu Mingshu soltó una carcajada: "Segundo hermano, ¡apenas ahora te acuerdas de padre! Qué tristeza sentiría por ti si te oyera".
"No digas eso, es que estaba pendiente de mi sobrino mayor y se me pasó por completo. Bueno, ¿dónde está?".
Xu Mingxian respondió: "Vive en la cabaña de bambú, junto al Estanque del Frío Esmeralda".
"¿A qué ha ido allá?", inquirió Xu Mingyuan, intrigado.
"A recluirse".
Xu Mingxian era conciso y medía las palabras, pero enseguida añadió: "Padre advirtió que no se le molestara si no ocurre nada importante".
Xu Mingyuan se acarició la barbilla con un destello perspicaz en los ojos. "A todo esto, padre también cultiva el \*Arte Menor del Dragón-Elefante\*, ¿en qué nivel se hallará ahora? Empezó a practicar artes marciales casi a los veintiséis años, y ya han pasado unos doce o trece; debería haber alcanzado ya la Segunda Clase, ¿verdad?".
¡¿Qué Artista Marcial de Segunda Clase ni qué nada?! ¡Ya estaba intentando abrirse paso hacia el Reino Xiantian!
Xu Mingwei le reprochó entre risas: "¿Para qué preguntas tanto? ¿Acaso pretendes medirte con padre?".
"Ja, ja, ni pensarlo. Basta con que frunza el ceño para que me eche a temblar de miedo".
La actitud risueña de Xu Mingyuan desató las risas de Bai Jing y de todos los presentes en la sala.
"¡Hablas de temblar, cuando de todos eras tú el que vivía pegado a tu padre desde pequeño! Cuando aquel gallo te derribó, no hacías más que llorar a gritos".
Bai Jing sacó a relucir aquella anécdota vergonzosa de la infancia de Xu Mingyuan, haciendo reír a todos una vez más.
"Madre, ¡que yo también tengo dignidad!", protestó Xu Mingyuan, abochornado.
"Bueno, bueno, ya no digo nada más, ¿de acuerdo?".
\*\*\*
Dos días después.
Xu Mingyuan partió hacia el Condado de Liuyun acompañado por Xu Mingxuan, Chen Daniu y dos guardias que eran Artistas Marciales de Segunda Clase.
El Condado de Liuyun distaba apenas dos shichen en carruaje desde Qingjiang, pero sus calles y mercados se veían notablemente más desordenados; entre nubes de polvo, de cuando en cuando se veía a algún borracho recostado contra un muro de adobe, sumido en profundo sueño.
Xu Mingyuan arrojó unas cuantas monedas de cobre a unos niños en una esquina y averiguó que el vendedor se hospedaba en la Posada Baiyang.
La fachada de la posada lucía desgastada, y bajo el alero colgaba un estandarte de licor descolorido que ondeaba con fuerza al viento.
Los cuatro permanecieron sentados en el puesto de té de la posada durante medio día, hasta que el crepúsculo cubrió el cielo; solo entonces vieron regresar a un fornido hombre barbudo que caminaba bajo la luz agonizante del ocaso.
Vestía una capa negra, llevaba al cinto un sable de empuñadura anillada cuya guarnición mostraba cardenillo, y las suelas de sus botas venían manchadas de barro bermejo.
"¿Vienen en busca de la \*Fórmula del Dragón-Elefante Xiantian\*?". El hombre condujo al grupo a una habitación en el segundo piso; los aposentos estaban amueblados con sencillez, salvo por una pintura desgastada en la pared que mostraba a un tigre bajando de la montaña, trazada con pinceladas vigorosas.
"Así es. Mi clan obtuvo por casualidad el \*Arte Menor del Dragón-Elefante\*, y mi hermano mayor ya ha alcanzado la Cúspide del Reino Houtian; está a solo un paso del Reino Xiantian, por lo que buscamos afanosamente la técnica complementaria".
El hombre de mediana edad, de barba tupida y complexión imponente, despedía una mirada feroz. Al escuchar aquello, alzó levemente las cejas y, tras guardar silencio unos instantes, preguntó: "¿Qué precio están dispuestos a pagar?".
"¿Puedo preguntar si lo que tiene en sus manos es el manuscrito original o una copia manuscrita?".
"¿Y qué si es el original? ¿Y qué si es una copia?", la voz del fornido sujeto se volvió gélida de golpe, mientras sus nudillos golpeaban la mesa de madera con un seco repiqueteo.
Xu Mingyuan se puso de pie, abrió la ventana de madera tallada y, contemplando el bullicio de la gente allá abajo, dijo con serenidad: "El original es valioso y por lo general posee un significado especial; no exigimos tanto, nos basta con una copia manuscrita".
"Lo que tengo es el original", declaró el hombre de la barba.
"¿El original? ¿Llegó a sus manos por casualidad, o es usted uno de los discípulos dispersos de la antigua Secta Longxiang?".
Las pupilas del hombre se contrajeron y su voz se tornó cortante: "¿Acaso le importa?".
"Por supuesto que sí". A Xu Mingyuan se le encendió una chispa de lucidez y, adivinando su verdadera identidad, continuó: "Si no me equivoco, usted perteneció a la antigua Secta Longxiang. Y la razón por la que se negó a venderla ni por cincuenta mil taeles es, muy probablemente, que alberga la intención de refundarla. Le aconsejo que apague esa idea. Aunque hayan pasado más de diez años, nadie sabe si los enemigos de la Secta Longxiang aún recuerdan ese nombre. Si asoma la cabeza y alguien con malas intenciones lo denuncia, me temo que sobrevendrá otra desgracia".
"¿Tan seguro estás?".
Xu Mingyuan se dio la vuelta y respondió con una sonrisa: "Mi intuición rara vez falla".
"Si acaso lo fuera, ¿qué pretenden hacer?".
"Nuestro Clan Xu solo ha venido por una copia manuscrita".
El hombre barbudo meditó unos instantes antes de preguntar: "¿Qué precio está dispuesto a ofrecer el Clan Xu?".
Al final, todo volvía a la pregunta del principio.
Sin embargo, a través de la conversación previa, Xu Mingyuan ya tenía una idea clara de lo que aquel hombre deseaba en realidad.
"Ayudarlo a fundar un Pabellón Marcial Longxiang para continuar el legado de la Secta Longxiang".
El fornido barbudo sintió una sacudida en el pecho; una expresión de sorpresa cruzó su rostro y en sus ojos brilló un destello de genuino interés.
"Por supuesto, un pabellón marcial por sí solo no podría sostenerse; debe ser autosuficiente".
"¿Cómo se lograría esa autosuficiencia?".
Sin percatarse, el hombre barbudo ya había caído en el compás de Xu Mingyuan.
Su habilidad para desenvolverse con tacto y descifrar el corazón de los demás dejó boquiabiertos a Xu Mingxuan y a Chen Daniu. Había que considerar que era la primera vez que se veían y que el sujeto se hallaba sumamente a la defensiva; incontables personas habían salido con las manos vacías tras tratar con él.
'¡No cabe duda de que este es mi segundo hermano!', pensó Xu Mingxuan para sus adentros con orgullo.
'Sin duda, el talento innato es algo contra lo que no se puede competir', suspiró Chen Daniu para sus adentros. A lo largo de aquellos meses, al servir al lado de Xu Mingyuan, su entendimiento del mundo se había ensanchado a pasos agigantados, mientras que a su padre, Chen Ergou, le habían confiado la regencia de la frutería en la capital del condado.
Xu Mingyuan esbozó una leve sonrisa: "Esto no es algo que pueda explicarse en dos palabras; requerirá además una inversión considerable de recursos humanos, materiales y financieros, sin mencionar el consentimiento del patriarca de nuestro Clan Xu. Por lo tanto, si está dispuesto, ¿por qué no nos acompaña a hospedarse unos días en el Clan Xu para tratar el asunto con calma?".
El hombre barbudo sabía bien que abrir un pabellón marcial no era tarea sencilla. Tras sopesarlo en su mente, preguntó: "¿El Clan Xu? ¿Cuál Clan Xu?".
"El Clan Xu del Condado Qingjiang", contestó Xu Mingyuan.
Chen Daniu, siempre despierto y atento, presentó de inmediato a sus amos: "Este es el segundo joven amo de nuestro Clan Xu, Xu Mingyuan; y este es el tercer joven amo, Xu Mingxuan".
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 36 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 26 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.