Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 30 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Condado Qingjiang, Aldea Dongxi.
Incontables carruajes y caballos entraban como un río caudaloso en aquella humilde aldea.
Más de veinte guardias del Clan Xu, ataviados con uniformes de ordenanza en negro y rojo, dirigían el tránsito de las comitivas para prevenir cualquier embotellamiento.
"¡Llega el Patriarca del Clan Wang del Condado Qingjiang, acompañado de su distinguida esposa y del joven señor!".
"¡Llega el Patriarca del Clan He del Condado Qingjiang, acompañado del joven señor y la señorita!".
"¡Llega el joven señor mayor del Clan Cao del Condado Qingjiang!".
……
"¡Llega el Patriarca de la Familia Yan con su esposa e hijos!".
"¡Llega el joven señor mayor de la Familia Shen!".
……
"¡Llega el señor Wu, Magistrado del Condado Qingjiang, en compañía de su señora esposa!".
"¡Llega el señor Yang, Magistrado Asistente del Condado Qingjiang, con su esposa e hijos!".
"¡Llega el señor Fang, Capitán Militar del Condado Qingjiang!".
……
Entre los clamores de bienvenida, aquellos precedidos por el nombre del Condado Qingjiang pertenecían, sin excepción, a linajes aristocráticos o a la esfera oficial; los restantes eran acaudalados mercaderes o personalidades de gran renombre en la comarca.
La familia de Chen Ergou y la de Chen Daming también acudieron tras recibir sus respectivas invitaciones.
Al contemplar el desfile de opulentos comerciantes y nobles de alta alcurnia, Chen Daming sintió una profunda conmoción y murmuró: "Ergou, la verdad es que nuestro padre tuvo buen ojo. Si el anciano no hubiera protegido a Xu Chuan desde que era un chiquillo, me temo que hoy nuestra Familia Chen jamás habría podido poner un pie en un lugar como este".
"Hermano mayor, eso dirás tú. Con la gran amistad que me une al hermano Chuan, se entendería que a ti no te invitara, pero a mí jamás me dejaría fuera".
Chen Ergou infló el pecho, ufano y satisfecho de sí mismo.
Xu Yan observó a su alrededor con la mirada encendida de envidia.
'Todos somos del linaje Xu y compartimos la misma raíz ancestral... ¿Por qué la rama de Xu Chuan florece con semejante esplendor mientras la nuestra decae día tras día?'.
Junto a Chen Daming, su mujer tiró con suavidad de su manga y le susurró: "Esposo, ¿tú crees que el Clan Xu todavía nos guarde rencor por haberles pedido, hace unos años, los secretos del cultivo de la Pera de Jade Verde?".
Era la señora Lü, la esposa de Chen Daming.
"No debería haber problema; de lo contrario, ni siquiera nos habrían enviado la invitación".
"Además, tampoco le sacamos el menor provecho. Plantamos las Peras de Jade Verde durante años y jamás dieron fruto; al contrario, casi dejan en la ruina el patrimonio familiar".
Dicho esto, ambos guardaron silencio.
El grupo continuó la marcha.
De pronto, un guardia les cerró el paso de manera cortés: "Estimados señores, el Clan Xu ha reservado este camino por el día de hoy. Solo se permite el paso a quienes porten invitación".
Chen Ergou se adelantó sonriente, sacó la tarjeta de invitación de entre sus ropas y se volvió hacia Chen Daming: "Hermano mayor, saca también la de tu familia, que deben revisarlas".
El guardia del Clan Xu la examinó, asintió y se las devolvió con una reverencia de cortesía: "Las invitaciones están en orden. Sigan derecho por aquí; allí donde se concentra la multitud se encuentra la mansión de nuestro Clan Xu".
"Conozco este camino de memoria".
A medida que se aproximaban a la gran residencia del Clan Xu, la marea humana se volvía más densa, hasta que por fin llegaron ante las puertas principales.
Frente a la entrada se abría una amplia explanada, perfectamente allanada y cubierta en su totalidad por losas de piedra azul.
"¡Segundo sobrino!".
Al divisar a Xu Mingyuan conversando con varios comerciantes acaudalados, Chen Ergou agitó el brazo y lo llamó a voz en cuello.
Aquel grito atrajo de inmediato las miradas de numerosos presentes.
"Por lo visto llama al segundo joven señor Xu... ¿Será que también forman parte del Clan Xu?".
Varios comenzaron a conjeturar en silencio, evaluando si convenía acercarse a saludarlos y presentar sus respetos.
Xu Mingyuan, cuyos sentidos se habían vuelto agudos al estar ya a las puertas de convertirse en un Artista Marcial de Segunda Clase, escuchó con claridad aquella voz familiar.
Volvió la cabeza y, con una sonrisa, se acercó de inmediato.
"Tío Ergou, tío Daming, Daniu, Fangfang, qué bueno que hayan venido".
"¿Y mi hermano Chuan?".
Xu Mingyuan sonrió con cierta resignación: "Tío Ergou, hoy ha acudido demasiada gente y es un día trascendental para el establecimiento formal de nuestro clan. El acto es de suma solemnidad; le ruego que guarde la compostura y evite expresarse con tanta ligereza".
"Ya entendí, segundo joven señor Xu. Entonces, ¿dónde se encuentra el Patriarca Xu?".
"Mi padre está en las estancias interiores conversando con los patriarcas de varios grandes clanes, además del Magistrado Wu, el Magistrado Asistente Yang y el Capitán Militar Fang. La gran ceremonia dará inicio al mediodía. Si tienen conocidos, pueden conversar con ellos, o bien entrar a la residencia para saludar al abuelo Chen".
"En esta ocasión, él será quien presida el ritual".
"¡¿Nuestro padre?!".
Tanto Chen Daming como Chen Ergou exclamaron al unísono, mirándose el uno al otro con absoluta incredulidad.
"Vayamos a ver a mi padre primero".
Ambos coincidieron sin dudarlo.
A fin de cuentas, casi no había nadie más en aquel lugar a quien conocieran.
……
Al mediodía.
Frente al portón principal de la residencia Xu.
La mesa de incienso para rendir tributo al Cielo y a la Tierra ya estaba dispuesta con pulcritud. Sobre ella reposaban los tres sacrificios rituales de rigor (buey, cerdo y carnero), los cirios de llama perenne y diversas bandejas de pasteles ceremoniales.
Detrás aguardaban siete cojines de oración.
Estaban distribuidos en dos hileras: dos al frente y cinco alineados detrás.
La familia de Xu Chuan, acompañada por el magistrado del condado, el magistrado asistente, el capitán militar y varios patriarcas de clanes influyentes, salió por el portón principal.
El Tío Chen aguardaba de pie junto a la mesa de incienso.
Con el cabello y la barba encanecidos y el semblante curtido por el paso del tiempo, había alcanzado ya los sesenta años.
Entre los habitantes de la Aldea Dongxi, gozaba de una longevidad excepcional.
Al ser el mayor más cercano y respetado para el Clan Xu, Xu Chuan le había pedido expresamente que presidiera la ceremonia.
"Descendientes del linaje Xu, pasen al frente".
"¡Enciendan el incienso!".
Siete sirvientes avanzaron para prender las largas varas aromáticas que sostenían Xu Chuan y los suyos, tras lo cual se retiraron con presteza.
El Tío Chen recorrió el lugar con la mirada, adoptando una expresión de solemne reverencia, y leyó la pieza de seda que sostenía entre las manos: "Aquí reunido el linaje Xu, rinde solemne tributo al Cielo y a la Tierra: en el año Yisi, en perfecta concordancia con el orden celestial. Claros los cielos y en paz la tierra, se manifiestan los principios cardinales... Las nubes fluyen y cae la lluvia, dando cauce y forma a todas las criaturas. Con benevolencia y grandeza sin par, nutren y amparan a nuestro pueblo... Que los espíritus derramen su bendición y nos colmen de gracia infinita. Siguiendo con piedad los ritos ancestrales, imploramos que acepten esta ofrenda".
Al concluir la lectura, arrojó la seda a un caldero de bronce para que el fuego la consumiera.
"¡De rodillas!".
"¡Primera reverencia! ¡Segunda reverencia! ¡Tercera reverencia!".
"¡De rodillas de nuevo!".
Cumplido el solemne rito de las tres postraciones y las nueve reverencias, Xu Chuan guio a su linaje para prender el incienso en los pebeteros de bronce. Con paso ceremonioso, la comitiva avanzó entonces hasta plantarse frente al templo ancestral del Clan Xu.
Antes de abrir las puertas, correspondía entonar una nueva plegaria para reconfortar a los antepasados y exaltar sus méritos.
"En este día propicio, el linaje Xu funda su clan y erige este templo sagrado para ensalzar la virtud de los ancestros y ordenar la precedencia de las generaciones. Hemos elegido tierra bendita en Qingjiang, con la espalda resguardada por verdes montañas y la vista hacia aguas vivas; las venas del dragón se extienden en un despliegue de magnificencia. El recinto consta de tres patios: al frente se alza la puerta ceremonial, en el centro se erige el salón principal de ofrendas y al fondo se veneran las tablillas sagradas, mientras las estancias laterales custodian los registros genealógicos...".
"La culminación de este templo no solo busca brindar morada a los espíritus ancestrales, sino servir de cimiento para estrechar los lazos del clan y educar a las generaciones venideras. Aquellos descendientes que crucen este umbral habrán de recordar la dureza de forjar un destino y la dificultad de preservarlo; sean parcos, conduzcan sus vidas con rectitud y enaltezcan el honor de esta casa".
Tras concluir la plegaria y ver consumirse la tela en las llamas, el Tío Chen proclamó con voz potente: "¡Abran el templo ancestral y reciban las tablillas de los antepasados!".
Con semblantes de rigurosa solemnidad, varios sirvientes ingresaron al templo ancestral portando las tablillas con ambas manos para depositarlas en sus respectivos altares.
El linaje de Xu Chuan se computaba a partir de su abuelo: él correspondía a la tercera generación, mientras que Xu Mingwei y sus hermanos conformaban la cuarta.
No obstante, a ojos de los presentes, era Xu Chuan el verdadero artífice y fundador de aquel linaje.
Antes de él, las generaciones pasadas del clan no habían sido más que campesinos comunes y siervos que vivían en la más absoluta precariedad; su propio padre no había pasado de ser un peón al servicio de la Familia Xu.
"Había oído que el Clan Xu cuenta con cinco vástagos dotados de un talento extraordinario, aunque el Patriarca Xu nunca se ha hecho notar demasiado".
"Yo también lo escuché. El auge del Clan Xu no tiene más de diez o quince años; en su juventud, el mismísimo Patriarca Xu no era más que un peón de la Familia Xu en la Aldea Dongxi".
"¡Dos generaciones consecutivas colmadas de prodigios! Con razón gozan de semejante prosperidad".
……
La concurrencia observaba a los miembros del Clan Xu inclinarse ante las tablillas ancestrales, incapaz de ocultar la envidia en sus miradas.
Los cinco hijos del Clan Xu eran, en verdad, excepcionales.
Su fama no solo resonaba en el Condado Qingjiang, sino que se había extendido hasta las capitales de los condados vecinos.
El primogénito, Xu Mingwei, no requería presentación: tres años atrás ya se le reconocía como un Artista Marcial de Primera Clase y, antes de alcanzar la mayoría de edad, ya había llegado a la Cúspide del Reino Houtian, ampliamente aclamado por tener madera de Gran Maestro.
El segundo hijo, Xu Mingyuan, forjaba alianzas en los cuatro confines y atraía caudales desde los ocho vientos.
Si el Clan Xu disfrutaba de semejante auge, al menos cuatro décimas partes del mérito le correspondían por entero.
Era un prodigio consumado para el comercio que, en un puñado de años, había multiplicado la fortuna del Clan Xu por decenas y centenas de veces.
El tercer hijo, Xu Mingxuan, se instruía en las artes marciales del Pabellón Marcial Tianlong y también había alcanzado el rango de Artista Marcial de Tercera Clase, gozando de la reputación de ser un joven prodigio en todo el Condado Qingjiang.
La cuarta hija, Xu Mingshu, poseía un don innato asombroso; se decía que era capaz de comunicarse con las bestias y cabalgar a lomos de un tigre blanco de casta exótica. Gozaba de un renombre formidable y eran incontables los clanes influyentes que ansiaban pedir su mano en matrimonio.
El quinto hijo, Xu Mingxian, mantenía un perfil reservado y sereno ante los ojos del mundo, pero muchos conjeturaban en secreto que era él quien guardaba el talento más extraordinario de todo el Clan Xu.
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 30 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 26 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.