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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 661 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En lo alto del Emperador Dragón Destructor, cuya forma masiva se extendía a lo largo de tres mil metros, con solo su cabeza abarcando varios cientos de metros, el Pequeño Dragón Púrpura era tan minúsculo” apenas dos metros de largo” que, en comparación, era incluso más pequeño que una escama de caspa. Una capa invisible de fuerza creadora rodeaba al Dragón Púrpura, cuyas fluctuaciones emitidas estaban perfectamente sincronizadas con el aura vital del Emperador Dragón. Precisamente por eso el Dragón Púrpura pudo ignorar por completo el Rayo Destructivo Rojo Oscuro, una fuerza de aniquilación extrema tan poderosa que ni siquiera una Bestia Colosal mítica podía resistir un solo golpe. En este estado, el Dragón Púrpura era como un mero pelo en el cuerpo del Emperador Dragón, naturalmente inmune a su propio poder destructivo. Sin embargo, con un aullido repentino, la pequeña criatura disipó al instante el aura aterradora que el Emperador Dragón había reunido mientras destrozaba a la colosal bestia titánica. El acto destruyó por completo el momento de dominio absoluto; ya no podía sostener su opresión abrumadora. El Emperador Dragón negó con la cabeza y, con un simple pensamiento, disipó su Gigantificación. Inmediatamente, los rayos que crepitaban a través de su cuerpo comenzaron a disiparse, y su enorme forma se redujo rápidamente a un ritmo visible, volviendo a medir apenas mil metros en un abrir y cerrar de ojos. Simultáneamente, su aura vital se desplomó, dejándola algo debilitada. Aunque había destrozado el dorado Dapeng en solo dos movimientos, el esfuerzo posterior de borrar el alma, la voluntad y el origen legal del oponente había consumido una cantidad considerable de energía. ¡Eeya! ¡Eeya! Al percibir el cambio en el aura del Emperador Dragón, el Dragón Púrpura se transformó en un destello de luz púrpura y apareció ante sus enormes pupilas verticales doradas. !Roar! Pequeño Yi, no hace falta. Esta vez, mi consumo de energía no es tan alto. El Emperador Dragón dejó escapar un gruñido bajo, deteniendo al Dragón Púrpura, cuyas fauces ya se habían abierto de par en par preparándose. ¡Eeya! ¿En serio? ¿Estás seguro? El Dragón Púrpura parpadeó con preocupación. El Emperador Dragón dejó escapar otro gruñido bajo. !Roar! No es nada grave. Me recuperaré tras un breve descanso. Ahora que había alcanzado el plano celestial, su conexión con el vacío caótico más allá del mundo mítico le permitía absorber energía de dicho vacío continuamente. Esta energía era distinta de la energía trascendente convencional: era de un grado superior, más cercana a la fuente de toda existencia. !Roar! En ese instante, el Dragón Colosal Plateado cruzó el cielo a toda velocidad, su radiante figura centelleando mientras rugía con júbilo. !Roar! ¡Ao Tian, eso fue increíble! ¡Eres tan fuerte! Al mismo tiempo, el Kun de un solo cuerno sobrevoló la zona, piando con entusiasmo. ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Trueno Ardiente, esta vez dominaste con una fuerza arrolladora! ¡Como era de esperar! Explosivamente... El Emperador Dragón se quedó sin palabras mientras resistía el impulso de ahuyentar a la ruidosa criatura con una sola garra. El Dragón Colosal Dorado-Azul, Zhulong y Qiongqi también se acercaron. El Dragón Dorado-Azul dejó escapar un rugido de asombro. !Roar! Trueno Ardiente, ¿qué nivel tiene esa forma gigantesca tuya? ¿Cómo puede aumentar tu fuerza a un grado tan absurdo? ¡Es increíble! Desde su nacimiento hasta ahora, el Dragón Dorado-Azul ha presenciado innumerables habilidades poderosas. Muchas bestias colosales y razas alienígenas poseían habilidades innatas tan extrañas que resultaban casi insuperables, rozando fuerzas conceptuales. Sin embargo, todas esas habilidades” incluso las relacionadas con las leyes” tenían sus límites. Aun así, la habilidad de Gigantificación del Emperador Dragón superaba todo lo que jamás había visto. Originalmente, Trueno Ígneo ya era increíblemente poderoso, capaz de enfrentarse cara a cara con un titán de nivel intermedio a pesar de ser él mismo solo un mítico de nivel intermedio. Pero pensar que, al adoptar su forma gigantesca, puede destrozar a una Bestia Colosal que antes era un rival a su altura en tan solo unos pocos movimientos... ¡esto es una dominación absoluta! Es simplemente abrumador. Es demasiado fuerte. Quiero saber qué es esta habilidad. Ante su mirada abrasadora, el Emperador Dragón dejó escapar un gruñido sordo. !Roar! Esta es una habilidad de Gigantificación que aprendí de una bestia de nivel 9. Tras integrarla con mi propia capacidad de comprensión, la he llevado al límite. De inmediato, la admiración y la envidia se reflejaron en los ojos de las bestias colosales que las rodeaban. La comprensión era un concepto lejano para ellas. Como bestias colosales, estaban mucho más adaptadas a dormir y dejar que sus cuerpos crecieran de forma natural. Tras un breve descanso, el Emperador Dragón finalmente rugió. !Roar! Saixitia, Qiongqi, ayúdenme a arrastrar el cadáver de esta bestia. Necesito seguir moviendo ese micromundo. Para el Emperador Dragón, devorar el cadáver de este titán fue sumamente beneficioso. Si bien no bastaría para elevarlo a la cima del nivel mítico, al menos lo impulsaría a la etapa final. No había otra forma de proceder. Desde que ascendió al nivel celestial, su ya monstruoso físico se había refinado aún más mediante la aplicación de ocho leyes de alto nivel, lo que había potenciado su cuerpo aún más. El resultado fue que su fuerza de combate se disparó a un nivel sin precedentes. Sin embargo, el precio de tal poder era muy alto: requería una inmensa cantidad de energía biológica por cada metro de crecimiento. Al fin y al cabo, en esencia, su cuerpo ya había alcanzado un nivel comparable al de un titán. !Roar! ¡Sin problema, Ao Tian! El Dragón Plateado asintió sin dudar. Solo era la mitad del cadáver de una bestia colosal, nada demasiado difícil. !Roar! ¡Atrapa! El Emperador Dragón agitó su garra, lanzando el cadáver de dos mil metros de largo del Dapeng hacia el Dragón Plateado. Al surcar los aires, levantó ondas de choque blancas y arremolinadas. !Roar! El Dragón Plateado extendió ambas garras, su poder interior surgiendo explosivamente mientras se aferraba con fiereza a las alas del Dapeng. En ese instante, un peso indescriptible y abrumador emanó del cadáver. ¡Boom! Con un estruendo ensordecedor, el Dragón Plateado, como un meteorito caído del cielo, se precipitó al mar junto al cuerpo del Dapeng, enviando olas gigantescas hacia el cielo. El cadáver de Dapeng, al haber sido templado continuamente por las leyes, se había vuelto increíblemente resistente, y su inmenso peso era similar al de una montaña. Pero lo más importante era que el aura que emanaba del Dapeng ejercía una supresión natural contra las bestias colosales dracónicas. En el momento en que el Dragón Plateado hizo contacto, sus patas casi cedieron. ¡Boom! Con otra explosión atronadora, la superficie del océano se desgarró mientras vientos violentos aullaban y cristales de hielo se condensaban en el aire. Rodeado por una tormenta negra, el Dragón Plateado luchó mientras elevaba lentamente el cadáver del Dapeng y ascendía. La boca del Emperador Dragón se curvó ligeramente. Nada mal. Había logrado reprimir el miedo inducido por su linaje. Mientras Qiongqi cargaba con gran esfuerzo la otra mitad del cadáver de Dapeng, el Emperador Dragón llegó una vez más a la retorcida región espacial debajo del mundo del árbol divino, donde estaba conectada con el mundo presente. !Roar! El poderoso y dominante rugido de un dragón resonó por los cielos y la tierra. Cadenas forjadas con leyes condensadas del cuerpo del Emperador Dragón se extendieron hacia el vacío y rodearon la barrera del mundo del árbol divino. ¡Boom! Con una explosión de fuerza muscular, sus colosales garras chocaron contra el mismísimo tejido del espacio. En ese instante, el mundo del árbol divino se estremeció violentamente, abriéndose grietas espaciales mientras el Emperador Dragón levantaba el mundo entero. Encaramado sobre la cabeza del Emperador Dragón, el Dragón Púrpura se irguió, agitando con entusiasmo sus diminutas garras. ¡Eeya! ¡Eeya! ¡A la carga! ¡Volvamos a casa! El ojo del Emperador Dragón se contrajo levemente, y luego dio un paso al frente. Con cada pesada zancada, fisuras espaciales se extendían bajo sus pies mientras avanzaba hacia el mundo de la fisura. El viaje de miles de kilómetros les había llevado solo diez minutos la primera vez que partieron, pero el regreso les tomó casi medio día. Kun fue el primero en entrar al mundo de la grieta. ¡Bang! Con un estruendo ensordecedor, el Kun se hundió mil metros en las profundidades del vasto lago. ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Atención, miembros del Clan de las Sirenas! ¡Síganme! Una ola de confusión se extendió por el Clan de las Sirenas. Desde las profundidades, donde habían estado cuidando a sus Peces de Hielo, Lan Yu nadó hacia la superficie con una expresión perpleja. "Rey del Blanco y Negro, mi señor, ¿qué está pasando?" Las fauces del Kun, vastas como un agujero negro, se entreabrieron al emitir un chillido. ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Eeeek! Órdenes de Trueno Ardiente. Síganme y lo descubrirán. Sin esperar respuesta de los alienígenas más débiles, el Kun giró su enorme cuerpo, creando una violenta corriente mientras nadaba hacia la salida del lago. Aunque todavía confundida, Lan Yu lideró a cientos de sus congéneres que la seguían, nadando a lo largo del río hacia el borde del mundo antes de finalmente irrumpir a través de una cascada. Cuando las sirenas emergieron, rodeadas de brillantes corrientes de agua azul, se sumergieron en el mar, fijando sus miradas en la lejanía con absoluta conmoción. Allí, erguido en lo alto del cielo, el Emperador Dragón sostenía entre sus garras una proyección de todo el mundo, su forma de mil metros de largo envuelta en un deslumbrante resplandor imbuido de ley. A su alrededor, el Dragón Plateado y otra Bestia Colosal mítica desconocida transportaban o arrastraban cada uno la mitad del enorme cadáver de una Bestia Colosal dorada. El Dragón Dorado-Azul y Zhulong los rodeaban con un aura opresiva que hacía temblar el aire. En cuanto el Emperador Dragón vio emerger a su raza vasalla, su enorme forma se puso en movimiento con estruendo, arrastrando las coordenadas del mundo del árbol divino directamente hacia la cascada. !Roar! Con un estruendo ensordecedor, los dos mundos colisionaron. En ese instante, la realidad misma explotó. Olas de fuerza destructiva surgieron mientras el espacio se desmoronaba bajo el impacto. Tanto el mundo de la grieta como el mundo del árbol divino eran micromundos independientes, similares a burbujas suspendidas dentro de las capas espaciales del mundo mítico. Al colisionar, el profundo vacío tembló. Surgieron proyecciones de los dos mundos, cada una abarcando cientos de kilómetros. Dentro de esas visiones, la tierra se resquebrajó, las montañas se estremecieron, como si el apocalipsis hubiera llegado. !Roar! Un rugido sacudió los cielos cuando el Emperador Dragón, al presenciar el inmenso choque y el fracaso de la fusión de los dos mundos, estalló en un deslumbrante resplandor rojo. En un instante, un aura inmensa, tan abrumadora que hizo temblar cielo y tierra, descendió sobre la zona. Relámpagos negros y rojos surgieron con fuerza, extendiéndose por medio cielo y aplastando el espacio mismo a su paso. Bajo el influjo de esta fuerza apocalíptica, una proyección del mundo de color rojo oscuro apareció en el vacío. En su interior se alzaban figuras colosales, cada una tan masiva como una montaña, que irradiaban un aura ominosa y opresiva. La presión, comparable a la máxima intensidad de un titán, hizo temblar violentamente a Lan Yu y a las demás sirenas de nivel 6 y 7. Sus rostros enrojecieron por el miedo y la euforia mientras flotaban sobre el mar, abrumadas por la fuerza. ¡Qué poderoso...! Nuestro rey es demasiado poderoso. El Dragón Plateado y otras bestias colosales fueron arrojadas al mar, ninguna capaz de resistir ante la oscura forma del Emperador Dragón. ...Bueno, salvo una. Sobre la cabeza del Emperador Dragón, el Dragón Púrpura agitaba con entusiasmo sus diminutas garras. ¡Eeya! ¡Eeya! ¡El poderoso Yiyi es invencible! ¡A la carga, hermano mayor! ¡Destroza el mundo! !Roar! Un rugido ensordecedor sacudió los cielos y la tierra. El Emperador Dragón, con sus tres mil metros de longitud, clavó sus garras en el espacio y lo desgarró. En un instante, se abrió una grieta negra de diez mil metros de largo que conducía directamente a las profundidades del vacío. ¡Boom! El Emperador Dragón avanzó con ímpetu, adentrándose en la grieta. Allí, de pie entre los dos mundos, encerrados tras barreras cristalinas transparentes, sus garras crepitaban con rayos negros y rojos que irradiaban un brillo abrumador. La ley de la destrucción, que había evolucionado a través de la transformación de la habilidad Fuerza, y el Rayo Rojo Oscuro adquirido en su forma rojo oscuro, contenían ambos un fragmento de la ley suprema de la destrucción. Así, cuando el Emperador Dragón adoptó la forma rojo oscuro, su dominio sobre el Rayo Rojo Oscuro ya había alcanzado un nivel increíblemente cercano a la esencia de la ley suprema de la destrucción, poseyendo una fuerza aniquiladora extrema. Dentro de las garras del Emperador Dragón, innumerables rayos negros y rojos se reunieron y comprimieron en dos esferas de relámpagos, cada una con un diámetro de varios cientos de metros. El aura de destrucción que emanaba de ellos era tan intensa que el vacío circundante temblaba y se retorcía. !Roar! El Emperador Dragón rugió y estrelló las casi incontrolables Bolas de Trueno Destructivas de color rojo oscuro contra la barrera entre los dos mundos. Una luz deslumbrante estalló en el vacío. ¡Boom! ¡Boom! Explosiones de rayos destructivos negros y rojos rasgaron el espacio, y bajo el poder abrumador de la destrucción, las barreras cristalinas de los dos micromundos se hicieron añicos y se desgarraron, dejando tras de sí una enorme grieta. Desde el mundo del árbol divino y el mundo de la grieta, era como si un enorme agujero, que abarcaba decenas de kilómetros, hubiera aparecido en el cielo, con sus bordes plagados de innumerables grietas espaciales negras. Más allá del vacío caótico y negro como la boca del lobo, una colosal bestia roja, de cientos de miles de metros de altura, se alzaba imponente, emanando un poder apocalíptico. Debido a la distorsión de la energía, la proyección del Emperador Dragón en el micromundo parecía descomunal. En cuanto se rompió un lado de la barrera cristalina, el Mundo del Árbol Divino tembló, e innumerables raíces cristalinas carmesí, cada una extendiéndose decenas de kilómetros, se proyectaron hacia adelante. ¡Boom! Con un estruendo ensordecedor, el tronco del árbol divino rojo se hundió en el mundo de la grieta mientras sus raíces se adentraban profundamente en la tierra, extendiéndose continuamente hasta alcanzar el núcleo del mundo. Los dos mundos se estremecieron y lentamente comenzaron a fusionarse. El Emperador Dragón exhaló profundamente. Como era de esperar, el árbol divino, que poseía el atributo de "mundo", tenía naturalmente la capacidad de fusionarse con otros micromundos. El Emperador Dragón no estaba del todo seguro de que la fusión tuviera éxito. Sin embargo, Chen Chu había encontrado información sobre árboles tan enormes. El Árbol de la Radiación Plateada Divina, base de la Séptima Legión de la División de Expansión, contenía su propio espacio interior. De igual modo, las investigaciones humanas sobre ciertos árboles gigantes sugerían su potencial para la integración mundial, razón por la cual el Emperador Dragón había decidido intentarlo. De tener éxito, resolvería el problema del ritmo de maduración de los frutos del árbol divino e incluso permitiría futuras fusiones de micromundos, expandiendo el mundo y nutriendo al árbol divino. Si fracasaba, siempre podían reubicarse, razón por la cual el Clan de las Sirenas había sido evacuado con antelación. Ahora, sin embargo, estaba claro: la apuesta había dado sus frutos. En medio de las furiosas tormentas espaciales, el Emperador Dragón desactivó su forma gigantesca, observando con expectación cómo los dos micromundos se fusionaban lentamente. Las tierras colisionaron, los orígenes del mundo se fusionaron y las barreras cristalinas se alinearon. Varias horas después, la fusión se estabilizó. El mundo de la grieta, ahora fusionado, se había expandido al doble de su tamaño original, alcanzando más de setecientos kilómetros de largo y cuatrocientos kilómetros de ancho. En su centro se alzaba el colosal árbol rojo, que superaba los seis mil metros de altura. Con la fusión de los dos micromundos, el árbol divino rojo creció visiblemente otros mil metros, y cuatro frutos en sus ramas maduraron por completo, alcanzando cada uno un diámetro de quince metros. Sobre los frutos divinos, semejantes a cristales, fluía la resonancia divina de las leyes, irradiando halos rojos y pulsando con inmensas ondas de energía. Mediante su percepción, el Emperador Dragón pudo sentir que, con sus raíces plantadas profundamente en el núcleo del mundo y extendiéndose hacia el vacío, la tasa de absorción de energía del árbol divino había aumentado drásticamente. Basándose en las fluctuaciones energéticas actuales, ahora podría producir dos frutos maduros por ciclo diario, convirtiéndose así en un recurso estable de fruta divina de primera calidad.
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Estás leyendo el capítulo 661 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 28 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 759 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.