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Leer Exilio en el espacio (Novela) Capítulo 1 online gratis en español

(En la ciudad capital del planeta “División”) “Haaaaaa…" “Otro día más… no esperaba llegar con vida a este día". Entre susurros hablaba un joven de apariencia apagada: ojos negros como la noche, al igual que su cabello corto; complexión delgada, no muy alto, con profundas ojeras por la falta de sueño y algunos moretones repartidos por el cuerpo. “Hoy es mi cumpleaños… me gustaría poder comer algo de calidad”. No lo decía por capricho. El joven, de aspecto apagado, pertenecía a los estratos más bajos de la sociedad, prácticamente una rata de alcantarilla, sobreviviendo a base de comida de pésima calidad —como casi todos los habitantes de los barrios marginales— y trabajos agotadores día tras día. Con mala cara, continuó su camino hacia los ostentosos y bellos barrios de los ricos. Mientras más se adentraba, más lujos encontraba: carros semivoladores de marcas exclusivas, personas altas y casi sin imperfecciones, vistiendo trajes de lana virgen y lino de la más alta calidad, prendas que Kael jamás podría permitirse en su vida. Se detuvo brevemente al notar a un joven junto a su madre en un restaurante, disfrutando de una comida de calidad. No era solo por los platillos —una apetecible langosta, muy rara de ver en División, acompañada de un postre de leche natural, imposible de conseguir si no pertenecías a una familia adinerada—. Kael los observaba porque, al ver al joven rico, por un instante creyó ver a su hermano menor. “Haaaa… hermano, cuánto te echo de menos”. Continuando su camino, Kael entró en una tienda de comida sintética en busca de su última comida, ya que pronto, posiblemente, iba a morir. Al abrirse las puertas automáticas, el encargado de la tienda, un hombre de mediana edad, lo miró con evidente repulsión. Kael lo notó, aunque ya estaba acostumbrado; así lo miraba todo el mundo al entrar en los barrios ostentosos. “¿Estás perdido, muchacho?” Kael miró a su alrededor: estantes llenos de comida —la mayoría sintética, pero aun así mejor que la basura que comía a diario—. Al observar uno de los estantes, un paquete llamó su atención. Su exploración fue interrumpida por el encargado. “¡Eh! ¡Te estoy hablando! ¿Estás sordo o qué?” Kael se giró hacia el empleado y respondió con voz apagada: “No…” “Vengo a comprar algo para comer.” El encargado lo estudió de arriba abajo. Kael ya sabía lo que iba a decir. “Lo siento, chico, pero no creo que este lugar sea para ti.” Kael metió la mano en su bolsillo y sacó un fajo de billetes Astra. Aclaró su garganta y dirigió su mirada al encargado. “Me gustaría comprar algo para comer.” El encargado le lanzó una mirada distinta, casi aprobatoria, mientras esbozaba una leve sonrisa. “Ahora nos entendemos, muchacho. Dime, ¿qué estás buscando?” Kael volvió a mirar de lado a lado y señaló el paquete que había observado al principio. “Me gustaría saber qué es eso. Vi a una chica en la calle comiéndolo.” El encargado siguió la dirección de su dedo y respondió: “Eso se llama French fries." Kael lo miró con expresión extraña. “¿French fries?” El hombre se encogió de hombros. “Olvidaba que vienes de los barrios bajos. Es una palabra de uno de los idiomas originales de nuestro planeta. Básicamente significa papas fritas.” Kael lo miró con asombro, aunque trató de disimularlo. “¿Sabes qué son las papas?” Agachando un poco la cabeza, Kael respondió: “No… no lo sé. ¿Es algún tipo de fruta?” Señalando un póster detrás de Kael, el encargado habló con voz más suave: "Vienen de ahí, de nuestro planeta natal, la tierra. Son tubérculos… aunque dudo que sepas qué es un tubérculo." Kael apartó la mirada. “No te preocupes, muchacho, no te pongas triste. Es entendible. Déjame explicarte: los tubérculos son plantas que producen su alimento bajo la tierra. Hay de muchos tipos. El que se usa para esto se llama papa. Se corta en pequeños trozos, se fríe en aceite natural y listo. Aunque, para ser sincero, ya no recuerdo mucho; me lo enseñaron hace años.” Kael se acercó al estante, tomó el paquete y lo leyó. “Sabor natural a limón y sal”… me gusta. Encargado, quiero este. ¿Cuánto vale? El hombre miró el paquete y respondió: “Buena elección, muchacho. Y no me llames encargado, llámame Daniel.” Kael se acercó al mostrador y extendió la mano. “Un placer, Daniel. Me llamo Kael.” Daniel estrechó su mano. “El placer es mío, Kael.” Ambos soltaron sus manos. “Respondiendo a tu pregunta: ese paquete cuesta 3000 Astras. Puede que sea un poco caro para ti, pero vale la pena.” Kael sacó los billetes y le entregó la cantidad exacta, aunque con un dolor inmenso al desprenderse del dinero que había ahorrado toda su vida. “Sí… ya veo que es un poco caro.” Daniel recibió el dinero y preguntó: “Dime, Kael, ¿por qué gastas todo tu dinero en esto? Creo que te serviría para comprar muchas más cosas en los barrios bajos.” Kael bajó la cabeza y respondió con voz triste, casi un susurro: “Hoy es mi cumpleaños número dieciséis… y me convocaron para entrar al Portal de Invasión y despertar.” El silencio cayó entre ambos. Daniel lo miró fijamente; la ligereza de su rostro desapareció por completo, reemplazada por una expresión oscura y pesada. Sus labios se apretaron en una línea tensa antes de soltar un largo suspiro, como si aquellas palabras hubieran despertado recuerdos que prefería mantener enterrados. “Ya veo… —murmuró finalmente.”
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Exilio en el espacio (Novela) Capítulo 1

Estás leyendo el capítulo 1 de Exilio en el espacio (Novela), un novela. Cuándo la humanidad conquistó el viaje estelar, también llamo la atención de existencias inmortales que le otorgaron poderes sobre naturales. Con ellos llegaron los portales de invasión, conectando planetas desconocidos… Este capítulo tiene publicado el 31 de enero de 2026. Exilio en el espacio (Novela) tiene 10 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.