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Leer El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 171 online gratis en español

🏴 Grupo: Eldolfo/Morganxc✍️ Traducción: Eldolfo/Morganxc
Tras salir de la casa de Azik, Klein tomó un carruaje público de regreso a la Calle Narciso. Al abrir la puerta de su casa, vio de pronto una figura sentada en el comedor. Instintivamente, Klein apretó el bastón entre sus manos, pero enseguida comprendió la situación. No era un ladrón, sino su doncella, Bella. Bella estaba concentrada leyendo un periódico extendido sobre la mesa. Al oír abrirse la puerta, dio un salto del susto, se puso de pie de inmediato y tartamudeó: "E-Estaba terminando las tareas de la mañana. E-esperaba que el agua hirviera para comer un poco de pan". Aún no termino de acostumbrarme a tener una doncella en casa... Klein se burló de sí mismo. Se quitó el sombrero y asintió. "Leer es un buen hábito. Ser capaz de seguir leyendo pese a una carga de trabajo pesada es algo que la Diosa alienta". Mencionó a la Diosa por si Bella interpretaba sus palabras como sarcasmo. Aunque, en realidad, quien pondría más énfasis en la lectura sería el Dios del Conocimiento y la Sabiduría... Claro, todas las Iglesias promueven la educación... Sí, tiene unos dieciocho años y cree en la Diosa, así que su gusto por la lectura seguramente viene de sus padres. Padres así harían lo posible por educar a su hija. Incluso si no pudieran pagar una escuela pública, aún quedarían las escuelas gratuitas de la Iglesia. Como mucho, su educación se habría retrasado... Así que Bella no es analfabeta. Puede leer y entender el periódico... Pensando en ello, Klein dejó el bastón a un lado y entró a la sala. Tenía una muy buena impresión de Bella. Aunque era algo torpe y claramente no estaba acostumbrada a cocinar, había demostrado disposición para aprender. Bella dejó caer las manos a los costados y dijo, avergonzada: "No tuve oportunidad de leer muchos periódicos antes. El dueño no nos dejaba usar los viejos ni siquiera para limpiar las paredes... Vi este cuando lo recogí hace un momento para limpiar la mesa de café. Me pareció b-bastante interesante". Qué vida tan desafortunada. Cuando transmigré, los periódicos eran de las cosas menos interesantes... Klein se burló para sus adentros. Sonrió, sacó el reloj de plata del bolsillo, miró la hora y dijo: "Mientras termines bien tus tareas, eres libre de hacer lo que quieras con el resto de tu tiempo. No necesitas ponerte tan nerviosa. Claro, si estoy conversando con Benson y Melissa, será mejor que te quedes en tu habitación. Te permitiré usar la lámpara de allí y llevarte algunos periódicos viejos". "Hmm, toca mi puerta a la una de la tarde y prepárame una taza de té negro Sibe, dos rebanadas de pan blanco suave, una tostada de trigo y un pequeño plato de mantequilla". Para celebrar su avance a Secuencia 8, Klein decidió darse un gusto. Pensaba comerse el pan blanco antes que Benson, quien lo reservaba para el fin de semana. Bueno, pronto compraré otras ocho libras de pan. ¡En adelante cambiaremos nuestro alimento principal del pan de trigo al pan blanco! Como Beyonder de Secuencia 8, mi salario semanal seguramente aumentará... ¡Pensar que el Capitán no mencionó nada...! Seguro lo olvidó otra vez. Klein se quedó inmóvil un instante y decidió preguntarlo al día siguiente. "De acuerdo", respondió Bella con sorpresa y alegría. Luego preguntó con cierta inseguridad: "Señor Klein, ¿se refiere al té negro Sibe que se sirve a los invitados?" Lo llamaba por su nombre de pila, ya que Moretti podía referirse a cualquier miembro de la familia. "Sí, ese será mi té habitual de ahora en adelante". Klein agitó la mano y se dirigió a las escaleras. De pronto notó que, tras convertirse en un Payaso, su situación económica era bastante buena. En parte se debía a que por el momento no tenía grandes gastos. Solo necesitaba gastar dos soli en transporte mientras investigaba las casas con chimeneas rojas, además de comprar ocasionalmente algunos materiales, muchos de los cuales luego podía reembolsar. Además, tenía trescientas libras depositadas en una cuenta bancaria anónima. Debía recordarse que una parcela de tierra agrícola costaba entre cinco y seis soli y medio. En otras palabras, Klein podía permitirse entre novecientas veinte y mil doscientas parcelas, equivalentes a entre ciento treinta y siete y ciento setenta y nueve mu de la Tierra (9.13 y 11.93 hectáreas). Incluso esa suma bastaba para comprar una casa en la Calle Narciso con un contrato a quince años. Si convierto todo ese dinero en tierras, obtendría entre veintitrés y treinta y una libras al año en rentas... Nada mal, aunque no es necesario por ahora. Guardaré esas trescientas libras para emergencias... ¡Tendré que encontrar una oportunidad para contarles a Benson y Melissa cuál es realmente mi salario semanal! Pensando en eso, entró a su habitación. Después de cerrar la puerta con llave, se sentó en el borde de la cama y comenzó su Cogitación. Quería usar ese método para controlar poco a poco los poderes que emanaban de la poción. Era extremadamente cuidadoso y prudente. Hasta entonces, siempre había tomado el concepto de perder el control con demasiada ligereza. Había visto al Castigador por Mandato que perdió el control, sí, pero no lo conocía personalmente ni sabía qué le había sucedido. En su subconsciente lo veía como una anomalía, un caso aislado. Como cuando una persona comenta un asesinato visto en el periódico y luego lo olvida por completo. Pero lo ocurrido con el Viejo Neil lo había sacudido profundamente. Le hizo comprender con claridad que perder el control siempre era una posibilidad. Siempre estaba cerca. ¡Y podía caer sobre él de formas que jamás había imaginado! Eso sí fue una lección sangrienta... Klein terminó su Cogitación y murmuró para sí mismo al abrir los ojos. Había soñado muchas veces con aquella escena en los últimos días, despertando sobresaltado y cubierto de sudor frío. No solo lamentaba la muerte del Viejo Neil, también temía por su propio futuro. Si no fuera por la Cogitación para ayudarlo a dormir, estaba seguro de que sufriría muchas noches de insomnio. Además de digerir la poción, también debo hacer todo lo posible por controlar mis emociones y deseos. Debo mantenerlos dentro de límites razonables y no permitir que me consuman... Klein exhaló y se recostó, quedándose dormido rápidamente. El día en que murió el Viejo Neil, las acciones y palabras de Dunn lo habían conmovido profundamente. Por primera vez, lo hicieron reflexionar seriamente sobre las responsabilidades de un Halcón Nocturno. Le hicieron querer asumir las suyas y ayudar a su Capitán y a sus compañeros. Por eso no pensaba desperdiciar la tarde. Iba a continuar con su entrenamiento de combate. \*\*\* Tres de la tarde, en un campo de entrenamiento rudimentario. El rubio de cabello rapado, Gawain, frunció el ceño al ver cómo Klein se adaptaba poco a poco a los movimientos, pasando de ser un principiante aceptable a alguien con la soltura de un aprendiz de caballero con medio año de práctica. ¡Y todo eso en apenas cuarenta minutos! Le pidió a Klein que se detuviera y lo observó con detenimiento. No pudo evitar preguntar: "¿Qué ocurrió?" Klein ya tenía preparada una excusa. Pensaba atribuir su desempeño a la investigación científica, cuando Gawain añadió: "No necesitas responder si te resulta inconveniente". Parece que hubo cierta comunicación entre la policía y Gawain... Tiene sentido; entrena Beyonders de vez en cuando, ¿cómo no iba a saberlo? Klein suspiró aliviado y sonrió. "Profesor, ¿cuánto tiempo cree que necesitaré antes de poder participar en un combate real?" Gawain cruzó los brazos y lo miró con seriedad. Respondió con voz ronca: "Dos o tres días, pero eso no basta". Luego explicó, como si reflexionara en voz alta: "Ser capaz de participar en un combate real no es lo mismo que saber pelear bien. Para lo segundo necesitarás otras dos o tres semanas". "Además, debes dominar armas que puedas llevar contigo: bastón, látigos, dagas y bayonetas". ... ¿Todavía queda tanto por aprender? Klein quedó atónito. Gawain lo recorrió con una mirada experimentada. "Recuerda: cada gota de sudor que derrames aquí podría salvarte la vida en el futuro". "¡Sí, Profesor!" respondió Klein, animándose. \*\*\* El domingo por la mañana, Klein entró en la Compañía de Seguridad Endrina y llamó a la puerta de la oficina del Capitán. Dunn Smith levantó la vista, como si lo hubiera estado esperando. "Olvidé informarte ayer. Tu rango en el departamento de policía ha subido de inspector en período de prueba a inspector, ahora que avanzaste a Secuencia 8. Haré que emitan tus documentos y hombreras nuevas lo antes posible". "Tu salario semanal también aumentará de seis libras a diez libras. La Iglesia y el departamento de policía cubrirán la mitad cada uno. Ese sueldo corresponde al de un Halcón Nocturno experimentado; claro, me refiero a uno de Secuencia 9". ...Capitán, ¿estás siguiendo el guion equivocado? Klein lo escuchó desconcertado, hasta que sonrió al relajar las cejas. "Es más de lo que esperaba". Había imaginado que subiría apenas a ocho libras por semana. Dunn levantó la taza de café y bebió un sorbo. "El aumento salarial de los Halcones Nocturnos depende, en primer lugar, de los años de servicio; en segundo, de la contribución; y en tercero, del nivel de tu trabajo. El tercer criterio suele estar muy relacionado con tus contribuciones". Claro. Sin contribuciones, aunque alguien digiriera la poción, no podría solicitar la fórmula ni los materiales... Klein asintió mientras pensaba. Un salario semanal de diez libras, sumado a posibles bonificaciones, significaba unos quinientos cuarenta al año. Y como no pagaba impuestos, era un ingreso bastante alto dentro de la clase media, apenas por debajo de profesiones prestigiosas como abogados reconocidos, arquitectos famosos, cirujanos experimentados o altos funcionarios. Incluso el vicepresidente del Tesoro del Reino de Loen solo gana setecientas libras al año antes de impuestos. Después de impuestos serían unas seiscientas cuarenta, quizá menos... Según los periódicos, una casa decente en Backlund, en Hillston, cuesta unas dos mil quinientas libras. Con los gastos actuales de Benson, Melissa y los míos, podríamos comprar una en siete u ocho años... Poder permitirme una casa en una zona céntrica de la capital solo con mis propios esfuerzos... sí que me hace feliz. Klein se levantó, se despidió y bajó rápidamente al sótano para tomar su turno en la Puerta Chanis. Antes de las diez, oyó de pronto pasos acercándose. Poco después, Dunn apareció en la entrada. "Hay un caso que requiere tu ayuda". "¿Un incidente relacionado con Beyonders?" preguntó Klein de inmediato. "No. Encontraron muerto en su casa al representante parlamentario de esta ciudad, el Señor Maynard. El Departamento de Policía de Tingen está bajo una enorme presión y quiere que usemos un ritual de mediumnidad para ayudarlos a señalar al asesino. Actualmente, eres la única persona del equipo capaz de hacerlo". Luego añadió: "La Santa Catedral enviará a un Inquisidor de Misterios la próxima semana. En realidad, debió hacerse hace tiempo, pero casualmente te uniste y elegiste convertirte en Vidente".
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El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 171

Estás leyendo el capítulo 171 de El Señor de los Misterios (Novela), un novela. Con la creciente marea del poder del vapor y la maquinaria, ¿Quién puede aspirar a ser un Beyonder? Oculto en la niebla de la historia y la oscuridad, ¿Quién o qué es el mal que acecha y murmura en nuestros oídos?… Este capítulo tiene publicado el 16 de enero de 2021, Traducido por el grupo Eldolfo/Morganxc. El Señor de los Misterios (Novela) tiene 1437 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.