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Leer Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 16 online gratis en español

🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
¿Que había una ruta para el Gran Duque Kaician? No, más importante aún, ¿qué clase de penalización es esta? Nada de lo que el sistema me mostraba tenía sentido. Que el broche que me dio esa niña fuera del Gran Duque Kaician, y que ese broche fuera la clave para abrir una ruta oculta... incluso eso era difícil de creer. Pero lo más increíble de todo era la actitud del sistema, que parecía estar forzándome a abrir la ruta oculta. ¿Si lo rechazó recibiré una penalización que reduce 5 puntos de vida cada hora? Hasta ahora, las penalizaciones que recibí como jugadora no eran tan graves: como mucho, la disminución de favorabilidad con el personaje conquistable. Y sí, si esa favorabilidad llegaba a cero, se activaba una penalización de puntos de vida, pero solo de forma temporal. Es decir, mientras el personaje no estuviera cerca de mí, la penalización no se aplicaba. Pero ahora, el sistema decía claramente que si no abría la ruta oculta, la penalización sería continua. —¡¿Qué ha estado haciendo Heron todo este tiempo?! Volví en mí al oír los gritos de mi padre. Me obligué a apartar la vista de la ventana del sistema y fingí una expresión serena. Mi corazón palpitaba desbocado. —E-Excelencia, por favor, regresemos primero a la mansión. Ordenaré preparar el carruaje de inmediato... —¿¡Y pretendes que me retire como si estuviera huyendo sólo porque Heron ha perdido!? —¿Eh? ¡N-No! ¡En absoluto! N-no era mi intención... Lo siento muchísimo, Excelencia... Ante la furia de mi padre, Darren se inclinó hasta el suelo y empezó a temblar. Incluso el viejo mayordomo, siempre astuto, parecía totalmente desconcertado por la situación inesperada. Por eso, seguramente, se atrevió a decir algo que normalmente no diría. Mi padre, que resollaba con rabia, acabó sentándose con resignación. Como él mismo había dicho, si se marchaba ahora sin controlar su ira, los demás lo verían como alguien que se retira porque su hijo no ganó sin siquiera felicitar al vencedor, y no dudarían en burlarse de él. —¡Maldita sea! Ignorando a mi padre mientras golpeaba con rabia el reposabrazos del asiento, volví a dirigir la mirada a la ventana del sistema. Para ser sincera, la única opción real en esta situación era presionar “SI”. Pero aunque lo entendiera racionalmente, no podía reunir el valor para hacerlo de inmediato. ¿Está bien elegir lo que el sistema espera de mí...? Mientras me debatía en mis pensamientos, de repente me di cuenta de que todo este tiempo había estado sujetando el broche de lapislázuli. Y justo en ese momento, recordé que el sistema me dijo que el broche era la clave para desbloquear la ruta oculta. «¿Y si le devuelvo el broche? ¿Significaría eso que ya no tengo la clave y, por tanto, no necesito abrir la ruta?» Era una idea que surgió de pronto, pero me pareció que valía la pena intentarlo. °❀⋆.ೃ࿔\*:・°❀⋆.ೃ࿔\*:・ —Dirígete al carruaje primero. Durante toda la ceremonia de premiación, mi padre mantuvo una expresión imperturbable, pero en cuanto el emperador lo llamó, se levantó y dejó su asiento temporalmente. Aproveché ese momento para intentar encontrar al Gran Duque. En lugar de ir al carruaje, pasé adrede por la sala de espera de los participantes, pero no lo vi por ninguna parte. ¿Acaso está con Su Majestad el Emperador...? El hecho de que las cosas no fueran como yo quería me ponía más ansiosa. Marie, notando mi inquietud, me preguntó preocupada. —¿Se encuentra bien, señorita? —No es nada... Sacudí la cabeza, como si no pasara nada, pero en ese momento vi a alguien de pie frente al carruaje del Marqués. Su cabello negro como la tinta brillaba a la luz del sol como si fuera obsidiana. —¡Ah...! Marie, al reconocer al hombre, contenía el aliento, sorprendida. Parecía haber notado nuestras miradas, porque se giró para mirarnos. Me detuve por un momento. Luego, con paso firme, me acerqué lentamente hacia él. Me detuve a tres o cuatro pasos de distancia, y entonces él fue el primero en saludarme. —Esperé frente al carruaje con la esperanza de poder ver aunque fuera un momento su rostro... Me alegra haberlo logrado. —¿Está diciendo que me esperaba? —Sí, porque tenía algo que pedirle. Observé con atención su rostro, pero no podía adivinar lo que estaba pensando. Mientras sostenía su mirada por un momento, sacudí los pensamientos que amenazaban con extenderse y hablé. —Me alegra oír eso. Yo también tenía algo que quería decirle, Alteza. Ante mis palabras, él frunció los ojos con un gesto sorprendido. Le tendí el broche que llevaba en la mano. Sus ojos azules se posaron en mí, como si preguntaran por el significado de aquel gesto. —Después de escuchar lo que dijo su ayudante, estuve reflexionando un poco. —... —Es cierto que recibí este broche como regalo, pero no sabía de dónde provenía. Así que, como su ayudante dijo, pensé que tal vez sí podría ser suyo, Alteza. Ya sabía, por la ventana del sistema, que el broche pertenecía a Estierne. Pero me hice la desentendida, tratando de devolverlo para evitar la apertura forzada de la ruta oculta. Aun así, mi boca se secaba con cada palabra. —Por eso, quería devolvérselo. Ante mis palabras, él simplemente miró el broche de lapislázuli sobre mi mano. Pensé que lo aceptaría de inmediato, pero no reaccionó. Esa actitud tan tranquila me ponía nerviosa. —¿Alteza? —Le agradezco sus palabras, pero ese broche no es mío. —¿Perdón? —Así que no tiene por qué devolvérmelo. Me quedé desconcertada por su negativa tan indiferente. Incrédula, revisé la ventana del sistema, que seguía indicando que el broche le pertenecía. Tragué saliva y volví a hablar. —Obsérvelo bien. ¿De verdad no es suyo, Alteza? —Sí. No es mío. Ahora incluso se encogía de hombros con naturalidad. Ante su actitud, insistí. —Pero su ayudante dijo claramente que este broche era suyo. —Pero si yo, su supuesto dueño, digo que no lo es, señorita... ¿Esto es una broma o qué...? La frustración por cómo se torcían las cosas me secaba los labios, y la ventana del sistema parpadeaba sin cesar como si me presionara para tomar una decisión. Desvié la mirada de la ventana, temiendo que me forzara a abrir la ruta en cualquier momento, y añadí. —Aun así, creo que lo mejor sería que usted lo aceptará. Si no, no me quedará más remedio que pedir que se castigue a su ayudante por acusarme de ladrona. Él pareció sorprendido por un momento, pero finalmente aceptó el broche que le tendí, como si no le quedará otra opción. Inmediatamente revisé la ventana del sistema. Sin embargo, como si se burlara de mí, no hubo ninguna reacción. ¿Es que, como ya apareció la ventana anterior, no hay marcha atrás...? Apreté los labios y reprimí mis emociones, cuando de repente, el Gran Duque, que seguía observando el broche en silencio, dijo algo inesperado. —Ya que he recibido un regalo inesperado, lo correcto sería devolverle otro a modo de agradecimiento, ¿no le parece? Estierne me ofreció una caja de joyas decorada con diamantes mientras hablaba brevemente. Le pregunté con la mirada qué era aquello, y él sonrió suavemente al responder. —Considérelo una muestra de gratitud por el broche que me dio. Al final, acepté la caja con cierta timidez. Ante su gesto de que la abriera, no tuve más remedio que hacerlo. Dentro había un adorno para el cabello con forma de lirio de los valles. Lo miré con incredulidad, y al levantar la vista, él sonrió con calma. —Es el premio que recibí por ganar el torneo de combate de hoy. Para mí no tiene ningún significado. —... —Ya que me ha dado algo significativo, pensé que era justo devolverle algo del mismo valor. —Pero esto es… —¡Ardi! Intenté devolverle la caja de joyas, sintiendo que era un objeto demasiado significativo para haberlo recibido solo por devolver algo a su dueño original. Pero justo entonces, una voz airada me llamó desde la distancia. Sobresaltada, giré la cabeza y vi a mi padre y a mi hermano mayor acercándose. Los ojos de mi padre brillaron con dureza al darse cuenta de con quién estaba hablando. —No esperaba encontrarme aquí con Su Alteza, el Gran Duque. —Cuánto tiempo sin vernos, Marqués. Dirigí la vista hacia el Gran Duque con naturalidad, y bajé la mirada hacia la caja de joyas que tenía entre las manos. Un adorno para el cabello con forma de lirio de los valles. Era el premio otorgado al ganador del torneo de combate de este año. Claro que, como era un adorno, no estaba pensado para ser usado por el propio ganador, sino que se destinaba principalmente como un regalo para su pareja. Dado que el significado de la flor del lirio de los valles es “felicidad recuperada”, el premio simbolizaba el deseo de ganar el torneo y regalar felicidad a su amada. Pero este mundo parecía determinado a negarme la felicidad. En todas las vidas que había repetido, ni una sola vez había tenido este adorno en mis manos. —Felicidades por su victoria, Alteza. Para ser sincera, no imaginé que alguien como usted, comandante de los caballeros de la guardia imperial, participaría en un torneo así... —Este año, el premio me resultaba demasiado tentador. Su voz me sobresaltó. Lo miré sin querer, aunque no me dirigió ni una sola mirada, una ligera sonrisa se dibujaba en sus labios. Desvié la vista y fijé mis ojos en la caja de joyas que sostenía. Luego, con el cofre finamente trabajado en brazos, alcé la cabeza para mirar la ventana del sistema. Aunque el sistema deseaba que abriera la ruta, y aunque incluso sin mi elección la ruta pudiera activarse, al menos quería ser yo quien tomara la decisión. Con esa determinación, presioné el botón de "Si" en la ventana del sistema. \[\ ¡Felicidades! La ruta de Estierne Kaician ha sido desbloqueada. A partir de ahora puedes conquistar a Estierne Kaician.\] Lo que vino a continuación, sin embargo, fue algo que ni siquiera yo había previsto. \[\ ¡MISIÓN! ¡Encuentra los fragmentos de memoria perdida! A medida que avances por la ruta oculta, busca los fragmentos de tu memoria perdida. Si logras reunirlos todos, podrás recuperar esos recuerdos. ¿Aceptas la misión? (SÍ / NO) Si tienes éxito, recuperarás tus recuerdos perdidos.\]
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Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 16

Estás leyendo el capítulo 16 de Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela), un novela. \[Has muerto\] Ardi, atrapada en el tedioso ciclo de regresión después de reencarnar en el juego La Flor de Arbonis, debe alcanzar un final con los protagonistas masculinos según las reglas del sistema. Pero esta… Este capítulo tiene publicado el 24 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.