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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 83 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah frenó su caída con una potente ráfaga de viento, intentando evitar convertirse en una tortita al tocar el suelo. Un grupo de enredaderas se elevó, formando un disco bajo él. Noah se estrelló contra ellas, quedándose sin aliento. Gimió por la fuerza del impacto, pero era mejor que tener todos los huesos del cuerpo hechos puré. Las enredaderas lo dejaron caer en los brazos de Moxie. Ella lo depositó en el suelo, sosteniendo una mano en su hombro para que no se cayera. Él agradeció el gesto, pues sentía todo el cuerpo exhausto tras haber consumido tanta magia. —Gracias —dijo Noé, sacudiéndose el hollín de la ropa y mirando la creciente pira frente a ellos. Una vez que sus propiedades regenerativas se agotaron, la criatura se había consumido como un montón de heno—. ¿Crees que…? Un escalofrío recorrió el cuerpo de Noah al sentir cómo la energía fluía hacia él. Esta llenó instantáneamente su Runa de Viento Mayor y se extendió a su Runa de Rango 2, aumentando su capacidad en al menos un veinte por ciento antes de disiparse. Noé respiró hondo y se agarró el pecho. —¿Estás bien? —preguntó Moxie preocupada. —Sí. Es... es muchísima energía —logró decir Noah, mirando al Demonio Raíz con asombro. ¡Qué subidón! Con razón la gente persigue monstruos tan poderosos. Ni siquiera era un Gran Monstruo y me dio muchísima energía. Noah negó con la cabeza y miró hacia el otro Demonio Raíz. Sintió un vuelco en el corazón. Era imponente, con la mirada vacía e inexpresiva. Del centro de su pecho brotaba una enorme hoja dorada, aún humeante de energía. Las raíces que rodeaban la herida se habían retraído en un intento desesperado por evitar la energía abrasadora, pero fue en vano. La magia se desvaneció y el escudo púrpura que corría por el suelo se deslizó de regreso a Brayden. Gavin y Jess corrieron hacia el grupo, aminorando el paso al ver que el otro Demonio de la Raíz estaba muerto y que todos los demás seguían con vida. La mirada de Gavin se detuvo en los restos humeantes del Demonio de la Raíz y dejó escapar un silbido lento. “¿Quién hizo eso?” —Sí —dijo Jess, apoyando las manos en las rodillas y tomando un par de bocanadas de aire antes de señalar a Noah—. Lo vi saltar de la cabeza del Demonio de la Raíz como un loco suicida justo antes de que explotara. —¡Malditas llanuras! —exclamó Emily, mirando a Noah con una sorpresa evidente—. ¿Cómo hiciste eso? —Mucho humo y un espacio cerrado —respondió Noé—. Las explosiones provocan expansión, así que me di cuenta de que si lo llenaba con suficiente gas y luego lo encendía… ¡bum! Anuncio antitabaco. Todos miraron fijamente a Noé. —¿Le golpearon en la cabeza? —preguntó Gavin. —Vermil siempre es así —respondió Moxie, pero incluso ella parecía impresionada. Brayden estudió a Noah, con una expresión indescifrable. A su lado, Allen y Edward lo miraban incrédulos. Noah no pudo evitar que una leve sonrisa se dibujara en sus labios. —Tú… ¿quién eres? —logró decir Allen finalmente—. No eres un Rango 2. —Claro que sí —respondió Noé—. Como dije, solo fue una aplicación de física básica, si es que se le puede llamar así. ¿Lógica básica, tal vez? Nada que cualquiera no pudiera deducir. Simplemente tuve la suerte de tener las habilidades necesarias para aprovecharlo. Allen miró fijamente a Noah, de arriba abajo, como si intentara comparar al hombre que tenía delante con el que le había golpeado en la barbilla durante el examen en el Campo Quemado. Noah casi podía ver cómo le daban vueltas las ideas al profesor mayor. —¿Estás jugando a algún juego? —preguntó Edward—. ¿Por qué te haces el incompetente cuando puedes hacer… eso? Edward señaló vagamente los restos humeantes del monstruo que se encontraban detrás de ellos. —No sé él, pero yo lo haría solo por ver esa cara que pones —dijo Todd con una sonrisa burlona—. ¿Cuándo nos vas a enseñar a hacer eso, Maestro? Te has estado guardando el secreto. La mirada de Gavin recorrió a Noah tan de cerca que este reprimió un escalofrío. Sintió como si el soldado intentara diseccionarlo con la mirada. —¿Has recibido algún entrenamiento militar? —preguntó Jess—. Peleas como uno. Te estaba observando. Noah se encogió de hombros, algo incómodo por toda la atención que había recibido. "No fue intencional". —Bueno, si algún día renuncias a ser profesor, quizá deberías plantearte un cambio de carrera —dijo Jess con una leve risa—. Nos vendría bien alguien con ese tipo de pensamiento creativo. —¡Déjalo en paz! —dijo Brayden en tono de broma, dándole una palmada en el hombro a Noah con su enorme mano, casi derribándolo al suelo—. Es un Linwick. Uno de los nuestros. —¿Me estás tomando el pelo? ¿En serio? —preguntó Gavin, parpadeando sorprendido. —No soy de la sucursal principal —admitió Brayden—. Pero yo tampoco. —Ah. Ahora entiendo. Me preguntaba cuándo empezaron las familias nobles a enviar a los suyos a la carnicería —dijo Gavin con un dejo de amargura en la voz, aunque soltó una risita—. En cualquier caso, estaríamos encantados de tener a alguien como tú. ¿Vermil, verdad? Noah asintió. —Sí. Y gracias por encargarte de los otros dos monstruos. Habría sido muy malo para todos si hubiéramos tenido que luchar contra los tres a la vez. —Bueno, probablemente atacaron solo porque estábamos aquí —admitió Jess—. Me alegra que nadie resultara herido. La verdad es que probablemente les debemos mucho. Nuestro deber era mantener a los ciudadanos al margen del conflicto, y los involucramos a ustedes. —Todo salió bien al final —dijo Brayden encogiéndose de hombros—. Fue un buen ejercicio. Hacía tiempo que no tenía que usar mi escudo como es debido. —Entonces nos iremos y no los entretendremos más —dijo Gavin—. Si podemos hacer algo por ustedes, pregunten por nosotros. Tengo que ir a buscar un equipo que me ayude a solucionar este problema. Gavin presionó una mano contra su armadura. Esta centelleó con energía dorada y se desintegró, transformándose en una larga tabla en el suelo a sus pies. Jess se subió a ella, agarrándose a sus hombros. Tras un gesto de despedida, la tabla se llenó de energía. Se lanzó hacia adelante, elevándose hacia el cielo y llevándose consigo a los dos soldados. Todd los vio partir con nostalgia en la mirada. Isabel le dio un codazo y Todd negó con la cabeza, apartando la vista. Allen siguió mirando fijamente a Noah, como si no pudiera comprender lo que acababa de suceder. —¿Qué? —preguntó Noé—. ¿De verdad pensabas que era tan incompetente? —¿De verdad quieres que responda a esa pregunta? —preguntó Allen. Noé se rió, para su gran disgusto. —No, preferiría que no lo hicieras. “¿De verdad eres de rango 2?” “Sí. ¿Por qué mentiría sobre eso? Ascendí de rango hace poco.” Allen gruñó. —¿Quién te entrenó? “¿Quién te entrenó?” Allen frunció los labios. —Muy bien. Brayden, deberíamos continuar. Es posible que esta pelea haya llamado la atención de más monstruos. Brayden asintió. —Iba a sugerir lo mismo. Pongámonos en marcha. No tiene sentido perder el tiempo. Y con eso, volvieron a marcharse. Noah casi podía sentir las miradas de Allen y Edward clavadas en su nuca mientras caminaban, pero los dos permanecieron al final del grupo, volviendo a su actitud silenciosa y hosca de siempre. Lee, a quien Noah había perdido de vista en los últimos minutos, reapareció junto a él y Moxie. Moxie le dedicó un leve gesto de asentimiento, que ella correspondió. Noah no estaba seguro de a qué se debía, pero al menos parecía que se llevaban bien. —Nunca me respondiste —dijo Emily, acelerando el paso para caminar junto a Noah—. ¿Cómo hiciste eso? “Ya lo dije. Mucho humo. Es muy dañino para la salud, ¿sabes? Sobre todo cuando explota.” —No fue la magia —dijo Emily—. Eres de rango 2, pero cargaste contra eso sin pensarlo dos veces. ¿No oíste a Brayden decir que era una amenaza incluso para los de rango 3? Podrías haber muerto, pero ni siquiera te vi pestañear. Ah. Es porque la muerte no importa. Deberías probarlo alguna vez. Los primeros años no son tan malos. Lo que de verdad apesta es la espera. —El miedo es una herramienta —dijo Lee, respondiendo por Noah—. Te avisa cuando tienes que huir. Algunos enemigos son invencibles. Pero, al mismo tiempo, un exceso de miedo te paraliza. Comprender tus capacidades te permitirá determinar cuándo debes huir y cuándo no. “¿Así que simplemente entiende lo que puede hacer muy bien?” —Algo así —dijo Noah—. Mucho entrenamiento en el campo genera confianza y experiencia. Además, sabía que contaba con buenos refuerzos. No me habría lanzado contra eso como un loco si Moxie y Allen no me hubieran estado apoyando, o si no hubiera sabido que Brayden los tenía a todos protegidos. Bueno, lo habría hecho si hubiera estado solo, esa no era realmente la pregunta. “Sin embargo, Mago Moxie y Allen no están entrenados para pelear”, dijo Emily. Noé reprimió la risa. Parece que alguien no ha visto a Moxie cuando está enfadada. O cuando intenta convencerme de que es una aliada. —A mí me parecieron bastante eficaces —dijo Noé con sequedad. “Eso es diferente. Ustedes son profesores. Por supuesto que tienen mucho talento para la magia, ese es su trabajo. Pero no son soldados. Su trabajo es investigar y estudiar, no luchar.” Moxie apartó la mirada rápidamente y algo cruzó su rostro. Su expresión volvió a la normalidad tan rápido que Noah apenas lo notó. ¿Eso fue… vergüenza? ¿Humillación? Qué raro. —¿Viste a Allen, verdad? —preguntó Noah, echando una mirada por encima del hombro—. No es por halagarlo —ya tiene bastante ego—, pero le estaba dando una paliza al Demonio Raiz. Eso no parece nada fácil. Emily se aclaró la garganta. —Allen es el jefe del club de patinaje acrobático del campus. Me ha enseñado algunos trucos. Noé casi se tropieza. "¿Qué?" —Es el instructor de patinaje —repitió Emily—. Uno muy bueno. Llevo casi un año en su clase extraescolar. Hace muchos trucos como ese. Es parte del espectáculo. —Ajá. Bueno, eso no me lo hubiera imaginado. Supongo que todos tenemos que tener aficiones —dijo Noé. —Exacto —dijo Emily—. Por eso quiero saber cuál es la tuya. ¿Cómo peleaste así? —Es porque lo único que hace es pelear —dijo Todd, acercándose a Emily—. No tiene otras aficiones. Es un soldado con ropaje de profesor. El Maestro. Todd hizo especial hincapié en la última palabra, haciendo que el apodo de Noah sonara como el de un superhéroe de imitación de una franquicia en decadencia. ¿Cómo se le ocurrió eso? —Por favor, no lo cuentes —dijo Noah con un suspiro de derrota—. Pero Todd tiene razón. Me temo que mis conocimientos, salvo los de golpear cosas con todas mis fuerzas y hacerlas explotar, son bastante limitados. Entrené a Todd e Isabel haciéndolos luchar contra monstruos una y otra vez, ¿recuerdas? Eso se nota. Aunque no les sirve de mucho más que para matar monstruos. La verdad es que tengo suerte de que Moxie se haya aliado conmigo. Voy a necesitar su experiencia para prácticamente todo, excepto para matar. “Lo único que importa es matar monstruos”, dijo Todd. “Mata monstruos, consigue energía. Mejora las runas. Mata monstruos más grandes. Fácil”. —Eres un idiota —dijo Emily, riendo a carcajadas—. Tiene razón. De verdad necesitas un profesor de verdad si crees que eso es todo lo que hay que saber sobre las runas. Todd y Emily se miraron con furia. ¡Ah, maravilloso! Todo ha vuelto a la normalidad. Mientras seguían caminando, Noah notó que el resto del grupo se había quedado en silencio, absortos en sus propios pensamientos. Lee parecía observar a Isabel, quien seguía lanzando miradas por encima del hombro a los restos de los Demonios de Raíz que se alejaban tras ellos. Moxie parecía estar realmente enferma, aunque lo disimulaba bastante bien, y Brayden parecía… pensativo, por decirlo de alguna manera. Noah reprimió un suspiro. Era evidente que algo les pasaba a todos, pero no tenía ni idea de qué era. Pronto tendré que hablar con Moxie a solas. También necesito averiguar qué es un dominio. Allen parecía darle mucha importancia. Esta noche promete. Cuanto más aprendo, más me doy cuenta de que no tengo ni idea de la complejidad de todo esto.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 83

Estás leyendo el capítulo 83 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.